זוֹבוֹ שֶׁל זָב, וְרוּקּוֹ, וְשִׁכְבַת זַרְעוֹ, וּמֵימֵי רַגְלָיו, וְדַם הַנִּדָּה – מְטַמְּאִין בֵּין בְּמַגָּע בֵּין בְּמַשָּׂא.
son la zivá de un zav, y su saliva, y su semen, y su orina, y la sangre de una mujer menstruante, todos los cuales transmiten impureza tanto por contacto como por transporte.
וְדִלְמָא הָכִי נָמֵי – לְפִי שֶׁאִי אֶפְשָׁר בְּלֹא צִחְצוּחֵי זִיבָה! אִם כֵּן, לִתְנְיַיהּ גַּבֵּי זוֹבוֹ; מַאי שְׁנָא דְּקָתָנֵי לַהּ גַּבֵּי רוּקּוֹ? אֶלָּא מִשּׁוּם דְּאָתֵי מֵרוּקּוֹ.
La Guemará cuestiona esta afirmación: Pero quizás también aquí la razón de la severidad de la impureza ritual del semen es en efecto porque es imposible que salga sin pequeñas gotas de ziva que lo acompañen, pero no se debe a la impureza del semen mismo. La Guemará rechaza esta opinión: Si así fuera, que el tanna de la mishná lo enseñe en la lista de los fluidos corporales junto con, es decir, que lo enumere inmediatamente después de, su ziva. ¿Qué tiene de diferente el semen para que lo enseñe junto con: Su saliva? Más bien, es porque su halakha proviene de, es decir, se deriva de, la de su saliva, y por lo tanto el semen mismo transmite impureza por acarreo, incluso si no hubiera pequeñas gotas de ziva acompañándolo.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא מִדִּפְתִּי לְרָבִינָא: וְהָא הַאי תַּנָּא לָא דָּרֵישׁ דַּיּוֹ, וְאַף עַל גַּב דְּלָא מִפְּרִיךְ קַל וָחוֹמֶר! דְּתַנְיָא: מַפָּץ בְּמֵת מִנַּיִין? וְדִין הוּא, וּמָה פַּכִּין קְטַנִּים – שֶׁטְּהוֹרִים בְּזָב, מְטַמֵּא בְּמֵת; מַפָּץ – שֶׁמְּטַמֵּא בְּזָב, אֵינוֹ דִּין שֶׁיְּטַמֵּא בְּמֵת?
La Guemará vuelve a la discusión principal sobre el principio: Es suficiente que la conclusión que surge de una inferencia a fortiori sea como su fuente. Rav Aḥa de Difti dijo a Ravina: Pero hay este tanna que no aplica el principio: Es suficiente, en absoluto, aunque tal aplicación no refutaría toda la inferencia a fortiori. Como se enseña en una baraita: ¿De dónde se deriva que una estera gruesa puede contraer impureza ritual de un cadáver? Es una derivación lógica basada en una inferencia a fortiori: Y así como los pequeños recipientes de barro, en los que ni siquiera puede introducirse un dedo debido a su abertura estrecha y que permanecen ritualmente puros a pesar del contacto con un zav, sin embargo se vuelven impuros si están bajo el mismo techo que un cadáver, entonces ¿no es correcto que una estera, que puede volverse impura debido al contacto con un zav, también se vuelva impura si está bajo el mismo techo que un cadáver?
וְקָמַיְיתֵי לַהּ בֵּין לְטוּמְאַת עֶרֶב, בֵּין לְטוּמְאַת שִׁבְעָה. וְאַמַּאי? אֵימָא: אַהֲנִי קַל וָחוֹמֶר לְטוּמְאַת עֶרֶב, וְאַהֲנִי דַּיּוֹ לְאַפּוֹקֵי טוּמְאַת שִׁבְעָה!
Y el tanna cita esto como una inferencia a fortiori en ambos casos para derivar la halakha de que la estera se vuelve ritualmente impura con impureza que dura hasta el anochecer, como ocurriría si entrara en contacto con un zav, y para derivar que la estera se vuelve ritualmente impura con impureza que dura siete días, como cualquier utensilio que hubiera contraído impureza ritual de un cadáver. ¿Y por qué hace eso? Di en cambio que la inferencia a fortiori es eficaz para derivar la halakha de que la estera puede contraer impureza ritual de un cadáver, pero solo con respecto a hacerla impura hasta el anochecer, y di también que el principio: Es suficiente, es eficaz al limitar el alcance de la inferencia a fortiori para excluir la posibilidad de que la estera quede impura durante siete días.
