וְהָתַנְיָא: הַכֶּלֶב וְהַגְּדִי שֶׁדִּילְּגוּ; בֵּין מִלְּמַעְלָה לְמַטָּה, בֵּין מִלְּמַטָּה לְמַעְלָה – פְּטוּרִין! תַּרְגְּמַאּ רַב פָּפָּא: דְּאָפֵיךְ מֵיפָךְ – כַּלְבָּא בִּזְקִירָא וְגַדְיָא בִּסְרִיכָא. אִי הָכִי, אַמַּאי פְּטוּרִים? פָּטוּר מִנֶּזֶק שָׁלֵם, וְחַיָּיבִין בַּחֲצִי נֶזֶק.
La Guemará pregunta: ¿Pero acaso no se enseña en una baraita: Si un perro o una cabra saltaron, independientemente de si saltaron de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba, sus dueños están exentos de toda responsabilidad? Rav Pappa interpretó esto de la siguiente manera: Sus formas de movimiento fueron cambiadas del modo típico de movimiento de su especie. El perro se movió a saltos [bizkira], mientras que la cabra se movió trepando [bisrikha]. La Guemará pregunta: Si es así, por qué los dueños están exentos de responsabilidad? Después de todo, aun causaron daño. La Guemará responde: La baraita no pretende decir que están completamente exentos, sino que están exentos de pagar el costo total del daño; sin embargo, son responsables de pagar la mitad del costo del daño, como es la halakha en cualquier caso de daño causado por conducta atípica, ya que tales actos se clasifican como Corneada.
הַכֶּלֶב שֶׁנָּטַל.
§ La mishná enseña: Con respecto a un perro que tomó una torta que había sido horneada directamente sobre brasas calientes, y fue a un montón de grano para comerla, y se comió la torta y al mismo tiempo prendió fuego al montón de grano con una brasa que había llevado junto con la torta, el dueño del perro debe pagar el costo total del daño por la torta, y debe pagar la mitad del costo del daño al montón de grano.
אִתְּמַר, רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אִשּׁוֹ – מִשּׁוּם חִצָּיו. וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: אִשּׁוֹ – מִשּׁוּם מָמוֹנוֹ.
Con respecto al daño causado por un fuego encendido por una persona que se extiende a un lugar distinto de aquel donde fue encendido, la Guemará cita una disputa entre los amora’im: Se declaró: Rabí Yoḥanan dice: Su responsabilidad por el daño causado por su fuego se debe a su similitud con sus flechas, lo que significa que el daño causado por un fuego en un lugar distinto de aquel donde fue encendido es comparable al daño causado por una flecha disparada hacia un objetivo distante. Y Reish Lakish dice: Su responsabilidad por el daño causado por su fuego se debe a su similitud con su propiedad; él es responsable de este daño tal como es responsable del daño causado en otro lugar por cualquiera de sus posesiones, por ejemplo, uno de sus animales.
וְרֵישׁ לָקִישׁ – מַאי טַעְמָא לָא אָמַר כְּרַבִּי יוֹחָנָן? אָמַר לָךְ: חִצָּיו – מִכֹּחוֹ קָאָזְלִי, הַאי – לָא מִכֹּחוֹ קָאָזֵיל. וְרַבִּי יוֹחָנָן – מַאי טַעְמָא לָא אָמַר כְּרֵישׁ לָקִישׁ? אָמַר לָךְ: מָמוֹנָא – אִית בֵּיהּ מַמָּשָׁא, הָא – לֵית בֵּיהּ מַמָּשָׁא.
La Guemará pregunta: ¿Y cuál es la razón por la que Reish Lakish no expresó su opinión de acuerdo con la opinión de Rabí Yoḥanan? La Guemará responde: Él podría haberte dicho que el fuego no es comparable a una flecha, pues una flecha avanza como resultado de su fuerza directa, mientras que este fuego no avanza como resultado de su fuerza directa, sino que requiere un viento que lo lleve desde el lugar donde fue encendido hasta el lugar del daño. La Guemará pregunta sobre la otra opinión: ¿Y cuál es la razón por la que Rabí Yoḥanan no expresó su opinión de acuerdo con la opinión de Reish Lakish? La Guemará responde: Él podría haberte dicho que el fuego de una persona no es comparable a sus posesiones, pues la propiedad es una sustancia tangible, pero este fuego no es una sustancia tangible.
