לְעוֹלָם יִכָּנֵס אָדָם בְּ״כִי טוֹב״ וְיֵצֵא בְּ״כִי טוֹב״, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאַתֶּם לֹא תֵצְאוּ אִישׁ מִפֶּתַח בֵּיתוֹ עַד בֹּקֶר״.
Una persona debe siempre entrar en una ciudad desconocida en un momento bueno, es decir, mientras haya luz, pues la Torah usa la expresión “es bueno” con respecto a la creación de la luz (véase Génesis 1:4). Esta bondad se manifiesta en la sensación de seguridad que uno siente cuando hay luz. Y, del mismo modo, cuando alguien sale de una ciudad, él debe salir en un momento bueno, es decir, después del amanecer de la mañana siguiente, como está dicho en el versículo: “Y ninguno de vosotros saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana” (Éxodo 12:22).
תָּנוּ רַבָּנַן: דֶּבֶר בָּעִיר – כַּנֵּס רַגְלֶיךָ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאַתֶּם לֹא תֵצְאוּ אִישׁ מִפֶּתַח בֵּיתוֹ עַד בֹּקֶר״. וְאוֹמֵר: ״לֵךְ עַמִּי בֹּא בַחֲדָרֶיךָ, וּסְגוֹר דְּלָתְךָ בַּעֲדֶךָ״. וְאוֹמֵר: ״מִחוּץ תְּשַׁכֶּל חֶרֶב, וּמֵחֲדָרִים אֵימָה״.
§ Los Sabios enseñaron: Si hay plaga en la ciudad, recoge tus pies, es decir, limita el tiempo que pasas fuera de casa, como está dicho en el versículo: “Y ninguno de vosotros saldrá de la entrada de su casa hasta la mañana.” Y dice en otro versículo: “Ven, pueblo mío, entra en tus aposentos y cierra tus puertas tras de ti; escóndete por un breve momento, hasta que pase la ira” (Isaías 26:20). Y dice: “Afuera desolará la espada, y en las cámaras, el terror” (Deuteronomio 32:25).
מַאי ״וְאוֹמֵר״? וְכִי תֵּימָא: הָנֵי מִילֵּי בְּלֵילְיָא, אֲבָל בִּימָמָא לָא; תָּא שְׁמַע: ״לֵךְ עַמִּי בֹּא בַחֲדָרֶיךָ, וּסְגוֹר דְּלָתְךָ״.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón para citar los versículos adicionales introducidos con la expresión: ¿Y dice? El primer versículo parece suficiente para enseñar el principio de que uno no debe salir de su casa cuando hay una plaga. La Guemará responde: Y si dijeras que este asunto, el primer versículo que establece que ninguno de ustedes saldrá hasta la mañana, se aplica solo de noche, pero de día se podría pensar que el principio no se aplica; por esta razón la Guemará enseña: Ven y escucha: “Ve, pueblo mío, entra en tus aposentos y cierra tus puertas tras de ti.”
וְכִי תֵּימָא: הָנֵי מִילֵּי [הֵיכָא] דְּלֵיכָּא אֵימָה מִגַּוַּאי, אֲבָל הֵיכָא דְּאִיכָּא אֵימָה מִגַּוַּאי – כִּי נָפֵיק יָתֵיב בֵּינֵי אִינָשֵׁי בְּצַוְותָּא בְּעָלְמָא, טְפֵי מְעַלֵּי; תָּא שְׁמַע: ״מִחוּץ תְּשַׁכֶּל חֶרֶב וּמֵחֲדָרִים אֵימָה״ – אַף עַל גַּב דְּמֵחֲדָרִים אֵימָה, מִחוּץ תְּשַׁכֶּל חֶרֶב.
Y si dijeras que este asunto se aplica solo donde no hay miedo dentro, lo que explica por qué es preferible permanecer en casa, pero donde hay miedo dentro, uno podría pensar que cuando él sale y se sienta entre la gente en compañía general es mejor, por lo tanto, la Guemará introduce el tercer versículo y dice: Ven y escucha: “Afuera la espada dejará sin hijos, y en las cámaras habrá terror.” Esto significa que aunque hay terror en las cámaras, afuera la espada dejará sin hijos, por lo tanto es más seguro permanecer en casa.
