וְזֶה וָזֶה בְּבוֹר.
y tanto esto como aquello se refieren a donde cayó en el pozo mismo, pero, sin embargo, si cayó hacia atrás, está exento.
רַב לְטַעְמֵיהּ – דְּאָמַר רַב: בּוֹר שֶׁחִיְּיבָה עָלָיו תּוֹרָה – לְהֶבְלוֹ, וְלֹא לַחֲבָטוֹ.
La Guemará señala: Rav concuerda con su línea de razonamiento, como dice Rav: El daño clasificado como Pozo por el cual la Torah lo obliga a pagar se refiere específicamente al daño causado por los vapores letales del pozo, como si un animal se asfixia dentro de él, pero no al daño causado por el impacto de golpear el suelo, por el cual está exento de pagar compensación. Dado que el buey en este caso cayó hacia atrás sobre su lomo, el dueño del pozo está exento de pagar compensación, ya que el buey no murió por los vapores letales del pozo, sino por el impacto de la caída.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר: בְּבוֹר – בֵּין מִלְּפָנָיו בֵּין מִלְּאַחֲרָיו, חַיָּיב.
Y Shmuel dice: Si el buey cayó en el pozo, ya sea que cayó hacia adelante o ya sea que cayó hacia atrás, él es responsable.
שְׁמוּאֵל לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר: לְהֶבְלוֹ – וְכׇל שֶׁכֵּן לַחֲבָטוֹ. אֶלָּא הֵיכִי דָּמֵי לְאַחֲרָיו מִקּוֹל הַכְּרִיָּיה – דְּפָטוּר? כְּגוֹן דְּנִתְקַל בַּבּוֹר, וְנָפַל לַאֲחוֹרֵי הַבּוֹר חוּץ לַבּוֹר.
La Guemará señala: Shmuel concuerda con su línea de razonamiento, pues Shmuel dice: Con respecto al daño clasificado como Pozo, la Torah considera a una persona responsable por el daño causado por sus vapores letales, y con mayor razón por el daño resultante del impacto de la caída. La Guemará pregunta: Pero según Shmuel, ¿cuáles son las circunstancias respecto de las cuales la mishná declaró que si el buey cayó hacia atrás en el pozo debido al sonido de la excavación, uno está exento? La Guemará responde: Esto se aplica, por ejemplo, cuando el buey tropezó con el pozo y luego cayó detrás del pozo y resultó herido fuera del pozo.
אֵיתִיבֵיהּ: בְּבוֹר – בֵּין לְפָנָיו בֵּין לְאַחֲרָיו, חַיָּיב. תְּיוּבְתָּא דְּרַב!
Los Sabios plantearon una objeción a la opinión de Rav a partir de una baraita: Con respecto a un animal que cayó en un pozo, ya sea que cayó hacia adelante o ya sea que cayó hacia atrás, él es responsable. Esto constituye una refutación concluyente de Rav.
אָמַר רַב חִסְדָּא: מוֹדֶה רַב בְּבוֹר בִּרְשׁוּתוֹ – דְּחַיָּיב, מִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ: מִמָּה נַפְשָׁךְ? אִי בְּהַבְלָא מִית – הַבְלָא דִּידָךְ הוּא, אִי בְּחַבְטָא מִית – חַבְטָא דִּידָךְ הוּא.
Rav Ḥisda dijo, explicando cómo la opinión de Rav podría concordar con la baraita: Rav concede en el caso de un pozo en su propia propiedad que una persona es responsable incluso si el animal cayó hacia atrás, porque el dueño del animal puede decirle al dueño del pozo: De cualquier manera que lo mires, eres responsable. Si mi animal murió debido a los vapores letales, esos son tus vapores letales. Si murió a causa del impacto, este es el impacto de tu terreno, y no el impacto del terreno en el dominio público, que es el caso típico de Pozo.
רַבָּה אָמַר: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּמִתְהַפֵּךְ, דִּנְפַל אַאַפֵּיהּ וְאִתְהֲפִיךְ וּנְפַל אַגַּבֵּיהּ; דְּהַבְלָא דְּאַהֲנִי בֵּיהּ, אַהֲנִי בֵּיהּ.
Rabba dijo que así es como debe explicarse la baraita según Rav: Aquí estamos tratando un caso en el que el animal se tambaleó, es decir, en el que comenzó a caer sobre su cara y, después, rodó y continuó cayendo sobre su espalda. En este caso, él es responsable porque los vapores letales, que eran eficaces para herir al animal, eran también eficaces para matarlo .
