הָא גַּבֵּי קֳדָשִׁים נָמֵי נֶאֱמַר: ״שׁוֹר אוֹ כֶשֶׂב״ – שֶׁאֵין אַתָּה יָכוֹל לְהוֹצִיא כִּלְאַיִם מִבֵּינֵיהֶם, וּנְרַבֵּי! מִדְּסֵיפָא לְמַעֵט, רֵישָׁא נָמֵי לְמַעֵט. אַדְּרַבָּה; מִדְּרֵישָׁא לְרַבּוֹת, סֵיפָא נָמֵי לְרַבּוֹת!
La Guemará pregunta: Pero con respecto a los animales para sacrificio también se dice en la primera parte del versículo: “Un toro o una oveja” (Levítico 22:27), que son dos animales de los cuales no se pueden producir especies diversas. Y, en consecuencia, incluyamos un animal de especies diversas como apto para el sacrificio sobre el altar por ese motivo. La Guemará responde: Del hecho de que la cláusula final del versículo: “O una cabra”, sirve para excluir un tipo de animal de ser apto para el sacrificio sobre el altar, puede inferirse que la primera cláusula: “Un toro o una oveja”, también sirve para excluir un tipo de animal de ser apto para el sacrificio sobre el altar. La Guemará pregunta: Por el contrario, podría argumentarse igualmente que del hecho de que la primera cláusula del versículo sirve para incluir un tipo de animal como apto para el sacrificio sobre el altar, la cláusula final también sirve para incluir un tipo de animal como apto para el sacrificio sobre el altar.
הַאי מַאי? אִי אָמְרַתְּ בִּשְׁלָמָא לְמַעֵט – הוּא דְּאִיצְטְרִיךְ תְּרֵי מִיעוּטֵי; דְּאַף עַל גַּב דְּאִימַּעַט כִּלְאַיִם, אִיצְטְרִיךְ לְמַעוֹטֵי נִדְמֶה. אֶלָּא אִי אָמְרַתְּ לְרַבּוֹת – תְּרֵי רִיבּוּיֵי לְמָה? הַשְׁתָּא כִּלְאַיִם אִירַבִּי לֵיהּ, נִדְמֶה מִבַּעְיָא?!
La Guemará rechaza este argumento: ¿Qué es esta comparación? Concedido, si dices que ambas expresiones sirven para excluir tipos de animales de ser aptos para el sacrificio sobre el altar, por eso fueron necesarias dos exclusiones: Una exclusión se refiere a especies diversas y la otra se refiere a un animal que se asemeja a otra especie, ya que, aunque un animal de especies diversas está excluido, todavía era necesario excluir un animal que se asemeja a otro. Pero si dices que ambas expresiones sirven para incluir tipos de animales como aptos para el sacrificio sobre el altar, ¿por qué se requieren dos inclusiones? Ahora que un animal de especies diversas ha sido incluido, en la primera inclusión, ¿es necesario decir que un animal que se asemeja a otro también está incluido? Hay más justificación para incluir un animal que se asemeja a otro, cuya ascendencia es enteramente de una sola especie, que para incluir un animal de especies diversas.
אֶלָּא הָא דְּאָמַר רָבָא: זֶה בָּנָה אָב – כׇּל מָקוֹם שֶׁנֶּאֱמַר ״שֶׂה״, אֵינוֹ אֶלָּא לְהוֹצִיא אֶת הַכִּלְאַיִם; לְמַאי הִלְכְתָא? אִי לְקָדָשִׁים, בְּהֶדְיָא כְּתִיב בְּהוּ ״שׁוֹר אוֹ כֶשֶׂב״ – פְּרָט לְכִלְאַיִם!
La Guemará ha establecido que cuando la Torah usa la palabra seh (Éxodo 21:37) en el contexto del robo, no sirve para excluir animales de especies diversas. La Guemará pregunta: Si es así, ¿qué significa esta afirmación que dice Rava con respecto al versículo: “El buey, el seh de una oveja y el seh de una cabra” (Deuteronomio 14:4), que esto establece un paradigma para otros casos, enseñando que dondequiera que la palabra seh sea mencionada en la Torah, ella sirve para excluir solo un animal de especies diversas? ¿Con respecto a qué halakha enunció Rava este principio? Si este principio se refiere a la halakha concerniente a animales sacrificiales, está escrito explícitamente con respecto a ellos: “Un toro o una oveja” (Levítico 22:27), lo cual, como se enseñó en la baraita antes mencionada, sirve para excluir especies diversas.
אִי לְמַעֲשֵׂר, ״תַּחַת״–״תַּחַת״ יָלֵיף, מִקֳּדָשִׁים!
Si este principio se refiere a la halakha relativa al diezmo animal, acerca del cual está escrito: “Y todo el diezmo del ganado o del rebaño [tzon], todo lo que pase bajo la vara, el décimo será sagrado al Señor” (Levítico 27:32), este principio tampoco es necesario. La razón es que la exclusión de especies diversas puede derivarse por medio de una analogía verbal a partir del término “bajo” en este versículo, y de la palabra “bajo” en un versículo que trata de animales sacrificiales: “Cuando nazca un toro, o una oveja, o una cabra, estará siete días bajo su madre” (Levítico 22:27). Esta analogía verbal, de la cual se derivan muchas halakhot del diezmo animal, indica que las especies diversas no están sujetas al diezmo animal, así como tampoco pueden usarse para una ofrenda.
אִי לִבְכוֹר, ״הַעֲבָרָה״–״הַעֲבָרָה״ יָלֵיף, מִמַּעֲשֵׂר!
