תַּשְׁלוּם דְּכֵפֶל.
el pago de la parte adicional del pago doble, es decir, la cantidad que excede el principal.
גָּנַב וְהִקְדִּישׁ וְאַחַר כָּךְ טָבַח וּמָכַר כּוּ׳. אָמְרִי: בִּשְׁלָמָא אַטְּבִיחָה לָא מִחַיַּיב, דְּכִי קָא טָבַח – דְּהֶקְדֵּשׁ קָא טָבַח, וְלָא דְּמָרֵיהּ קָא טָבַח;
§ La mishná enseña: Si alguien robó un animal y posteriormente lo consagró como ofrenda, y después lo sacrificó o vendió, el ladrón paga el pago doble, pero no paga el pago cuádruple o quíntuple. Los Sabios dicen: Ciertamente, no es responsable de pagar el pago cuádruple o quíntuple por el sacrificio del animal, pues cuando lo sacrificó, sacrificó un animal perteneciente al tesoro del Templo, y no sacrificó el animal perteneciente a su dueño.
אֶלָּא אַהֶקְדֵּשׁ – לִיחַיַּיב! מָה לִי מְכָרוֹ לְהֶדְיוֹט, מָה לִי מְכָרוֹ לַשָּׁמַיִם?
Pero que sea responsable de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple por haber consagrado el animal en primer lugar, pues qué diferencia hay para mí si vendió el animal a una persona común, y qué diferencia hay para mí si lo vendió al Cielo al consagrarlo? La consagración debe considerarse equivalente a una venta, ya que en cualquiera de los casos la propiedad del animal se transfiere a otra parte.
הָא מַנִּי – רַבִּי שִׁמְעוֹן הִיא, דְּאָמַר: קֳדָשִׁים שֶׁחַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – בִּרְשׁוּתֵיהּ דְּמָרֵיהּ קָיְימִי.
La Guemará responde: ¿De acuerdo con la opinión de quién se enseña esta mishná? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien dice que los animales sacrificiales por los cuales el propietario tiene responsabilidad financiera de reemplazarlos por otro animal si uno de los animales originales se pierde o muere son considerados como estando en posesión de su propietario (véase 74b). La mishná se refiere a un caso en el que el ladrón consagró el animal de tal manera que está obligado a reemplazarlo si se pierde o se daña antes de ser sacrificado. Una consecuencia de esta posible pérdida financiera es que el animal se considera que está en posesión del ladrón incluso después de que lo consagró. Por lo tanto, la consagración del animal no equivale a una venta a otra parte.
הָא מִדְּסֵיפָא רַבִּי שִׁמְעוֹן הָוֵי, רֵישָׁא לָאו רַבִּי שִׁמְעוֹן!
La Guemará rechaza esta respuesta: Pero del hecho de que la cláusula final de la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, se deduce que la primera cláusula de la mishná, que se enuncia antes de que se introduzca su opinión, no está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon.
אֶלָּא הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּקָדָשִׁים קַלִּים, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי, דְּאָמַר: קָדָשִׁים קַלִּים – מָמוֹן בְּעָלִים הוּא, וּבִרְשׁוּתֵיהּ קָיְימִי.
Más bien, ¿con qué estamos tratando aquí en la mishná? Estamos tratando con un caso en el que el ladrón consagró el animal como una ofrenda de santidad menor, y la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, quien dice que una ofrenda de santidad menor es propiedad de su dueño putativo, y es considerada en su posesión. Por lo tanto, su consagración no equivale a una venta a otra parte.
אֲבָל קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים מַאי, מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה?! אַדְּתָנֵי רֵישָׁא: גָּנַב וְטָבַח וְאַחַר כָּךְ הִקְדִּישׁ – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה; לִיפְלוֹג וְלִיתְנֵי בְּדִידַהּ:
La Guemará rechaza también esta respuesta: Pero cuál sería la halajá si el ladrón hubiera consagrado el animal como una ofrenda del orden más sagrado? ¿Tendría que pagar el pago cuádruple o quíntuple? Si es así, en lugar de enseñar lo siguiente en la cláusula anterior de la mishná (70a), en el caso que se opone a este: Si él robó un animal y lo sacrificó y después lo consagró, debe pagar el pago cuádruple o quíntuple, que el tannadistinga y enseñe la halajá opuesta dentro de la misma categoría misma.
בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים – בְּקָדָשִׁים קַלִּים, אֲבָל בְּקׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה!
La Guemará explica: El tanna podría haber enseñado: ¿En qué caso se dice esta afirmación, que el ladrón está exento si consagró el animal robado y luego lo degolló o lo vendió, se dice? Se dice solo si consagró el animal como una ofrenda de santidad menor; pero si lo consagró como una ofrenda del orden más sagrado, paga la indemnización cuádruple o quíntuple, ya que la propia consagración sería equivalente a una venta a otra parte.
