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אִי דִּינָא אִי קְנָסָא? אֲמַר לֵיהּ: אִי דִּינָא – גָּמְרִינַן מִינֵּיהּ, אִי קְנָסָא – לָא גָּמְרִינַן מִינֵּיהּ.
si es la halajá o si es una multa? Rav Huna bar Ḥiyya le dijo: Si es la halajá, aprendemos de ella y aplicamos esta decisión a otros casos, pero si es una multa, no aprendemos de ella, ya que es posible que Rav Naḥman tuviera una razón específica para imponer una multa en este caso.
וּמְנָא תֵּימְרָא דְּמִקְּנָסָא לָא גָּמְרִינַן? דְּתַנְיָא, בָּרִאשׁוֹנָה הָיוּ אוֹמְרִים: הַמְטַמֵּא וְהַמְנַסֵּךְ; חָזְרוּ לוֹמַר: אַף הַמְדַמֵּעַ.
La Guemará pregunta: ¿Y de dónde dices que no aprendemos de la imposición de una multa en un caso y aplicamos la resolución en otros casos? La Guemará responde que la fuente es como se enseña en una baraita: Inicialmente, los Sabios solían decir que quien vuelve ritualmente impuro el alimento de otra persona, ritualmente impuro, haciéndolo así no apto para que él lo consuma, y quien derrama el vino de otra persona como una libación para la idolatría, haciéndolo así un objeto del cual está prohibido obtener beneficio, están obligados a pagar al propietario por la pérdida económica que causaron a pesar de que el daño no es evidente. Posteriormente, añadieron a esta lista, para decir que incluso quien mezclateruma, la porción de la producción designada para el sacerdote, con la producción no sagrada de otra persona, haciendo así que el alimento no sagrado quede prohibido para los no sacerdotes, está obligado a compensar al propietario por la pérdida de valor de la producción, ya que menos personas estarán dispuestas a comprársela.
חָזְרוּ – אִין, לֹא חָזְרוּ – לָא; מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דִּקְנָסָא הוּא, וּקְנָסָא לָא גָּמְרִינַן מִינֵּיהּ?
La Guemará comenta: Puede inferirse de la baraita que es solo porque los Sabios posteriormente añadieron a la lista que, sí, quien mezcla teruma con los productos no sagrados de otra persona debe compensarlo. Pero si ellos no hubieran posteriormente añadido a la lista, él no sería responsable. ¿Cuál es la razón por la que no aprendemos que es responsable de los casos de quien vuelve impuro el alimento de otra persona o derrama vino como libación para la idolatría, ya que este también es un caso en el que uno causa un daño que no es evidente? ¿No se debe a que su pago es una multa, y con respecto a una multa, no aprendemos de un caso que pueda imponerse en otras circunstancias?
לָא; מֵעִיקָּרָא סָבְרִי: לְהֶפְסֵד מְרוּבֶּה חָשְׁשׁוּ, לְהֶפְסֵד מוּעָט לֹא חָשְׁשׁוּ; וּלְבַסּוֹף סָבְרִי: לְהֶפְסֵד מוּעָט נָמֵי חָשְׁשׁוּ.
La Guemará responde: No, esta no es la razón. Más bien, inicialmente los Sabios sostenían que tomaban en cuenta una gran pérdida económica, por ejemplo, en los casos de quien vuelve impuro el alimento de otro o derrama su vino como libación para la idolatría, pero con respecto a una pequeña pérdida económica, por ejemplo, quien mezcla terumá con el producto no sagrado de otro, no la tomaban en cuenta. Y finalmente los Sabios sostenían que tomaban en cuenta también una pequeña pérdida e impusieron responsabilidad.
אִינִי?! וְהָא תָּנֵי אֲבוּהּ דְּרַבִּי אָבִין, בָּרִאשׁוֹנָה הָיוּ אוֹמְרִים: הַמְטַמֵּא וְהַמְדַמֵּעַ; חָזְרוּ לוֹמַר: אַף הַמְנַסֵּךְ. חָזְרוּ – אִין, לֹא חָזְרוּ – לָא!
