אוֹ גִיּוֹרֶת – זָכָה!
y posteriormente se casó con un esclavo cananeo que también había sido emancipado, y quedó embarazada de él, o si ella era una conversa que quedó embarazada de un converso, y tanto el marido como la esposa murieron sin herederos, el agresor sale beneficiado al no tener que pagar, ya que no hay herederos. En cualquier caso, se declara explícitamente en la baraita que el beneficiario de la compensación que se le debe, incluida aquella que habría recibido durante su vida, no es su marido sino sus herederos.
אָמַר רַבָּה: בִּגְרוּשָׁה. וְכֵן אָמַר רַב נַחְמָן: בִּגְרוּשָׁה.
Rabba dijo: Esta baraita se refiere a una divorciada; dado que se divorciaron, el marido no la hereda. Asimismo, Rav Naḥman dijo: La baraita se refiere a una divorciada.
אָמְרִי: גְּרוּשָׁה נָמֵי תִּיפְלוֹג בִּדְמֵי וְלָדוֹת!
Los Sabios dijeron en respuesta: Si ella es una divorciada, ella también debería compartir la compensación por el feto malogrado. ¿Por qué su exmarido debería recibir el pago completo?
אָמַר רַב פָּפָּא: הַתּוֹרָה זִכְּתָה דְּמֵי וְלָדוֹת לַבַּעַל, אֲפִילּוּ בָּא עָלֶיהָ בִּזְנוּת. מַאי טַעְמָא? אָמַר קְרָא ״כַּאֲשֶׁר יָשִׁית עָלָיו בַּעַל הָאִשָּׁה״.
Rav Pappa dijo: La Torah otorgó al marido el pago de compensación por los fetos malogrados, incluso si él no es en realidad su esposo legal, sino que más bien tuvo con ella una relación sexual ilícita. Aunque él no tiene derechos sobre su propiedad, la indemnización por los fetos malogrados le pertenece solo a él, ya que es el padre de los fetos. ¿Cuál es la razón? El versículo dice: “Según lo que el marido [ba’al] de la mujer le imponga” (Éxodo 21:22), lo que indica que los daños no los cobra la mujer, sino el hombre que tuvo relaciones [ba’al] con ella, dejándola embarazada. Por lo tanto, si se divorciaron, el exmarido recibe el pago.
וְנוֹקְמַהּ לְרַבָּה כְּגוֹן שֶׁגָּבוּ מָעוֹת, וּלְרַב נַחְמָן כְּגוֹן שֶׁגָּבוּ קַרְקַע!
La Guemará pregunta: ¿Por qué Rabá y Rav Naḥman explican esta baraita como refiriéndose a una divorciada? Podrían haber respondido, de acuerdo con sus propias opiniones en otro lugar (Bava Batra 124b), que se refiere a pagos que no se consideran como si hubieran estado en posesión de la mujer durante su vida, sino que más bien se consideran propiedad debida a la mujer, que su marido no hereda. Establezcamos esta baraita, según Rabá, como refiriéndose a un caso en el que cobraron dinero por el daño y el dolor, y según Rav Naḥman, a un caso en el que cobraron tierra.
דְּאָמַר רַבָּה: גָּבוּ קַרְקַע – יֵשׁ לוֹ, גָּבוּ מָעוֹת – אֵין לוֹ. וְרַב נַחְמָן אָמַר: גָּבוּ מָעוֹת – יֵשׁ לוֹ, גָּבוּ קַרְקַע – אֵין לוֹ.
En cuanto al derecho de un primogénito a recibir una porción doble de la herencia de su padre, recibe una porción doble solo de la propiedad poseída por su padre, y no de la propiedad que se le debía. En un caso en que se le debía dinero al padre, Rabba dice: Si los herederos cobraron la deuda de tierra, el primogénito tiene derecho a una porción doble, ya que se considera propiedad que ya estaba en posesión del padre. Si cobraron dinero, él no tiene una porción doble, ya que se considera propiedad debida al padre. Y Rav Naḥman dice: Si cobraron dinero, él tiene una porción doble, y si cobraron tierra, él no tiene una porción doble.
הָנֵי מִילֵּי לִבְנֵי מַעְרְבָא – אַלִּיבָּא דְּרַבָּנַן;
La Guemará responde: Esa afirmación se aplica según los habitantes del Oeste, es decir, Eretz Yisrael, de acuerdo con la opinión de los Rabinos, quienes limitan los derechos de un primogénito sobre la propiedad de su padre hasta el punto de sostener que no recibe una porción doble de ninguna revalorización de la propiedad ocurrida después de la muerte de su padre.
כִּי קָאָמְרִי הָכָא – כְּרַבִּי.
Por el contrario, cuando afirman que esta baraita aquí se refiere a una divorciada, ello es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi de que el primogénito recibe una porción doble incluso en la valorización de la propiedad ocurrida después de la muerte del padre. Según esta opinión, claramente todo lo que se le debe al padre se considera que está en su posesión, ya sea que reciba su compensación en dinero o en tierra. Lo mismo se aplica a un marido, que hereda los derechos de heredar compensación por daño y dolor infligidos a su esposa. Por eso Rabba y Rav Naḥman tuvieron que interpretar esta baraita como referida a una divorciada.
אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: שׁוֹר שֶׁהֵמִית אֶת הָעֶבֶד שֶׁלֹּא בְּכַוָּונָה – פָּטוּר מִשְּׁלֹשִׁים שְׁקָלִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֶּסֶף שְׁלֹשִׁים שְׁקָלִים יִתֵּן לַאדֹנָיו, וְהַשּׁוֹר יִסָּקֵל״ – כׇּל זְמַן שֶׁהַשּׁוֹר בִּסְקִילָה, הַבְּעָלִים מְשַׁלְּמִין שְׁלֹשִׁים שְׁקָלִים; אֵין הַשּׁוֹר בִּסְקִילָה, אֵין הַבְּעָלִים מְשַׁלְּמִין שְׁלֹשִׁים שְׁקָלִים.
§ Rabí Shimon ben Lakish dice: Con respecto a un buey que mató a un esclavo cananeo sin intención, el dueño está exento de pagar la multa de treinta siclos, como está escrito: “Dará a su amo treinta siclos de plata, y el buey será apedreado” (Éxodo 21:32). Del versículo se deriva que la obligación de pagar treinta siclos depende de la lapidación del buey; siempre que el buey sea pasible de ser muerto por lapidación, el dueño paga treinta siclos como compensación por el daño. Si el buey no es pasible de ser muerto por lapidación, por ejemplo, si mató sin intención, el dueño no paga treinta siclos.
אָמַר רַבָּה: שׁוֹר שֶׁהֵמִית בֶּן חוֹרִין שֶׁלֹּא בְּכַוָּונָה – פָּטוּר מִכּוֹפֶר, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַשּׁוֹר יִסָּקֵל, וְגַם בְּעָלָיו יוּמָת. אִם כֹּפֶר יוּשַׁת עָלָיו״ – כׇּל זְמַן שֶׁהַשּׁוֹר בִּסְקִילָה – בְּעָלִים מְשַׁלְּמִין כּוֹפֶר, אֵין הַשּׁוֹר בִּסְקִילָה – אֵין בְּעָלִים מְשַׁלְּמִין כּוֹפֶר.
Del mismo modo, Rabba dice: Con respecto a un buey que mató a un hombre libre involuntariamente, su dueño está exento de pagar rescate; como está escrito: “El buey será apedreado, y también su dueño será condenado a muerte. Si se le impone rescate” (Éxodo 21:29–30). Esto indica que siempre que el buey sea pasible de ser muerto por lapidación, el dueño paga rescate; y si el buey no es pasible de ser muerto por lapidación, el dueño no paga rescate.
אֵיתִיבֵיהּ אַבָּיֵי: ״הֵמִית שׁוֹרִי אֶת פְּלוֹנִי״, אוֹ ״שׁוֹרוֹ שֶׁל פְּלוֹנִי״ – הֲרֵי זֶה מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ. מַאי, לָאו כּוֹפֶר?
Abaye planteó una objeción a la afirmación de Rabba a partir de una mishná: Si una persona admite: Mi buey mató a fulano, o: Mi buey mató al buey de fulano, este propietario paga basándose en su propia admisión (Ketubot 41a). Esto no puede estar refiriéndose al pago de una multa, ya que una persona que admite su responsabilidad por un acto que conlleva una multa está exenta de pagar la multa. Claramente, debe estar refiriéndose a un pago por el cual uno puede hacerse responsable mediante admisión. ¿Qué, acaso no se refiere al pago de rescate? Si es así, esto prueba que el pago de rescate no depende de si el buey es pasible de ser matado por lapidación, ya que el buey no puede ser matado basándose únicamente en la admisión de su propietario.
לָא, דָּמִים.
La Guemará responde: No, se refiere al pago del valor monetario de la víctima. Aunque no está obligado a pagar rescate, ya que el buey no es ejecutado, aun así, dado que por su propia admisión su buey causó daño, está obligado a pagar daños.
אִי דָּמִים, אֵימָא סֵיפָא: ״הֵמִית שׁוֹרִי אֶת עַבְדּוֹ שֶׁל פְּלוֹנִי״ – אֵינוֹ מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ. וְאִי דָּמִים, אַמַּאי לָא?
Abaye cuestionó esta respuesta: Si se refiere al valor de la víctima, di la cláusula final de esa mishná: Si una persona admite: Mi buey mató al esclavo cananeo de fulano, no paga basándose en su propia admisión. Y si, como afirmas, la mishná se refiere al valor de la víctima, y no a la multa de treinta siclos, por qué no habría de pagar?
אֲמַר לֵיהּ, יָכֵילְנָא לְשַׁנּוֹיֵי לָךְ: רֵישָׁא דָּמִים, וְסֵיפָא קְנָס; מִיהוּ שִׁנּוּיָיא דְחִיקָא לָא מְשַׁנֵּינָא לָךְ. אִידֵּי וְאִידֵּי דָּמִים.
Rabba le dijo a Abaye: Podría haberte respondido diciendo que la primera cláusula, que trata de un buey que mata a un hombre libre, se refiere al valor de la víctima, y la última cláusula, que se refiere a un buey que corneó a un esclavo, se refiere al pago de la multa de treinta siclos. Pero no te responderé con una respuesta forzada. En cambio, responderé de la siguiente manera: Tanto esta cláusula como aquella cláusula se refieren al valor de la víctima;