״בְּנֵי חוֹרִין וּבְנֵי בְרִית״. ״בְּנֵי חוֹרִין״ – לְמַעוֹטֵי עֲבָדִים, ״בְּנֵי בְרִית״ – לְמַעוֹטֵי גּוֹיִם.
hombres libres y miembros del pacto. La mishná declara: Hombres libres, para excluir a los esclavos cananeos de ser testigos válidos, y declara: Miembros del pacto, para excluir a los gentiles.
וּצְרִיכָא; דְּאִי אַשְׁמְעִינַן עֶבֶד – מִשּׁוּם דְּאֵין לוֹ חַיִיס, אֲבָל גּוֹי – דְּיֵשׁ לוֹ חַיִיס, אֵימָא לָא; וְאִי אַשְׁמְעִינַן גּוֹי – מִשּׁוּם דְּלָא שָׁיֵיךְ בְּמִצְוֹת, אֲבָל עֶבֶד – דְּשָׁיֵיךְ בְּמִצְוֹת, אֵימָא לָא; צְרִיכָא.
La Guemará señala: Y es necesario enseñar ambas excepciones, pues si la Torá nos hubiera enseñado solo acerca de un esclavo, yo podría haber supuesto que está descalificado para servir como testigo porque no tiene linaje, es decir, el hijo de un esclavo cananeo no es considerado legalmente su hijo en ningún sentido; pero un gentil libre, que sí tiene linaje, yo podría decir que no, él está calificado. Y, de manera similar, si la Torá nos hubiera enseñado solo acerca de un gentil, yo podría haber supuesto que está descalificado para servir como testigo porque no tiene conexión con las mitzvot de la Torá; pero, con respecto a un esclavo cananeo, que sí tiene conexión con las mitzvot, ya que está obligado a cumplir las mitzvot que una mujer está obligada a cumplir, yo podría decir que no, él está calificado. Por lo tanto, es necesario enseñar ambas excepciones.
וְהַנָּשִׁים בִּכְלַל הַנֶּזֶק. מְנָהָנֵי מִילֵּי?
§ La mishná continúa: Y las mujeres están incluidas en lashalakhot de daños de la misma manera que los hombres. La Guemará pregunta: ¿De dónde se deriva este asunto?
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב, וְכֵן תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל, אָמַר קְרָא: ״אִישׁ אוֹ אִשָּׁה כִּי יַעֲשׂוּ מִכׇּל חַטֹּאת״ – הִשְׁוָה הַכָּתוּב אִשָּׁה לְאִישׁ לְכׇל עוֹנָשִׁין שֶׁבַּתּוֹרָה.
La Guemará presenta tres fuentes para esta halakha. Rav Yehuda dice que Rav dice, y de manera similar, la escuela de Rabí Yishmael enseñó: El versículo declara, con respecto a la responsabilidad de quien hace un juramento falso de que no había robado: “Cuando un hombre o una mujer cometan cualquiera de los pecados de una persona” (Números 5:6). El versículo equipara a la mujer con el hombre con respecto a todos los castigos en la Torah.
דְּבֵי רַבִּי אֶלְעָזָר תָּנָא: ״וְאֵלֶּה הַמִּשְׁפָּטִים אֲשֶׁר תָּשִׂים לִפְנֵיהֶם״ – הִשְׁוָה הַכָּתוּב אִשָּׁה לְאִישׁ לְכׇל דִּינִין שֶׁבַּתּוֹרָה.
La escuela del Rabino Elazar enseñó: El versículo declara con respecto a las leyes civiles dadas después de la revelación en el Sinaí: “Y estas son las leyes civiles que pondrás delante de ellos” (Éxodo 21:1). La referencia a “ellos” en el versículo se refiere a todos los que estuvieron en la revelación, tanto hombres como mujeres. El versículo, por lo tanto, equipara a la mujer con el hombre con respecto a todas las leyes civiles en la Torah.
דְּבֵי חִזְקִיָּה וְרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי תָּנָא, אָמַר קְרָא: ״וְהֵמִית אִישׁ אוֹ אִשָּׁה״ – הִשְׁוָה הַכָּתוּב אִשָּׁה לְאִישׁ לְכׇל מִיתוֹת שֶׁבַּתּוֹרָה.
La escuela de Ḥizkiyya y del rabino Yosei HaGelili enseñó: El versículo establece, con respecto a la responsabilidad en un caso en que el buey de una persona mata a alguien: “Y mató a un hombre o a una mujer” (Éxodo 21:29). El versículo, de ese modo, equipara a una mujer con un hombre con respecto a todas las muertes en la Torah, es decir, la responsabilidad en que se incurre es la misma, ya sea que la persona muerta fuera un hombre o una mujer.