La Guemará pregunta: ¿Es así? ¿Pero acaso el padre de Rabí Avin no enseñó la baraita de la siguiente manera: Inicialmente decían que quien vuelve impuros los productos de otro y quien mezcla terumá con los productos no sagrados de otro, ambos están obligados a pagar por la pérdida económica que causaron, a pesar de que el daño no es evidente. Posteriormente, añadieron a esta lista, para decir que incluso quien derrama el vino de otro como libación para la idolatría también está obligado a pagar una multa por la pérdida que causó. Se puede inferir que es solo porque los Sabios posteriormente añadieron esto a la lista que, sí, quien derrama la libación es responsable. Pero si no hubieran posteriormente añadido esto a la lista, él no sería responsable.
מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דְּלָא גָּמְרִינַן מִקְּנָסָא?
La Guemará comenta: Dado que quien ofrece libaciones para la idolatría causa una gran pérdida económica, la justificación ofrecida anteriormente no puede aplicarse a esta versión de la baraita. En consecuencia, ¿cuál es la razón por la que la responsabilidad por derramar el vino de otra persona como libación no podía extrapolarse de la multa impuesta por volver impuro el alimento de otra persona o mezclarlo con teruma? ¿No se debe al hecho de que no aprendemos de la imposición de una multa en un caso que pueda imponerse una multa también en otros casos?
לָא; מֵעִיקָּרָא סָבְרִי כְּרַבִּי אָבִין, וּלְבַסּוֹף סָבְרִי כְּרַבִּי יִרְמְיָה.
La Guemará responde: No, esta no es la razón. Más bien, la razón es que inicialmente los Sabios sostenían de acuerdo con la opinión de Rabí Avin, y finalmente sostenían de acuerdo con la opinión de Rabí Yirmeya.
מֵעִיקָּרָא סָבְרִי כְּרַבִּי אָבִין – דְּאָמַר רַבִּי אָבִין: זָרַק חֵץ מִתְּחִילַּת אַרְבַּע לְסוֹף אַרְבַּע, וְקָרַע שִׁירָאִין בַּהֲלִיכָתוֹ – פָּטוּר; שֶׁהֲרֵי עֲקִירָה צוֹרֶךְ הַנָּחָה הִיא, וּמִתְחַיֵּיב בְּנַפְשׁוֹ.
La Guemará explica: Inicialmente sostenían de acuerdo con la opinión de Rabí Avin, pues Rabí Avin dice: Si alguien estaba de pie en el dominio público en Shabat y disparó una flecha desde el comienzo de un área que mide cuatro codos hasta el final de un área que mide cuatro codos, y la flecha rasgó las sedas [shira’in] de otra persona en el curso de su trayecto por el aire, quien la lanzó está exento de pagar por la tela. La razón de esto es que levantar un objeto es una necesidad para colocarlo en otro lugar, y por lo tanto todo el proceso, desde que uno dispara la flecha hasta que llega a descansar, se considera un solo acto. Quien lo realiza es pasible de recibir la pena de muerte por violar el Shabat. Quien realiza un solo acto por el cual es pasible de recibir la pena de muerte y también está obligado a pagar dinero recibe solo la pena de muerte. De manera similar, quien derrama el vino de otra persona como libación para la idolatría incurre en la pena de muerte y, por lo tanto, está exento de pagar por el vino.
וּלְבַסּוֹף סָבְרִי כְּרַבִּי יִרְמְיָה – דְּאָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: מִשְּׁעַת הַגְבָּהָה קַנְיֵיהּ, אִיחַיַּיב לֵיהּ מָמוֹן; מִתְחַיֵּיב בְּנַפְשׁוֹ לָא הָוֵי עַד שְׁעַת נִיסּוּךְ.
