אֶלָּא לָאו הָא קָא מַשְׁמַע לַן: גָּנַב עַל פִּי שְׁנַיִם וְטָבַח עַל פִּי עֵד אֶחָד אוֹ עַל פִּי עַצְמוֹ – הוּא דְּלָא מְחַיֵּיב עַצְמוֹ בְּקֶרֶן,
Más bien, ¿no es correcto decir que, al citar el caso más complicado, esto es lo que la mishná nos enseña: Es solo en este caso, donde se establece que el ladrón robó un animal basándose en el testimonio de dos testigos, y se establece que lo degolló o lo vendió basándose en el testimonio de un testigo o basándose en su propia confesión, y cuando no se obliga a sí mismo mediante su confesión a pagar el principal, está obligado a pagar la multa.
הוּא דְּאָמְרִינַן עַל פִּי עַצְמוֹ דּוּמְיָא דְּעַל פִּי עֵד אֶחָד; מָה עַל פִּי עֵד אֶחָד – כִּי אָתֵי עֵד אֶחָד מִצְטָרֵף בַּהֲדֵיהּ, מִחַיַּיב; עַל פִּי עַצְמוֹ נָמֵי – כִּי אָתוּ עֵדִים, מִחַיַּיב.
La Guemará explica: En otras palabras, es solo en ese caso, donde el robo queda establecido sobre la base del testimonio de dos testigos, que decimos que la responsabilidad basada en su propia admisión es similar al testimonio de un testigo, en el sentido de que, así como cuando la matanza queda establecida sobre la base del testimonio de un testigo, si luego viene otro testigo, este se une al primer testigo y juntos su testimonio se convierte en un testimonio válido de dos testigos y el ladrón pasa a ser responsable de pagar, así también, en un caso en que la matanza queda establecida sobre la base de su propia admisión, si posteriormente vienen testigos y testifican, él pasa a ser responsable de pagar la multa, ya que su admisión no lo habría hecho responsable de pagar suma alguna.
אֲבָל גָּנַב וְטָבַח וּמָכַר עַל פִּי עֵד אֶחָד אוֹ עַל פִּי עַצְמוֹ – דְּחִיֵּיב עַצְמוֹ בְּקֶרֶן, לָא אָמְרִינַן עַל פִּי עַצְמוֹ דֻּומְיָא דְּעַל פִּי עֵד אֶחָד.
Pero, si se establece que el ladrón robó un animal y lo degolló o vendió, todo ello basado en el testimonio de un testigo o basado en su propia admisión, en un caso en el que, mediante su admisión, él se obliga a pagar el principal, no decimos que, cuando los testigos declaran con posterioridad a su propia admisión, ello sea similar a cuando llegan con posterioridad al testimonio de un testigo, y que él sea responsable de pagar la multa en ambos casos. Más bien, puesto que en este caso su admisión lo habría hecho responsable de pagar el principal debido a que el robo no fue establecido sobre la base del testimonio de dos testigos, se considera una admisión válida, que lo exime de pagar la multa.
בָּרַיְיתָא – דְּתַנְיָא: רָאָה עֵדִים שֶׁמְּמַשְׁמְשִׁין וּבָאִין, וְאָמַר: ״גָּנַבְתִּי, אֲבָל לֹא טָבַחְתִּי וְלֹא מָכַרְתִּי״ – אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן. לְמָה לִי לְמִיתְנֵא: ״וְאָמַר גָּנַבְתִּי אֲבָל לֹא טָבַחְתִּי וְלֹא מָכַרְתִּי״? נִיתְנֵי: ״אוֹ גָּנַבְתִּי אוֹ טָבַחְתִּי וּמָכַרְתִּי״!
La baraita que apoya la opinión de Rav Hamnuna es la citada anteriormente, como se enseñó: Si un ladrón vio testigos que se acercaban con la intención de testificar contra él, y en ese momento dijo: Admito que robé un animal, pero no lo sacrifiqué ni lo vendí, paga solo el principal. ¿Por qué necesito que la baraita enseñe: Y el ladrón dijo: Admito que robé un animal pero no lo sacrifiqué ni lo vendí? Que enseñe un caso más simple, en el que el ladrón dijo o bien: Robé el animal, o bien: Lo sacrifiqué, o bien: Lo vendí.
