הַלּוֹקֵחַ יַיִן מִבֵּין הַכּוּתִים, אוֹמֵר: שְׁנֵי לוּגִּין שֶׁאֲנִי עָתִיד לְהַפְרִישׁ – הֲרֵי הֵן תְּרוּמָה; עֲשָׂרָה מַעֲשֵׂר רִאשׁוֹן; תִּשְׁעָה מַעֲשֵׂר שֵׁנִי; וּמֵיחֵל וְשׁוֹתֶה מִיָּד, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר.
En el caso de quien compra vino de entre los samaritanos [Kutim], si hay motivo para sospechar que no se separaron la teruma y los diezmos, y no puede separarlos antes del comienzo de Shabat, actúa de la siguiente manera. Si hay cien log de vino en los barriles, dice: Dos log que separaré en el futuro son teruma, ya que la medida promedio obligatoria de teruma es un quincuagésimo; diezlog son el primer diezmo; y una décima parte del resto, nuevelog, son el segundo diezmo. Y desacraliza el segundo diezmo que separará en el futuro transfiriendo su santidad al dinero, y puede beber el vino inmediatamente, basándose en la separación que realizará después. Esta es la declaración de Rabí Meir.
רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי יוֹסֵי וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹסְרִין.
Rabí Yehuda, Rabí Yosei y Rabí Shimon prohíben hacerlo. La objeción de estos tres Sabios es presumiblemente que este arreglo se basa en el principio de designación retroactiva, ya que en el momento de la declaración se desconoce la identidad de las porciones particulares de vino que serán terumá y diezmos, y estos Sabios no aceptan este principio. De esta mishná se desprende que Rabí Yehuda no acepta la designación retroactiva y, por lo tanto, no puede ser él quien dijo que el dueño del campo puede emitir su declaración de renuncia por la mañana.
אָמְרִי: סוֹף סוֹף, אַמַּאי קָא אָפְכַתְּ לַהּ לְמַתְנִיתִין – מִשּׁוּם דְּקַשְׁיָא דְּרַבִּי יְהוּדָה אַדְּרַבִּי יְהוּדָה; הַשְׁתָּא נָמֵי – קַשְׁיָא דְּרַבִּי יוֹחָנָן אַדְּרַבִּי יוֹחָנָן,
La Guemará dice: En última instancia, ¿por qué inviertes la baraita que contiene las opiniones de Rabí Yehuda y Rabí Dosa? Es porque hay una dificultad debido a la contradicción entre una declaración de Rabí Yehuda y otra declaración de Rabí Yehuda. También ahora, aunque has invertido la baraita, permanece un problema similar, ya que hay una dificultad debido a la contradicción entre una declaración de Rabí Yoḥanan y otra declaración de Rabí Yoḥanan.
דְּאָמְרַתְּ לְרַבִּי יוֹחָנָן לָא תֵּימָא ״כׇּל הַנִּלְקָט״, אֶלָּא אֵימָא ״כָּל הַמִּתְלַקֵּט״ – אַלְמָא אִית לֵיהּ בְּרֵירָה; וְהָא רַבִּי יוֹחָנָן לֵית לֵיהּ בְּרֵירָה,
Como dijiste, según la opinión de Rabí Yoḥanan: No digas que cualquier cosa que fue recogida de esta vid por los transeúntes será desacralizada sobre estas monedas. Más bien, di que cualquier cosa que será recogida de esta vid será desacralizada sobre estas monedas. Aparentemente, aquí Rabí Yoḥanan acepta el principio de la designación retroactiva. Pero está establecido que Rabí Yoḥanan no acepta el principio de la designación retroactiva.
דְּאָמַר רַב אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הָאַחִין שֶׁחָלְקוּ – לָקוֹחוֹת הֵן, וּמַחְזִירִין זֶה לָזֶה בַּיּוֹבֵל!
Como dice Rav Asi que Rabí Yoḥanan dice: Hermanos que dividieron una propiedad recibida como herencia son considerados compradores el uno del otro, y, como compradores de tierra, deben devolver las porciones el uno al otro en el Año del Jubileo, momento en el cual podrán redistribuir la propiedad. Esto demuestra que Rabí Yoḥanan no sostiene que se aclare retroactivamente que la porción de cada hermano le fue asignada directamente al morir su padre, sino que toda la tierra se consideraba propiedad conjunta hasta que los hermanos intercambiaron o compraron entre sí sus respectivas porciones en el momento de la división de la herencia.
אֶלָּא לְעוֹלָם ״כׇּל הַנִּלְקָט״,
A la luz de esta objeción, la Guemará se retracta de su afirmación anterior de que Rabí Yoḥanan reformuló la declaración de los piadosos. Más bien, los piadosos realmente declararon en tiempo pasado: Todo lo que fue recogido de esta vid por los transeúntes será desacralizado sobre estas monedas; es decir, la desacralización tuvo lugar después de que las uvas fueron robadas. Si es así, la pregunta sigue en pie: ¿Por qué Rabí Yoḥanan no aceptó la opinión de los piadosos, sino que dictaminó que el dueño de un objeto no puede consagrarlo después de que haya sido robado?
וְרַבִּי יוֹחָנָן סְתָמָא אַחֲרִינָא אַשְׁכַּח – דִּתְנַן: אֵין הַגּוֹנֵב אַחַר הַגַּנָּב מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל. אַמַּאי? בִּשְׁלָמָא לְגַנָּב רִאשׁוֹן לָא מְשַׁלֵּם – ״וְגֻנַּב מִבֵּית הָאִישׁ״, וְלֹא מִבֵּית הַגַּנָּב; אֶלָּא לִבְעָלִים – נְשַׁלֵּם!
La Guemará responde: Rabí Yoḥanan encontró otra mishná anónima, que contradice la opinión de los piadosos. Como aprendimos en la mishná aquí (62b): Quien roba un objeto después de un ladrón que ya lo había robado, es decir, quien roba un objeto robado, no paga el pago doble ni al ladrón ni al propietario anterior. ¿Por qué no? Concedido que no paga al primer ladrón, pues el versículo dice: "Y fue robado de la casa del hombre; si se encuentra al ladrón, pagará el doble" (Éxodo 22:6), lo que indica que el pago doble se aplica en el caso de un objeto "robado de la casa del hombre", es decir, de la jurisdicción del propietario, pero no a un objeto robado de la casa del ladrón. Pero que pague el pago doble al propietario, ya que presumiblemente todavía pertenecía al propietario cuando el segundo ladrón lo robó.
אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ: זֶה לְפִי שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ, וְזֶה לְפִי שֶׁאֵינוֹ בִּרְשׁוּתוֹ.
Más bien, ¿no se debe concluir de esto que un objeto robado no está bajo la plena jurisdicción ni del propietario ni del ladrón? No está bajo la jurisdicción de este, el primer ladrón, porque no le pertenece, y no está bajo la jurisdicción de aquel, el propietario, porque no está en su posesión. Por lo tanto, ninguno de los dos puede consagrar el objeto robado.
וּמַאי חָזֵי(ת) דְּאָזֵיל בָּתַר הַהִיא סְתָמָא? לֶיעְבֵּיד כִּי הַאי סְתָמָא דִּצְנוּעִין!
La Guemará pregunta: Concedido que esta mishná anónima discrepa de la mishná que cita a los piadosos, pero ¿qué viste que te llevó a seguir aquella mishná anónima, la que trata del pago doble? Que Rabí Yoḥanan actúe, es decir, dictamine, de acuerdo con esta mishná anónima, que establece la práctica de los piadosos. ¿Sobre qué base eligió una mishná por encima de la otra?
מִשּׁוּם דִּמְסַיַּיע לֵיהּ קְרָא: ״וְאִישׁ כִּי יַקְדִּשׁ אֶת בֵּיתוֹ קֹדֶשׁ לַה׳״ – מָה בֵּיתוֹ בִּרְשׁוּתוֹ, אַף כֹּל בִּרְשׁוּתוֹ.
La Guemará responde: Rabí Yoḥanan siguió la mishná que trata del pago doble porque hay un versículo que lo respalda: “Y cuando un hombre consagre su casa para que sea santa al Señor” (Levítico 27:14), del cual se deriva: Así como la casa de una persona está en su posesión, también cualquier cosa que consagre debe estar en su posesión, excluyendo los objetos que le han sido robados.
אָמַר אַבָּיֵי: אִי לָאו דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן צְנוּעִין, וְרַבִּי דּוֹסָא אָמְרוּ דָּבָר אֶחָד, הֲוָה אָמֵינָא: צְנוּעִין אִית לְהוּ דְּרַבִּי דּוֹסָא, וְרַבִּי דּוֹסָא לֵית לֵיהּ דִּצְנוּעִין.
§ Abaye dijo: Si Rabí Yoḥanan no hubiera dicho que los piadosos y Rabí Dosa dijeron lo mismo, es decir, que sus dictámenes son idénticos, yo diría que los piadosos aceptan la opinión de Rabí Dosa, pero Rabí Dosa no acepta la opinión de los piadosos.
