בְּכוֹתֶל רָעוּעַ.
La baraita está hablando de una pared inestable que estaba a punto de caer y romperse en cualquier caso, y por lo tanto su acción en realidad no causó ninguna pérdida al propietario.
אָמַר מָר: הַכּוֹפֵף קָמָתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ בִּפְנֵי הַדְּלֵיקָה. הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דְּמָטְיָא לֵיהּ בְּרוּחַ מְצוּיָה, בְּדִינֵי אָדָם נָמֵי נִחַיַּיב! אֶלָּא דְּמָטְיָא בְּרוּחַ שֶׁאֵינָהּ מְצוּיָה.
El Maestro dice: Con respecto al caso mencionado en la baraita de quien dobla el grano en pie de otro delante de un fuego, ¿cuáles son las circunstancias? Si decimos que la baraita se refiere a un caso en el que el fuego alcanzaría el grano doblado con un viento habitual, él también debería ser responsable por el daño según las leyes humanas. Más bien, debe ser un caso en el que el fuego podría alcanzar el grano doblado solo con un viento inusual. Por lo tanto, está exento según las leyes humanas y, puesto que el grano fue destruido debido a su acción, es responsable según las leyes del Cielo.
וְרַב אָשֵׁי אָמַר: טָמוּן אִתְּמַר, מִשּׁוּם דְּשַׁוְּיַהּ טָמוּן בָּאֵשׁ.
Y Rav Ashi ofreció una explicación alternativa y dijo: La baraitafue expuesta en el caso de un objeto oculto; en otras palabras, esta persona no inclinó el grano hacia el fuego, sino que lo inclinó sobre otro objeto para ocultarlo. Uno no está obligado a pagar restitución por objetos ocultos dañados por el fuego. Por lo tanto, cuando esta persona inclinó el grano sobre un objeto, causó un daño indirecto al dueño de ese objeto porque lo convirtió en un objeto oculto que posteriormente fue dañado por el fuego, y el dueño no puede recuperar su pérdida.
אָמַר מָר: הַשּׂוֹכֵר עֵדֵי שֶׁקֶר. הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא לְנַפְשֵׁיהּ – מָמוֹנָא בָּעֵי שַׁלּוֹמֵי, וּבְדִינֵי אָדָם נָמֵי נִיחַיַּיב! אֶלָּא לְחַבְרֵיהּ.
El Maestro dice: Con respecto al caso mencionado en la baraita de quien contrata testigos falsos, ¿cuáles son las circunstancias? Si decimos que los contrató para su propio beneficio, con el fin de extraer un pago de otra persona, está obligado a reembolsar a esa persona con dinero, y es responsable según las leyes humanas por recibir dinero en circunstancias falsas. Más bien, el caso es uno en el que contrató testigos falsos para el beneficio de otro. En tal caso, la parte perjudicada no puede demandar al otro litigante, ya que este no contrató a los testigos, ni puede demandar a la persona que los contrató, ya que esa persona no recibió ningún beneficio personal.
וְהַיּוֹדֵעַ עֵדוּת לַחֲבֵירוֹ וְאֵינוֹ מֵעִיד לוֹ. בְּמַאי עָסְקִינַן? אִילֵימָא בְּבֵי תְרֵי – פְּשִׁיטָא! דְּאוֹרָיְיתָא הוּא – ״אִם לוֹא יַגִּיד, וְנָשָׂא עֲוֹנוֹ״!
La baraita enseña: Y quien conoce un testimonio en apoyo de otro pero no testifica en su favor está exento de responsabilidad según las leyes humanas, pero es responsable según las leyes del Cielo. ¿Con qué circunstancias estamos tratando? Si decimos que el caso involucra a dos personas que podrían testificar, y su testimonio haría a la otra parte responsable de pagar, es obvio que cada uno de ellos es responsable según las leyes del Cielo; ha cometido una transgresión según la ley de la Torah: “Si no lo declara, entonces cargará con su iniquidad” (Levítico 5:1). Por lo tanto, es innecesario que la baraita mencione este caso.
אֶלָּא בְּחַד.
Más bien, el caso de la baraita se refiere a un solo testigo, cuyo testimonio no es suficiente para hacer responsable a otra persona, y al cual, en consecuencia, no se aplica la transgresión de la ley de la Torah. No obstante, se puede obligar a un litigante a prestar juramento basándose en el testimonio de un solo testigo, y negarse a prestar este juramento obligaría al litigante a pagar. Por lo tanto, el testigo ha causado una pérdida indirecta y es responsable según las leyes del Cielo.