אֶלָּא הָא קָא מַשְׁמַע לַן: טַעְמָא דְּאָמַר ״גָּנַבְתִּי״ הוּא דְּחִיֵּיב עַצְמוֹ בְּקֶרֶן – דְּפָטוּר; אֲבָל אָמַר ״לֹא גָּנַבְתִּי״ וּבָאוּ עֵדִים שֶׁגָּנַב, וְחָזַר וְאָמַר ״טָבַחְתִּי וּמָכַרְתִּי״ וּבָאוּ עֵדִים שֶׁטָּבַח וּמָכַר, דְּלֹא חִיֵּיב עַצְמוֹ בְּקֶרֶן – חַיָּיב. אַלְמָא הוֹדָאָה דִּטְבִיחָה לָאו הוֹדָאָה הִיא!
Más bien, al elegir el caso más complicado, esto es lo que la baraita nos enseña: La única razón por la que el ladrón está exento de pago es que dice: Yo robé el animal, ya que en ese caso se obligó a sí mismo a pagar el principal. Pero si dice: Yo no robé, y vinieron testigos y testificaron que sí robó un animal, y posteriormente él cambió su alegato y dice: Yo lo sacrifiqué, o: Yo lo vendí, y entonces vinieron testigos y confirmaron que lo sacrificó o lo vendió, en cuyo caso el ladrón no se obligó a sí mismo a pagar el principal ni ningún otro pago, sería responsable de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple. Aparentemente, una admisión de sacrificio de un animal robado no es considerada una admisión válida, ya que tal admisión no obliga al autor a pagar una multa.
אָמְרִי: לָא, הִיא גּוּפַהּ קָא מַשְׁמַע לַן – דְּכֵיוָן דְּאָמַר: ״גָּנַבְתִּי״; אַף עַל גַּב דְּאָמַר ״לֹא טָבַחְתִּי וְלֹא מָכַרְתִּי״, וּבָאוּ עֵדִים שֶׁטָּבַח וּמָכַר – פָּטוּר. מַאי טַעְמָא?
La Guemará dice, al rechazar esta segunda prueba: No, es posible explicar la razón por la que el tanna de la baraita eligió presentar este caso de una manera diferente, ya que nos enseña esta halakha misma: Que una vez que el ladrón dice: Robé el animal, aunque él también diga: No lo sacrifiqué ni lo vendí, y más tarde vinieron testigos y testificaron que lo sacrificó o lo vendió, queda exento de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple. ¿Cuál es la razón de esta exención?
תַּשְׁלוּמֵי (אַרְבַּע) חֲמִשָּׁה אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה.
La razón es que el Misericordioso declara en la Torah que hay un pago de cuatro ovejas por una oveja y cinco bueyes por un buey (véase Éxodo 21:37). Esto indica que un ladrón puede quedar obligado a pagar, respectivamente, una indemnización cuádruple o quíntuple, pero no una indemnización cuádruple por un buey, ni una indemnización triple por una oveja. En otras palabras, no se debe considerar las multas como independientes entre sí, como si, si se encuentra al ladrón con el animal, pagara como multa la indemnización doble, y si lo degolló o lo vendió, pagara una multa diferente, es decir, la indemnización cuádruple o quíntuple. Más bien, la indemnización cuádruple o quíntuple comprende el principal, la indemnización doble y dos o tres veces adicionales el principal. Al admitir su acto de robo, el ladrón se exime de la indemnización doble, y la multa restante por degollar una oveja sería una indemnización triple, o una indemnización cuádruple por un buey, que no están exigidas por la Torah.
לֵימָא כְּתַנָּאֵי – הָיוּ שְׁנַיִם מְעִידִין שֶׁגָּנַב, וְהָיוּ שְׁנַיִם מְעִידִים אוֹתוֹ שֶׁטָּבַח וּמָכַר; הוּזַּמּוּ עֵדֵי גְנֵיבָה – עֵדוּת שֶׁבָּטְלָה מִקְצָתָהּ בָּטְלָה כּוּלָּהּ.
La Guemará propone: Digamos que la opinión de Rav Hamnuna y Rabí Yoḥanan sea el tema de una disputa entre tanaím. Como se enseña en una baraita: Si dos testigos testifican que alguien robó un animal, y dos otros testifican contra él que lo degolló o vendió el animal, y los testigos que habían testificado sobre el robo fueron declarados testigos conspiradores, el ladrón queda exento de todo pago, ya que un testimonio que fue parcialmente invalidado queda totalmente invalidado. Si el testimonio sobre el robo fue desacreditado, el testimonio sobre el degüello o la venta se vuelve por ello irrelevante. En consecuencia, el presunto ladrón queda exento de cualquier pago.