Si este principio se refiere a animales primogénitos, acerca de los cuales está escrito: “Sin embargo, el primogénito entre los animales, que nace como primogénito para el Señor, ningún hombre lo santificará; sea buey o seh, es del Señor” (Levítico 27:26), tampoco en ese contexto es necesario. La razón es que esto puede derivarse mediante una analogía verbal entre el término pasar, en el versículo: “Y harás pasar al Señor todo lo que abre la matriz” (Éxodo 13:12), y el mismo término pasar, de un versículo relativo al diezmo animal: “Y todo el diezmo del ganado o del rebaño, todo lo que pase bajo la vara, el décimo será sagrado al Señor” (Levítico 27:32). Esta analogía verbal enseña que si el primogénito de una oveja o de una cabra es un animal de especies diversas, no se considera primogénito con respecto a las halakhot de los animales primogénitos, lo que significa que el principio de Rava no es necesario aquí.
אִי נָמֵי, נִדְמֶה אָמְרַתְּ לָא – דִּכְתִיב: ״אַךְ בְּכוֹר שׁוֹר״ – עַד שֶׁיְּהֵא הוּא שׁוֹר וּבְכוֹרוֹ שׁוֹר; כִּלְאַיִם מִבַּעְיָא?
Alternativamente, tú debes decir que un animal que se asemeja a otro no está sujeto a las halakhot del primogénito, como está escrito: “Pero el primogénito de un toro, o el primogénito de una oveja, o el primogénito de una cabra, no redimirás; son sagrados” (Números 18:17). Esto indica que las halakhot del primogénito no son aplicables a menos que el animal progenitor sea un toro y su primogénito también sea un toro. Esto excluye a un animal que se asemeja a otra especie, en lugar de a su padre. Una vez establecido que un animal que se asemeja a otro no está sujeto a las halakhot del primogénito, ¿es necesario que la Torah diga lo mismo con respecto a especies diversas? Dado que es evidente que el estatus de primogénito no se aplica a especies diversas, el principio de Rava tampoco es necesario aquí.
אֶלָּא כִּי אִיתְּמַר דְּרָבָא – לְעִנְיַן פֶּטֶר חֲמוֹר. כְּדִתְנַן: אֵין פּוֹדִין לֹא בְּעֵגֶל וְלֹא בְּחַיָּה וְלֹא בִּשְׁחוּטָה וְלֹא בִּטְרֵיפָה וְלֹא בְּכִלְאַיִם וְלֹא בְּכוֹי.
Más bien, el principio de Rava fue enunciado con respecto a la redención de un primogénito de asno, acerca del cual está escrito: “Y todo primogénito de asno redimirás con un seh” (Éxodo 13:13), como aprendimos en una mishná (Bekhorot 12a): No se puede redimir un primogénito de asno ni con un becerro, ni con un animal no domesticado, ni con un animal sacrificado, ni con un animal tereifa, ni con especies mezcladas, es decir, un híbrido de oveja y cabra, ni con un koy. El principio de Rava se refiere a la fuente de la prohibición de usar un animal de especies mezcladas para la redención de un primogénito de asno.
וּלְרַבִּי אֶלְעָזָר דְּמַתִּיר בְּכִלְאַיִם – דִּתְנַן: רַבִּי אֶלְעָזָר מַתִּיר בְּכִלְאַיִם מִפְּנֵי שֶׁהוּא שֶׂה, לְמַאי הִלְכְתָא?
La Guemará pregunta: Pero ¿qué ocurre según la opinión de Rabí Elazar, quien discrepa de este dictamen y permite el uso de un animal de especies diversas para la redención de un primogénito de asno? Como aprendimos en la misma mishná: Rabí Elazar permite especies diversas para su uso en la redención de un primogénito de asno porque es considerado un seh. En consecuencia, con respecto a qué halajá es relevante el principio de Rava?
אָמַר לָךְ רַבִּי אֶלְעָזָר: כִּי אִיתְּמַר דְּרָבָא – לְטָמֵא שֶׁנּוֹלַד מִן הַטָּהוֹר וְעִיבּוּרוֹ מִן הַטָּמֵא, וּדְלָא כְּרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ; דְּאִי רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ, מִ״שֵּׂה כְשָׂבִים וְשֵׂה עִזִּים״ נָפְקָא לֵיהּ – עַד שֶׁיְּהֵא אָבִיו כֶּבֶשׂ וְאִמּוֹ כִּבְשָׂה.
Rabí Elazar podría haber dicho: el principio de Rava fue declarado con respecto a un animal no kosher que nació de una madre kosher, cuya fecundación fue de un animal no kosher. Rava está diciendo que este animal no es kosher. Y esto no concuerda con la opinión de Rabí Yehoshua, pues, si concordara con la opinión de Rabí Yehoshua, aunque él estaría de acuerdo con esta halakha, deriva esta halakha (véase Bekhorot 7a) de la frase: “El seh de las ovejas [kevasim], y el seh de las cabras [izzim]” (Deuteronomio 14:4). Las formas plurales “kevasim” e “izzim” indican que un cordero no es kosher a menos que tanto su padre sea un carnero y su madre sea una oveja, y la misma halakha se aplica a un cabrito.
וּטְהוֹרָה מִטְּמֵאָה מִי מִיעַבְּרָא?! אִין; דְּקַיְימָא לַן
La Guemará pregunta con respecto al caso en discusión: Pero, ¿puede un animal kasher quedar preñado por un animal no kasher en primer lugar? ¿Es siquiera posible que esto ocurra? ¿Por qué Rabí Yehoshua y Rava tuvieron que encontrar una fuente en la Torah para considerar a esta cría como no kasher? La Guemará responde: Sí, es posible. Como sostenemos en otro lugar (Bekhorot 7a)