Y finalmente sostuvieron que las obligaciones no se contraen simultáneamente, de acuerdo con la opinión de Rabí Yirmeya, pues Rabí Yirmeya dice: Desde el momento de levantarlo, el ladrón adquiere el vino y por lo tanto queda inmediatamente obligado a pagar dinero al dueño. Pero no es pasible de la pena de muerte hasta el momento en que derrama la libación. Una vez que los Sabios concluyeron que las obligaciones no se contraen simultáneamente, dictaminaron que quien derrama el vino de otro como libación para la idolatría está obligado a reembolsarle.
רַב הוּנָא בַּר יְהוּדָה אִיקְּלַע לְבֵי אֶבְיוֹנֵי. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, אֲמַר לֵיהּ: כְּלוּם מַעֲשֶׂה בָּא לִידָךְ? אֲמַר לֵיהּ: יִשְׂרָאֵל שֶׁאֲנָסוּהוּ גּוֹיִם וְהֶרְאָה מָמוֹן חֲבֵירוֹ בָּא לְיָדִי, וְחִיַּיבְתִּיו.
§ La Guemará vuelve al asunto de quien mostró el campo de otro a unos matones. Rav Huna bar Yehuda llegó a la ciudad de Bei Abiyonei y se presentó ante Rava, quien le dijo: ¿Te llegó recientemente algún caso legal para juzgar? Rav Huna bar Yehuda le dijo: Hubo un caso de un judío a quien unos gentiles coaccionaron y, como resultado, les mostró una propiedad perteneciente a otro, que los gentiles luego incautaron. Él vino ante mí para juicio, y lo consideré responsable de compensar al dueño por la pérdida.
אֲמַר לֵיהּ: אַהְדַּר עוֹבָדָא לְמָרֵיהּ, דְּתַנְיָא: יִשְׂרָאֵל שֶׁאֲנָסוּהוּ גּוֹיִם וְהֶרְאָה מָמוֹן חֲבֵירוֹ – פָּטוּר, וְאִם נָטַל וְנָתַן בַּיָּד – חַיָּיב!
Rava le dijo a Rav Huna bar Yehuda: Revoca tu decisión en este caso y devuelve el dinero a su dueño, es decir, al matón, como se enseña en una baraita: En el caso de un judío a quien los gentiles coaccionaron y, como resultado, les mostró propiedad perteneciente a otro que los gentiles luego incautaron, está exento de reembolsar al dueño de la propiedad. Pero si él activamente tomó la propiedad y la entregó a los gentiles con su propia mano, es responsable de compensar al propietario.
אָמַר רַבָּה: אִם הֶרְאָה מֵעַצְמוֹ, כְּנָשָׂא וְנָתַן בַּיָּד דָּמֵי.
La Guemará añade que Rabba dice: Si él mostró a los gentiles la propiedad por su propia voluntad, es como si él hubiera activamente tomado la propiedad y la hubiera dado a los gentiles con su propia mano, y está obligado a compensar al propietario.
הָהוּא גַּבְרָא דַּאֲנָסוּהוּ גּוֹיִם, וְאַחְוִי אַחַמְרָא דְּרַב מָרִי בְּרֵיהּ דְּרַב פִּנְחָס בְּרֵיהּ דְּרַב חִסְדָּא. אֲמַרוּ לֵיהּ: ״דְּרִי וְאַמְטִי בַּהֲדַן״, דְּרָא וְאַמְטִי בַּהֲדַיְיהוּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב אָשֵׁי, פַּטְרִינֵּיהּ.
La Guemará relata otro incidente: Había cierto hombre a quien unos gentiles habían coaccionado y, por eso, les mostró el vino de Rav Mari, hijo de Rav Pineḥas, hijo de Rav Ḥisda, y los gentiles le dijeron: Lleva el vino y tráelo con nosotros. Obedeciendo a los gentiles, lo llevó y lo trajo con ellos. El caso llegó ante Rav Ashi, y él eximió al hombre de compensar a Rav Mari por el vino.
