״הֵמִית שׁוֹרִי אֶת פְּלוֹנִי״ אוֹ ״שׁוֹרוֹ שֶׁל פְּלוֹנִי״ – הֲרֵי זֶה מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ.
Si alguien admite: Mi buey mató a fulano, o mi buey mató al buey de fulano, entonces esta persona paga basándose en su propia admisión.
מַאי, לָאו בְּתָם?
La Guemará analiza la mishná: ¿Qué, acaso la halajá de la mishná no fue establecida con respecto a un buey manso? Si es así, esta mishná demuestra que se requiere pagar la mitad del costo del daño incluso basándose en la propia admisión, lo que demuestra que el pago es una restitución monetaria y no una multa.
לָא, בְּמוּעָד. אֲבָל תָּם מַאי – הָכִי נָמֵי דְּאֵין מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ? אִי הָכִי, אַדְּתָנֵי סֵיפָא ״הֵמִית שׁוֹרִי אֶת עַבְדּוֹ שֶׁל פְּלוֹנִי״ – אֵין מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ, לִפְלוֹג וְלִיתְנֵי בְּדִידֵיהּ:
La Guemará rechaza la prueba: No, la halakha de la mishná se enuncia con respecto a un buey advertido. La Guemará pregunta: Pero, según esta explicación, si hubiera sido un buey inofensivo el que corneó, cuál sería la halakha? ¿Se diría que en efecto, no paga basándose en su propia admisión? Pero si es así, en lugar de enseñar en la cláusula final de la mishná en Ketubot: Si alguien admite: Mi buey mató al esclavo cananeo de fulano, no paga basándose en su propia admisión, que la mishná diferencie y enseñe la distinción con respecto a el caso planteado en la primera cláusula misma. La razón de la distinción entre los casos en que el buey de una persona mata a un judío o a un esclavo cananeo es que en el primero se paga restitución monetaria, mientras que en el segundo se paga una multa. Si la mishná desea demostrar la diferencia entre una multa y la restitución monetaria con respecto a la admisión, entonces, en lugar de introducir un caso nuevo, la mishná habría modificado el caso de la cláusula anterior.
בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים – בְּמוּעָד, אֲבָל בְּתָם – אֵינוֹ מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ!
La mishná habría continuado: ¿En qué caso se dice esta afirmación en la primera cláusula ? Se dice con respecto a un buey advertido, pero con respecto a una admisión de que su buey inofensivo corneó, él no paga basándose en su propia admisión. El hecho de que la mishná no haga eso sugiere que, en efecto, se requiere pagar la mitad del costo del daño basándose en la propia admisión de que su buey inofensivo corneó. Evidentemente, el pago se considera restitución monetaria.
כּוּלָּהּ בְּמוּעָד קָמַיְירֵי.
La Guemará rechaza esto: La razón por la que la mishná no planteó la distinción entre un buey inofensivo y un buey amonestado no es porque esa distinción no sea válida, sino porque la mishná entera habla solo de casos de un buey amonestado. En consecuencia, no puede aducirse ninguna prueba de la mishná.
תָּא שְׁמַע: זֶה הַכְּלָל, כׇּל הַמְשַׁלֵּם יוֹתֵר עַל מַה שֶּׁהִזִּיק – אֵינוֹ מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ. מַאי, לָאו הָא פָּחוֹת מִמַּה שֶׁהִזִּיק – מְשַׁלֵּם?
La Guemará sugiere además: Ven y escucha una prueba de la cláusula final de la mishná recién citada: Este es el principio: cualquiera que paga más que el costo de aquello que dañó no paga sobre la base de su propia admisión. La Guemará infiere: ¿Qué, acaso no es que si él fuera responsable de pagar menos que el costo de aquello que dañó, pagaría sobre la base de su propia admisión? Puesto que cuando un buey manso cornea, su dueño es responsable de pagar más que el costo del daño, el pago claramente no es restitución monetaria, y por eso no es pagadero sobre la base de la propia admisión.