אֲמַר לֵיהּ: כְּבָר רְמָא נִיהֲלֵיהּ רַב נַחְמָן בַּר זְכַרְיָה לְאַבָּיֵי, וַאֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: תַּנָּא – מִמַּפָּץ בְּשֶׁרֶץ מַיְיתֵי לַהּ, וְהָכִי קָאָמַר: מַפָּץ בְּשֶׁרֶץ מִנַּיִין? וְדִין הוּא, וּמָה פַּכִּין קְטַנִּים – שֶׁטְּהוֹרִים בְּזָב, טְמֵאִין בְּשֶׁרֶץ; מַפָּץ – שֶׁטָּמֵא בְּזָב, אֵינוֹ דִּין שֶׁיְּהֵא טָמֵא בְּשֶׁרֶץ?
Ravina le dijo a Rav Aḥa: Esta cuestión ya había sido planteada por Rav Naḥman bar Zekharya a Abaye, y Abaye le dijo en respuesta: Este tanna no deriva la halakha con respecto a la estera mediante una inferencia a fortiori del caso de un zav. Más bien, él la deriva de la halakha de una estera que entró en contacto con el cadáver de un animal rastrero, y esto es lo que está diciendo: La primera derivación es la siguiente: ¿De dónde se deriva que una estera es susceptible a la impureza impartida por el cadáver de un animal rastrero? Y es una derivación lógica basada en una inferencia a fortiori: Y así como los recipientes pequeños, que permanecen puros a pesar del contacto con un zav, sin embargo se vuelven impuros por contacto con el cadáver de un animal rastrero, ¿no es correcto que una estera, que se vuelve impura por la impureza de un zav, también se vuelva impura por contacto con el cadáver de un animal rastrero?
אֶלָּא מַפָּץ בְּמֵת מִנַּיִין? נֶאֱמַר ״בֶּגֶד וָעוֹר״ בְּשֶׁרֶץ, וְנֶאֱמַר ״בֶּגֶד וָעוֹר״ בְּמֵת; מָה ״בֶּגֶד וָעוֹר״ הָאָמוּר בְּשֶׁרֶץ – מַפָּץ טָמֵא בּוֹ, אַף ״בֶּגֶד וָעוֹר״ הָאָמוּר בְּמֵת – מַפָּץ טָמֵא בּוֹ.
La segunda derivación es la siguiente: Pero, ¿de dónde se deriva que una estera contrae impureza de un cadáver? Se deriva mediante una analogía verbal. Con respecto a la impureza transmitida por el cadáver de un animal rastrero, está dicho: “O una prenda o cuero” (Levítico 11:32), y con respecto a la impureza transmitida por un cadáver está dicho: “Una prenda, o cualquier cosa hecha de cuero” (Números 31:20). Así como con respecto a los términos “prenda” y “cuero” dichos con respecto a un animal rastrero, una estera se vuelve impura por ello, así también con respecto a los términos “prenda” y “cuero” dichos con respecto a un cadáver, una estera se vuelve impura por ello.
מוּפְנֶה; דְּאִי לָא מוּפְנֶה, אִיכָּא לְמִפְרַךְ: מָה לְשֶׁרֶץ – שֶׁכֵּן מְטַמֵּא בְּכַעֲדָשָׁה, תֹּאמַר בְּמֵת – שֶׁאֵין מְטַמֵּא בְּכַעֲדָשָׁה, אֶלָּא בִּכְזַיִת.
La Guemará señala: Debe ser que las palabras “vestimenta” y “cuero” están libres, es decir, esos términos deben ser superfluos en sus contextos, y la Torah los incluyó con el propósito expreso de establecer la analogía verbal, ya que una analogía verbal basada en términos por lo demás superfluos no puede ser refutada lógicamente. Porque si estos términos no están libres, la analogía verbal puede ser refutada: ¿Qué tiene de singular un animal rastrero? Es singular en que vuelve objetos impuros incluso por medio del contacto con una cantidad del tamaño de una lenteja de un animal rastrero. ¿Dirás también que este es el caso con respecto a un cadáver, cuyas halakhot son menos estrictas en que no vuelve objetos impuros por medio del contacto con una cantidad del tamaño de una lenteja de un cadáver sino más bien por medio del contacto con una cantidad del tamaño de una aceituna? A menos que los términos estén libres, la analogía puede ser refutada.