אֲמַרוּ לֵיהּ רַבָּנַן לְרַב אָשֵׁי, וְהָתַנְיָא: אִם נָשָׂא וְנָתַן בַּיָּד – חַיָּיב! אֲמַר לְהוּ: הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּלָא אוֹקְמֵיהּ עִילָּוֵיהּ מֵעִיקָּרָא, אֲבָל הֵיכָא דְּאוֹקְמֵיהּ עִילָּוֵיהּ מֵעִיקָּרָא – מִיקְלֵי קַלְיֵיהּ.
Los rabinos dijeron a Rav Ashi: Pero, ¿acaso no se enseña en una baraita: Si él tomó la propiedad y la transfirió manualmente a los gentiles, es responsable de compensar al propietario? Rav Ashi les dijo: Esa declaración se aplica solo en un caso en que el judío no llevó a los gentiles a la propiedad desde el principio; pero si llevó a los gentiles a la propiedad desde el principio, es como si él ya la hubiera quemado, pues los gentiles entonces ya tenían acceso a la propiedad. Dado que el daño infligido por el judío se cometió meramente al mostrar el vino a los gentiles, está exento de pago aunque después llevara activamente el vino con sus manos.
אֵיתִיבֵיהּ רַבִּי אֲבָהוּ לְרַב אָשֵׁי: אָמַר לוֹ אַנָּס ״הוֹשֵׁיט לִי פְּקִיעַ עָמִיר זֶה, אוֹ אֶשְׁכּוֹל עֲנָבִים זֶה״, וְהוֹשִׁיט לוֹ – חַיָּיב! הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן דְּקָאֵי בִּתְרֵי עֶבְרֵי נַהֲרָא.
Rabí Abbahu planteó una objeción a la opinión de Rav Ashi a partir de una baraita: En un caso en que un matón le dijo a un judío: Pásame este haz de grano, o este racimo de uvas, y el judío se lo pasó, el judío es responsable de pagar al dueño del grano o de las uvas. Dado que el matón ya estaba presente, de esta baraita resulta evidente que quien entrega la propiedad de otro a un tercero es responsable a pesar de que este último ya tenía acceso a ella. Rav Ashi respondió: ¿De qué caso estamos tratando aquí? Estamos tratando de un caso en que el judío y el matón estaban parados en dos lados diferentes de un río, de modo que el matón no tenía acceso al objeto cuando el judío se lo pasó.
דַּיְקָא נָמֵי, דְּקָתָנֵי ״הוֹשֵׁיט״ וְלָא תָּנֵי ״תֵּן״, שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará señala que el lenguaje de la baraitatambién es preciso según esta explicación, ya que enseña su dictamen usando el término: Pasa, lo que indica que el matón no podría haber alcanzado el objeto por sí mismo, y no enseña usando el término: Da, lo que indicaría que el matón estaba de pie junto al otro individuo. La Guemará concluye: Aprende de esto del lenguaje de la baraita que la interpretación de Rav Ashi es correcta.
הָהוּא שׁוּתָא דַּהֲווֹ מִנְּצוּ עֲלַהּ בֵּי תְרֵי. הַאי אָמַר: דִּידִי הוּא, וְהַאי אָמַר: דִּידִי הוּא. אֲזַל חַד מִנַּיְיהוּ וּמַסְרַהּ לְפַרְהַגְ[בָּ]נָא דְמַלְכָּא. אָמַר אַבָּיֵי, יָכוֹל לוֹמַר: אֲנָא כִּי מְסַרִי – דִּידִי מְסַרִי. אֲמַר לֵיהּ רָבָא: וְכׇל כְּמִינֵּיהּ?! אֶלָּא אָמַר רָבָא: מְשַׁמְּתִינַן לֵיהּ עַד דְּמַיְיתֵי לֵיהּ וְקָאֵי בְּדִינָא.