לָא, הָא כְּמָה שֶׁהִזִּיק – מְשַׁלֵּם.
La Guemará rechaza la inferencia: No, se debe inferir únicamente que, si él estuviera obligado a pagar tanto como el costo de aquello que dañó, paga basándose en su propia admisión. Si la suma a pagar es mayor o menor que el costo de aquello que dañó, no pagaría basándose en su propia admisión.
אֲבָל פָּחוֹת מַאי – הָכִי נָמֵי דְּלָא מְשַׁלֵּם? אִי הָכִי, אַדְּתָנֵי: זֶה הַכְּלָל, כׇּל הַמְשַׁלֵּם יוֹתֵר עַל מַה שֶּׁהִזִּיק – אֵינוֹ מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ; לִיתְנֵי: זֶה הַכְּלָל, כֹּל שֶׁאֵינוֹ מְשַׁלֵּם כְּמָה שֶׁהִזִּיק – דְּמַשְׁמַע פָּחוֹת, וּמַשְׁמַע יוֹתֵר! תְּיוּבְתָּא.
La Guemará pregunta. Pero según esa opinión, cuando alguien está obligado a pagar menos que el costo del daño, ¿cuál sería la halakha? ¿Se diría que, en efecto, no paga basándose en su propia admisión? Si es así, en lugar de enseñar: Este es el principio: Cualquiera que paga más que el costo de aquello que dañó no paga basándose en su propia admisión, que la mishná enseñe en cambio: Este es el principio: Cualquiera que no paga tanto como el costo de aquello que dañó no paga basándose en su propia admisión. Pues esa afirmación indica casos en los que alguien está obligado a pagar más que el costo de aquello que dañó y también indica casos en los que alguien está obligado a pagar menos que el costo de aquello que dañó. Evidentemente, la mishná sostiene que cuando la responsabilidad de alguien es por menos que el costo del daño, ello es pagadero basándose en la propia admisión. Esto, por lo tanto, proporciona una refutación concluyente de la opinión de que el pago de la mitad del costo del daño es una multa.
וְהִלְכְתָא: פַּלְגָא נִזְקָא – קְנָסָא.
La Guemará añade: Y la halakha es que el pago de la mitad del costo del daño es una multa.
תְּיוּבְתָּא וְהִלְכְתָא?!
La Guemará señala la inconsistencia obvia: ¿Cómo puede ser que la Guemará ofrezca una refutación concluyente de la opinión de que el pago de la mitad del costo del daño es una multa y luego afirme que la halajá está de acuerdo con esa opinión?
אִין, טַעְמָא מַאי הָוְיָא תְּיוּבְתָּא – מִשּׁוּם דְּלָא קָתָנֵי כְּמוֹ שֶׁהִזִּיק;
La Guemará explica: Sí, la halakha puede estar de acuerdo con esa opinión debido a la siguiente resolución de la refutación. ¿Cuál es la razón por la que la Guemará sostuvo que hay una refutación concluyente de la opinión de que el pago de la mitad del costo del daño es una multa? Porque la mishná no enseña: Cualquiera que no pague tanto como el costo de aquello que dañó no paga basándose en su propia admisión. Esto no es, de hecho, una refutación concluyente, ya que incluso si se sostiene que el pago de la mitad del costo del daño por un buey manso se considera restitución monetaria, todavía se puede explicar por qué la mishná no analiza los casos en los que uno es responsable por menos que el costo del daño.
לָא פְּסִיקָא לֵיהּ. כֵּיוָן דְּאִיכָּא חֲצִי נֶזֶק צְרוֹרוֹת, דְּהִלְכְתָא גְּמִירִי לַהּ דְּמָמוֹנָא הוּא; מִשּׁוּם הָכִי לָא קָתָנֵי.
