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מִי אִיכָּא נִשְׁתָּרֵשׁ? אֶלָּא לְאַחַר יֵאוּשׁ. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ יֵאוּשׁ קָנֵי, אַמַּאי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה? שֶׁלּוֹ הוּא טוֹבֵחַ, שֶׁלּוֹ הוּא מוֹכֵר!
¿es posible decir que hay algún arraigo en el pecado? La venta no surte efecto, ya que ocurrió antes de que el dueño se desesperara, lo que significa que el ladrón en realidad no profundizó su pecado al vender el animal. Más bien, debe ser que la venta ocurrió después de la desesperación del dueño. Y si se te ocurre que la desesperación del dueño hace que el ladrón adquiera el animal, ¿por qué paga el pago cuádruple o quíntuple? Puesto que el animal le pertenece después de la desesperación del dueño, en efecto él sacrifica su propio animal o vende su propio animal.
אָמְרִי, כִּדְאָמַר רָבָא: מִפְּנֵי שֶׁשָּׁנָה בַּחֵטְא; הָכָא נָמֵי, מִפְּנֵי שֶׁשָּׁנָה בַּחֵטְא.
Los Sabios dicen: Es posible explicar el término: Atrincherado en el pecado, de acuerdo con lo que dijo Rava: El ladrón es responsable porque repitió su pecado, es decir, pecó por segunda vez al llevar a cabo los actos de la venta, independientemente del hecho de que la venta no fuera legalmente vinculante. Aquí también, se puede decir que el ladrón es responsable porque repitió su pecado.
תָּא שְׁמַע: ״וּטְבָחוֹ אוֹ מְכָרוֹ״; מַה טְבִיחָה – שֶׁאֵינָהּ חוֹזֶרֶת, אַף מְכִירָה – שֶׁאֵינָהּ חוֹזֶרֶת.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una baraita: Está escrito: “Si un hombre roba un buey o una oveja, y lo sacrifica o lo vende” (Éxodo 21:37). Así como el sacrificio es un acto que no puede deshacerse, así también la venta mencionada aquí es un acto que no puede deshacerse.
אֵימַת? אִילֵּימָא לִפְנֵי יֵאוּשׁ, אַמַּאי אֵינָהּ חוֹזֶרֶת? אֶלָּא לְאַחַר יֵאוּשׁ. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ קַנְיֵיהּ, אַמַּאי מְשַׁלֵּם אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה? שֶׁלּוֹ הוּא טוֹבֵחַ, שֶׁלּוֹ הוּא מוֹכֵר!
La Guemará analiza la baraita: Ahora bien, ¿cuándo es irreversible una venta? Si decimos que esta venta ocurrió antes de la desesperación del dueño de recuperar su animal robado, ¿por qué no puede deshacerse? Dado que la venta del animal por parte del ladrón antes de la desesperación del dueño es ineficaz, la venta se deshace fácilmente. Más bien, la baraita debe estar hablando de un caso en el que el ladrón vendió el animal después de la desesperación del dueño. Y si se te ocurre que un ladrón adquiere un objeto robado después de la desesperación del dueño, ¿por qué paga la indemnización cuádruple o quíntuple por sacrificar o vender el animal en ese momento? Sacrifica lo suyo o vende lo suyo. Aparentemente, un ladrón no adquiere el objeto robado después de la desesperación del dueño.
כִּדְאָמַר רַב נַחְמָן: פְּרָט לְשֶׁהִקְנָה לִשְׁלשִׁים יוֹם, הָכָא נָמֵי, פְּרָט לְשֶׁהִקְנָה לִשְׁלשִׁים יוֹם.
La Guemará rechaza esta prueba: La explicación de esta baraita es como dijo Rav Naḥman con referencia a una baraita diferente. Rav Naḥman dijo que, cuando esa baraita habla de una venta que no puede deshacerse, esto excluye a quien transfirió la propiedad del animal a otro de manera temporal, por ejemplo, por treinta días. Aquí también, se puede responder de la misma manera, que esto excluye a quien transfirió la propiedad del animal por treinta días. En consecuencia, si alguien vendió el animal de manera permanente, incluso si la venta se realizó antes de que el propietario se desesperara y por lo tanto no sea jurídicamente vinculante, aun así está obligado a pagar la indemnización cuádruple o quíntuple.