וְתוּ לֵיכָּא? וְהָאִיכָּא (סִימָן: הָעוֹשֶׂה, בְּסַם, וּשְׁלִיחַ, חֲבֵירוֹ, נִשְׁבַּר.) הָעוֹשֶׂה מְלָאכָה בְּמֵי חַטָּאת וּבְפָרַת חַטָּאת – פָּטוּר מִדִּינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם!
La Guemará pregunta: ¿Y no hay nada más, es decir, no hay otro caso en el que uno esté exento según las leyes humanas pero sea responsable según las leyes del Cielo? Pero sí hay tal caso. Y antes de citar varios casos que no están escritos en la baraita, la Guemará presenta un recurso mnemotécnico: El que realiza; con veneno; y un agente; otro; está roto. La Guemará vuelve al primer caso: Aquel que realiza trabajo con agua de purificación, que estaba destinada a usarse para purificar a alguien que quedó ritualmente impuro por un cadáver, haciendo así que el agua quede no apta para su uso, o que realiza trabajo con la vaca roja de purificación, invalidando al animal para su uso como elemento del ritual de purificación, está exento según las leyes humanas, ya que el daño que causó no es evidente, pero es responsable según las leyes del Cielo, pues causó una pérdida económica.
וְהָאִיכָּא הַנּוֹתֵן סַם הַמָּוֶת בִּפְנֵי בֶּהֱמַת חֲבֵירוֹ – פָּטוּר מִדִּינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם!
La Guemará añade: Pero existe la siguiente halajá: Con respecto a quien coloca veneno delante del animal de otro, y el animal lo come y muere, está exento según las leyes humanas, ya que el animal causó su propia muerte, pero es responsable según las leyes del Cielo.
וְהָאִיכָּא הַשּׁוֹלֵחַ אֶת הַבְּעֵרָה בְּיַד חֵרֵשׁ שׁוֹטֶה וְקָטָן – פָּטוּר מִדִּינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם!
La Guemará añade: Pero existe el caso de quien envía una llama expuesta en la mano de un sordomudo, un incapaz mental o un menor, y el fuego se propaga, causando daño; está exento según las leyes humanas, pero es responsable según las leyes del Cielo.
וְהָאִיכָּא הַמַּבְעִית אֶת חֲבֵירוֹ – פָּטוּר מִדִּינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם!
La Guemará añade: Pero existe el caso de quien asusta a otro sin tocarlo, pero le causa una lesión; está exento según las leyes humanas, pero es responsable según las leyes del Cielo.
וְהָאִיכָּא נִשְׁבְּרָה כַּדּוֹ בִּרְשׁוּת הָרַבִּים וְלֹא סִילְּקָהּ, נָפְלָה גְּמַלּוֹ וְלֹא הֶעֱמִידָהּ – רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב בְּהֶזֵּיקָן, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: פָּטוּר בְּדִינֵי אָדָם, וְחַיָּיב בְּדִינֵי שָׁמַיִם!
La Guemará añade: Pero existe el caso de alguien cuya vasija se rompió en el dominio público y no retiró los fragmentos, o de alguien cuyo camello cayó y no lo levantó de nuevo. Rabí Meir considera al dueño de la vasija o del camello responsable por el daño causado así a otros, y los Sabios dicen que está exento según las leyes humanas, pero responsable según las leyes del Cielo. Dado que hay tantos otros casos, ¿por qué Rabí Yehoshua afirmó en la baraita que hay solo cuatro casos en los que alguien está exento según las leyes humanas, pero responsable según las leyes del Cielo?
אִין, מִיהָא אִיכָּא טוּבָא; וְהָנֵי אִצְטְרִיכָא לֵיהּ – מַהוּ דְּתֵימָא בְּדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde: Sí, de todos modos, hay muchos otros casos, pero Rabí Yehoshua sostuvo que era necesario para él exponer la halakha de estos cuatro casos. La razón por la que los expuso es no sea que digas que en estos casos uno no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, Rabí Yehoshua nos enseña que en estos casos uno es responsable según las leyes del Cielo.
הַפּוֹרֵץ גָּדֵר בִּפְנֵי בֶּהֱמַת חֲבֵירוֹ – מַהוּ דְּתֵימָא: כֵּיוָן דִּלְמִסְתְּרֵיהּ קָאֵי, מָה עָבֵיד? בְּדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב; קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará explica por qué se podría haber pensado que no hay ninguna responsabilidad en absoluto en cada caso de la baraita: Rabí Yehoshua enseñó que quien derriba una cerca que estaba delante del animal de otro, permitiendo así que el animal escape, es responsable según las leyes del Cielo, no sea que digas: Puesto que la cerca está a punto de derrumbarse incluso sin la intervención de esta persona, ¿qué fue lo que realmente hizo? Basándose en esa lógica, se podría haber pensado que no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, Rabí Yehoshua nos enseña que en tal caso sí es responsable según las leyes del Cielo.