Esto se debe a que el tannano puede hacer una afirmación absoluta sobre tales casos, de que nunca se paga basándose en la propia admisión. Dado que existe la obligación de pagar la mitad del costo del daño resultante de guijarros impulsados inadvertidamente por la pata de un animal que camina, que, por tradición, se aprende que este pago es restitución monetaria, y es por esa razón que la mishná no enseña casos en los que la responsabilidad de una persona se valora en menos que el costo del daño.
וְהַשְׁתָּא דְּאָמְרַתְּ פַּלְגָא נִזְקָא קְנָסָא, הַאי כַּלְבָּא דַּאֲכַל אִימְּרֵי, וְשׁוּנָּרָא דַּאֲכַלה תַּרְנְגוֹלָא – מְשׁוּנֶּה הוּא, וְלָא מַגְבֵּינַן בְּבָבֶל.
La Guemará considera las ramificaciones de esta halakha: Y ahora que has dicho que la halakha es que el pago de la mitad del costo del daño es una multa, con respecto a este perro manso que comió corderos o este gato manso que comió una gallina, lo cual es atípico para perros y gatos, no cobramos el pago por estos actos en los tribunales en Babilonia. Dado que no es común que estos animales coman a esos animales, estos actos se clasifican como Corneada, independientemente del hecho de que el animal obtuvo placer del daño, por lo que normalmente se clasificaría en la categoría de Comer. Por lo tanto, en los casos en que estos animales no habían realizado antes este acto dañino y, por lo tanto, se consideraban mansos, el dueño es responsable solo de la mitad del costo del daño, lo cual es una multa. Dado que la imposición de multas solo puede ser aplicada por jueces que han sido ordenados, y la ordenación se otorga solo en Eretz Yisrael, estos pagos no se cobran en Babilonia.
וְהָנֵי מִילֵּי בְּרַבְרְבֵי, אֲבָל בְּזוּטְרֵי – אוֹרְחֵיהּ הוּא.
La Guemará añade: Y este asunto se aplica solo donde atacaron animales grandes, ya que ese es un comportamiento atípico para ellos; pero donde atacaron animales pequeños, dado que esa es su manera típica de comportarse, esto se clasifica como Comer, por lo cual el dueño paga el costo total del daño, lo que ciertamente se considera restitución monetaria. En consecuencia, el pago es cobrado por los tribunales en Babilonia.
וְאִי תְּפַס – לָא מַפְּקִינַן מִינֵּיהּ.
Y aun en un caso en que el pago se considera una multa, si la parte perjudicada tomó la propiedad del dueño del animal agresor para cubrir su pérdida, no se la reclamamos a él, ya que tiene derecho a ella.
וְאִי אָמַר: קִבְעוּ לִי זִימְנָא, דְּאָזֵילְנָא לְאַרְעָא דְּיִשְׂרָאֵל – קָבְעִינַן לֵיהּ. וְאִי לָא אָזֵיל – מְשַׁמְּתִינַן לֵיהּ.
Y también, si la parte perjudicada dijo al tribunal: Fíjenme un plazo para ir a Eretz Yisrael a presentar el caso ante jueces ordenados, fijamos un plazo para él y exigimos que el dueño del animal agresor vaya al tribunal en Eretz Yisrael en ese momento. Y si él no va, lo excomulgamos por desobedecer las órdenes del tribunal.
וּבֵין כָּךְ וּבֵין כָּךְ, מְשַׁמְּתִינַן לֵיהּ עַד דִּמְסַלֵּק הֶזֵּיקָא –
De cualquier manera, excomulgamos al dueño del animal agresivo hasta que elimine el peligro, por ejemplo, matando al animal o neutralizando el peligro de otra manera.
מִדְּרַבִּי נָתָן. דְּתַנְיָא, רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: מִנַּיִין שֶׁלֹּא יְגַדֵּל אָדָם כֶּלֶב רַע בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, וְאַל יַעֲמִיד סוּלָּם רָעוּעַ בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״לֹא תָשִׂים דָּמִים בְּבֵיתֶךָ״.