וּצְרִיכִי; דְּאִי אַשְׁמְעִינַן קַמַּיְיתָא – הָתָם הוּא דְּחָס רַחֲמָנָא עֲלַהּ, כִּי הֵיכִי דְּתֶהְוֵי לַהּ כַּפָּרָה; אֲבָל דִּינִין – אִישׁ, דְּבַר מַשָּׂא וּמַתָּן – אִין, אִשָּׁה – לָא.
La Guemará señala: Y las tres fuentes son necesarias, pues si la Torah nos hubiera enseñado solo la primera fuente, se podría haber dicho que es allí donde hombres y mujeres son equiparados, pues el Misericordioso tuvo compasión de una mujer y la hizo responsable para que lograra expiación mediante el pago de restitución. Pero, con respecto al derecho civil, se podría decir que para un hombre, que participa en negocios, sí, las leyes civiles se le aplican, pero a una mujer, que por lo general no participa en negocios, las leyes no se aplican.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן דִּינִין – כִּי הֵיכִי דְּתִיהְוֵי לַהּ חַיּוּתָא; אֲבָל כַּפָּרָה – אִישׁ, דְּבַר מִצְוָה – אִין; אִשָּׁה, דְּלָאו בַּת מִצְוָה – לָא.
Y si la Torah nos hubiera enseñado solamente que hombres y mujeres son equiparados en el derecho civil, se podría haber dicho que esto es para que ella pueda mantenerse a sí misma participando en tratos comerciales. Si las leyes civiles no se aplicaran a una mujer, se tendría reparo en hacer negocios con ella. Pero en cuanto a obligar a una mujer a alcanzar expiación, se podría haber dicho que un hombre, que está obligado en las mitzvot, sí, él también está obligado a alcanzar expiación; pero una mujer, que no está obligada en todas las mitzvot en la misma medida que un hombre, no, la obligación no se aplica a ella.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן הָנֵי תַּרְתֵּי – הָכָא מִשּׁוּם כַּפָּרָה, וְהָכָא מִשּׁוּם חַיּוּתָא; אֲבָל לְעִנְיַן קְטָלָא – אִישׁ, דְּבַר מִצְוָה – לְשַׁלֵּם כּוֹפֶר; אִשָּׁה – לָא.
Y si la Torah nos hubiera enseñado solo estas primeras dos fuentes, se podría haber limitado el hecho de que la mujer y el hombre son equiparados en estos dos casos, aquí debido a que ella también necesita expiación, y allí debido a que necesita poder mantenerse a sí misma. Pero con respecto a la responsabilidad de una persona por que su buey mate a una persona, se podría haber dicho que solo por matar a un hombre, que está obligado en todas las mitzvot, sí, el dueño del buey es responsable de pagar un rescate; pero por matar a una mujer, que no está obligada en todas las mitzvot, se podría decir que no es responsable.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן כּוֹפֶר – מִשּׁוּם דְּאִיכָּא אִיבּוּד נְשָׁמָה; אֲבָל הָנֵי תַּרְתֵּי, דְּלֵיכָּא אִיבּוּד נְשָׁמָה – אֵימָא לָא; צְרִיכָא.
Y si la Torah nos hubiera enseñado solo la equivalencia entre un hombre y una mujer con respecto a un rescate, se podría haber pensado que esto es porque es un asunto muy grave, ya que hay pérdida de vida, pero en estas primeras dos fuentes, donde no hay pérdida de vida, yo diría que no, la mujer no está incluida. En consecuencia, es necesario tener las tres fuentes.
הַנִּיזָּק וְהַמַּזִּיק בְּתַשְׁלוּמִין.
§ La mishná continúa: Y tanto la parte perjudicada como quien es responsable del daño están involucrados en el pago.
אִתְּמַר: פַּלְגָא נִזְקָא – רַב פָּפָּא אָמַר: מָמוֹנָא, רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ אָמַר: קְנָסָא.
Se expuso una disputa amoraica con respecto al pago de la mitad del costo del daño causado cuando el buey manso de una persona cornea al animal de otra. Rav Pappa dice: Es restitución monetaria por la pérdida de la parte perjudicada. Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dice: Es una multa.
רַב פָּפָּא אָמַר מָמוֹנָא – קָסָבַר: סְתָם שְׁווֹרִים לָאו בְּחֶזְקַת שִׁימּוּר קָיְימִי, וּבְדִין הוּא דְּבָעֵי לְשַׁלּוֹמֵי כּוּלֵּיהּ; וְרַחֲמָנָא הוּא דְּחָס עֲלֵיהּ, דְּאַכַּתִּי לָא אִיַּיעַד תּוֹרֵיהּ.