רַב יוֹסֵף אָמַר: הָכָא בְּנִזְקֵי בוֹר בְּשׁוֹר עָסְקִינַן – מַאי נִיהוּ? שֶׁהִבְאִישׁ אֶת מֵימָיו; דְּלָא שְׁנָא לְפָנָיו וְלָא שְׁנָא לְאַחֲרָיו – מִיחַיַּיב.
Rav Yosef dijo: Aquí, en esta baraita, estamos tratando con daño al pozo causado por el buey. Y ¿cuál es el daño? El daño es que contaminó el agua del pozo, en cuyo caso la baraita establece que no hay diferencia si el animal cayó hacia adelante y no hay diferencia si cayó hacia atrás, ya que él es responsable de cualquier manera.
תָּנֵי רַב חֲנַנְיָה לְסַיּוֹעֵי לְרַב: ״וְנָפַל״ – עַד שֶׁיִּפּוֹל דֶּרֶךְ נְפִילָה. מִכָּאן אָמְרוּ: נָפַל לְפָנָיו מִקּוֹל הַכְּרִיָּיה – חַיָּיב, לְאַחֲרָיו מִקּוֹל הַכְּרִיָּיה – פָּטוּר. וְזֶה וָזֶה בְּבוֹר.
Rav Ḥananya enseñó una baraitaen apoyo de la opinión de Rav: El versículo establece, con respecto al daño causado por un pozo a un animal: “Y un buey o un asno caiga allí” (Éxodo 21:33), lo cual se interpreta en el sentido de que uno no es responsable a menos que el animal caiga de la manera habitual de caer. De aquí los Sabios declararon que, si cayó hacia adelante debido al sonido de la excavación, él es responsable, pero si cayó hacia atrás debido al sonido de la excavación, está exento, y tanto este caso como aquel caso se refieren al daño causado por un pozo.
אָמַר מָר: נָפַל לְפָנָיו מִקּוֹל הַכְּרִיָּיה – חַיָּיב. וְאַמַּאי? נֵימָא כּוֹרֶה גְּרַם לֵיהּ! אָמַר רַב שִׁימִי בַּר אָשֵׁי: הָא מַנִּי – רַבִּי נָתָן הִיא, דְּאָמַר: בַּעַל הַבּוֹר הֶזֵּיקָא קָא עָבֵיד, וְכֹל הֵיכָא דְּלָא אֶפְשָׁר לְאִשְׁתַּלּוֹמֵי מֵהַאי – מִשְׁתַּלֵּם מֵהַאי;
§ El Maestro dijo en la mishná: Si cayó hacia adelante debido al sonido de la excavación, él es responsable. La Guemará pregunta: Pero ¿por qué es así? Digamos que es el sonido del excavador lo que causó que el animal cayera, y no el pozo mismo. La Guemará responde que Rav Shimi bar Ashi dijo: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esto? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Natán, quien dice: El dueño del pozo causa el daño con su excavación, y en cualquier lugar donde no sea posible cobrar el pago de este que causó la caída, es decir, el excavador, el pago se cobra de aquel otro, es decir, el dueño del pozo. Esto se debe a que, en cualquier caso, él tiene responsabilidad por el peligro que creó.
דְּתַנְיָא: שׁוֹר שֶׁדָּחַף אֶת חֲבֵירוֹ לְבוֹר – בַּעַל הַשּׁוֹר חַיָּיב, בַּעַל הַבּוֹר פָּטוּר. רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: בַּעַל הַשּׁוֹר מְשַׁלֵּם מֶחֱצָה, וּבַעַל הַבּוֹר מְשַׁלֵּם מֶחֱצָה.
Como se enseña en una baraita: Con respecto a un buey que empujó a otro buey dentro de un pozo, el dueño del primer buey es responsable, y el dueño del pozo está exento. Rabí Natán dice: El dueño del primer buey paga la mitad de la cantidad, y el dueño del pozo paga la mitad de la cantidad.
וְהָתַנְיָא, רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: בַּעַל הַבּוֹר מְשַׁלֵּם שְׁלֹשָׁה חֲלָקִים, וּבַעַל הַשּׁוֹר רְבִיעַ! לָא קַשְׁיָא; הָא בְּתָם, הָא בְּמוּעָד.