הוּזַּמּוּ עֵדֵי טְבִיחָה – הוּא מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, וְהֵן מְשַׁלְּמִין תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה. מִשּׁוּם סוֹמְכוֹס אָמְרוּ: הֵן מְשַׁלְּמִין תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, וְהוּא מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה לַפָּר וּשְׁנַיִם לָאַיִל.
Si los testigos que testificaron acerca de la matanza o la venta resultaron ser testigos conspiradores, pero el testimonio acerca del robo sigue siendo creíble, el ladrón paga el pago doble, y los testigos conspiradores pagan un pago triple, pues esa es la pérdida que procuraron imponer al ladrón. Los Sabios dijeron en nombre de Sumakhos: Los testigos pagan el pago doble, y el ladrón paga un pago triple por un buey y un pago doble por un carnero. Esto concluye la baraita.
אַהֵיָיא קָאֵי סוֹמְכוֹס? אִילֵּימָא אַרֵישָׁא – לֵית לֵיהּ לְסוֹמְכוֹס עֵדוּת שֶׁבָּטְלָה מִקְצָתָהּ בָּטְלָה כּוּלָּהּ?
La Guemará analiza la declaración de Sumakhos: ¿A qué cláusula de la baraita se refiere Sumakhos? Si decimos que se refiere a la primera cláusula, en la que el testimonio sobre el robo queda invalidado, esto es imposible. ¿Acaso Sumakhos no acepta el principio de que un testimonio que fue parcialmente invalidado queda totalmente invalidado, haciendo en este caso irrelevante el testimonio sobre el degüello o la venta si no hay testimonio sobre el robo?
וְאֶלָּא אַסֵּיפָא – שַׁפִּיר קָאָמְרִי רַבָּנַן: הוּא מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, וְהֵם מְשַׁלְּמִין תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה!
Sino más bien, debe estar refiriéndose a la cláusula final de la baraita, en la que el testimonio relativo al degüello o a la venta queda invalidado. Esto también es imposible, pues en este caso los Rabinos, es decir, el primer tanna de la baraita, hablan correctamente, es decir, lo que afirman es razonable, y el ladrón paga el pago doble y los testigos pagan un pago triple. ¿Sobre qué base discutiría Sumakhos este dictamen?
אֶלָּא מִילְּתָא אַחֲרִיתִי אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ – כְּגוֹן דְּאָתוּ בֵּי תְרֵי אָמְרִי לֵיהּ ״גָּנַבְתָּ״; אֲמַר לְהוּ: ״אִין, גָּנַבְתִּי וְטָבַחְתִּי וּמָכַרְתִּי, מִיהוּ לֹא בִּפְנֵיכֶם גָּנַבְתִּי״, וְאַיְיתִי סָהֲדִי וְאַזְּמִינְהוּ – דְּלָא בְּאַפַּיְיהוּ גְּנַב; וְאַיְיתִי בַּעַל הַבַּיִת סָהֲדֵי וְאַסְהִידוּ בֵּיהּ דְּגָנַב וְטָבַח וּמָכַר.
Más bien, debe ser que Sumakhos se refiere a un caso completamente diferente, uno que no se menciona explícitamente en la baraita, y otro asunto es el núcleo de la disputa entre ellos. Sumakhos se refiere a un caso en el que dos personas vienen y le dicen al ladrón: Tú robaste un animal. El ladrón les dijo en respuesta: Sí, yo robé el animal, y, además, lo sacrifiqué, o: lo vendí. Pero no lo robé en presencia de ustedes, y su testimonio de que me vieron robarlo es falso. Y posteriormente el ladrón trajo nuevos testigos que convirtieron a los testigos originales en testigos conspiradores, al testificar que estaban en otro lugar en el momento en que afirmaron que ocurrió el robo, demostrando así que el ladrón no robó en su presencia. Y finalmente, el dueño del animal trajo otros testigos que testificaron que el ladrón robó el animal y lo sacrificó o vendió.
וּבְהוֹדָאַת טְבִיחָה קָמִיפַּלְגִי –
Y Sumakhos y los Rabinos discrepan sobre si una admisión de la matanza de un animal robado es una admisión válida, aunque no conlleve responsabilidad de pagar cantidad alguna. Ambas partes de la disputa coinciden en que la admisión de un perpetrador solo en respuesta al testimonio de testigos no es una admisión válida.
