הָא קַיְימָא לַן דְּלָא בָּעֵינַן צְבוּרִין!
¿No sostenemos que la halakha es que no necesitamos que los bienes muebles estén amontonados sobre la tierra que uno adquiere para adquirir los bienes muebles junto con ella?
אֶלָּא מַאי אִית לָךְ לְמֵימַר – שָׁאנֵי מִטַּלְטְלִי דְּנָיְידִי מִמִּטַּלְטְלִי דְּלָא נָיְידִי;
Más bien, ¿qué tienes que decir? Por fuerza, la propiedad mueble que se desplaza por sí misma, como los esclavos, es diferente de la propiedad mueble que no se desplaza por sí misma, es decir, los objetos inanimados. La halakha de que la propiedad mueble no necesita estar amontonada sobre la tierra se aplica solo a esta última. En consecuencia, para adquirir esclavos junto con la tierra, deben estar dentro de sus límites.
הָכָא נָמֵי, שָׁאנֵי מְקַרְקְעֵי דְּנָיְידִי מִמְּקַרְקְעֵי דְּלָא נָיְידִי. עַבְדָּא – מְקַרְקְעֵי דְּנָיְידִי הוּא, הָתָם – סַדָּנָא דְאַרְעָא חַד הוּא.
Dada esta distinción, se puede decir que aquí también, una entidad clasificada legalmente como tierra que se mueve, como un esclavo, es diferente de la tierra que no se mueve. En consecuencia, un esclavo, que está clasificado como tierra que se mueve, no está incluido en la resolución de Shmuel, ya que en su resolución allí, él se refiere solo a la adquisición de múltiples parcelas de tierra, lo cual es posible únicamente porque la corteza [sadna] de la tierra es un solo bloque, y por lo tanto cada campo es en realidad solo una parte de un todo mayor. Esta lógica no permite adquirir tierra y esclavos juntos, ya que un esclavo no está unido a la tierra y está separado de la tierra.
נְכָסִים שֶׁאֵין בָּהֶן מְעִילָה וְכוּ׳.
§ La mishná enseña: Uno es responsable solo con respecto al daño causado a la propiedad por la cual, si la usara para un propósito no sagrado, no sería responsable por el uso indebido de propiedad consagrada.
מְעִילָה הוּא דְּלֵית בְּהוּ, הָא מִקְדָּשׁ – קָדְשִׁי;
La Guemará infiere: la propiedad en cuestión no está sujeta a la prohibición de uso indebido de propiedad consagrada, pero es propiedad consagrada, y aun así uno sigue siendo responsable por causarle daño.
מַאן תַּנָּא? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּקָדָשִׁים קַלִּים – וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי, דְּאָמַר: מָמוֹן בְּעָלִים הוּא.
La Guemará pregunta: ¿Quién es el tanna que sostiene esto? La Guemará responde: Rabí Yoḥanan dijo: La mishná se refiere a ofrendas de santidad menor y está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, quien dice que tales ofrendas, antes de ser sacrificadas, son consideradas propiedad de sus dueños, en contraposición a la propiedad del Cielo. Solo una vez que tal ofrenda es sacrificada queda sujeta a las halakhot del uso indebido de propiedad consagrada.
דְּתַנְיָא: ״וּמָעֲלָה מַעַל בַּה׳״ – לְרַבּוֹת קֳדָשִׁים קַלִּים שֶׁהֵן מָמוֹנוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי.
Como se enseña en una baraita que, con respecto a quien roba la propiedad de otro y hace un juramento falso negando haberlo hecho, incurriendo en la obligación de traer una ofrenda por la culpa, el versículo declara: “Y comete una transgresión contra el Señor, y actúa falsamente con su prójimo” (Levítico 5:21). El versículo sirve para incluir un caso en el que alguien niega tener en su posesión ofrendas de santidad menor, que son propiedad de sus dueños. Esta es la declaración de Rabí Yosei HaGelili.
וְהָתְנַן: הַמְקַדֵּשׁ בְּחֶלְקוֹ, בֵּין בְּקׇדְשֵׁי קֳדָשִׁים בֵּין בְּקָדָשִׁים קַלִּים – אֵינָהּ מְקוּדֶּשֶׁת. לֵימָא דְּלָא כְּרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי?
La Guemará pregunta: ¿Pero acaso no aprendimos en la mishná (Kiddushin 52b): En el caso de un sacerdote que desposa a una mujer con su porción de una ofrenda, ya sea de ofrendas del orden más sagrado o de ofrendas de menor santidad, ella no queda desposada? ¿Diremos que esta mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili?
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי, כִּי אָמַר רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי – מֵחַיִּים, אֲבָל לְאַחַר שְׁחִיטָה – אֲפִילּוּ רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי מוֹדֶה, דְּכִי קָא זָכוּ – מִשֻּׁלְחַן גָּבוֹהַּ קָא זָכוּ.