La Guemará esclarece: Rav Pappa dice: El pago es restitución monetaria, pues él sostiene que incluso los bueyes comunes, que no han sido advertidos previamente con respecto a cornear, no se presumen resguardados, ya que su naturaleza no les impide actuar de manera beligerante. Por lo tanto, el dueño es responsable de resguardarlos, para impedir que actúen así. En consecuencia, si un buey causa daño al cornear, por derecho debería haber sido que el dueño debe pagar el costo total del daño. No obstante, el Misericordioso tuvo piedad de él, ya que su buey aún no había sido advertido previamente y él no era plenamente consciente de la posibilidad de que pudiera cornear, y en consecuencia, la Torah redujo el alcance de su responsabilidad.
רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ אָמַר קְנָסָא – קָסָבַר: סְתָם שְׁווֹרִים בְּחֶזְקַת שִׁימּוּר קָיְימִי, וּבְדִין הוּא דְּלָא לְשַׁלֵּם כְּלָל; וְרַחֲמָנָא הוּא דְּקַנְסֵיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלִנְטְרֵיהּ לְתוֹרֵיהּ.
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dice: Es una multa, ya que él sostiene que los bueyes comunes se presumen resguardados, pues su naturaleza les impide actuar de manera agresiva. Por lo tanto, el dueño no es responsable de vigilarlos para evitar que actúen así. En consecuencia, si un buey causa daño al cornear, por derecho debería ser que el dueño no pague nada en absoluto. Sin embargo, el Misericordioso lo penalizó para que resguarde a su buey, incluso antes de que sea advertido, y decretó que la multa se entregue a la parte perjudicada aunque en realidad no tenga derecho a ser compensada por su pérdida.
תְּנַן: הַנִּיזָּק וְהַמַּזִּיק בְּתַשְׁלוּמִין. בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר פַּלְגָא נִזְקָא מָמוֹנָא – הַיְינוּ דְּשָׁיֵיךְ נִיזָּק בְּתַשְׁלוּמִין; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר פַּלְגָא נִזְקָא קְנָסָא – הַשְׁתָּא דְּלָאו דִּידֵיהּ שָׁקֵיל, בְּתַשְׁלוּמִין אִיתֵיהּ?!
Aprendimos en la mishná: Tanto la parte perjudicada como el responsable del daño están involucrados en el pago. Concedido, según quien dice que el pago de la mitad del costo del daño es restitución monetaria, esto supone que la parte perjudicada tiene, en teoría, derecho a recibir el valor total de su animal dañado, pero en la práctica recibe solo la mitad. Esto es lo que la mishná quiere decir al afirmar que la parte perjudicada también está involucrada en el pago, porque es como si se viera obligada a renunciar a la mitad del costo del daño que por derecho debería recibir. Pero según quien dice que el pago de la mitad del costo del daño es una multa, lo que supone que la parte perjudicada no tiene realmente derecho a ser compensada por su pérdida, ahora que incluso el dinero que recibe no es suyo por derecho, ¿es correcto describirla como estando involucrada en el pago?
לֹא נִצְרְכָא אֶלָּא לִפְחַת נְבֵילָה.
La Guemará explica: La declaración de la mishná es necesaria solo con respecto a el hecho de que la parte perjudicada es quien absorbe la pérdida debido a la disminución del valor de la carroña entre la muerte del animal y el momento en que el caso es llevado ante el tribunal. Dado que debe absorber esta pérdida financiera, puede decirse que está involucrada en el pago.
פְּחַת נְבֵילָה – הָא תְּנָא לֵיהּ רֵישָׁא: ״תַּשְׁלוּמֵי נֶזֶק״ – מְלַמֵּד שֶׁהַבְּעָלִים מִטַּפְּלִין בִּנְבֵילָה!
La Guemará pregunta: ¿Cómo se puede afirmar que la mishná se refiere al valor decreciente de la carcasa? ¿Acaso no fue ya enseñado en la primera cláusula de la mishná, que al usar la expresión: Pagos de restitución por daños, enseña que el propietario del animal lesionado se ocupa de, es decir, conserva la propiedad de, la carcasa del animal? Y por lo tanto se deduce que él soporta cualquier depreciación en su valor, como explicó anteriormente la Guemará (10b).
חֲדָא בְּתָם, וַחֲדָא בְּמוּעָד.
La Guemará explica por qué la mishná necesita enseñar este principio dos veces: una mención se hace con respecto a un buey inofensivo, y la otra se hace con respecto a un buey advertido.
