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כִּסְתָם יְחִידָאָה לָא אָמַר.
no dijo que se aplicara su principio, de que la halakha está siempre de acuerdo con una mishná sin atribución, en un caso en que la mishná expresa la opinión de un Sabio individual. Según esta interpretación, Rabí Yoḥanan no dicta de acuerdo con la mishná, debido al hecho de que representa la opinión de un Sabio individual, Rabí Dosa. Más bien, sigue la opinión de la mayoría. Sin embargo, ahora que Rabí Yoḥanan dijo que los piadosos y Rabí Dosa dijeron lo mismo, no se puede afirmar que sean uno y el mismo Sabio. En consecuencia, la decisión de la mishná es evidentemente aceptada por al menos dos Sabios, y por lo tanto la dificultad proveniente de la mishná no puede resolverse atribuyéndola a un solo Sabio.
אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: לָא כָּתְבִינַן אוֹרָכְתָּא אַמִּטַּלְטְלִי. אָמַר רַב אָשֵׁי לְאַמֵּימָר: מַאי טַעְמָא? אֲמַר לֵיהּ: מִשּׁוּם דְּרַבִּי יוֹחָנָן,
§ Los Sabios de Neharde’a dicen: No se puede redactar un documento de autorización [orakhta] para designar a otra persona a cobrar una deuda o un depósito de propiedad mueble en su nombre. Rav Ashi dijo a Ameimar: ¿Cuál es la razón de esta halakha? Ameimar le dijo: Es debido a un principio declarado por Rabbi Yoḥanan.
דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: גָּזַל וְלֹא נִתְיָיאֲשׁוּ הַבְּעָלִים – שְׁנֵיהֶם אֵינָן יְכוֹלִין לְהַקְדִּישׁ; זֶה לְפִי שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ, וְזֶה לְפִי שֶׁאֵינוֹ בִּרְשׁוּתוֹ.
Como dice el rabino Yoḥanan: Si alguien robó un objeto y los propietarios aún no han desistido de recuperarlo, ninguno de los dos puede consagrarlo: este, el ladrón, no puede consagrar el objeto porque no le pertenece, y aquel, el propietario, no puede consagrarlo porque no está en su posesión. La concesión de autoridad para cobrar una deuda implica la transferencia de la propiedad del objeto o del dinero del propietario al cobrador; de lo contrario, el deudor podría negarse a entregárselo al cobrador. En el caso de bienes muebles, como están en manos de otra persona, no están en posesión del propietario; así como el propietario no puede consagrar este objeto, tampoco puede transferir su propiedad.
אִיכָּא דְּאָמְרִי, אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: לָא כָּתְבִינַן אוֹרָכְתָּא אַמִּטַּלְטְלִי דְּכַפְרֵיהּ. טַעְמָא דְּכַפְרֵיהּ, דְּמִיחֲזֵי כְּשִׁיקְרָא; אֲבָל לָא כַּפְרֵיהּ – כָּתְבִינַן.
Hay quienes presentan una versión diferente de esta halakha. Los Sabios de Neharde’a dicen: No se puede redactar un documento de autorización para el cobro de bienes muebles que el depositario o deudor ha negado deber. La Guemará infiere: Según esta versión, la única razón por la que el documento no puede redactarse es que el depositario o deudor ha negado deber el objeto, ya que un documento redactado en estas circunstancias tiene apariencia de falsedad, puesto que el supuesto propietario está transfiriendo la propiedad de un objeto sobre el cual su propia propiedad es dudosa. Pero puede inferirse que si el depositario o deudor no negó deber el objeto, se puede redactar un documento de autorización.
וְאָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: אוֹרָכְתָּא דְּלָא כְּתִיב בֵּיהּ ״זִיל דּוּן וּזְכִי וְאַפֵּיק לְנַפְשָׁךְ״ – לֵית בֵּיהּ מְשָׁשָׁא. מַאי טַעְמָא? מִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ הַאיְךְ: לָאו בַּעַל דְּבָרִים דִּידִי אַתְּ.