La Guemará sugiere: Tú puedes incluso decir que esto está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, pues cuando Rabí Yosei HaGelili dijo que las ofrendas de menor santidad son propiedad de sus dueños, eso se aplica solo cuando el animal todavía está vivo. Pero después de su sacrificio, incluso Rabí Yosei HaGelili concede que la ofrenda adquiere un grado más alto de santidad y ahora es propiedad del Cielo. Cuando reciben sus porciones, no las reciben porque esas porciones les pertenezcan; más bien, las reciben de la mesa del Altísimo, es decir, tienen derecho a participar de ellas, pero no son sus dueños.
וּמֵחַיִּים מִי אָמַר? וְהָתְנַן: בְּכוֹר, מוֹכְרִין אוֹתוֹ תָּם – חַי (וְלֹא שָׁחוּט), וּבַעַל מוּם – חַי וְשָׁחוּט. וּמְקַדְּשִׁין בּוֹ אֶת הָאִשָּׁה.
La Guemará pregunta: ¿Pero expresa él su opinión solo cuando la ofrenda todavía está viva? ¿Pero no aprendimos en una mishná (Ma’aser Sheni 1:2): Con respecto al primogénito macho de un animal kosher, que desde su nacimiento está investido con la santidad de una ofrenda de santidad menor, un sacerdote puede venderlo si está sin defecto y vivo, pero no puede venderlo una vez sacrificado, ya que si un primogénito sin defecto es sacrificado, está prohibido obtener beneficio de él, y si está defectuoso, se lo puede vender tanto cuando está vivo como después de ser sacrificado, y se puede desposar a una mujer con él. Esta mishná supone que incluso cuando un animal primogénito no tiene defecto, se considera propiedad del sacerdote.
וְאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בְּכוֹר בַּזְּמַן הַזֶּה – דְּכֵיוָן דְּלָא חֲזֵי לְהַקְרָבָה, אִית לְהוּ לְכֹהֲנִים זְכִיָּיה בְּגַוֵּייהּו; אֲבָל בִּזְמַן שֶׁבֵּית הַמִּקְדָּשׁ קַיָּים – דַּחֲזֵי לְהַקְרָבָה, לָא.
Y Rav Naḥman dice que Rabba bar Avuh dice: Ellos enseñaron esto solo con respecto al estatus de un primogénito animal en el presente; dado que no es apto para ser sacrificado, ya que no hay Templo, los sacerdotes tienen posesión de él. Pero cuando el Templo está en pie, en cuyo caso el animal es apto para ser sacrificado, no. Cuando el Templo está en pie, un sacerdote puede sacrificar y comer el primogénito solo si este adquiere una imperfección. Hoy en día, dado que no es posible ofrecerlo como sacrificio, es seguro que el animal eventualmente desarrollará una imperfección, y entonces el sacerdote tendrá permitido sacrificarlo y comerlo. En consecuencia, se considera que el sacerdote tiene posesión del primogénito incluso antes de que desarrolle cualquier imperfección.
וְאֵיתִיבֵיהּ רָבָא לְרַב נַחְמָן: ״וּמָעֲלָה מַעַל בַּה׳״ – לְרַבּוֹת קֳדָשִׁים קַלִּים שֶׁהֵן מָמוֹנוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי!
Y Rava planteó una objeción a Rav Naḥman a partir de la baraita citada arriba: El versículo dice: “Una persona que peca y comete una transgresión contra el Señor” (Levítico 5:21). El versículo viene a incluir un caso en el que alguien niega tener en su posesión ofrendas de santidad menor, ya que son propiedad de sus dueños; esta es la declaración de Rabbi Yosei HaGelili. La declaración de Rabbi Yosei HaGelili se refiere claramente a un tiempo en que el Templo está en pie, ya que se basa en un versículo que sigue obligando a uno a traer una ofrenda por la culpa. Sin embargo, él afirma que las ofrendas de santidad menor, de las cuales un primogénito es un ejemplo, se consideran propiedad de sus dueños incluso cuando están sin defecto.
וּמְשַׁנֵּי רָבִינָא: בִּבְכוֹר בְּחוּצָה לָאָרֶץ, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן דְּאָמַר: אִם בָּאוּ תְּמִימִים – יִקְרְבוּ. אִם בָּאוּ – אִין, לְכַתְּחִלָּה – לָא.
Y Ravina respondió que la declaración de Rabí Yosei HaGelili fue dicha con respecto a un primogénito fuera de Eretz Israel, y está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien dice: Si animales primogénitos vinieron de fuera de Eretz Israel a Eretz Israel y están sin defecto, pueden ser sacrificados sobre el altar. De la formulación de Rabí Shimon es evidente que si vinieron, entonces sí, son sacrificados, pero no deben ser traídos a priori. Dado que los animales primogénitos no deben ser traídos a Eretz Israel, se consideran no aptos para ser sacrificados, y por lo tanto se consideran propiedad del sacerdote incluso antes de que desarrollen un defecto.
וְאִם אִיתָא דְּכִי אָמַר רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי מָמוֹנוֹ הוּא – מֵחַיִּים,
Es evidente que Ravina entendió que la salvedad de Rav Naḥman era válida incluso según Rabí Yosei HaGelili. Por lo tanto, la Guemará pregunta: Y si es así que, cuando Rabí Yosei HaGelili dijo que una ofrenda de santidad menor es propiedad de su dueño, eso se refería solo a una situación cuando todavía están vivos,