מֵיתִיבִי: גָּנַב וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, וְהַשֵּׁנִי אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן בִּלְבָד.
La Guemará plantea una objeción a partir de otra baraita: Si alguien robó un animal, y otra persona posteriormente vino y se lo robó, el primero ladrón paga el doble al propietario, y el segundo ladrón paga solo el principal al primer ladrón. Esto se debe a que quien roba a un ladrón no paga el doble, como enseña la mishná.
גָּנַב וּמָכַר, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְהַשֵּׁנִי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל. גָּנַב וְטָבַח, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְהַשֵּׁנִי אֵינוֹ מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, אֶלָּא קֶרֶן בִּלְבָד.
Si alguien robó un animal y lo vendió, y otro individuo vino y lo robó del comprador, el primer ladrón paga la restitución cuádruple o quíntuple al dueño, y el segundo ladrón paga la restitución doble al comprador, que se ha convertido en el nuevo dueño del animal. Si alguien robó un animal y lo sacrificó, y otra persona vino y robó el animal sacrificado, el primer ladrón paga la restitución cuádruple o quíntuple al dueño, y el segundo ladrón no paga la restitución doble sino solo el principal, de acuerdo con la halakha de que quien roba a un ladrón no paga la restitución doble.
קָתָנֵי מִיהָא מְצִיעֲתָא: גָּנַב וּמָכַר, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְהַשֵּׁנִי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל.
La Guemará analiza esta baraita: En cualquier caso, la baraita enseña en la cláusula intermedia: Si alguien robó un animal y lo vendió, y otro vino y lo robó del comprador, el primero ladrón paga el pago cuádruple o quíntuple al propietario, y el segundo ladrón paga el pago doble al comprador.
אֵימַת? אִילֵּימָא לִפְנֵי יֵאוּשׁ, שֵׁנִי אַמַּאי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל? שִׁינּוּי רְשׁוּת בְּלֹא יֵאוּשׁ מִי אִיכָּא לְמַאן דְּאָמַר דְּקָנֵי?
¿Cuándo ocurrió esta venta? Si decimos que ocurrió antes de la desesperación del propietario, ¿por qué el segundo ladrón paga el pago doble al comprador? ¿Hay alguien que diga que un cambio de posesión de un objeto robado, es decir, cuando sale de la posesión del ladrón y entra en la posesión de otro, sin el factor adicional de la desesperación del propietario, hace que quien lo tiene adquiera el objeto? No existe tal opinión. Por lo tanto, el supuesto comprador del animal no se convierte en su propietario, ya que la venta es inválida. Esto debe considerarse como un caso de alguien que roba a un ladrón y, en consecuencia, no debe haber pago doble.
אֶלָּא פְּשִׁיטָא לְאַחַר יֵאוּשׁ. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ יֵאוּשׁ קוֹנֶה, אַמַּאי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה? דִּידֵיהּ הוּא דְּזַבֵּין!
Más bien, es obvio que la venta ocurrió después de la desesperación del dueño. Y si se te ocurre que un ladrón adquiere un objeto robado después de la desesperación del dueño, ¿por qué habría de pagar el primer ladrón el pago cuádruple o quíntuple? Después de todo, fue su propio animal el que vendió, habiéndolo adquirido inmediatamente tras la desesperación del dueño.
וְתוּ, דְּקָתָנֵי רֵישָׁא: גָּנַב, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – רִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל, וְהַשֵּׁנִי אֵין מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן.
Y además, considera aquello que la baraita enseña en la primera cláusula: Si alguien robó un animal, y otro posteriormente vino y se lo robó, el primero ladrón paga el pago doble al dueño, y el segundo ladrón paga solo el principal al primer ladrón.
מִכְּדֵי לְאַחַר יֵאוּשׁ קָיְימִינַן; וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ יֵאוּשׁ קוֹנֶה, שֵׁנִי אַמַּאי אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן? אֶלָּא לָאו שְׁמַע מִינַּהּ יֵאוּשׁ לָא קָנֵי, וְקַשְׁיָא לְרַב?
Ahora, en esta baraita estamos tratando una situación después de la desesperación del propietario, como la Guemará acaba de establecer. Y si se te ocurre que la desesperación del propietario hace que el ladrón adquiera el objeto, ¿por qué el segundo ladrón paga solo el principal? Después de que el propietario haya desesperado de recuperar su objeto, el ladrón se convierte en el propietario del objeto, y el segundo ladrón debería tener que pagarle el doble pago por robar su propiedad. Más bien, ¿no se debe concluir de la baraita que la desesperación del propietario no hace que el ladrón adquiera el objeto? Y esto presenta una dificultad para la opinión de Rav.