לָאיֵי אִפְּנוֹיֵי מוּפְנֶה – מִכְּדֵי שֶׁרֶץ אִתַּקַּשׁ לְשִׁכְבַת זֶרַע, דִּכְתִיב: ״אוֹ אִישׁ אֲשֶׁר תֵּצֵא וְגוֹ׳״, וּסְמִיךְ לֵיהּ: ״אוֹ אִישׁ אֲשֶׁר יִגַּע בְּכׇל שֶׁרֶץ״; וּכְתִיב בֵּיהּ בְּשִׁכְבַת זֶרַע: ״וְכׇל בֶּגֶד וְכׇל עוֹר אֲשֶׁר יִהְיֶה עָלָיו שִׁכְבַת זָרַע״.
La Guemará afirma: En efecto, los términos están libres. La Guemará demuestra que los términos “vestimenta” y “cuero” son superfluos en su contexto. Ahora bien, dado que la impureza ritual impartida por el contacto con un animal rastrero está yuxtapuesta a la impureza ritual impartida por el contacto con semen, como está escrito: “Y quien entre en contacto con cualquiera impuro por impureza impartida por un cadáver, o un hombre de quien semen es emitido” (Levítico 22:4), y yuxtapuesto a ese versículo está el versículo: “O un hombre que toca cualquier animal rastrero que lo hace impuro, o una persona que pueda hacerlo impuro con cualquier impureza que tenga” (Levítico 22:5); y está escrito con respecto a la impureza de semen: “Y toda vestimenta y todo cuero sobre los que haya semen serán lavados con agua y serán impuros hasta la noche” (Levítico 15:17), puesto que los versículos aparecen uno junto al otro, las halakhot de cada uno pueden derivarse del otro.
״בֶּגֶד וָעוֹר״ דִּכְתַב רַחֲמָנָא בְּשֶׁרֶץ – לְמָה לִי? שְׁמַע מִינַּהּ לְאַפְנוֹיֵי.
En consecuencia, ¿por qué necesito yo las palabras “vestido” y “cuero” que el Misericordioso escribió con respecto a un animal rastrero? La halakha pertinente podría derivarse de las halakhot de la impureza seminal. En consecuencia, aprende de ello que “vestido” y “cuero” fueron mencionados para dejarlos libres, es decir, como superfluos, pero la Torah los incluyó con el propósito expreso de establecer la analogía verbal.
וְאַכַּתִּי מוּפְנֶה מִצַּד אֶחָד הוּא! הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר מוּפְנֶה מִצַּד אֶחָד – לְמֵידִין וְאֵין מְשִׁיבִין, שַׁפִּיר; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר לְמֵידִין וּמְשִׁיבִין, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará comenta: Y aun así, los términos “vestimenta” y “cuero” están libres solo de un lado de la analogía verbal, porque aunque los términos “vestimenta” y “cuero”, enunciados con respecto a la impureza ritual transmitida por un animal rastrero, son superfluos en su contexto, ya que la halajá pertinente podría haberse derivado de otra manera, esos términos enunciados con respecto a la impureza transmitida por un cadáver no son superfluos en su contexto. Esto encaja bien según quien dice que con respecto a una analogía verbal que está libre de solo un lado, se puede derivar de ella y no se la puede refutar lógicamente; está bien. Pero según quien dice que se puede derivar una halajáde una analogía verbal de este tipo y también se la puede refutar lógicamente, ¿qué se puede decir? Ya se ha establecido que el cadáver de un animal rastrero es más estricto en ciertos sentidos que un cadáver humano.
דְּמֵת נָמֵי אִפְּנוֹיֵי מוּפְנֶה – מִכְּדֵי מֵת אִתַּקַּשׁ לְשִׁכְבַת זֶרַע, דִּכְתִיב: ״וְהַנּוֹגֵעַ בְּכׇל טְמֵא נֶפֶשׁ, אוֹ אִישׁ אֲשֶׁר תֵּצֵא מִמֶּנּוּ וְגוֹ׳״; וּכְתִיב בֵּיהּ בְּשִׁכְבַת זֶרַע: ״וְכׇל בֶּגֶד וְכׇל עוֹר אֲשֶׁר יִהְיֶה עָלָיו שִׁכְבַת זָרַע״; ״בֶּגֶד וָעוֹר״ דִּכְתַב רַחֲמָנָא בְּמֵת – לְמָה לִי? שְׁמַע מִינַּהּ לְאַפְנוֹיֵי, וְהָוֵי מוּפְנֶה מִשְּׁנֵי צְדָדִין.