רָבָא, בְּעִידָּן רִתְחָא הֲוָה סָכַר כַּוֵּי, דִּכְתִיב: ״כִּי עָלָה מָוֶת בְּחַלּוֹנֵינוּ״.
En un tiempo en que había una plaga, Rava cerraba las ventanas de su casa, como está escrito: “Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas” (Jeremías 9:20).
תָּנוּ רַבָּנַן: רָעָב בָּעִיר – פַּזֵּר רַגְלֶיךָ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְהִי רָעָב בָּאָרֶץ, וַיֵּרֶד אַבְרָם מִצְרַיְמָה [לָגוּר] (וַיָּגׇר) שָׁם״. וְאוֹמֵר: ״אִם אָמַרְנוּ נָבוֹא הָעִיר וְהָרָעָב בָּעִיר, וָמַתְנוּ שָׁם״.
Los Sabios enseñaron: Si hay hambre en la ciudad, extiende tus pies, es decir, abandona la ciudad, como está dicho en el versículo: “Y hubo hambre en la tierra; y Abram descendió a Egipto para residir allí” (Génesis 12:10). Y también dice: “Si decimos: Entraremos en la ciudad, entonces el hambre está en la ciudad, y moriremos allí; y si nos quedamos aquí, también moriremos; ahora pues, vayamos y caigamos en el campamento de los arameos; si nos dejan vivir, viviremos; y si nos matan, solo moriremos” (II Reyes 7:4).
מַאי ״וְאוֹמֵר״? וְכִי תֵּימָא: הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּלֵיכָּא סְפֵק נְפָשׁוֹת, אֲבָל הֵיכָא דְּאִיכָּא סְפֵק נְפָשׁוֹת – לָא; תָּא שְׁמַע: ״לְכוּ וְנִפְּלָה אֶל מַחֲנֵה אֲרָם, אִם יְחַיֻּנוּ נִחְיֶה״.
¿Cuál es la razón para citar el segundo versículo, introducido con la expresión: ¿Y dice? ¿Y si dijeras que este asunto, el principio de abandonar la ciudad, se aplica solo donde no hay incertidumbre con respecto a una situación que pone en peligro la vida, pero donde hay incertidumbre con respecto a una situación que pone en peligro la vida este principio no se aplica, ven y escucha: “Vengan, y caigamos en el campamento de los arameos; si nos dejan con vida, viviremos; y si nos matan, solo moriremos.”
תָּנוּ רַבָּנַן: דֶּבֶר בָּעִיר – אַל יְהַלֵּךְ אָדָם בְּאֶמְצַע הַדֶּרֶךְ, מִפְּנֵי שֶׁמַּלְאַךְ הַמָּוֶת מְהַלֵּךְ בְּאֶמְצַע הַדְּרָכִים. דְּכֵיוָן דִּיהִיבָא לֵיהּ רְשׁוּתָא, מְסַגֵּי לְהֶדְיָא. שָׁלוֹם בָּעִיר – אַל יְהַלֵּךְ בְּצִדֵּי דְרָכִים. דְּכֵיוָן דְּלֵית לֵיהּ רְשׁוּתָא, מִחַבֵּי חַבּוֹיֵי וּמְסַגֵּי.
Los Sabios enseñaron: Si hay una plaga en la ciudad, una persona no debe caminar por el medio del camino, debido al hecho de que el Ángel de la Muerte camina por el medio del camino, ya que, como en el Cielo le han dado permiso para matar dentro de la ciudad, camina abiertamente por el medio del camino. En cambio, si hay paz y tranquilidad en la ciudad, no camines por los lados del camino, pues, como el Ángel de la Muerte no tiene permiso para matar dentro de la ciudad, se esconde y camina por el lado del camino.