אֶלָּא לְעוֹלָם – לָא שְׁנָא קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים, וְלָא שְׁנָא קָדָשִׁים קַלִּים; וּדְקַשְׁיָא לָךְ: מָה לִי מְכָרוֹ לְהֶדְיוֹט מָה לִי מְכָרוֹ לַשָּׁמַיִם; מְכָרוֹ לְהֶדְיוֹט – מֵעִיקָּרָא תּוֹרָא דִרְאוּבֵן, וְהַשְׁתָּא תּוֹרָא דְשִׁמְעוֹן. מְכָרוֹ לַשָּׁמַיִם – מֵעִיקָּרָא תּוֹרָא דִרְאוּבֵן, וְהַשְׁתָּא תּוֹרָא דִרְאוּבֵן.
Más bien, la Guemará afirma que en realidad no hay diferencia entre que el ladrón consagre el animal como una ofrenda del orden más sagrado y no hay diferencia entre que lo consagre como una ofrenda de menor santidad. Y en cuanto al asunto que presentó una dificultad para ti, a saber: ¿Qué diferencia me supone si vendió el animal a una persona común y qué diferencia me supone si lo vendió al Cielo mediante consagración?, se puede responder de la siguiente manera: Si alguien, por ejemplo, Reuvén, vendió un buey a una persona común, por ejemplo, Shimón, al principio era el buey de Reuvén y ahora, después de la venta, es el buey de Shimón. En cambio, si lo vendió al Cielo, es decir, lo consagró como ofrenda, no se considera que haya sido transferido a la posesión de otra parte, pues al principio era el buey de Reuvén y ahora, después de la consagración, sigue siendo el buey de Reuvén.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר וְכוּ׳. אָמְרִי, נְהִי דְּסָבַר רַבִּי שִׁמְעוֹן: מָה לִי מְכָרוֹ לְהֶדְיוֹט מָה לִי מְכָרוֹ לַשָּׁמַיִם; אִיפְּכָא מִיבְּעֵי לֵיהּ:
§ La mishná enseña: Rabí Shimon dice: En el caso de animales sacrificiales por los cuales el dueño tiene responsabilidad financiera de reemplazarlos con otro animal si uno de los animales originales que robó se pierde o muere, el ladrón está obligado a pagar el cuádruple o quíntuple si sacrifica uno de los animales. Si es un animal sacrificial por el cual el dueño no tiene responsabilidad financiera, el ladrón está exento del pago cuádruple o quíntuple. En esta etapa, la Guemará supone que Rabí Shimon exige el pago cuádruple o quíntuple como una multa por el acto mismo de consagración y no por el acto de sacrificar al animal. La Guemará dice: Aunque Rabí Shimon sostiene que hay una lógica de: Qué diferencia me da a mí si él vendió el animal a una persona común y qué diferencia me da a mí si lo vendió al Cielo mediante consagración, sin embargo, debería haber dicho lo contrario.
קֳדָשִׁים שֶׁחַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – פָּטוּר, דְּאַכַּתִּי לָא נְפַק מֵרְשׁוּתֵיהּ;
La Guemará explica: Debería haber dicho que, si son animales sacrificiales por los cuales uno asume responsabilidad financiera, el ladrón está exento de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple. En otras palabras, si el ladrón robó un animal no sagrado y posteriormente lo consagró como ofrenda de tal manera que asume la responsabilidad de reemplazarlo, debería estar exento de la indemnización cuádruple o quíntuple por el acto de consagración. La razón es que el animal aún no ha salido de su posesión, y por lo tanto este acto de consagración no debe considerarse una venta.
קֳדָשִׁים שֶׁאֵינוֹ חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – חַיָּיב, דְּמַפְּקִי לֵיהּ מֵרְשׁוּתֵיהּ!
Por el contrario, si son animales sacrificiales por los cuales no se tiene responsabilidad financiera, el ladrón debe ser responsable de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple. Si el ladrón robó un animal no sagrado y luego lo consagró como ofrenda de tal manera que no tiene responsabilidad de reemplazarlo, debe ser responsable de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple por el acto de consagración, pues él de ese modo ha retirado al animal de su posesión.
אָמְרִי: רַבִּי שִׁמְעוֹן – אַמִּילְּתָא אַחֲרִיתִי קָאֵי,
Los Sabios dicen en respuesta: Rabí Shimon no está tratando la cuestión de si la consagración de un animal equivale a su venta. Más bien, se refiere a otro asunto, uno que no se menciona explícitamente en la mishná.
וְהָכִי קָתָנֵי: אֵין הַגּוֹנֵב אַחַר הַגַּנָּב מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְכֵן גּוֹנֵב הֶקְדֵּשׁ מִבֵּית בְּעָלִים – פָּטוּר.