La justificación de esto es de la decisión del Rabino Natán, como se enseña en una baraita: El Rabino Natán dice: ¿De dónde se deriva que no se puede criar un perro feroz en su casa, y no se puede colocar una escalera inestable en su casa? El versículo dice: “No traerás sangre a tu casa” (Deuteronomio 22:8), es decir, no se debe permitir que una situación u objeto peligroso permanezca en la casa de una persona. Mientras el peligro permanezca, el dueño está en violación de este versículo y, por lo tanto, el tribunal puede excomulgarlo por no eliminar el peligro.
מַתְנִי׳ חֲמִשָּׁה תַּמִּין וַחֲמִשָּׁה מוּעָדִין –
MISHNA: Hay cinco actos que causan daño que un animal puede realizar dos veces y seguir siendo inofensivo incluso cuando su dueño fue advertido cada vez para impedir que lo hiciera. Después de la tercera vez, el animal pasa a ser considerado advertido. En tales casos, el dueño es responsable de pagar solo la mitad de los daños. Y hay cinco actos que causan daño por los cuales un animal es considerado advertido, a veces incluso si nunca había causado daño de esa manera. En tales casos, el dueño es responsable de pagar el costo total del daño.
הַבְּהֵמָה אֵינָהּ מוּעֶדֶת לֹא לִיגַּח, וְלֹא לִיגּוֹף, וְלֹא לִשּׁוֹךְ, וְלֹא לִרְבּוֹץ, וְלֹא לִבְעוֹט.
Un animal no es considerado advertido con respecto a cornear, es decir, no por cornear con sus cuernos, ni por empujar con su cuerpo, ni por morder, ni por agacharse sobre objetos para dañarlos, ni por patear. En estos casos, el animal se considera inofensivo y su dueño es responsable solo de la mitad de los daños.
הַשֵּׁן – מוּעֶדֶת לֶאֱכוֹל אֶת הָרָאוּי לָהּ; הָרֶגֶל – מוּעֶדֶת לִשְׁבּוֹר בְּדֶרֶךְ הִילּוּכָהּ; וְשׁוֹר הַמּוּעָד; וְשׁוֹר הַמַּזִּיק בִּרְשׁוּת הַנִּיזָּק; וְהָאָדָם.
Con respecto a los actos de daño realizados con el diente, el animal es considerado advertido con respecto a comer aquello que le es apropiado comer. Con respecto a los actos de daño realizados con el pie, el animal es considerado advertido con respecto a romper objetos mientras camina. Y hay un buey advertido, que corneó tres veces y cada vez su dueño fue advertido de resguardar a su buey para que no hiciera eso. Y hay un buey que causa daño a la propiedad de la parte perjudicada mientras está en la propiedad de la parte perjudicada. Y está la persona, es decir, cualquier daño causado por una persona. En todos estos casos, quien causó el daño es considerado advertido, lo que da lugar a la obligación de pagar el costo total del daño.
הַזְּאֵב וְהָאֲרִי וְהַדּוֹב וְהַנָּמֵר וְהַבַּרְדְּלָס וְהַנָּחָשׁ – הֲרֵי אֵלּוּ מוּעָדִין. רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: בִּזְמַן שֶׁהֵן בְּנֵי תַרְבּוּת – אֵינָן מוּעָדִין. וְהַנָּחָשׁ מוּעָד לְעוֹלָם.
La mishná presenta la halakha para los animales salvajes: el lobo; el león; el oso; el leopardo; el bardelas, cuyo significado la Guemará analizará; y la serpiente. Estos son considerados advertidos incluso si nunca antes habían causado daño. Rabí Elazar dice: Cuando estos animales están domesticados, no son considerados advertidos. Pero la serpiente es siempre considerada advertida.