La Guemará aclara la opinión de Rabí Natán: ¿Pero acaso no se enseña en una baraita que Rabí Natán dice: Si un buey empujó a otro buey a un pozo, el dueño del pozo paga tres cuartas partes, y el dueño del primer buey paga una cuarta parte? La Guemará resuelve la contradicción: Esto no es difícil, ya que esta segunda baraita se refiere a un buey no amonestado que empujó al segundo buey. Por lo tanto, el dueño del buey que causó el daño paga solo una cuarta parte del costo del daño, que es la mitad de la mitad de la que es responsable. En cambio, aquella otra baraita se refiere a un buey amonestado que empujó a un segundo buey. En consecuencia, el dueño del buey amonestado paga la cantidad total de la que es responsable, es decir, la mitad del valor del daño total.
וּבְתָם מַאי קָסָבַר? אִי קָסָבַר: הַאי כּוּלֵּיהּ הֶזֵּיקָא עֲבַד וְהַאי כּוּלֵּיהּ הֶזֵּיקָא עֲבַד – הַאי מְשַׁלֵּם פַּלְגָא, וְהַאי מְשַׁלֵּם פַּלְגָא!
La Guemará pregunta: Y con respecto a un buey manso, qué sostiene Rabí Natán en cuanto a por qué esta persona paga una cuarta parte y el dueño del pozo paga tres cuartas partes? Si sostiene que este, es decir, el buey, causó todo el daño y el otro, es decir, el pozo, causó todo el daño, entonces debería haber dictaminado que este paga la mitad y aquel paga la mitad, ya que ambos son plenamente responsables. Aunque el buey era manso, el dueño sigue siendo responsable de pagar la mitad del costo del daño, ya que esa es la responsabilidad en que se incurre por un acto de daño causado por un buey manso.
וְאִי קָסָבַר: הַאי פַּלְגָא הֶזֵּיקָא עֲבַד, וְהַאי פַּלְגָא הֶזֵּיקָא עֲבַד – בַּעַל הַבּוֹר מְשַׁלֵּם פַּלְגָא וּבַעַל הַשּׁוֹר רְבִיעַ, וְאִידַּךְ רִיבְעָא מַפְסִיד?
Y si Rabí Natán sostiene que este, es decir, el dueño del buey, causó la mitad del daño, y aquel, es decir, el dueño del pozo, causó la mitad del daño, entonces el dueño del pozo debe pagar la mitad de la cantidad por la que es responsable, es decir, la mitad del costo del daño, y el dueño del buey inofensivo debe pagar solo una cuarta parte, que es la mitad de la cantidad por la que es responsable. En cuanto a la otra cuarta parte restante, la parte perjudicada no tiene recurso para reclamarla y la pierde. ¿Por qué, entonces, Rabí Natán sostiene que el dueño del pozo paga tres cuartas partes del daño?
אָמַר רָבָא: רַבִּי נָתָן דַּיָּינָא הוּא, וְנָחֵית לְעוּמְקָא דְּדִינָא; לְעוֹלָם קָסָבַר: הַאי כּוּלֵּיהּ הֶזֵּיקָא עֲבַד, וְהַאי כּוּלֵּיהּ הֶזֵּיקָא עֲבַד; וּדְקָא קַשְׁיָא לָךְ לְשַׁלֵּם הַאי פַּלְגָא וְהַאי פַּלְגָא, מִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ בַּעַל הַשּׁוֹר לְבַעַל הַבּוֹר: שׁוּתָּפוּתַאי מַאי אַהַנְיָא לִי?
Rava dijo: Rabí Natán es un juez y ha sondeado toda la profundidad de la halajá. En realidad, sostiene que este causó todo el daño y que aquel causó todo el daño. Y en cuanto a tu dificultad, de que este debería pagar la mitad y aquel debería pagar la mitad, eso no es una dificultad. El dueño del buey paga solo una cuarta parte, porque el dueño del buey puede decirle al dueño del pozo: ¿Cómo me ayudó mi asociación contigo en esta situación ? Incluso si mi buey causó todo el daño y nada del daño fue causado por el pozo, yo estaría obligado a pagar solo la mitad del costo del daño. Por lo tanto, como somos socios en esta situación, debo pagar la mitad de lo que habría debido pagar, que es una cuarta parte. Tú debes pagar la otra mitad de lo que yo habría debido pagar, además de tu parte, ya que tú habrías tenido que pagar daños completos.