La Guemará relata otro incidente: Había una cierta red de pesca sobre la cual dos personas estaban disputando. Este decía: Es mía, y aquel decía: Es mía. Uno de ellos fue y se la entregó a un oficial [lefarhagna] del rey. Abaye dijo: Está exento de pago porque puede decir al tribunal: Cuando entregué eso al oficial, entregué lo que es mío. Rava dijo a Abaye: ¿Y está en su poder hacer eso cuando la propiedad de la red es objeto de disputa? Más bien, Rava dijo: Lo excomulgamos hasta que traiga la red de vuelta y comparezca ante el tribunal para adjudicación.
הָהוּא גַּבְרָא דַּהֲוָה בָּעֵי אַחְווֹיֵי אַתִּיבְנָא דְחַבְרֵיהּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַב, אֲמַר לֵיהּ: ״לָא תַּחְוֵי וְלָא תַּחְוֵי!״ אֲמַר לֵיהּ: ״מַחְוֵינָא וּמַחְוֵינָא!״ יָתֵיב רַב כָּהֲנָא קַמֵּיהּ דְּרַב, שַׁמְטֵיהּ לְקוֹעֵיהּ מִינֵּיהּ.
La Guemará relata otro incidente: Había cierto hombre que deseaba denunciar la paja de otro individuo ante las autoridades gentiles, que la confiscaban. Él se presentó ante Rav, quien le dijo: No la muestres y no la muestres, es decir, tienes absolutamente prohibido mostrarla. El hombre le dijo: La mostraré y la mostraré, es decir, ciertamente la mostraré. Rav Kahana estaba sentado ante Rav, y, al oír la respuesta irrespetuosa del hombre, le dislocó el cuello, es decir, le rompió el cuello y lo mató.
קָרֵי רַב עִילָּוֵיהּ: ״בָּנַיִךְ עֻלְּפוּ שָׁכְבוּ בְּרֹאשׁ כׇּל חוּצוֹת כְּתוֹא מִכְמָר״; מָה תּוֹא זֶה, כֵּיוָן שֶׁנָּפַל בְּמִכְמָר – אֵין מְרַחֲמִין עָלָיו; אַף מָמוֹן שֶׁל יִשְׂרָאֵל, כֵּיוָן שֶׁנָּפַל בְּיַד גּוֹיִם – אֵין מְרַחֲמִין עָלָיו.
Al ver la acción de Rav Kahana, Rav recitó el siguiente versículo sobre él: “Tus hijos han desfallecido, yacen en la entrada de todas las calles, como un antílope en una red” (Isaías 51:20). Así como con respecto a este antílope, una vez que cae en la red, el cazador no tiene misericordia de él, así también con respecto al dinero de un judío, una vez que cae en manos de gentiles, ellos no tienen misericordia de él, es decir, del judío. Dado que los gentiles que buscan el dinero de un judío lo matarán para apoderarse de la propiedad, Rav Kahana actuó apropiadamente cuando rompió el cuello del malhechor, pues protegió la propiedad del judío y, por extensión, al propio judío.
אֲמַר לֵיהּ רַב: ״כָּהֲנָא, עַד הָאִידָּנָא הֲווֹ פָּרְסָאֵי – דְּלָא קָפְדִי אַשְּׁפִיכוּת דָּמִים, וְהַשְׁתָּא אִיכָּא יַוְונָאֵי – דְּקָפְדוּ אַשְּׁפִיכוּת דָּמִים, וְאָמְרִי ׳מַרְדִּין, מַרְדִּין׳. קוּם סַק לְאַרְעָא דְיִשְׂרָאֵל, וְקַבֵּיל עֲלָךְ דְּלָא תַּקְשֵׁי לְרַבִּי יוֹחָנָן שֶׁבַע שְׁנִין״.