הַכּוֹפֵף קָמָתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ נָמֵי – מַהוּ דְּתֵימָא, לֵימָא: מִי הֲוָה יָדַעְנָא דְּאָתְיָא רוּחַ שֶׁאֵינָהּ מְצוּיָה? וּבְדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב; קָא מַשְׁמַע לַן.
Rabí Yehoshua enseñó que quien dobla el grano en pie de otro es responsable según las leyes del Cielo, no sea que digas: Que quien dobló el grano diga al dueño: ¿Acaso sabía yo que vendría un viento inusual y haría que el fuego se propagara? Basándose en esa lógica, se podría haber pensado que no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, Rabí Yehoshua nos enseña que en tal caso es responsable según las leyes del Cielo.
וּלְרַב אָשֵׁי – דְּאָמַר נָמֵי טָמוּן אִיתְּמַר, מַהוּ דְּתֵימָא: ״אֲנָא כַּסּוֹיֵי כַּסִּיתֵיהּ נִיהֲלָךְ״, וּבְדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב; קָא מַשְׁמַע לַן.
Y según Rav Ashi, quien dijo que el dictamen de Rabbi Yehoshua fue declarado con respecto al caso de un objeto oculto, Rabbi Yehoshua mencionó la responsabilidad según las leyes del Cielo no sea que digas que quien ocultó el objeto podría decir: Lo cubrí por ti para protegerlo del fuego. Basándose en esa lógica, se podría haber pensado que no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, Rabbi Yehoshua nos enseña que en tal caso es responsable según las leyes del Cielo.
וְהַשּׂוֹכֵר עֵדֵי שֶׁקֶר נָמֵי – מַהוּ דְּתֵימָא, לֵימָא: דִּבְרֵי הָרַב וְדִבְרֵי הַתַּלְמִיד, דִּבְרֵי מִי שׁוֹמְעִין? וּבְדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב; קָא מַשְׁמַע לַן.
Y el rabino Yehoshua enseñó que hay responsabilidad también en el caso de quien contrata testigos falsos, no sea que digas: Que quien los contrató diga: Si los testigos oyen la palabra del Maestro, es decir, Dios, que prohibió dar falso testimonio, y la palabra del alumno, es decir, quien los contrató, ¿a la declaración de quién deben escuchar? Aunque quien los contrató alentó a estos testigos a pecar, en última instancia fueron ellos quienes transgredieron al no adherirse a las instrucciones de Dios. Y con base en esta lógica, uno podría haber pensado que él no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, el rabino Yehoshua nos enseña que en tal caso él es responsable según las leyes del Cielo.
וְהַיּוֹדֵעַ עֵדוּת לַחֲבֵירוֹ וְאֵינוֹ מֵעִיד לוֹ, נָמֵי – מַהוּ דְּתֵימָא: ״מִי יֵימַר דְּכִי הֲוָה אָתֵינָא מַסְהֵדְינָא לֵיהּ הֲוָה מוֹדֵה, דִּלְמָא הֲוָה מִשְׁתְּבַע לְשִׁקְרָא״, וּבְדִינֵי שָׁמַיִם נָמֵי לָא לִיחַיַּיב; קָא מַשְׁמַע לַן.
Finalmente, el rabino Yehoshua enseñó que quien conoce un testimonio en apoyo de otro pero no testifica en su favor es responsable según las leyes del Cielo, no sea que digas que el testigo podría alegar: ¿Quién dice que, si yo hubiera comparecido y testificado en favor de una de las partes, la otra parte admitiría la obligación? Quizás habría optado por hacer un juramento falso y absolverse. Basándose en esa lógica, se podría haber pensado que no debería ser responsable ni siquiera según las leyes del Cielo. Por lo tanto, el rabino Yehoshua nos enseña que en tal caso sí es responsable según las leyes del Cielo.
נִפְרְצָה בַּלַּיְלָה אוֹ שֶׁפְּרָצוּהָ לִסְטִים כּוּ׳. אָמַר רַבָּה: וְהוּא שֶׁחָתְרָה.
§ La mishná enseña: Si el redil fue abierto por una brecha durante la noche, o unos bandidos lo abrieron, y las ovejas posteriormente salieron y causaron daños, el dueño de las ovejas está exento. Rabba dice: Y este primer caso de un redil que fue abierto por una brecha se refiere específicamente a un caso en el que el animal cavó un túnel debajo de la pared del redil y al hacerlo hizo que la pared se derrumbara. En ese caso, el dueño está completamente libre de culpa y, por lo tanto, está exento de responsabilidad por cualquier daño que resulte de ello.