אָמַר רָבָא: וְתִסְבְּרָא הָא מְתָרַצְתָּא הִיא?! אֶלָּא דְּקָתָנֵי סֵיפָא: גָּנַב וְטָבַח, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – רִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְשֵׁנִי אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן; וּמִי אִיכָּא לְמַאן דְּאָמַר שִׁינּוּי מַעֲשֶׂה לָא קָנֵי?
Rava dijo: Y puedes entender que el texto de estabaraitaes preciso? Pero considera aquello que enseña en la cláusula final: Si alguien robó un animal y lo sacrificó, y otro vino y robó el animal sacrificado, el primer ladrón paga el pago cuádruple o quíntuple al dueño, y el segundo ladrón paga solo el principal al primer ladrón. ¿Y hay alguien que diga que un cambio físico producido por una acción no hace que el ladrón adquiera el objeto? No existe tal opinión; el ladrón ciertamente se convierte en el dueño del animal después de sacrificarlo. En consecuencia, el segundo ladrón debería tener que pagar el pago doble al ladrón por robar su animal sacrificado. Por lo tanto, debe concluirse que el texto de la baraita se ha corrompido y debe reformularse.
אֶלָּא לְעוֹלָם כּוּלַּהּ לִפְנֵי יֵאוּשׁ, וְאֵיפוֹךְ סֵיפָא לִמְצִיעֲתָא וּמְצִיעֲתָא לְסֵיפָא, וְאֵימָא הָכִי: גָּנַב וּמָכַר, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְהַשֵּׁנִי אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא קֶרֶן – דְּשִׁינּוּי רְשׁוּת בְּלֹא יֵאוּשׁ לָא קָנֵי.
Más bien, en realidad toda labaraita se refiere a la etapa anterior a la desesperación del propietario. Y debes invertir la halakha expuesta en la última cláusula con la expuesta en la cláusula intermedia, y invertir la halakha expuesta en la cláusula intermedia con la expuesta en la última cláusula, y decir así: Si alguien robó un animal y lo vendió, y otro vino y lo robó del comprador, el primer ladrón paga el pago cuádruple o quíntuple al propietario, y el segundo ladrón paga solo el principal al comprador, ya que un cambio de posesión sin el factor adicional de la desesperación del propietario no hace que uno adquiera el objeto.
גָּנַב וְטָבַח, וּבָא אַחֵר וּגְנָבוֹ – הָרִאשׁוֹן מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, וְהַשֵּׁנִי מְשַׁלֵּם תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל; דְּקַנְיֵיהּ בְּשִׁינּוּי מַעֲשֶׂה.
Si alguien robó un animal y lo degolló, y otro vino y robó el animal degollado, el primero ladrón paga al dueño el pago cuádruple o quíntuple, y el segundo ladrón paga el pago doble al primer ladrón, ya que el primer ladrón lo adquirió mediante el cambio físico producido por una acción, es decir, el degüello.
רַב פָּפָּא אָמַר: לְעוֹלָם לָא תֵּיפוֹךְ; סֵיפָא בֵּית שַׁמַּאי הִיא, דְּאָמְרִי: שִׁינּוּי בִּמְקוֹמוֹ עוֹמֵד.
Rav Pappa dijo: En realidad, no inviertas las cláusulas intermedia y final de la baraita. Con respecto a la difícil cláusula final, esta está de acuerdo con la opinión de Beit Shammai, quienes dicen: Incluso si un objeto ha sufrido un cambio físico, este permanece en su lugar, es decir, un objeto robado sigue siendo propiedad de su dueño. Un ladrón nunca adquiere su propiedad, incluso si sufre un cambio físico.
אִי הָכִי, קַשְׁיָא רֵישָׁא וּמְצִיעֲתָא לְרַב!
La Guemará pregunta: Si es así, si la baraita no está invertida, y si se refiere a la etapa posterior a la desesperación del propietario, entonces la primera cláusula y la cláusula intermedia de la baraita presentan una dificultad para la opinión de Rav, quien sostiene que, después de la desesperación del propietario, el objeto pertenece por completo al ladrón.