וּצְרִיכָא, דְּאִי אַשְׁמְעִינַן תָּם – מִשּׁוּם דְּאַכַּתִּי לָא אִיַּיעַד, אֲבָל מוּעָד אֵימָא לָא. וְאִי אַשְׁמְעִינַן מוּעָד – מִשּׁוּם דְּקָא מְשַׁלֵּם כּוּלֵּיהּ, אֲבָל תָּם אֵימָא לָא; צְרִיכָא.
Y es necesario exponer ambos casos, porque si la Torah nos enseñara el principio solo con respecto a un buey manso, yo podría decir que solo allí la Torah limita la responsabilidad del dueño del buey, porque todavía no ha sido advertido. Pero, con respecto a un buey advertido, yo diría que la Torah no limita en absoluto la responsabilidad del dueño, y el dueño también debe cargar con la pérdida debida a la disminución del valor de la carroña. Y, de manera similar, si la Torah nos enseñara el principio solo con respecto a un buey advertido, yo podría decir que solo allí la Torah limita la responsabilidad del dueño porque está pagando el costo total del daño, de modo que la Torah no lo sobrecarga excesivamente. Pero, con respecto a un buey manso, donde él es responsable de solo la mitad del daño, yo diría que la Torah no limita aún más su responsabilidad, por lo que debe cargar con la pérdida de la disminución del valor de la carroña. Por lo tanto, es necesario exponer el principio en ambos casos.
תָּא שְׁמַע: מָה בֵּין תָּם לְמוּעָד? שֶׁהַתָּם מְשַׁלֵּם חֲצִי נֶזֶק – מִגּוּפוֹ, וּמוּעָד מְשַׁלֵּם נֶזֶק שָׁלֵם – מִן הָעֲלִיָּיה.
La Guemará intenta demostrar si el pago de la mitad del costo del daño se considera restitución monetaria o una multa: Ven y escucha una prueba de una mishná (16b): ¿Cuál es la diferencia entre la responsabilidad por el daño causado por un buey inofensivo y la causada por un buey advertido? La diferencia es que el dueño de un buey inofensivo paga la mitad del costo del daño exclusivamente con el producto de la venta de su cuerpo, y el dueño de un buey advertido paga el costo total del daño con su propiedad de mejor calidad.
וְאִם אִיתָא, לִיתְנֵי נָמֵי הָא – תָּם אֵינוֹ מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ, מוּעָד מְשַׁלֵּם עַל פִּי עַצְמוֹ!
La Guemará explica la dificultad planteada por la mishná: Y si es así, que el pago por el daño causado por un buey no amonestado se considera una multa, que la mishná también enseñe esto como una distinción adicional: El dueño de un buey no amonestado no paga sobre la base de su propia admisión, de acuerdo con la halajá de que no se paga una multa sobre la base de la propia admisión, mientras que el dueño de un buey amonestado paga sobre la base de su propia admisión.
תְּנָא וְשַׁיַּיר. מַאי שַׁיַּיר דְּהַאי שַׁיַּיר?
La Guemará responde: El tanna podría haber enseñado esta distinción; sin embargo, enseñó solo ciertas distinciones y omitió otras, incluida esta. La Guemará pregunta: ¿Qué más omitió para haber omitido esta? Un tanna nunca omitiría un solo caso; por fuerza debe haber otra halakha que omitió.
שַׁיַּיר חֲצִי כוֹפֶר.
La Guemará responde: Omitió la halajá de que, si un buey inofensivo mata a alguien, su dueño no paga ni siquiera la mitad del rescate, mientras que, si el buey está advertido, paga el rescate completo.
אִי מִשּׁוּם חֲצִי כוֹפֶר – לָאו שִׁיּוּרָא הוּא; הָא מַנִּי – רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי הִיא, דְּאָמַר: תָּם מְשַׁלֵּם חֲצִי כוֹפֶר.
La Guemará rechaza esto: Si se afirma que la mishná omite la halajá de quien admite su responsabilidad debido al hecho de que también omite la halajá de que el dueño de un buey inofensivo no paga ni siquiera la mitad del rescate, esa es una afirmación defectuosa, pues esto no es una omisión, porque se puede decir: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta mishná? Está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, quien dice que cuando un buey inofensivo mata a una persona, se paga la mitad del rescate, y por lo tanto la distinción entre un buey inofensivo y uno advertido está incluida en la resolución de la mishná de que el dueño de un buey inofensivo paga la mitad del costo del daño. En consecuencia, no puede aducirse ninguna prueba de la mishná.
תָּא שְׁמַע:
La Guemará sugiere otra prueba: Ven y escucha una prueba de una mishná (Ketubot 41a):