אֲבָל לֹא חָתְרָה מַאי, חַיָּיב?! הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא בְּכוֹתֶל בָּרִיא – כִּי לֹא חָתְרָה אַמַּאי חַיָּיב? מַאי הֲוָה לֵיהּ לְמֶעְבַּד? אֶלָּא בְּכוֹתֶל רָעוּעַ – כִּי חָתְרָה אַמַּאי פָּטוּר? תְּחִלָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס הוּא!
La Guemará pregunta: Pero si el animal no cavó un túnel debajo del muro, ¿cuál es la halakha? ¿Sería el dueño responsable? ¿Cuáles son las circunstancias? Si decimos que el corral tenía un muro estable, entonces incluso si el animal no cavó un túnel, ¿por qué sería el dueño responsable? ¿Qué debería haber hecho? Claramente, no se le puede considerar responsable por el daño. Más bien, el corral tenía un muro inestable. La Guemará pregunta: Incluso si el animal cavó un túnel debajo del muro y lo derribó, ¿por qué está exento? El daño en este caso es inicialmente por negligencia y finalmente por accidente.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר: תְּחִילָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס פָּטוּר; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: תְּחִילָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס חַיָּיב – מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
Esto encaja bien según quien dijo que, en cualquier caso de daño que sea inicialmente por negligencia y finalmente por accidente, él está exento de responsabilidad, ya que la causa final del daño no fue por su culpa. Pero según quien dice que, en cualquier caso de daño que sea inicialmente por negligencia y finalmente por accidente, él es responsable, pues incluso sin el accidente su negligencia podría haber causado daño, ¿qué hay para decir?
אֶלָּא מַתְנִיתִין בְּכוֹתֶל בָּרִיא, וַאֲפִילּוּ לֹא חָתְרָה. וְכִי אִיתְּמַר דְּרַבָּה – אַסֵּיפָא אִיתְּמַר: הַנִּיחָה בַּחַמָּה, אוֹ שֶׁמְּסָרָהּ לְחֵרֵשׁ שׁוֹטֶה וְקָטָן, וְיָצְתָה וְהִזִּיקָה – חַיָּיב. אָמַר רַבָּה: וַאֲפִילּוּ חָתְרָה.
Más bien, el caso de la mishná se refiere a una pared estable, e incluso si el animal no cavó un túnel debajo de la pared, el dueño está exento. Y cuando la declaración de Rabba fue dicha, fue dicha con respecto a la cláusula final de la mishná que dice: Si el dueño dejó al animal bajo el sol o lo entregó a un sordomudo, a un incapaz mental o a un menor, y el animal salió y causó daño, el dueño es responsable. Con respecto a esto Rabba declaró: Y el dueño es responsable incluso si el animal cavó un túnel para salir por debajo de la pared del corral.
לָא מִבַּעְיָא הֵיכָא דְּלָא חָתְרָה – דְּכוּלַּהּ בִּפְשִׁיעָה הוּא, אֶלָּא אֲפִילּוּ חָתְרָה נָמֵי. מַהוּ דְּתֵימָא: הָוְיָא לַהּ תְּחִילָּתוֹ בִּפְשִׁיעָה וְסוֹפוֹ בְּאוֹנֶס; קָא מַשְׁמַע לַן דְּכוּלַּהּ פְּשִׁיעָה הִיא,
La Guemará explica: No es necesario que la mishná mencione el caso en que el animal no cavó un túnel para salir. En ese caso, el dueño es claramente responsable, ya que todo el incidente ocurrió debido a su negligencia al dejar al animal bajo el sol, causándole sufrimiento y llevándolo a intentar escapar por cualquier medio posible. Pero incluso si el animal cavó un túnel para salir, el dueño es responsable, y esta es la novedad de esta resolución: No sea que digas que este es un caso de daño que es inicialmente por negligencia y finalmente por accidente, porque los animales no suelen cavar un túnel para salir de un corral, la mishná nos enseña que se considera como si todo el daño hubiera resultado de la negligencia del dueño.
מַאי טַעְמָא? דַּאֲמַר לֵיהּ: מִידָּע יָדְעַתְּ דְּכֵיוָן דִּשְׁבַקְתַּהּ בְּחַמָּה – כֹּל טַצְדְּקָא דְּאִית לַהּ לְמִיעְבַּד עָבְדָא וְנָפְקָא.
¿Cuál es la razón por la que el dueño es responsable? Es que quien sufrió el daño puede decirle al dueño de la oveja: Deberías haber sabido que, puesto que la dejaste al sol, utilizaría cualquier medio [tatzdeka] disponible para ella y escaparía, por lo tanto, en última instancia eres responsable del daño.
הוֹצִיאוּהָ לִסְטִים – לִסְטִים חַיָּיבִין.
§ La mishná enseña: Si los bandidos mismos sacaron la oveja afuera, los bandidos son responsables.