תָּנוּ רַבָּנַן: דֶּבֶר בָּעִיר – אַל יִכָּנֵס אָדָם יָחִיד לְבֵית הַכְּנֶסֶת, שֶׁמַּלְאַךְ הַמָּוֶת מַפְקִיד שָׁם כֵּלָיו. וְהָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּלָא קָרוּ בֵּיהּ דַּרְדְּקֵי, וְלָא מְצַלּוּ בֵּיהּ עֲשָׂרָה.
Los Sabios enseñaron: Si hay una plaga en la ciudad, una persona no debe entrar sola en la sinagoga, pues el Ángel de la Muerte deja allí sus utensilios, y por esta razón es un lugar peligroso. Y este asunto, el peligro en la sinagoga, se aplica solo cuando no hay niños estudiando en la sinagoga y no hay diez hombres rezando en ella. Pero si hay niños estudiando allí o diez hombres rezando allí, no es un lugar peligroso.
תָּנוּ רַבָּנַן: כְּלָבִים בּוֹכִים – מַלְאַךְ הַמָּוֶת בָּא לָעִיר. כְּלָבִים מְשַׂחֲקִים – אֵלִיָּהוּ הַנָּבִיא בָּא לָעִיר. וְהָנֵי מִילֵּי דְּלֵית בְּהוּ נְקֵבָה.
Los Sabios enseñaron: Si los perros en cierto lugar están llorando sin razón, es una señal de que sienten que el Ángel de la Muerte ha llegado a la ciudad. Si los perros están jugando, es una señal de que sienten que Elías el profeta ha llegado a la ciudad. Estos asuntos se aplican solo si no hay una hembra entre ellos. Si hay una perra cerca, es probable que su llanto o juego se deba a su presencia.
יָתֵיב רַב אַמֵּי וְרַב אַסִּי קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יִצְחָק נַפָּחָא. מָר אֲמַר לֵיהּ: לֵימָא מָר שְׁמַעְתְּתָא, וּמָר אֲמַר לֵיהּ: לֵימָא מָר אַגָּדְתָּא. פָּתַח לְמֵימַר אַגָּדְתָּא – וְלָא שָׁבֵיק מָר, פָּתַח לְמֵימַר שְׁמַעְתָּתָא – וְלָא שָׁבֵיק מָר.
§ Rav Ami y Rav Asi estaban sentados ante Rabí Yitzḥak Nappaḥa. Un Sabio dijo a Rabí Yitzḥak Nappaḥa: Que el Maestro diga palabras de halakha, y el otro Sabio dijo a Rabí Yitzḥak Nappaḥa: Que el Maestro diga palabras de aggada. Rabí Yitzḥak Nappaḥa comenzó a decir palabras de aggada, pero un Sabio no se lo permitió, así que comenzó a decir palabras de halakha, pero el otro Sabio no se lo permitió.
אָמַר לָהֶם: אֶמְשׁוֹל לָכֶם מָשָׁל, לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לְאָדָם שֶׁיֵּשׁ לוֹ שְׁתֵּי נָשִׁים, אַחַת יַלְדָּה וְאַחַת זְקֵינָה. יַלְדָּה מְלַקֶּטֶת לוֹ לְבָנוֹת, זְקֵינָה מְלַקֶּטֶת לוֹ שְׁחוֹרוֹת. נִמְצָא קֵרֵחַ מִכָּאן וּמִכָּאן.
Rabí Yitzḥak Nappaḥa les dijo: Les relataré una parábola. ¿Con qué puede compararse esto? Puede compararse a un hombre que tiene dos esposas, una joven y una anciana. La joven le arranca las canas, para que su marido parezca más joven. La anciana le arranca los cabellos negros para que parezca mayor. Y resulta que queda calvo por un lado y por el otro, es decir, completamente calvo, debido a las acciones de sus dos esposas.
אָמַר לָהֶן: אִי הָכִי, אֵימָא לְכוּ מִלְּתָא דְּשָׁוְיָא לְתַרְוַיְיכוּ: ״כִּי תֵצֵא אֵשׁ וּמָצְאָה קֹצִים״ – ״תֵּצֵא״ מֵעַצְמָהּ, ״שַׁלֵּם יְשַׁלֵּם הַמַּבְעִר אֶת הַבְּעֵרָה״. אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: עָלַי לְשַׁלֵּם אֶת הַבְּעֵרָה שֶׁהִבְעַרְתִּי –
Rabí Yitzḥak Nappaḥa continuó y les dijo: Si es así, les diré algo apropiado para ambos, que contiene tanto halakha como aggada. En el versículo que dice: “Si se desata un fuego y prende en espinos” (Éxodo 22:5), el término “se desata” indica que se desata por sí mismo. Sin embargo, la continuación del versículo dice: “El que encendió el fuego pagará compensación,” lo que indica que debe pagar solo si el fuego se propagó debido a su negligencia. El versículo puede explicarse alegóricamente: El Santo, Bendito sea, dijo que aunque el fuego se desató en el Templo debido a los pecados del pueblo judío, recae sobre Mí pagar restitución por el fuego que Yo encendí.
אֲנִי הִצַּיתִּי אֵשׁ בְּצִיּוֹן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיַּצֶּת אֵשׁ בְּצִיּוֹן, וַתֹּאכַל יְסוֹדוֹתֶיהָ״; וַאֲנִי עָתִיד לִבְנוֹתָהּ בָּאֵשׁ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַאֲנִי אֶהְיֶה לָהּ חוֹמַת אֵשׁ סָבִיב, וּלְכָבוֹד אֶהְיֶה בְתוֹכָהּ״.
Yo, Dios, encendí un fuego en Sion, como está dicho: “El Señor ha consumado Su furor, ha derramado el ardor de Su ira; y ha encendido un fuego en Sion, que ha devorado sus cimientos” (Lamentaciones 4:11). Y yo la edificaré con fuego en el futuro, como está dicho: “Porque yo, dice el Señor, seré para ella un muro de fuego alrededor; y seré la gloria en medio de ella” (Zacarías 2:9).
שְׁמַעְתְּתָא – פָּתַח הַכָּתוּב בְּנִזְקֵי מָמוֹנוֹ, וְסִיֵּים בְּנִזְקֵי גּוּפוֹ; לוֹמַר לָךְ: אִשּׁוֹ מִשּׁוּם חִצָּיו.
Hay una halakha que puede aprenderse del versículo en Éxodo, pues el versículo comienza con daño causado por la propiedad de una persona: “Si se prende fuego”, y concluye con daño causado por el cuerpo de una persona: “El que encendió el fuego”. Esto indica que cuando el daño es causado por fuego, se considera como si la persona que encendió el fuego hubiera causado el daño directamente con su cuerpo. Eso viene para decirte que la responsabilidad por el daño de su fuego se debe a su semejanza con sus flechas. Así como quien dispara una flecha y causa daño es responsable porque el daño fue causado directamente por su acción, así también quien enciende un fuego que causa daño es responsable, porque se considera como si el daño hubiera sido causado directamente por sus acciones.
״וַיִּתְאַוֶּה דָוִד וַיֹּאמַר: מִי יַשְׁקֵנִי מַיִם מִבֹּאר בֵּית לֶחֶם אֲשֶׁר בַּשָּׁעַר. וַיִּבְקְעוּ שְׁלֹשֶׁת הַגִּבּוֹרִים בְּמַחֲנֵה פְלִשְׁתִּים, וַיִּשְׁאֲבוּ מַיִם מִבֹּאר בֵּית לֶחֶם אֲשֶׁר בַּשַּׁעַר [וְגוֹ׳]״.
§ La Guemará continúa con otra declaración de agadá sobre un tema relacionado: El versículo dice: “Y David deseó, y dijo: ¡Quién me diera de beber agua del pozo de Belén, que está junto a la puerta! Y los tres valientes irrumpieron en el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén, que estaba junto a la puerta, y la tomaron, y la llevaron a David; pero él no quiso beberla, sino que la derramó para el Señor” (II Samuel 23:15–16). Los Sabios entendieron que David no estaba simplemente pidiendo agua, sino que usaba el término como una metáfora referente a la Torah, y estaba planteando un dilema halájico.
מַאי קָא מִיבַּעְיָא לֵיהּ? אָמַר רָבָא אָמַר רַב נַחְמָן: טָמוּן בָּאֵשׁ קָמִיבַּעְיָא לֵיהּ, אִי כְּרַבִּי יְהוּדָה אִי כְּרַבָּנַן, וּפְשַׁטוּ לֵיהּ מַאי דִּפְשַׁטוּ לֵיהּ.
¿Cuál es el dilema que David está planteando? Rava dice que Rav Naḥman dice: Él estaba preguntando acerca de la halakha con respecto a un objeto oculto dañado por un incendio. Quería saber si la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien sostiene que uno es responsable de pagar por tal daño, o si la halakha está de acuerdo con la opinión de los Sabios, quienes sostienen que uno está exento de responsabilidad por daños causados por fuego a objetos ocultos. Y los Sabios en Belén le respondieron lo que le respondieron.
רַב הוּנָא אָמַר: גְּדִישִׁים דִּשְׂעוֹרִים דְּיִשְׂרָאֵל הֲווֹ, דַּהֲווֹ מִטַּמְּרִי פְּלִשְׁתִּים בְּהוּ, וְקָא מִיבַּעְיָא לֵיהּ: מַהוּ לְהַצִּיל עַצְמוֹ בְּמָמוֹן חֲבֵירוֹ?
Rav Huna expuso una explicación diferente del versículo: Había montones de cebada pertenecientes a judíos en los que los filisteos se escondían, y David quería quemar los montones para matar a los filisteos y salvar su propia vida. Planteó el dilema: ¿cuál es la halakha? ¿Está permitido salvarse destruyendo la propiedad de otro?
שְׁלַחוּ לֵיהּ: אָסוּר לְהַצִּיל עַצְמוֹ בְּמָמוֹן חֲבֵירוֹ; אֲבָל אַתָּה מֶלֶךְ אַתָּה, [וּמֶלֶךְ] פּוֹרֵץ לַעֲשׂוֹת לוֹ דֶּרֶךְ וְאֵין מוֹחִין בְּיָדוֹ.
Le enviaron la siguiente respuesta a él: Está prohibido salvarse destruyendo la propiedad de otro. Pero tú eres rey, y un rey puede derribar la cerca de un individuo para abrirse camino, y nadie puede protestar por su acción, es decir, las halakhot normales de daños no se te aplican, ya que eres rey.
וְרַבָּנַן וְאִיתֵּימָא רַבָּה בַּר מָרִי אָמְרוּ: גְּדִישִׁים דִּשְׂעוֹרִין דְּיִשְׂרָאֵל הֲווֹ, וּגְדִישִׁין דַּעֲדָשִׁים דִּפְלִשְׁתִּים; וְקָא מִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לִיטּוֹל גְּדִישִׁין שֶׁל שְׂעוֹרִין דְּיִשְׂרָאֵל לִיתֵּן לִפְנֵי בְּהֶמְתּוֹ, עַל מְנָת לְשַׁלֵּם גְּדִישִׁין שֶׁל עֲדָשִׁים דִּפְלִשְׁתִּים?
Los rabinos, y algunos dicen que fue Rabba bar Mari, dan una explicación alternativa del dilema y dijeron: Los montones de cebada pertenecían a judíos, y había montones de lentejas pertenecientes a los filisteos. David necesitaba cebada para alimentar a sus animales. Y David planteó el siguiente dilema: ¿Cuál es la halakha? Sé que puedo tomar las lentejas pertenecientes a un gentil para alimentar a mis animales, pero ¿está permitido tomar un montón de cebada perteneciente a un judío, ponerlo delante de su animal para que lo consuma, con la intención de pagar al dueño de la cebada con los montones de lentejas pertenecientes a los filisteos?
שְׁלַחוּ לֵיהּ: ״חֲבֹל יָשִׁיב רָשָׁע, גְּזֵלָה יְשַׁלֵּם״ – אַף עַל פִּי שֶׁגְּזֵילָה מְשַׁלֵּם, רָשָׁע הוּא. אֲבָל אַתָּה מֶלֶךְ אַתָּה, וּמֶלֶךְ פּוֹרֵץ לַעֲשׂוֹת לוֹ דֶּרֶךְ וְאֵין מוֹחִין בְּיָדוֹ.