גְּמָ׳ מִדְּקָתָנֵי הַשֵּׁן מוּעֶדֶת לֶאֱכוֹל – מִכְּלָל דְּבַחֲצַר הַנִּיזָּק עָסְקִינַן; וְקָתָנֵי בְּהֵמָה אֵינָהּ מוּעֶדֶת לְשַׁלֵּם כּוּלֵּיהּ – אֲבָל חֲצִי נֶזֶק מְשַׁלֶּמֶת,
GEMARA:Del hecho de que la mishná enseña en su cláusula final: Con respecto a los actos de daño realizados con el diente, el animal es considerado advertido en cuanto a comer aquello que es apropiado para él comer, aprendemos, por inferencia, que estamos tratando a lo largo de toda la mishná con casos de daño causados en el patio del perjudicado, ya que uno está exento de responsabilidad por actos de daño clasificados como Comer si ocurren en el dominio público. Y, sin embargo, la primera cláusula enseña: Un animal no es considerado advertido con respecto a Cornear. Decir que no está advertido indica que la responsabilidad de su dueño se limita solo con respecto a pagar el costo total del daño, pero el dueño paga la mitad del costo del daño.
מַנִּי – רַבָּנַן הִיא, דְּאָמְרִי: מְשׁוּנֶּה קֶרֶן בַּחֲצַר הַנִּיזָּק, חֲצִי נֶזֶק הוּא דִּמְשַׁלֵּם.
La Guemará pregunta: ¿Quién es el que sostiene que, cuando un daño clasificado como Corneada se produce dentro de la propiedad de la parte perjudicada, el dueño del animal agresor es responsable de solo la mitad de los daños? Son los Rabinos, que dicen: La halajá de los casos de Corneada realizados por un animal inofensivo, lo cual es un comportamiento atípico, hechos en el patio de la parte perjudicada, es que el dueño del buey paga la mitad del costo del daño.
אֵימָא סֵיפָא: שׁוֹר הַמּוּעָד, וְשׁוֹר הַמַּזִּיק בִּרְשׁוּת הַנִּיזָּק, וְהָאָדָם – אֲתָאן לְרַבִּי טַרְפוֹן, דְּאָמַר: מְשׁוּנֶּה קֶרֶן בַּחֲצַר הַנִּיזָּק, נֶזֶק שָׁלֵם הוּא דִּמְשַׁלֵּם!
Pero entonces di, e intenta explicar en consecuencia, la siguiente parte de la cláusula final de la mishná: Y hay un buey amonestado que corneó tres veces, y cada vez su dueño fue advertido de resguardar a su buey para que no lo hiciera. Y hay un buey que causa daño a la propiedad de la parte perjudicada mientras está en la propiedad de la parte perjudicada. Y está la persona. En estos casos, la parte responsable paga daños completos. Con esta cláusula llegamos a la opinión de Rabí Tarfón, que dice: La halakha de los casos de Corneada realizados por un animal inofensivo, lo cual es atípico, hecho en el patio de la parte perjudicada, es que el dueño del buey paga el costo total del daño aunque el buey sea inofensivo.
רֵישָׁא רַבָּנַן, וְסֵיפָא רַבִּי טַרְפוֹן?!
La Guemará pregunta: ¿Podría ser que la primera parte de la cláusula posterior de la mishná esté de acuerdo con la opinión de los Rabinos y la siguiente parte de la cláusula posterior esté de acuerdo con la opinión de Rabí Tarfón?
אִין, דְּהָאָמַר לֵיהּ שְׁמוּאֵל לְרַב יְהוּדָה: שִׁינָּנָא, שְׁבוֹק מַתְנִיתִין וְתָא אַבַּתְרַאי – רֵישָׁא רַבָּנַן וְסֵיפָא רַבִּי טַרְפוֹן.
La Guemará responde: Sí, como Shmuel le dijo a Rav Yehuda: el de dientes grandes, deja la mishná y sígueme, y mi interpretación de que la primera parte de la última cláusula de la mishná está de acuerdo con la opinión de los Rabinos y la siguiente parte de la última cláusula está de acuerdo con la opinión de Rabí Tarfón.
רַבִּי אֶלְעָזָר מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב אָמַר:
La Guemará presenta una interpretación diferente de la mishná: Rabí Elazar dijo en nombre de Rav: