הֲוָה סָיֵים מְסָאנֵי אוּכָּמֵי, וְקָאֵי בְּשׁוּקָא דִנְהַרְדְּעָא. אַשְׁכְּחוּהּ דְּבֵי רֵישׁ גָּלוּתָא וַאֲמַרוּ לֵיהּ: מַאי שְׁנָא הָנֵי מְסָאנֵי? אֲמַר לְהוּ: דְּקָא מִאֲבִילְנָא אַיְּרוּשָׁלַיִם. אֲמַרוּ לֵיהּ: אַתְּ חֲשִׁיבַתְּ לְאִיתְאֲבוֹלֵי אַיְּרוּשָׁלַיִם? סְבוּר יוּהֲרָא הֲוָה, אַתְיוּהּ וְחַבְשׁוּהּ.
llevaba zapatos negros, a diferencia de la costumbre judía de aquella época, y estaba de pie en el mercado de Neharde’a. Funcionarios de la casa del Exilarca lo encontraron y le dijeron: ¿Qué tiene de diferente usted para que use estos zapatos? Él les dijo: Los uso porque estoy de duelo por la destrucción del Templo y de Jerusalén, y por eso llevo zapatos negros, como es la costumbre de los dolientes. Ellos le dijeron: ¿Es usted un hombre de tanta importancia como para lamentarse públicamente por Jerusalén? Pensaron que eso era simplemente presunción de su parte. Como estaba actuando en contra de la costumbre judía predominante, lo llevaron a la cárcel y lo encarcelaron.
אֲמַר לְהוּ: גַּבְרָא רַבָּה אֲנָא. אֲמַרוּ לֵיהּ: מְנָא יָדְעִינַן? אֲמַר לְהוּ: אוֹ אַתּוּן בְּעוֹ מִינַּאי מִילְּתָא, אוֹ אֲנָא אִיבְעֵי מִינַּיְיכוּ מִילְּתָא. אֲמַרוּ לֵיהּ: בְּעִי אַתְּ.
Eliezer Ze’eira les dijo: Soy un gran hombre, un erudito, y es apropiado que yo haga duelo públicamente por la destrucción de Jerusalén. Ellos le dijeron: ¿Cómo sabemos que eres un erudito? Él les dijo: O bien me preguntan sobre una cuestión de halakha y yo les responderé, o bien yo les preguntaré sobre una cuestión de halakha y ustedes me responderán. Ellos le dijeron: Pregunta.
אֲמַר לְהוּ: הַאי מַאן דְּקַץ כּוּפְרָא, מַאי מְשַׁלֵּם? אֲמַרוּ לֵיהּ: מְשַׁלֵּם דְּמֵי כוּפְרָא. וְהָא הֲווֹ תַּמְרֵי! אֲמַרוּ לֵיהּ: מְשַׁלֵּם דְּמֵי תַמְרֵי. אֲמַר לְהוּ: וְהָא לָאו תַּמְרֵי שְׁקַל מִינֵּיהּ!
Él les dijo: Con respecto a alguien que corta un racimo de flores en el tallo de una palmera datilera que pertenece a otro, ¿qué está obligado a pagar? Ellos le dijeron: Paga el valor del tallo de la palmera datilera. Él les dijo: Pero, al final, se convertirán en dátiles maduros, que valen más. Ellos le dijeron: Si es así, paga el valor de los futuros dátiles. Él les dijo: Pero no tomó dátiles maduros de la otra persona, entonces ¿cómo puede el tribunal obligarlo a pagar por un daño que no causó?
אֲמַרוּ לֵיהּ: אֵימָא לַן אַתְּ. אֲמַר לְהוּ: בְּשִׁשִּׁים. אֲמַרוּ לֵיהּ: מַאן אָמַר כְּווֹתָיךְ? אֲמַר לְהוּ: הָא שְׁמוּאֵל חַי וּבֵית דִּינוֹ קַיָּים. שַׁדַּרוּ קַמֵּיהּ דִּשְׁמוּאֵל, אָמַר לְהוּ: שַׁפִּיר קָאָמַר לְכוּ בְּשִׁשִּׁים, וְשַׁבְקוּהּו.
Le dijeron a Eliezer Ze’eira: Tú dinos la tasación correcta para el tallo de la palmera datilera. Él les dijo: El tribunal tasa el daño en relación con una porción de tierra similar sesenta veces mayor. Le dijeron: ¿Quién sostiene una opinión como la tuya, para que puedas demostrar que tienes razón? Él les dijo: Shmuel está vivo y su tribunal existe; pueden preguntarle. Enviaron la pregunta ante Shmuel, junto con el fallo de Eliezer Ze’eira. Shmuel les dijo: Él les está diciendo bien, porque la halakha es como él dice; la tasación es en relación con un área sesenta veces mayor. Al oír esto, los funcionarios del Exilarca se dieron cuenta de que era un gran hombre y lo liberaron.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אָכְלָה פֵּירוֹת גְּמוּרִים כּוּ׳. מַאי טַעְמָא? הָא דְּאָמַר רַחֲמָנָא ״וּבִעֵר בִּשְׂדֵה אַחֵר״ – מְלַמֵּד שֶׁשָּׁמִין עַל גַּב הַשָּׂדֶה, הָנֵי מִילֵּי מִידֵּי דִּצְרִיךְ לְשָׂדֶה; הָנֵי, כֵּיוָן דְּלָא צְרִיכִי לְשָׂדֶה – בְּעֵינַיְיהוּ בָּעֵי שַׁלּוֹמֵי.
§ La mishná (55b) enseña que Rabí Shimon dice: Si el animal comió producto maduro, el dueño paga el valor del producto maduro comido. ¿Cuál es la razón de la opinión de Rabí Shimon? Esto que el Misericordioso declara en la Torá: “Y pace en el campo de otro” (Éxodo 22:4), lo cual enseña que el tribunal evalúa el daño en relación con otro campo, esta declaración se aplica específicamente con respecto al producto que requiere un campo para crecer. En cuanto a que el animal de uno coma este producto, que no requiere el campo para seguir madurando, el dueño del animal debe pagar su valor tal como está.
אָמַר רַב הוּנָא בַּר חִיָּיא אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה בַּר אַבָּא: דָּן רַב כְּרַבִּי מֵאִיר, וּפְסַק הִלְכְתָא כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן.
Rav Huna bar Ḥiyya dice que Rabí Yirmeya bar Abba dice: Rav dictaminó una halakha práctica sobre cierta cuestión de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, a pesar de que, en general, la halakha no está de acuerdo con su opinión. Y, además, dictaminó que la halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, aunque en ese caso la suya era una opinión minoritaria.
דָּן רַב כְּרַבִּי מֵאִיר – דְּתַנְיָא: כָּתַב לָרִאשׁוֹן וְלֹא חָתְמָה לוֹ, לַשֵּׁנִי וְחָתְמָה לוֹ – אִבְּדָה כְּתוּבָּתָהּ, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, יְכוֹלָה הִיא שֶׁתֹּאמַר: נַחַת רוּחַ עָשִׂיתִי לְבַעְלִי, אַתֶּם מָה לָכֶם עָלַי.
Rav Huna bar Ḥiyya explica: Rav dictaminó una halakha práctica de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, como se enseña en una baraita: En el caso de un campo designado por su propietario como gravamen para el contrato matrimonial de su esposa, que posteriormente desea vender, si él escribió un documento de venta a un primer comprador, pero su esposa no firmó para él para respaldar la venta, y posteriormente el marido escribió un documento de venta a un segundo comprador, y su esposa firmó para él, ella con ello pierde el gravamen de su contrato matrimonial, ya que la venta es efectiva y ella ya no puede cobrar de este campo; esta es la declaración de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice que ella puede decir: Yo lo hice solo para complacer a mi marido, pero no lo decía en serio y nunca tuve la intención de renunciar a mis derechos. ¿Qué reclamación tienen ustedes, los compradores, contra mí? Por lo tanto, el gravamen sigue en vigor. Rav juzgó un caso de acuerdo con la opinión de Rabí Meir.
וּפְסַק הִלְכְתָא כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן – כִּי הָא דִּתְנַן, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אָכְלָה פֵּירוֹת גְּמוּרִין – מְשַׁלֶּמֶת פֵּירוֹת גְּמוּרִין; אִם סְאָה – סְאָה, אִם סָאתַיִם – סָאתַיִם.
Y Rav dictaminó que la halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimón, como aprendimos en la mishná: Rabí Shimón dice: Si el animal de una persona comió producto maduro, el dueño paga el valor del producto maduro comido. Por lo tanto, si comió un se’a de producto, paga el valor de un se’a de producto, y si comió dos se’a, paga por dos se’a. Aunque la opinión de Rabí Shimón es la minoritaria, Rav dictaminó de acuerdo con ella.
מַתְנִי׳ הַמַּגְדִּישׁ בְּתוֹךְ שְׂדֵה חֲבֵירוֹ שֶׁלֹּא בִּרְשׁוּת, וַאֲכָלָתַן בְּהֶמְתּוֹ שֶׁל בַּעַל הַשָּׂדֶה – פָּטוּר. וְאִם הוּזְּקָה בָּהֶן – בַּעַל הַגָּדִישׁ חַיָּיב. וְאִם הִגְדִּישׁ בִּרְשׁוּת – בַּעַל הַשָּׂדֶה חַיָּיב.
MISHNÁ: En un caso de alguien que apila su producto en el campo de otro sin permiso del dueño de ese campo, y un animal perteneciente al dueño del campo come el producto, el dueño del campo está exento. Y si el animal resulta herido por el producto, el dueño de la pila es responsable. Pero si lo apiló en ese campo con permiso, el dueño del campo es responsable por el daño causado al producto.
גְּמָ׳ לֵימָא תְּנַן דְּלָא כְּרַבִּי? דְּאִי כְּרַבִּי, הָאָמַר: עַד שֶׁיְּקַבֵּל עָלָיו בַּעַל הַבַּיִת לִשְׁמוֹר! אָמַר רַב פָּפָּא: הָכָא – בְּנָטַר בֵּי דָרֵי עָסְקִינַן, דְּכֵיוָן דַּאֲמַר לֵיהּ: ״עַיֵּיל וּגְדוֹשׁ״ – ״עַיֵּיל וְאֶנְטַר לָךְ״ הוּא.
GUEMARÁ: La Guemará pregunta: ¿Diremos que lo que aprendimos en la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi? Pues, si la mishná estuviera de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, ¿acaso no dice él: Un propietario que da a otro permiso para introducir objetos en su patio no es responsable por ellos a menos que el propietario acepte sobre sí la obligación de resguardarlos? La mishná no menciona ninguna aceptación de responsabilidad de ese tipo. Rav Pappa dijo: Aquí estamos tratando con el supervisor de las eras, a quien la gente confiaba su producción. Pues, dado que el supervisor dice al dueño de la producción: Tráela adentro y apílala, es como si le hubiera dicho: Tráela adentro y yo la supervisaré por ti.
מַתְנִי׳ הַשּׁוֹלֵחַ אֶת הַבְּעֵרָה בְּיַד חֵרֵשׁ שׁוֹטֶה וְקָטָן – פָּטוּר בְּדִינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם. שִׁלַּח בְּיַד פִּקֵּחַ – הַפִּקֵּחַ חַיָּיב.
MISHNÁ:Quien envía un fuego, es decir, coloca un objeto encendido, en la mano de un sordomudo, de un incapaz mental o de un menor está exento por cualquier daño causado después por el fuego según las leyes humanas, pero es responsable según las leyes del Cielo. Si lo envió por mano de una persona halájicamente competente, la persona halájicamente competente es responsable, y no quien la envió.
אֶחָד הֵבִיא אֶת הָאוּר וְאֶחָד הֵבִיא אֶת הָעֵצִים – הַמֵּבִיא אֶת הָעֵצִים חַיָּיב. אֶחָד הֵבִיא אֶת הָעֵצִים וְאֶחָד הֵבִיא אֶת הָאוּר – הַמֵּבִיא אֶת הָאוּר חַיָּיב.
Si una persona trajo el fuego, y otra persona posteriormente trajo la leña, haciendo que el fuego se propagara, quien trajo la leña es responsable de cualquier daño causado. Por el contrario, si una persona primero trajo la leña, y posteriormente otra persona trajo el fuego, quien trajo el fuego es responsable, ya que fue él quien realmente encendió la leña.
בָּא אַחֵר וְלִיבָּה – הַמְלַבֶּה חַיָּיב. לִיבְּתָה הָרוּחַ – כּוּלָּן פְּטוּרִין.
Si otra persona vino y avivó la llama, y como resultado el fuego se propagó y causó daño, quien la avivó es responsable, ya que es la causa próxima del daño. Si el viento avivó las llamas, todos los involucrados están exentos, ya que ninguno de ellos causó realmente el daño.
גְּמָ׳ אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ מִשְּׁמֵיהּ דְּחִזְקִיָּה: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁמָּסַר לוֹ גַּחֶלֶת וְלִיבָּהּ, אֲבָל מָסַר לוֹ שַׁלְהֶבֶת – חַיָּיב, מַאי טַעְמָא? מַעֲשָׂיו קָא גָרְמוּ לוֹ.
GEMARA:Reish Lakish dice en nombre de Ḥizkiyya: Enseñaron que quien envía fuego por mano de un sordomudo, un incapaz mental o un menor está exento solo cuando le entregó una brasa y una de estas personas la avivó por sí misma y la encendió. Pero, si alguien entregó una antorcha a un sordomudo, incapaz mental o menor, quien se la dio es responsable. ¿Cuál es la razón de esta halakha? La acción de quien se la dio causó directamente la propagación del fuego.
וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֲפִילּוּ מָסַר לוֹ שַׁלְהֶבֶת – פָּטוּר, מַאי טַעְמָא? צְבָתָא דְחֵרֵשׁ גָּרְמָה לוֹ. וְלָא מִחַיַּיב עַד שֶׁיִּמְסוֹר לוֹ גְּווֹזָא,
Y Rabí Yoḥanan dice: Incluso si le entregó una antorcha, está exento. ¿Cuál es la razón? Fueron las tenazas del sordomudo las que causaron el daño, ya que las antorchas no provocan incendios por sí solas. Y quien entrega objetos peligrosos a un sordomudo no es considerado responsable por el daño causado, a menos que le entregue ramas [gavza]