צְנוּעִין אִית לְהוּ דְּרַבִּי דּוֹסָא – וּמָה בְּגַנָּב עֲבַדוּ רַבָּנַן תַּקַּנְתָּא, עֲנִיִּים צְרִיכָא לְמֵימַר? רַבִּי דּוֹסָא לֵית לֵיהּ דִּצְנוּעִין – עֲנִיִּים הוּא דַּעֲבַדוּ לְהוּ רַבָּנַן תַּקַּנְתָּא, אֲבָל גַּנָּב לָא עֲבַדוּ לַיהּ רַבָּנַן תַּקַּנְתָּא.
Abaye explica: Los piadosos aceptan la opinión de Rabí Dosa, por la siguiente razón: Y si los Sabios instituyeron una ordenanza en favor de un ladrón, para impedirle comer uvas de cuarto año no redimidas, permitiendo al dueño desacralizar productos que ya no están en su posesión, ¿hace falta decir que lo hicieron en favor de los pobres inocentes, como sostuvo Rabí Dosa? Por el contrario, Rabí Dosa no acepta la opinión de los piadosos, pues dice: Es por el bien de los pobres que los Sabios instituyeron una ordenanza; pero los Sabios no instituyeron una ordenanza en favor de un ladrón, de acuerdo con el principio antes mencionado: Dale de comer al malvado y déjalo morir.
אָמַר רָבָא, אִי לָאו דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: צְנוּעִין וְרַבִּי דּוֹסָא אָמְרוּ דָּבָר אֶחָד, הֲוָה אָמֵינָא: מַאן תְּנָא צְנוּעִין – רַבִּי מֵאִיר הִיא;
De manera similar, Rava dijo: Si el rabino Yoḥanan no hubiera dicho que los piadosos y el rabino Dosa dijeron lo mismo, yo diría que existe una diferencia fundamental entre los casos del producto del cuarto año y las espigas recogidas por los pobres, pues se podría afirmar: ¿Quién es el tanna que enseñó la decisión de los piadosos? Es el rabino Meir.
לָאו אָמַר רַבִּי מֵאִיר: מַעֲשֵׂר מָמוֹן גָּבוֹהַּ הוּא, וַאֲפִילּוּ הָכִי לְעִנְיַן פְּדִיָּיה אוֹקְמֵיהּ רַחֲמָנָא בִּרְשׁוּתֵיהּ? דִּכְתִיב: ״וְאִם גָּאֹל יִגְאַל אִישׁ מִמַּעַשְׂרוֹ, חֲמִשִׁתוֹ יֹסֵף עָלָיו״ –
¿Acaso Rabí Meir no dice que el segundo diezmo es propiedad del Altísimo, y no posesión de quien lo separó de su producción, y aun así, con respecto al rescate del segundo diezmo, el Misericordioso lo establece en su posesión? Como está escrito acerca del segundo diezmo: "Y si un hombre quiere rescatar algo de su diezmo, añadirá a ello su quinta parte" (Levítico 27:31).
קַרְיֵיהּ רַחֲמָנָא ״מַעַשְׂרוֹ״, וּמוֹסִיף חוֹמֶשׁ.
Aunque, según la opinión de Rabí Meir, el segundo diezmo no pertenece al dueño del producto del cual fue separado, sin embargo, con respecto a la redención, el Misericordioso sí distingue entre un extraño y quien lo separó de su producto, pues la Torá se refiere al segundo diezmo como “su diezmo” y con ello decreta que él, el dueño de la cosecha de la cual fue separado, puede redimirlo añadiendo una quinta parte a su valor, pero nadie más puede hacerlo. Esto indica que, aunque el producto del segundo diezmo no es de hecho propiedad de la persona, la Torá lo trata como el dueño del producto.
כֶּרֶם רְבָעִי נָמֵי – גָּמַר ״קֹדֶשׁ״ ״קֹדֶשׁ״ מִמַּעֲשֵׂר, כְּתִיב הָכָא: ״קֹדֶשׁ הִלּוּלִים״, וּכְתִיב גַּבֵּי מַעֲשֵׂר: ״וְכׇל מַעְשַׂר הָאָרֶץ מִזֶּרַע הָאָרֶץ מִפְּרִי הָעֵץ לַה׳ הוּא קֹדֶשׁ״;
Con respecto también a una viña del cuarto año, los Sabios derivan muchas de sus halakhotde una analogía verbal entre el segundo diezmo y el fruto del cuarto año, basada en el uso de la palabra “santo” en el contexto del fruto del cuarto año y “santo” en el contexto del segundo diezmo. Está escrito aquí, con respecto a los árboles frutales del cuarto año: “Y en el cuarto año todo su fruto será santo, para alabanza al Señor” (Levítico 19:24), y está escrito con respecto al segundo diezmo: “Y todo el diezmo de la tierra, ya sea de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor; es santo” (Levítico 27:30).