תְּנַן: הַכֶּלֶב שֶׁנָּטַל חֲרָרָה כּוּ׳. בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר: אִשּׁוֹ מִשּׁוּם חִצָּיו – חִצָּיו דְּכֶלֶב הוּא;
La Guemará intenta resolver la disputa: Aprendimos en la mishná: Con respecto a un perro que tomó una torta que había sido horneada directamente sobre brasas calientes, y fue a un montón de grano para comerla, y comió la torta y al mismo tiempo encendió el montón de grano con una brasa que había tomado junto con la torta, el dueño del perro debe pagar el costo total del daño por la torta, y debe pagar la mitad del costo del daño al montón de grano. Concedido, según quien dice que la responsabilidad de una persona por el daño causado por su fuego se debe a su semejanza con sus flechas, este fuego es semejante a las flechas del perro, y por lo tanto debe pagar la mitad del costo del daño causado por la fuerza del perro, como en un caso de piedrecillas.
אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: אִשּׁוֹ מִשּׁוּם מָמוֹנוֹ – הַאי אֵשׁ, לָאו מָמוֹנוֹ דְּבַעַל כֶּלֶב הוּא!
Pero según quien dice que la responsabilidad de una persona por el daño causado por su fuego se debe a su semejanza con su propiedad, este fuego no es propiedad del dueño del perro; más bien, es propiedad del dueño del pastel, entonces ¿por qué es responsable el dueño del perro?
אָמַר לָךְ רֵישׁ לָקִישׁ: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – דְּאַדְּיֵיהּ אַדּוֹיֵי; דְּעַל חֲרָרָה מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם, וְעַל מָקוֹם גַּחֶלֶת מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק, וְעַל גָּדִישׁ כּוּלֵּהּ פָּטוּר.
La Guemará responde: Reish Lakish podría haberte dicho: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con un caso en el que el perro tomó la brasa y no colocó la torta sobre el montón, sino que la arrojó sobre el montón. El dictamen de la mishná es: Por la torta que el perro comió, el dueño debe pagar el costo total del daño, y por el lugar específico en el montón de grano que fue dañado por el lanzamiento de la brasa allí, el dueño debe pagar la mitad del costo del daño, como en un caso de piedrecillas. Y por el montón de grano en su conjunto, está exento, porque su responsabilidad por el daño causado por la propagación del fuego se debe a su semejanza con su propiedad, y en este caso no era su propiedad.
וְרַבִּי יוֹחָנָן – דְּאַנְּחַהּ אַנּוֹחֵי; עַל חֲרָרָה וְעַל מְקוֹם גַּחֶלֶת מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם, וְעַל הַגָּדִישׁ מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק.
Pero Rabí Yoḥanan puede explicar la mishná de una manera más directa. Se trata de un caso en el que el perro colocó la torta con la brasa directamente sobre el montón de grano para comerse la torta. En consecuencia, el dueño del perro debe pagar el costo total del daño por la torta y por el lugar específico donde se colocó la brasa, ya que estos casos de daño fueron causados directamente por el perro. Y por el resto del montón de grano, debe pagar la mitad del costo del daño, porque, en opinión de Rabí Yoḥanan, uno es responsable por el daño causado por el fuego debido a su similitud con flechas disparadas por su fuerza. El daño al resto del montón de grano es un resultado indirecto de la fuerza del perro y, por lo tanto, su responsabilidad es conforme a las halakhot de guijarros.