Y los Sabios de Neharde’a afirman otra halakha con respecto a este tipo de documento: Un documento de autorización en el que no está escrito: Ve y emprende acciones legales contra fulano y toma posesión de la propiedad adeudada y cóbrala de él para ti mismo, no tiene validez, es decir, no es un documento válido. ¿Cuál es la razón de esto? Es porque la otra parte, el depositario o deudor, puede decir al cobrador que presenta un documento sin esta cláusula: No tengo responsabilidad legal ante ti; estoy dispuesto a tratar solo con la persona a quien se le debe el objeto. Para evitar esta situación, el documento de autorización debe transferir la propiedad real del objeto al cobrador, que ahora lo reclama para sí mismo.
אָמַר אַבָּיֵי: וְאִי כְּתִיב בֵּיהּ לְמֶחֱצָה לִשְׁלִישׁ וְלִרְבִיעַ, מִיגּוֹ דְּמִשְׁתַּעֵי דִּינָא אַפַּלְגָא, מִשְׁתַּעֵי דִּינָא אַכּוּלֵּהּ.
Abaye dijo: Y si está escrito en el documento que el propietario transfirió la propiedad de solo la mitad del objeto al cobrador, o un tercio o un cuarto de él, esto es suficiente. La razón es que, puesto que el depositario o deudor debe comparecer al juicio, es decir, entablar litigio con el cobrador, por la mitad o el tercio o el cuarto del objeto que fue transferido al cobrador, debe comparecer al juicio respecto de todo él.
אָמַר אַמֵּימָר: אִי תְּפַס – לָא מַפְּקִינַן מִינֵּיהּ. רַב אָשֵׁי אָמַר: כֵּיוָן דְּכַתְבֵיהּ לֵיהּ ״כֹּל דְּמִתְעֲנֵי מִן דִּינָא קַבֵּילִית עֲלַי״ – שָׁלִיחַ שַׁוְּיֵהּ.
Ameimar dijo: Si el cobrador que está facultado por la autorización tomó posesión del objeto que cobró y lo conservó para sí, el tribunal no se lo quita, ya que el propietario le transfirió la propiedad del objeto en el documento de autorización, como se explicó anteriormente. Rav Ashi discrepó de Ameimar y dijo: Puesto que el propietario escribió al cobrador: Acepto sobre mí cualquier cosa que se desarrolle como resultado de este proceso legal, él ha en efecto convertido al cobrador en un agente para actuar en su nombre, y por lo tanto el agente no puede tomar posesión del objeto para sí mismo.
וְאִיכָּא דְּאָמַר: שׁוּתָּפָא שַׁוְּיֵהּ. לְמַאי נָפְקָא מִינַּהּ? לְמִיתְפַּס פַּלְגָא. וְהִלְכְתָא: שָׁלִיחַ שַׁוְּיֵהּ.
Y hay otra opinión que sostiene: El propietario convierte al cobrador en socio del objeto cobrado, transfiriéndole la propiedad de la mitad mientras conserva la propiedad de la otra mitad. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia práctica entre esta opinión y la de Rav Ashi? La Guemará responde: La diferencia es si el cobrador tiene el poder de apoderarse de la mitad del objeto cobrado para sí mismo. Si es meramente un agente del propietario, no puede apoderarse de nada; si es un socio, puede apoderarse de hasta la mitad. La Guemará concluye: Y la halakha es que el propietario convierte al cobrador en su agente, y por lo tanto este agente no puede apoderarse para sí de ninguna parte del objeto cobrado.
מַתְנִי׳ גָּנַב עַל פִּי שְׁנַיִם, וְטָבַח וּמָכַר עַל פִּיהֶם, אוֹ עַל פִּי שְׁנַיִם אֲחֵרִים – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה.
MISHNÁ: La mishná enumera una serie de casos en los que un ladrón está obligado a pagar la penalidad cuádruple o quíntuple. Si alguien robó un animal, según quedó establecido sobre la base del testimonio de dos testigos, y él posteriormente degolló el animal o lo vendió, también sobre la base del testimonio de los mismos testigos, o sobre la base del testimonio de otros dos testigos, paga el pago cuádruple o quíntuple.