דְּרַבָּנַן סָבְרִי: אַף עַל גַּב דְּהוֹדָאָה דִגְנֵיבָה מֵחֲמַת עֵדִים הוּא דְּקָא מוֹדֵה, הוֹדָאָה דִטְבִיחָה הוֹדָאָה הִיא, וּפָטוּר.
La disputa entre ellos es que los Rabinos sostienen que, aunque la admisión del ladrón con respecto al robo mismo no es una admisión válida, porque se debe solo a los testigos que han testificado contra él que él admite su culpa, sin embargo, su admisión con respecto al degüello del animal es una admisión válida, a pesar de que ello no hace al ladrón responsable de pagar una multa, y por lo tanto queda exento del pago cuádruple o quíntuple. Los testigos conspiradores deben pagar el pago doble al ladrón, ya que esta es la cantidad de daño económico que procuraron imponerle, mientras que el ladrón paga el pago doble al dueño, puesto que testigos válidos finalmente testificaron que él robó el animal.
וְסוֹמְכוֹס סָבַר: כֵּיוָן דְּהוֹדָאָה דִּגְנֵיבָה מֵחֲמַת עֵדִים הוּא דְּקָא מוֹדֵה, דִּטְבִיחָה לָאו הוֹדָאָה.
Y Sumakhos sostiene que, puesto que la admisión acerca del robo mismo no es una admisión válida, porque fue debida solo al testimonio de los testigos, y él admite su culpa únicamente por ello, así también la admisión acerca de la matanza no es una admisión válida, porque no lo obliga a pagar una multa, como afirmaron Rav Hamnuna y Rabbi Yoḥanan.
וְהָנָךְ עֵדִים קַמָּאֵי דְּאַזְּמִינְהוּ – מְשַׁלְּמִין תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל; וְהוּא מְשַׁלֵּם שְׁלֹשָׁה לַפָּר וּשְׁנַיִם לָאַיִל.
Y, en consecuencia, aquellos primeros testigos del robo, que fueron convertidos en testigos conspiradores, pagan el pago doble, ya que esa es la cantidad del daño económico que procuraron imponerle, y el ladrón paga el pago doble al dueño del animal, ya que testigos válidos finalmente testificaron que él lo robó, y, puesto que su admisión no es válida, debe pagar un triple adicional, para un total de un pago quíntuple por un buey, o un doble pago, para un total de un pago cuádruple, por un carnero. Si esta es su disputa, Sumakhos está de acuerdo con la opinión de Rav Hamnuna y Rabí Yoḥanan, mientras que los Rabinos discrepan de esta opinión.
אָמַר רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרַב אִיקָא: לָא; דְּכוּלֵּי עָלְמָא – הוֹדָאָה דִטְבִיחָה לָאו הוֹדָאָה הִיא;
Rav Aḥa, hijo de Rav Ika, dijo: No; es posible explicar la baraita de manera diferente, de la siguiente forma: Todos, es decir, tanto Sumakhos como los Rabinos, sostienen que una admisión con respecto al sacrificio de un animal robado no es una admisión válida, ya que no hace al perpetrador responsable de pagar pago alguno.
אֶלָּא בְּעֵדוּת שֶׁאִי אַתָּה יָכוֹל לַהֲזִימָּהּ קָמִיפַּלְגִי – כְּגוֹן דְּאָתוּ סָהֲדֵי וְאָמְרִי לֵיהּ: ״גָּנַבְתָּ״, וְאָמַר לְהוּ: ״גָּנַבְתִּי וְטָבַחְתִּי וּמָכַרְתִּי, מִיהוּ לֹא בִּפְנֵיכֶם גָּנַבְתִּי אֶלָּא בִּפְנֵי פְּלוֹנִי וּפְלוֹנִי״; וְאַיְיתִי סָהֲדִי וְאַזְּמִינְהוּ – דְּלָא בְּאַפַּיְיהוּ גְּנַב; וַאֲתוֹ פְּלוֹנִי וּפְלוֹנִי וְאַסְהִידוּ בֵּיהּ דְּגָנַב וְטָבַח וּמָכַר.