Y esto es lo que la mishná está enseñando: Quien roba un animal después de que un ladrón ya lo haya robado, es decir, lo roba del ladrón, no paga el pago doble, y si sacrificó o vendió el animal no paga el pago cuádruple o quíntuple. Y de manera similar, quien roba propiedad consagrada de la casa de su dueño está exento del pago doble, y si era un animal sacrificial y el ladrón lo sacrificó o vendió, está exento del pago cuádruple o quíntuple.
מַאי טַעְמָא? ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״ – וְלֹא מִבֵּית הֶקְדֵּשׁ.
¿Cuál es la razón de este último fallo? La razón es como está escrito: “Si un hombre da a su prójimo dinero o utensilios para guardar y fue robado de la casa del hombre, si se encuentra al ladrón, pagará el doble” (Éxodo 22:6). La frase “de la casa del hombre” indica que un ladrón está obligado a pagar la indemnización doble solo cuando son robados de una persona, pero no si el objeto en cuestión fue robado de la casa del tesoro del Templo.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: קֳדָשִׁים שֶׁחַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – חַיָּיב. מַאי טַעְמָא? קָרֵינָא בֵּיהּ: ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״. וְשֶׁאֵינוֹ חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – פָּטוּר, דְּלָא קָרֵינַן בֵּיהּ: ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״.
Rabí Shimon dice: Si los artículos robados eran animales sacrificiales por los cuales el dueño tiene responsabilidad financiera, el ladrón que los roba está obligado a pagar el pago doble, así como el pago cuádruple o quíntuple si los sacrifica o vende. ¿Cuál es la razón de esto? Dado que el dueño debe reemplazar los animales, se aplica a este caso la frase “y fue robado de la casa del hombre.” Pero si los animales robados son aquellos por los cuales el dueño no tiene responsabilidad financiera, el ladrón está exento del pago doble y del pago cuádruple y quíntuple, ya que no se aplica a este caso la frase “y fue robado de la casa del hombre.”
מִכְּדִי שָׁמְעִינַן לֵיהּ לְרַבִּי שִׁמְעוֹן דְּאָמַר: שְׁחִיטָה שֶׁאֵינָהּ רְאוּיָה – לֹא שְׁמָהּ שְׁחִיטָה; קֳדָשִׁים נָמֵי שְׁחִיטָה שֶׁאֵינָהּ רְאוּיָה הִיא!
Ahora, hemos oído en otra parte acerca del Rabino Shimon que él dijo: Un acto de degüello que no es apto para cumplir plenamente su propósito ritual no se considera un acto de degüello en absoluto. Y si el ladrón degolló el animal sacrificial que robó, esto también es un acto de degüello que no es apto para cumplir plenamente su propósito ritual, ya que no hace que la carne del animal sea apta para el consumo, a la luz de la halakha de que está prohibido comer un animal sacrificial degollado fuera del Templo.
כִּי אֲתָא רַב דִּימִי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּשׁוֹחֵט תְּמִימִים מִבִּפְנִים לְשֵׁם בְּעָלִים.
Cuando Rav Dimi vino de Eretz Yisrael, dijo que Rabí Yoḥanan dice: Esto se refiere a un caso en el que el ladrón sacrifica al animal, sin defecto, dentro del Templo, en nombre de su dueño. En este caso, su carne puede comerse.
וַהֲרֵי חָזְרָה קֶרֶן לַבְּעָלִים! אָמַר רַבִּי יִצְחָק בַּר אָבִין: שֶׁנִּשְׁפַּךְ הַדָּם.
La Guemará pregunta: Pero, al degollar y sacrificar el animal sacrificial en nombre del propietario, es como si el principal, es decir, el animal mismo, hubiera sido devuelto al propietario, y el pago cuádruple o quíntuple ya no debería aplicarse. El propietario había designado el animal como su ofrenda, y de hecho fue utilizado para ese propósito. Rabí Yitzḥak bar Avin dijo en respuesta: Esto se refiere a una situación en la que la sangre del animal se derramó antes de que pudiera ser rociada sobre el altar. En consecuencia, el propietario no obtuvo expiación por medio de esta ofrenda, por lo que no se considera como si el animal hubiera sido devuelto al propietario.
כִּי אֲתָא רָבִין אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּשׁוֹחֵט תְּמִימִים בִּפְנִים שֶׁלֹּא לְשֵׁם בְּעָלִים.
Cuando Ravin llegó de Eretz Yisrael, citó una versión diferente de esta respuesta, y dijo que Rabbi Yoḥanan dice: Esto se refiere a un caso en el que el ladrón degüella al animal, sin defecto, dentro del Templo, pero no por el bien de su dueño. La halakha en este caso es que la carne del animal puede comerse, pero el dueño no ha cumplido su obligación con esta ofrenda. En tal caso, el degüello del animal sí hace que su carne sea apta para el consumo. Sin embargo, no se considera como si el animal hubiera sido devuelto al dueño.