מָה ״קֹדֶשׁ״ דִּכְתִיב גַּבֵּי מַעֲשֵׂר – אַף עַל גַּב דְּמָמוֹן גָּבוֹהַּ הוּא, לְעִנְיַן פְּדִיָּיה אוֹקְמֵיהּ רַחֲמָנָא בִּרְשׁוּתֵיהּ; אַף הַאי ״קֹדֶשׁ״ נָמֵי דִּכְתִיב גַּבֵּי כֶּרֶם רְבָעִי – אַף עַל גַּב דְּלָאו מָמוֹן דִּידֵיהּ הוּא, לְעִנְיַן אַחוֹלֵי אוֹקְמֵיהּ רַחֲמָנָא בִּרְשׁוּתֵיהּ;
De esta analogía se deriva: Así como en el caso del término “santo” que está escrito en conexión con el segundo diezmo, aunque es propiedad perteneciente al Altísimo, con respecto a la redención el Misericordioso lo establece en la jurisdicción de quien lo separó, así también en el contexto de la palabra “santo” que está escrita en conexión con el viñedo del cuarto año, aunque no es de su propiedad, ya que pertenece al Altísimo, con respecto a la desacralización el Misericordioso lo establece en la jurisdicción del dueño del viñedo.
דְּהָא כִּי אִיתֵיהּ בִּרְשׁוּתֵיהּ נָמֵי – הָא לָאו דִּידֵיהּ הוּא, וְהָא מָצֵי מַחֵיל; מִשּׁוּם הָכִי מָצֵי מַחֵיל.
El efecto de esta determinación es que, incluso cuando la fruta está bajo su jurisdicción, no es de su propiedad, y, sin embargo, él puede desacralizarla. Y por esa razón, el dueño del viñedo puede desacralizar la fruta incluso después de que un ladrón se la haya llevado. Incluso en circunstancias normales, cuando alguien desacraliza la fruta de su cuarto año, está desacralizando fruta que no le pertenece. En consecuencia, no hay ninguna novedad en la decisión de que se puede desacralizar la fruta incluso después de que un ladrón se la haya llevado.
אֲבָל גַּבֵּי לֶקֶט – כֵּיוָן דְּמָמוֹנָא דִּידֵיהּ, כִּי אִיתֵיהּ בִּרְשׁוּתֵיהּ הוּא דְּמָצֵי מַפְקַר לֵיהּ, כִּי לֵיתֵיהּ בִּרְשׁוּתֵיהּ לָא מָצֵי מַפְקַר לֵיהּ.
Pero con respecto a las espigas recogidas por los pobres, puesto que las gavillas adicionales que los pobres toman inadvertidamente son propiedad del dueño del campo, puede sostenerse que solo cuando esas gavillas están en su posesión, es decir, no han sido tomadas por nadie más, puede renunciar a su propiedad sobre ellas, mientras que cuando ya no están en su posesión no puede renunciar a su propiedad sobre ellas. En consecuencia, los piadosos, que permitieron la redención del producto del cuarto año después de que hubiera sido robado, no necesariamente estarían de acuerdo con Rabí Dosa, quien permitió la renuncia a las gavillas robadas.
אָמַר רָבִינָא: אִי לָאו דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן צְנוּעִין וְרַבִּי דּוֹסָא אָמְרוּ דָּבָר אֶחָד, הֲוָה אָמֵינָא: מַאן תַּנָּא צְנוּעִין – רַבִּי דּוֹסָא הִיא, כִּי הֵיכִי דְּלָא תִּקְשֵׁי סְתַם מִשְׁנָה לְרַבִּי יוֹחָנָן. וְרַבִּי יוֹחָנָן –
De manera similar, Ravina dijo: Si Rabí Yoḥanan no hubiera dicho que los piadosos y Rabí Dosa dijeron lo mismo, yo diría: ¿Quién es el tanna que enseñó la opinión de los piadosos? Es Rabí Dosa. Yo habría dicho esto para que una mishná sin atribución no presentara una dificultad para la opinión de Rabí Yoḥanan. Y la razón por la que esto habría resuelto la dificultad es que Rabí Yoḥanan