אִיבָּעֵית אֵימָא, לְעוֹלָם קָסָבַר: הַאי פַּלְגָא הֶזֵּיקָא עֲבַד, וְהַאי פַּלְגָא הֶזֵּיקָא עֲבַד; וּדְקָא קַשְׁיָא לָךְ: בַּעַל הַבּוֹר מְשַׁלֵּם פַּלְגָא וּבַעַל הַשּׁוֹר מְשַׁלֵּם רְבִיעַ, וְאִידָּךְ רִיבְעָא נַפְסֵיד – מִשּׁוּם דַּאֲמַר לֵיהּ בַּעַל הַשּׁוֹר לְבַעַל הַבּוֹר: אֲנָא תּוֹרַאי בְּבֵירָךְ אַשְׁכְּחִיתֵיהּ – אַתְּ קְטַלְתֵּיהּ; מַאי דְּאִית לִי לְאִשְׁתַּלּוֹמֵי מֵהַיְאךְ – מִשְׁתַּלַּמְנָא, מַאי דְּלֵית לִי לְאִשְׁתַּלּוֹמֵי מֵהַיְאךְ – מִשְׁתַּלַּמְנָא מִמָּךְ.
La Guemará añade: Si lo deseas, di en cambio una explicación diferente: En realidad, Rabí Natán sostiene que este causó la mitad del daño y aquel causó la mitad del daño. En cuanto a tu dificultad con el hecho de que el dueño del pozo debe pagar la mitad y el dueño del buey debe pagar una cuarta parte, y la parte perjudicada pierde la otra cuarta parte restante, eso no es una dificultad. Esto es porque el dueño del buey muerto puede decirle al dueño del pozo: Encontré mi buey en tu pozo. En consecuencia, supongo que tú lo mataste. Por lo tanto, con respecto a esa parte del pago que puedo recibir del otro, es decir, del dueño del buey que causó el daño, la recibiré. Con respecto a esa parte que no puedo recibir del otro individuo, la recibiré de ti.
אָמַר רָבָא: הִנִּיחַ אֶבֶן עַל פִּי הַבּוֹר, וּבָא שׁוֹר וְנִתְקַל בָּהּ, וְנָפַל בַּבּוֹר – בָּאנוּ לְמַחְלוֹקֶת רַבִּי נָתָן וְרַבָּנַן. פְּשִׁיטָא!
Sobre el mismo tema, Rava dice: Si alguien dejó una piedra en la abertura de un pozo que pertenece a otra persona, y un buey vino, tropezó con ella y cayó en el pozo, hemos llegado a la disputa entre Rabí Natán y los Sabios con respecto a la división de la responsabilidad entre ellos. La Guemará pregunta: ¿Acaso esto no es obvio, ya que cuál es la diferencia entre que el buey cayera en el pozo porque otro buey lo empujó o por causa de la piedra?
מַהוּ דְּתֵימָא, הָתָם הוּא דְּאָמַר בַּעַל הַבּוֹר לְבַעַל הַשּׁוֹר: ״אִי לָאו בֵּירָא דִּידִי – תּוֹרָא דִּידָךְ הֲוָה קָטֵיל לֵיהּ״; אֲבָל הָכָא, מָצֵי אָמַר לֵיהּ בַּעַל אֶבֶן לְבַעַל הַבּוֹר: ״אִי לָאו בֵּירָא דִּידָךְ, אַבְנָא דִּידִי מַאי הֲוָה עָבְדָא? אִי הֲוָה מִיתְּקֵל בָּהּ – הֲוָה נָפֵל וְקָאֵי!״ קָא מַשְׁמַע לַן, דַּאֲמַר לֵיהּ: ״אִי לָאו אֶבֶן – לָא הֲוָה נָפֵיל לְבֵירָא״.
La Guemará responde: Fue necesario declarar explícitamente esta resolución, no sea que digas que solo allí el dueño del pozo puede decir al dueño del buey que fue responsable del daño: Si no fuera por mi pozo, tu buey habría matado al segundo buey de todos modos, en cuyo caso mi pozo no fue la causa del daño, pero aquí, el dueño de la piedra puede decir al dueño del pozo: Si no fuera por tu pozo, ¿qué habría hecho mi piedra? Si el buey hubiera tropezado con ella, habría simplemente caído y se habría levantado, y yo debería estar exento. Por lo tanto, Rava nos enseña que esta afirmación no es válida, porque el dueño del pozo puede decir en respuesta al dueño de la piedra: Si no fuera por tu piedra, el buey no habría caído en el pozo en primer lugar.