Los Sabios de Belén enviaron la siguiente respuesta a él: “Si el malvado devuelve la prenda, devuelve aquello que había tomado por robo, camina en los estatutos de la vida, sin cometer iniquidad; ciertamente vivirá, no morirá” (Ezequiel 33:15). Este versículo enseña que aunque el ladrón reembolsa el valor del objeto robado, él sin embargo es considerado malvado, y así se lo describe en el versículo, y a un plebeyo no se le permitiría actuar como usted pidió. Pero usted es rey, y un rey puede abrir brecha en la cerca de un individuo para hacerse un camino, y nadie puede protestar por su acción.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר לְאַחְלוֹפֵי – הַיְינוּ דִּכְתִיב חַד קְרָא: ״וַתְּהִי שָׁם חֶלְקַת הַשָּׂדֶה מְלֵאָה עֲדָשִׁים״, וּכְתִיב חַד קְרָא: ״וַתְּהִי חֶלְקַת הַשָּׂדֶה מְלֵאָה שְׂעוֹרִים״;
La Guemará analiza las diferentes explicaciones: Concedido, según quien dice que David estaba preguntando si podía tomar las gavillas de cebada y cambiarlas, es decir, reembolsar a los dueños de la cebada, con gavillas de lentejas, esto concuerda con lo que está escrito en un versículo: “Y los filisteos se reunieron en tropa, donde había una parcela de tierra llena de lentejas; y el pueblo huyó de los filisteos” (II Samuel 23:11), y está escrito en otro versículo: “Él estaba con David en Pas-Damim, y allí los filisteos se reunieron para la batalla, donde había una parcela de tierra llena de cebada; y el pueblo huyó de delante de los filisteos” (I Crónicas 11:13). Esta aparente contradicción puede reconciliarse diciendo que había dos campos, uno de cebada y otro de lentejas.
אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר לְמִקְלֵי, מַאי אִיבַּעְיָא לְהוּ לְהָנֵי תְּרֵי קְרָאֵי? אָמַר לָךְ: דַּהֲווֹ נָמֵי גְּדִישִׁים דַּעֲדָשִׁים דְּיִשְׂרָאֵל, דַּהֲווֹ מִיטַּמְּרוּ בְּהוּ פְּלִשְׁתִּים.
Pero según Rav Huna, quien dice que la pregunta de David fue formulada porque quería quemar las gavillas de cebada, ¿para qué propósito necesita estos dos versículos? ¿Cómo explica esta contradicción? Rav Huna podría decirte que también había gavillas de lentejas pertenecientes a judíos, dentro de las cuales se escondían los filisteos.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר לְמִקְלֵי – הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״וַיִּתְיַצֵּב בְּתוֹךְ הַחֶלְקָה וַיַּצִּילֶהָ״; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר לְאַחְלוֹפֵי, מַאי ״וַיַּצִּילֶהָ״?
Concedido, según quien dice que David formuló su pregunta porque quería quemar las gavillas, esto es como está escrito en el siguiente versículo con respecto a David: “Pero él se puso en medio de la parcela, y la salvó, y mató a los filisteos; y el Señor realizó una gran victoria” (II Samuel 23:12). Pero según quien dice que la pregunta de David fue formulada con respecto al intercambio de las lentejas por la cebada, ¿qué significa la expresión: “y la salvó”?
דְּלָא שְׁבַק לְהוּ לְאַחְלוֹפֵי.
Los Rabinos responden que David lo salvó al no permitirles intercambiar el valor de la cebada por las lentejas.
בִּשְׁלָמָא הָנֵי תַּרְתֵּי, הַיְינוּ דִּכְתִיב תְּרֵי קְרָאֵי;
Concedido, según estas dos opiniones, así es como está escrito en dos versículos distintos, uno describe el campo de lentejas y el otro describe el campo de cebada.