Rav entonces le dijo a Rav Kahana: Kahana, hasta ahora había gobernantes persas que no eran estrictos con respecto al derramamiento de sangre. Pero ahora hay griegos que son estrictos con respecto al derramamiento de sangre, y ellos dirán: Asesinato [meradin], asesinato, y presentarán cargos contra ti. Por lo tanto, levántate y asciende a Eretz Yisrael para estudiar allí con el rabino Yoḥanan, y acepta sobre ti mismo que no plantearás ninguna dificultad a las declaraciones del rabino Yoḥanan durante siete años.
אֲזַיל, אַשְׁכְּחֵיהּ לְרֵישׁ לָקִישׁ דְּיָתֵיב וְקָא מְסַיֵּים מְתִיבְתָּא דְיוֹמָא לְרַבָּנַן. אֲמַר לְהוּ: רֵישׁ לָקִישׁ הֵיכָא? אֲמַרוּ לֵיהּ: אַמַּאי? אֲמַר לְהוּ: הַאי קוּשְׁיָא וְהַאי קוּשְׁיָא, וְהַאי פֵּירוּקָא וְהַאי פֵּירוּקָא. אֲמַרוּ לֵיהּ לְרֵישׁ לָקִישׁ. אֲזַל רֵישׁ לָקִישׁ אֲמַר לֵיהּ לְרַבִּי יוֹחָנָן: ״אֲרִי עָלָה מִבָּבֶל, לְעַיֵּין מָר בִּמְתִיבְתָּא דְּלִמְחַר״.
Rav Kahana fue a Eretz Yisrael y encontró a Reish Lakish, que estaba sentado y repasando la lección diaria de Rabbi Yoḥanan en la academia para los Rabinos, es decir, los estudiantes de la academia. Cuando terminó, Rav Kahana dijo a los estudiantes: ¿Dónde está Reish Lakish? Ellos le dijeron: ¿Por qué deseas verlo? Rav Kahana les dijo: Tengo esta dificultad y aquella dificultad con su repaso de la lección de Rabbi Yoḥanan, y esta resolución y aquella resolución para las preguntas que planteó. Le contaron esto a Reish Lakish. Reish Lakish entonces fue y dijo a Rabbi Yoḥanan: Un león ha ascendido de Babilonia, y el Maestro debe examinar el discurso que dará en la academia mañana, pues Rav Kahana puede plantear preguntas difíciles sobre el material.
לִמְחַר אוֹתְבוּהּ בְּדָרָא קַמָּא קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן. אָמַר שְׁמַעְתְּתָא – וְלָא אַקְשִׁי, שְׁמַעְתְּתָא – וְלָא אַקְשִׁי; אַנְחֲתֵיהּ אֲחוֹרֵי שְׁבַע דָּרֵי, עַד דְּאוֹתְבֵיהּ בְּדָרָא בָּתְרָא. אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: ״אֲרִי שֶׁאָמַרְתָּ – נַעֲשָׂה שׁוּעָל!״
Al día siguiente, sentaron a Rav Kahana en la primera fila, delante de Rabbi Yoḥanan. Rabbi Yoḥanan expuso una halakha y Rav Kahana no planteó una dificultad, de acuerdo con la instrucción de Rav. Rabbi Yoḥanan expuso otra halakha y, nuevamente, Rav Kahana no planteó una dificultad. Como resultado, colocaron a Rav Kahana más atrás por una fila. Esto ocurrió hasta que lo habían movido hacia atrás siete filas, hasta que quedó sentado en la última fila. Rabbi Yoḥanan dijo a Rabbi Shimon ben Lakish: El león que mencionaste se ha convertido en un zorro, es decir, no es erudito.
אָמַר: יְהֵא רַעֲוָא דְּהָנֵי שְׁבַע דָּרֵי לִהְווֹ חִילּוּף שְׁבַע שְׁנִין דַּאֲמַר לִי רַב. קָם אַכַּרְעֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: ״נֶהְדַּר מָר בְּרֵישָׁא״. אֲמַר שְׁמַעְתְּתָא, וְאַקְשִׁי. אוֹקְמֵיהּ בְּדָרָא קַמָּא. אָמַר שְׁמַעְתְּתָא, וְאַקְשִׁי.
Rav Kahana se dijo a sí mismo: Que sea la voluntad de Dios que estas siete filas a las que he sido trasladado reemplacen los siete años que Rav me dijo que esperara antes de plantear dificultades a las declaraciones de Rabbi Yoḥanan. Se puso de pie y le dijo a Rabbi Yoḥanan: Que el Maestro vuelva al comienzo de la exposición y repita lo que dijo. Rabbi Yoḥanan declaró una halakha y Rav Kahana planteó una dificultad. Por lo tanto, lo colocaron en la primera fila, y nuevamente, Rav Yoḥanan declaró una halakha, y él planteó una dificultad.
רַבִּי יוֹחָנָן הֲוָה יָתֵיב אַשְּׁבַע בִּסְתַּרְקֵי, שָׁלְפִי לֵיהּ חֲדָא בִּסְתַּרְקָא מִתּוּתֵיהּ. אֲמַר שְׁמַעְתְּתָא – וְאַקְשִׁי לֵיהּ, עַד דְּשָׁלְפִי לֵיהּ כּוּלְּהוּ בִּסְתַּרְקֵי מִתּוּתֵיהּ, עַד דְּיָתֵיב עַל אַרְעָא. רַבִּי יוֹחָנָן גַּבְרָא סָבָא הֲוָה וּמְסָרְחִי גְּבִינֵיהּ, אֲמַר לְהוּ: דַּלּוֹ לִי עֵינַי וְאֶחְזְיֵיהּ. דַּלּוֹ לֵיהּ בְּמַכְחַלְתָּא דְכַסְפָּא.
Rabí Yoḥanan estaba sentado sobre siete cojines [bistarkei] para que pudiera ser visto por todos los estudiantes, y, como no podía responder a las preguntas de Rav Kahana, quitó un cojín de debajo de sí para demostrar que se estaba rebajando por respeto a Rav Kahana. Luego declaró otra halakha y Rav Kahana planteó otra dificultad. Esto ocurrió repetidamente hasta que Rabí Yoḥanan quitó todos los cojines de debajo de sí hasta quedar sentado en el suelo. Rabí Yoḥanan era un anciano y sus cejas caían sobre sus ojos. Él dijo a sus estudiantes: Descubridme los ojos para que vea a Rav Kahana, así que ellos descubrieron sus ojos para él con un cepillo ocular de plata.
חֲזָא דִּפְרִיטָה שִׂפְווֹתֵיהּ, סְבַר אַחוֹכֵי קָמְחַיֵּיךְ בֵּיהּ. חֲלַשׁ דַּעְתֵּיהּ, וְנָח נַפְשֵׁיהּ. לִמְחַר אֲמַר לְהוּ רַבִּי יוֹחָנָן לְרַבָּנַן: חָזֵיתוּ לְבַבְלָאָה הֵיכִי עָבֵיד? אֲמַרוּ לֵיהּ: דַּרְכֵּיהּ הָכִי. עָל לְגַבֵּי מְעָרְתָּא, חֲזָא דַּהֲוָה
Una vez que sus ojos fueron descubiertos, Rabí Yoḥanan vio que los labios de Rav Kahana estaban partidos y pensó que Rav Kahana se estaba burlando de él. Como resultado, Rabí Yoḥanan se ofendió, y Rav Kahana murió como castigo por haber ofendido a Rabí Yoḥanan. Al día siguiente, Rabí Yoḥanan dijo a los Rabinos, sus estudiantes: ¿Vieron cómo aquel babilonio, Rav Kahana, se comportó de una manera tan irrespetuosa? Ellos le dijeron: Su apariencia habitual es así, y no se estaba burlando de ti. Al oír esto, Rabí Yoḥanan subió a la cueva funeraria de Rav Kahana y vio que estaba

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