גָּנַב וּמָכַר בְּשַׁבָּת; גָּנַב וּמָכַר לַעֲבוֹדָה זָרָה; גָּנַב וְטָבַח בְּיוֹם הַכִּפּוּרִים;
Si alguien robó un animal y lo vendió en Shabat, o si lo robó y lo vendió para idolatría, o si lo robó y lo degolló en Yom Kipur, paga la indemnización cuádruple o quíntuple. Aunque su venta o su degüello en estas circunstancias implicaron un pecado, no está sujeto a la pena de muerte por la venta y, en consecuencia, debe pagar la indemnización cuádruple o quíntuple.
גָּנַב מִשֶּׁל אָבִיו וְטָבַח וּמָכַר, וְאַחַר כָּךְ מֵת אָבִיו; גָּנַב וְטָבַח, וְאַחַר כָּךְ הִקְדִּישׁ – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה.
Si alguien robó un animal de su padre y luego lo degolló o lo vendió, y después su padre murió y él heredó los bienes de su padre, ya sea por sí solo o en sociedad con sus hermanos, o si robó un animal y lo degolló y después lo consagró, paga el pago cuádruple o quíntuple.
גָּנַב וְטָבַח לִרְפוּאָה אוֹ לִכְלָבִים; הַשּׁוֹחֵט וְנִמְצֵאת טְרֵיפָה; הַשּׁוֹחֵט חוּלִּין בַּעֲזָרָה – מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה.
En el caso de alguien que robó un animal y lo sacrificó, no con el propósito de comer su carne, sino para usarlo con fines medicinales o para dar la carne a los perros, y asimismo un ladrón que sacrifica el animal para comer su carne pero se descubrió que era un animal con una condición que hará que muera dentro de doce meses [tereifa], o un ladrón que sacrifica un animal no consagrado en el patio del Templo, paga la indemnización cuádruple o quíntuple.
רַבִּי שִׁמְעוֹן פּוֹטֵר בִּשְׁנֵי אֵלּוּ.
Rabí Shimon exime al ladrón del pago cuádruple o quíntuple en estos últimos dos casos, ya que sostiene que el estatus legal de un acto de degüello que no es apto para cumplir plenamente su propósito ritual no se considera un acto de degüello.
גְּמָ׳ לֵימָא מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי עֲקִיבָא?
GEMARA: La mishná enseña que si dos testigos testifican sobre el robo de un animal y otros dos testifican sobre su degüello o su venta, el ladrón paga el pago cuádruple o quíntuple. La Guemará sugiere: Digamos que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, en su exposición del versículo: “Sobre la base del testimonio de dos testigos o del testimonio de tres testigos se establecerá un asunto” (Deuteronomio 19:15).
דְּאִי רַבִּי עֲקִיבָא, הָאָמַר: ״דָּבָר״ – וְלֹא חֲצִי דָבָר!
La Guemará explica: Pues, si esto está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, el ladrón estaría exento del pago cuádruple o quíntuple, ya que ¿acaso no dice Rabí Akiva que este versículo enseña que el testimonio de los testigos debe referirse a un asunto completo, y no a parte de un asunto? En el caso tratado por la mishná, el segundo grupo de testigos declara solo que este hombre degolló o vendió un buey o una oveja, no que lo robó, y por lo tanto su testimonio por sí solo no haría al ladrón responsable de pagar nada.
דְּתַנְיָא, אָמַר רַבִּי יוֹסֵי: כְּשֶׁהָלַךְ אַבָּא חֲלַפְתָּא אֵצֶל רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי לִלְמוֹד תּוֹרָה, וְאָמְרִי לַהּ: רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן נוּרִי אֵצֶל אַבָּא
Como se enseña en la Tosefta (Bava Batra 2:4) que Rabí Yosei dijo: Cuando el padre Ḥalafta fue a estudiar Torá con Rabí Yoḥanan ben Nuri, y algunos dicen que dijo: Cuando Rabí Yoḥanan ben Nuri fue a estudiar Torá con el padre

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