תָּא שְׁמַע: גָּמָל טָעוּן פִּשְׁתָּן וְעָבַר בִּרְשׁוּת הָרַבִּים; נִכְנְסָה פִּשְׁתָּנוֹ לְתוֹךְ הַחֲנוּת (וְדָלְקוּ), [וְדָלְקָה] בְּנֵרוֹ שֶׁל חֶנְווֹנִי, וְהִדְלִיק אֶת הַבִּירָה – בַּעַל גָּמָל חַיָּיב. הִנִּיחַ חֶנְווֹנִי נֵרוֹ מִבַּחוּץ – חֶנְווֹנִי חַיָּיב. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בְּנֵר חֲנוּכָּה – פָּטוּר.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una mishná (62b): En el caso de un camello que estaba cargado con lino y pasaba por el dominio público, y su lino se extendió dentro de una tienda en el borde del dominio público, y el lino se incendió por una lámpara en la tienda perteneciente al tendero, y como resultado del lino en llamas el camello incendió el edificio junto con todo su contenido, el dueño del camello es responsable por el daño. Pero si el tendero colocó su lámpara afuera en el dominio público, causando así que el lino sobre el camello se incendiara, y en consecuencia el edificio se prendiera fuego, el tendero es responsable. Rabí Yehuda dice: En un caso en que la lámpara colocada afuera era una lámpara de Janucá, el tendero está exento de responsabilidad, ya que hay una mitzvá de colocar una lámpara de Janucá afuera.
בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר אִשּׁוֹ מִשּׁוּם חִצָּיו – חִצָּיו דְּגָמָל הוּא. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר מִשּׁוּם מָמוֹנוֹ – הַאי אֵשׁ, לָאו מָמוֹנָא דְּבַעַל גָּמָל הוּא! אָמַר לָךְ רֵישׁ לָקִישׁ: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בִּמְסַכְסֶכֶת כׇּל הַבִּירָה כּוּלָּהּ.
Concedido, según quien dice que la responsabilidad de una persona por el daño causado por su fuego se debe a su similitud con sus flechas, el fuego en la tienda es similar a las flechas del camello, y por eso el dueño del camello es responsable. Pero según quien dice que la responsabilidad por el daño se debe a su similitud con su propiedad, este fuego no es propiedad del dueño del camello. La Guemará responde: Reish Lakish podría haberte dicho: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con un caso en el que el camello movió el lino encendido de un lado a otro e incendió todo el edificio, prendiendo un lugar tras otro. No fue necesario que el fuego se propagara, ya que el camello prendió fuego directamente al edificio en cada uno de esos lugares, y por lo tanto este caso es comparable al de un perro que movió el carbón encendido de un lugar a otro.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: אִם הִנִּיחַ חֶנְווֹנִי נֵרוֹ מִבַּחוּץ – חֶנְווֹנִי חַיָּיב. וְאִי בִּמְסַכְסֶכֶת – אַמַּאי חַיָּיב? בְּשֶׁעָמְדָה.
La Guemará pregunta: Si es así, di la cláusula final de la mishná: Si el tendero colocó su lámpara afuera, el tendero es responsable. Y si el caso es uno en el que el camello incendió todo el edificio, punto por punto, ¿por qué el tendero es responsable? Su fuego no se propagó por el edificio; fue el camello el que lo llevó de un lugar a otro. La Guemará responde: El caso es uno en el que el camello no se movió, sino que se quedó quieto; pero como había una carga extremadamente grande de lino sobre su lomo, una vez que se incendió prendió fuego a todo el edificio simultáneamente.
עָמְדָה וְסִכְסְכָה – כׇּל שֶׁכֵּן דְּחֶנְווֹנִי פָּטוּר וּבַעַל גָּמָל חַיָּיב! אָמַר רַב הוּנָא בַּר מָנוֹחַ מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב אִיקָא: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן שֶׁעָמְדָה לְהַטִּיל מֵימֶיהָ;
La Guemará pregunta: Si el camello se quedó parado sin moverse de un lugar a otro, pero desplazó la carga sobre su lomo y así incendió todo el edificio, con mayor razón debería ser que el tendero estuviera exento de toda responsabilidad, y el dueño del camello fuera responsable, ya que era su responsabilidad apartar al camello de allí. Rav Huna bar Manoah dijo en nombre de Rav Ika: ¿De qué caso estamos hablando aquí? Estamos tratando de un caso en el que el camello se quedó parado para orinar y, mientras lo hacía, incendió el edificio; en ese caso, el incidente se considera un accidente, ya que el dueño no podría haber movido al camello de ese lugar.