אָמַר רַב זְבִיד: לְעוֹלָם כּוּלַּהּ לִפְנֵי יֵאוּשׁ, וְהָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – שֶׁנִּתְיָיאֲשׁוּ הַבְּעָלִים בְּלוֹקֵחַ וְלֹא נִתְיָיאֲשׁוּ בְּגַנָּב, דְּהָוֵה לֵיהּ יֵאוּשׁ וְשִׁינּוּי רְשׁוּת.
Rav Zevid dijo: En realidad, toda labaraita trata de la etapa anterior a la desesperación del propietario. ¿Y de qué estamos tratando aquí, en la cláusula intermedia de la baraita? Estamos tratando de un caso en el que los propietarios se desesperaron de recuperar el objeto cuando ya estaba en posesión del comprador, pero no se habían desesperado todavía cuando el objeto estaba en posesión del ladrón. El comprador es considerado el propietario porque, después de que ocurrió la desesperación, había dos factores en juego: tanto la desesperación del propietario como un cambio de posesión. La combinación de estos dos factores efectúa la adquisición del objeto en nombre del comprador.
וְלָא תֵּימָא מִשּׁוּם דְּבָעֵינַן יֵאוּשׁ וְשִׁינּוּי רְשׁוּת, אֶלָּא אֲפִילּוּ בְּיֵאוּשׁ לְחוֹדֵיהּ נָמֵי קָנֵי גַּבֵּי גַנָּב;
Rav Zevid continúa: Y no digas que en la cláusula intermedia la razón por la que el objeto del propietario es adquirido por otro es solo porque requerimos dos factores, es decir, la desesperación del propietario y el cambio de posesión. Más bien, incluso en un caso de desesperación del propietario por sí sola, el objeto es adquirido por el ladrón, de acuerdo con la opinión de Rav de que la desesperación por sí sola efectúa la adquisición en nombre del ladrón.
אֶלָּא דְּלָא מַשְׁכַּחַתְּ דִּמְשַׁלְּמִי תַּרְוַיְיהוּ גַּנָּב רִאשׁוֹן וְגַנָּב שֵׁנִי, אֶלָּא בְּהָכִי.
Sin embargo, la baraita eligió un caso en el que ambos factores están presentes porque no encontrarás un caso en el que ambos, el primer ladrón y el segundo ladrón, paguen una penalidad excepto en tal caso. El primer ladrón paga el pago cuádruple o quíntuple, y el segundo ladrón paga el pago doble. Si el propietario hubiera desesperado antes de la venta, el primer ladrón habría sido considerado el propietario y, por lo tanto, estaría exento del pago adicional.
אִיתְּמַר: הַמּוֹכֵר לִפְנֵי יֵאוּשׁ – רַב נַחְמָן אָמַר: חַיָּיב, רַב שֵׁשֶׁת אָמַר: פָּטוּר.
§ Se enseñó: Con respecto a un ladrón que vende un animal robado antes de la desesperación del dueño, Rav Naḥman dice: Él es responsable de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple, a pesar de que la venta es inválida. Rav Sheshet dice: Él está exento de este pago.
רַב נַחְמָן אָמַר חַיָּיב – ״וּמְכָרוֹ״ אָמַר רַחֲמָנָא, וְהָא זַבֵּין; לָא שְׁנָא לִפְנֵי יֵאוּשׁ, לָא שְׁנָא לְאַחַר יֵאוּשׁ. רַב שֵׁשֶׁת אָמַר פָּטוּר – חִיּוּבֵיהּ לְאַחַר יֵאוּשׁ הוּא, דְּאַהֲנוֹ מַעֲשָׂיו; אֲבָל לִפְנֵי יֵאוּשׁ דְּלָא אַהֲנוֹ מַעֲשָׂיו – לָא מִיחַיַּיב; דֻּומְיָא דִּטְבִיחָה בָּעֵינַן, דְּאַהֲנוֹ מַעֲשָׂיו.
Los dos amora’im explican las razones de sus respectivos fallos. Rav Naḥman dice: Él es responsable, porque el Misericordioso declara con respecto al pago cuádruple o quíntuple: “Y lo degollará o lo venderá” (Éxodo 21:37), y él lo ha vendido. No hay diferencia si la venta ocurre antes de la desesperación, y no hay diferencia si tiene lugar después de la desesperación. Rav Sheshet dice: Él está exento, ya que su responsabilidad es en efecto solo si vende el animal después de la desesperación del dueño, cuando su acción, es decir, la venta, es efectiva. Pero si lo vende antes de la desesperación del dueño, cuando su acción no es efectiva, no es responsable, ya que requerimos que la venta sea similar al degüello, pues se mencionan juntos, y cuando él degüella el animal su acción es efectiva.
אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: מְנָא אָמֵינָא לָהּ? דְּתַנְיָא, אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא: מִפְּנֵי מָה אָמְרָה תּוֹרָה טָבַח וּמָכַר מְשַׁלֵּם אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה? מִפְּנֵי שֶׁנִּשְׁתָּרֵשׁ בַּחֵטְא.
Rav Sheshet dijo: ¿De dónde digo yo que él está exento? Como se enseña en una baraita que Rabí Akiva dijo: ¿Por qué razón dice la Torah que un ladrón que degolló o vendió un animal robado paga una indemnización cuádruple o quíntuple? Es porque se ha arraigado en el pecado al degollar o vender el animal que robó.
אֵימַת? אִילֵּימָא לִפְנֵי יֵאוּשׁ, מִי אִיכָּא נִשְׁתָּרֵשׁ? אֶלָּא לָאו לְאַחַר יֵאוּשׁ הוּא? אָמַר רָבָא: מִפְּנֵי שֶׁשָּׁנָה בַּחֵטְא.
Rav Sheshet analiza la baraita: ¿Cuándo ocurrió esta venta, a la que se refirió Rabí Akiva? Si decimos que ocurrió antes de la desesperación del propietario, ¿es posible que haya aquí algún arraigo en el pecado? Una venta antes de la desesperación del propietario es inválida, lo que significa que no hay profundización de su pecado anterior. Más bien, ¿no es el caso que esto se refiere a una venta después de la desesperación del propietario? Rava dijo: Esto no es una prueba, pues se puede explicar que el ladrón está arraigado en el pecado porque repitió su pecado, es decir, pecó por segunda vez mediante su acto de venta, independientemente del hecho de que la venta sea inválida.
תָּא שְׁמַע: ״וּטְבָחוֹ וּמְכָרוֹ״; מָה טְבִיחָה – שֶׁאֵינָהּ חוֹזֶרֶת, אַף מְכִירָה – שֶׁאֵינָהּ חוֹזֶרֶת. אֵימַת? אִילֵּימָא לִפְנֵי יֵאוּשׁ, אַמַּאי אֵינָהּ חוֹזֶרֶת? אֶלָּא לְאַחַר יֵאוּשׁ – וּשְׁמַע מִינַּהּ חִיּוּבָא לְאַחַר יֵאוּשׁ הוּא! תַּרְגְּמַהּ רַב נַחְמָן: פְּרָט לְשֶׁהִקְנָה לוֹ לִשְׁלשִׁים יוֹם.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la opinión de Rav Sheshet a partir de una baraita diferente: Está escrito: “Y lo degollará o lo venderá” (Éxodo 21:37). Así como el degüello es un acto que no puede deshacerse, así también la venta a la que se hace referencia aquí es un acto que no puede deshacerse. La Guemará analiza esta baraita: ¿Cuándo tuvo lugar esta venta? Si decimos que ocurrió antes de la desesperación del dueño de recuperar su objeto robado, ¿por qué no puede deshacerse? La venta del animal por parte del ladrón es inválida antes de la desesperación del dueño y, por lo tanto, la venta se deshace fácilmente. Más bien, debe referirse a una venta que tuvo lugar después de la desesperación del dueño. Y se puede concluir de la baraita que hay responsabilidad de pagar la restitución cuádruple o quíntuple solo si el animal es vendido después de la desesperación del dueño. Rav Naḥman rechazó esta prueba, ya que interpretó esa baraita como destinada a excluir a quien transfirió la propiedad del animal temporalmente, por ejemplo, por treinta días.
וְאַף רַבִּי אֶלְעָזָר סָבַר חִיּוּבֵיהּ לְאַחַר יֵאוּשׁ הוּא, דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר:
La Guemará añade: Y el rabino Elazar también sostiene que la obligación de un ladrón de pagar la indemnización cuádruple o quíntuple se aplica si lo vende después de la desesperación del propietario por recuperar su animal robado, como dice el rabino Elazar:

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