Más bien, discrepan sobre el concepto de testimonio que no puedes convertir en testimonio conspiratorio. Sumakhos y los Rabinos discrepan con respecto a un caso en el que testigos vienen y le dicen al ladrón: Tú robaste un animal. Y el ladrón les dijo en respuesta: Sí, robé un animal, y, además, lo sacrifiqué, o: lo vendí. Pero ustedes son testigos falsos, pues no fue en presencia de ustedes que robé el animal, sino en presencia de fulano y fulano. Y posteriormente el ladrón trajo testigos que establecieron al primer grupo de testigos como testigos conspiratorios, al testificar que el ladrón no robó el animal en su presencia. Y finalmente, fulano y fulano, las dos personas mencionadas por el ladrón, vinieron y testificaron contra el ladrón, diciendo que él robó el animal y también lo sacrificó o vendió.
וּבְהָא קָמִיפַּלְגִי – דְּרַבָּנַן סָבְרִי הָוְיָא לַהּ עֵדוּת שֶׁאִי אַתָּה יָכוֹל לַהֲזִימָּהּ, וְכׇל עֵדוּת שֶׁאִי אַתָּה יָכוֹל לַהֲזִימָּהּ – לָא הָוְיָא עֵדוּת.
Y es con respecto a este punto que ellos discrepan, pues los Rabinos sostienen que el testimonio de fulano y mengano es un testimonio que no puedes convertir en testimonio conspiratorio, ya que el propio ladrón admite que su testimonio es verdadero. Y todo testimonio que no puedes convertir en testimonio conspiratorio no es considerado testimonio. Por lo tanto, su testimonio queda descartado, y solo queda la declaración del ladrón. El ladrón paga el dinero que admitió deber, es decir, el principal del robo, pero está exento de pagar una multa. Mientras tanto, los primeros testigos, que fueron convertidos en testigos conspiratorios, pagan al ladrón el pago doble.
וְסוֹמְכוֹס סָבַר: עֵדוּת שֶׁאִי אַתָּה יָכוֹל לַהֲזִימָּהּ – הָוְיָא עֵדוּת.
Y Sumakhos sostiene que el testimonio que no puedes convertir en testimonio conspiratorio es, no obstante, considerado testimonio válido. Por lo tanto, el testimonio de fulano y fulano es válido, y el ladrón debe pagar la restitución cuádruple o quíntuple. Sumakhos afirma que el ladrón paga una restitución triple por un buey y doble por un carnero. La razón es que el ladrón recibe un pago doble de los primeros testigos conspiratorios, que entrega al dueño del animal, junto con el resto del pago. Esto asciende a una restitución triple por un buey y doble por un carnero, que está obligado a pagar de sus propios fondos.
וְהָא קַיְימָא לַן דְּעֵדוּת שֶׁאִי אַתָּה יָכוֹל לַהֲזִימָּהּ לָא הָוְיָא עֵדוּת! הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּלָא יָדְעִי בְּאֵיזֶה יוֹם בְּאֵיזֶה שָׁעָה – דְּלֵיכָּא לְעֵדוּת כְּלָל; אֲבָל הָכָא – סַיּוֹעֵי הוּא דְּקָא מְסַיְּיעִי לֵיהּ.
La Guemará pregunta: ¿Pero no sostenemos como principio aceptado que un testimonio que no puedes convertir en conspiratorio no es un testimonio válido? No es razonable sugerir que Sumakhos discreparía de ese principio. La Guemará responde: Esto se aplica en un caso en el que los testigos dicen que no saben en qué día o a qué hora del día ocurrieron los hechos en cuestión, en cuyo caso nadie podría jamás decirles: Ustedes estaban en otro lugar en ese momento, convirtiéndolos así en testigos conspiratorios. Con respecto a tal caso, se puede decir que en efecto no hay testimonio alguno, ya que la declaración vaga de los testigos no permite procesarlos como testigos conspiratorios. Pero aquí el ladrón está respaldando su testimonio, lo que lo hace más creíble.
אָמַר מָר: הֵן מְשַׁלְּמִין תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל. מִדְּקָא מוֹדֵה דִּגְנַב – קֶרֶן בָּעֵי שַׁלּוֹמֵי?! אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב, תְּנִי:
El Maestro dijo en la baraita que los Sabios declararon en nombre de Sumakhos: Los testigos pagan el pago doble. La Guemará pregunta: Del hecho de que el ladrón admite que robó el animal, está obligado a pagar el principal independientemente de cualquier testimonio posterior proporcionado por testigos. ¿Por qué, entonces, los testigos conspiradores habrían de estar obligados a pagar un pago doble, que incluye la cantidad principal? Rabí Elazar dice en nombre de Rav: Enseña la baraita de manera diferente y, en cambio, di que Sumakhos dijo que los testigos son responsables de