La Guemará responde: Los términos “vestimenta” y “cuero”, tal como se declararon con respecto a la impureza transmitida por un cadáver, también están libres. Puesto que la impureza de un cadáver está yuxtapuesta a la de semen, como está escrito: “Y quien entre en contacto con cualquiera impuro con impureza transmitida por un cadáver, o un hombre de quien semen sea emitido” (Levítico 22:4), y está escrito con respecto al semen: “Y toda vestimenta y todo cuero sobre los que haya semen” (Levítico 15:17), ¿por qué necesito yo los términos “vestimenta” y “cuero” que el Misericordioso escribió con respecto a la impureza transmitida por un cadáver? Aprende de ello que se mencionan para hacerlos libres, y por lo tanto está libre por ambos lados.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר: דּוּן מִינַּהּ – וְאוֹקֵי בְּאַתְרַאּ; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: דּוּן מִינַּהּ וּמִינַּהּ, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará cuestiona esto desde otro ángulo: Esto encaja bien según quien dice: Infiere la halajá de ello e interprétala de acuerdo con su nuevo lugar. Esto significaría que la halajá de que una estera se vuelve impura por un cadáver se deriva de la halajá de que una estera se vuelve impura por semen, pero los detalles de esa impureza, es decir, la duración del tiempo en que permanece impura, se interpretan de acuerdo con las halajot de impureza impartida por un cadáver, durante siete días. Pero según quien dice: Infiere la halajá de ello y también infiere de ello los detalles de la halajá, lo que significaría que los detalles de la impureza también se interpretarían de acuerdo con las halajot de impureza impartida por semen, ¿qué puede decirse? Según la última opinión, debería concluirse que así como la impureza impartida a una estera por el cadáver de un animal rastrero dura solo hasta el anochecer, así también una estera impurificada por un cadáver permanece impura solo hasta el anochecer.
אָמַר רָבָא, אָמַר קְרָא: ״וְכִבַּסְתֶּם בִּגְדֵיכֶם בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״ – כׇּל טְמָאוֹת שֶׁאַתֶּם מִטַּמְּאִין בְּמֵת, לֹא יְהוּ פְּחוּתִין מִשִּׁבְעָה.
En respuesta a esto, Rava dijo: Esta opinión no conduce a esa conclusión, ya que hay un decreto de la Torah que indica lo contrario. El versículo declara (Números 31:24): “Y lavaréis vuestras vestiduras en el séptimo día.” Esto enseña que cualesquiera objetos ritualmente impuros que hagáis impuros debido al contacto con un cadáver deben permanecer impuros por un período de no menos de siete días. Por lo tanto, dado que se ha inferido que la estera es susceptible a la impureza transmitida por un cadáver, automáticamente entra en la misma categoría que otros objetos igualmente vueltos impuros por un cadáver y debe permanecer impura por un período de al menos siete días.
וּתְהֵא שֵׁן וָרֶגֶל חַיָּיב בִּרְשׁוּת הָרַבִּים מִקַּל וָחוֹמֶר – וּמָה קֶרֶן, שֶׁבִּרְשׁוּת הַנִּיזָּק אֵינוֹ מְשַׁלֵּם אֶלָּא חֲצִי נֶזֶק – בִּרְשׁוּת הָרַבִּים חַיֶּיבֶת; שֵׁן וָרֶגֶל, שֶׁבִּרְשׁוּת הַנִּיזָּק מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם – אֵינוֹ דִּין שֶׁבִּרְשׁוּת הָרַבִּים חַיָּיב?
§ Hasta este punto, la Guemará analizó cómo aplicar correctamente el principio: Es suficiente que la conclusión que surge de una inferencia a fortiori sea como su fuente. Ahora vuelve a analizar el tema principal de la mishná, que son las diversas opiniones acerca de Cornear, la categoría principal de daño. La Guemará sugiere: Y que uno sea considerado responsable por Comer y Pisotear si estos ocurren en el dominio público. Esto puede inferirse mediante una inferencia a fortiori, como sigue: Y si con respecto al daño clasificado como Cornear, por el cual, si tuvo lugar en la propiedad del perjudicado, según los Rabinos uno está obligado a pagar solo la mitad del costo del daño, y sin embargo el dueño del animal es responsable por el daño causado en el dominio público, entonces, con respecto al daño clasificado como Comer y Pisotear, cuyas halakhot son más estrictas, ya que uno paga el total del daño causado en la propiedad del perjudicado, ¿no es correcto que uno deba ser responsable por el daño causado en el dominio público?
אָמַר קְרָא: ״וּבִעֵר בִּשְׂדֵה אַחֵר״ – וְלֹא בִּרְשׁוּת הָרַבִּים.
La Guemará rechaza esto: El versículo dice con respecto a Comer o Pisotear (Éxodo 22:4): “Y consumió en el campo de otro,” lo que significa que la responsabilidad de una persona por esta forma de daño se limita al daño causado en la propiedad de la parte perjudicada, pero no por el daño causado en el dominio público.