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תִּשָּׁפֵךְ הַכֹּל, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: תֵּעָשֶׂה זִילּוּף. אָמַר רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּרַבִּי יוֹסֵי: אֲנִי אַכְרִיעַ; בַּבַּיִת – תֵּעָשֶׂה זִילּוּף, וּבַשָּׂדֶה – תִּשָּׁפֵךְ הַכֹּל.
El vino debe derramarse por completo para evitar un posible percance. Y Beit Hillel dicen: Que el vino sea usado para aspersión. Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei, dijo: Yo decidiré la halakha proponiendo una opinión intermedia: Si el vino se volvió impuro en una casa, puede usarse para aspersión, ya que puede usarse de inmediato, pero si se volvió impuro en el campo, debe derramarse por completo, pues es posible que para cuando sea llevado a la casa y usado para aspersión, alguien lo beba.
אִיכָּא דְּאָמְרִי: בְּיָשָׁן – תֵּעָשֶׂה זִילּוּף, וּבְחָדָשׁ – תִּשָּׁפֵךְ הַכֹּל. אָמְרוּ לוֹ: אֵין הַכְרָעָה שְׁלִישִׁית מַכְרַעַת.
Hay quienes dicen que él decidió la halakha de la siguiente manera: Con respecto al vino añejo, puede usarse para la aspersión, ya que es apto para ser asperjado de inmediato, pero con respecto al vino nuevo, que todavía no tiene un aroma agradable, debe derramarse todo para evitar un posible percance. Le dijeron a Rabí Yishmael, hijo de Rabí Yosei: Una decisión de un tercero no decide de manera concluyente la halakha.
אִם אָמַר לוֹ: ״אַצִּיל אֶת שֶׁלְּךָ וְכוּ׳״. אַמַּאי? וְנֵימָא לֵיהּ: ״מְשַׁטֶּה אֲנִי בָּךְ״!
§ La mishná enseña que si el dueño del vino le dijo al dueño de la miel: Yo salvaré tu miel y tú me pagarás el valor de mi vino, el dueño de la miel está obligado a darle una compensación por el vino. La Guemará pregunta: ¿Por qué es vinculante la estipulación? Que el dueño de la miel le diga: Yo estaba simplemente bromeando contigo cuando acepté tu condición, y no estuve de acuerdo con ella en absoluto.
מִי לָא תַּנְיָא: הֲרֵי שֶׁהָיָה בּוֹרֵחַ מִבֵּית הָאֲסוּרִין וְהָיְתָה מַעְבּוֹרֶת לְפָנָיו, אָמַר לוֹ: ״טוֹל דִּינָר, וְהַעֲבִירֵנִי״ – אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ. אַלְמָא אָמַר לֵיהּ: ״מְשַׁטֶּה אֲנִי בָּךְ״; הָכָא נָמֵי, לֵימָא לֵיהּ: ״מְשַׁטֶּה אֲנִי בָּךְ״!
¿Acaso no se enseña en una baraita: En un caso en que alguien huía de la prisión y había un ferry delante de él, y le dijo al barquero: Toma este dinar entero y llévame al otro lado del río, el barquero tiene derecho a cobrar solo su salario habitual, pero no el dinar entero. Aparentemente, el prisionero podría haberle dicho: Yo solo estaba bromeando contigo y nunca tuve la intención de pagarte un dinar entero. Aquí también, que el dueño de la miel le diga al dueño del vino: Yo solo estaba bromeando contigo.
הָא לָא דָּמֵי אֶלָּא לְסֵיפָא – וְאִם אָמַר לוֹ: ״טוֹל דִּינָר זֶה בִּשְׂכָרְךָ, וְהַעֲבִירֵנִי״ – נוֹתֵן לוֹ שְׂכָרוֹ מִשָּׁלֵם.
La Guemará responde: Este caso en la mishná no es comparable al caso citado anteriormente; más bien, es comparable a la cláusula final de esa misma baraita, que dice: Y si le dijo al barquero: Toma este dinar como tu salario y llévame al otro lado del río, el prisionero debe darle su salario en la cantidad completa, es decir, el dinar entero.
מַאי שְׁנָא רֵישָׁא וּמַאי שְׁנָא סֵיפָא? אָמַר רָמֵי בַּר חָמָא: בְּצַיָּיד הַשּׁוֹלֶה דָּגִים מִן הַיָּם, וְאָמַר לֵיהּ: אַפְסֵדְתַּנִי כְּווֹרֵי בְּזוּזָא.
¿Qué es diferente en la primera cláusula, que establece que el barquero recibe solo su salario habitual, y qué es diferente en la cláusula posterior, que establece que recibe el dinar completo? Rami bar Ḥama dijo: La cláusula posterior trata de un pescador que saca peces del mar, es decir, un pescador, y él puede decirle al prisionero: Me has causado una pérdida de peces [kavrei] por valor de un dinar, que habría capturado si no te hubiera llevado al otro lado del río. De manera similar, en el caso de la mishná, el dueño del vino sufre una pérdida económica para salvar la miel, y por lo tanto tiene derecho a la compensación que el dueño de la miel acordó pagar.
שָׁטַף נָהָר חֲמוֹרוֹ וַחֲמוֹר חֲבֵירוֹ, שֶׁלּוֹ יָפֶה מָנֶה וְכוּ׳. וּצְרִיכָא; דְּאִי אַשְׁמְעִינַן קַמַּיְיתָא, הָתָם הוּא דְּכִי פֵּירֵשׁ יָהֵיב לֵיהּ דְּמֵי כּוּלֵּיהּ, מִשּׁוּם דִּבְיָדַיִם קָא פָסֵיד; אֲבָל הָכָא דְּמִמֵּילָא, נֵימָא: אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ.
§ La mishná enseña: Si un río arrastró su burro y el burro del otro hombre, y su burro vale cien dinares, etc. La Guemará señala: Y es necesario enseñar tanto el caso de los barriles de vino y miel como el caso de los burros, pues si hubiera enseñado solo el primero caso, el del vino y la miel, podría decirse que es solo allí, en ese caso, que cuando el dueño del vino declara su estipulación, el dueño de la miel le da el valor de la pérdida entera. ¿Por qué? Porque el vino se pierde por la acción directa de su dueño. Pero aquí, en el caso de los burros, puesto que el burro se pierde por sí mismo en el río, digamos: El que salva el burro de su prójimo tiene derecho solo a su salario, es decir, compensación por su trabajo.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן סֵיפָא, הָכָא הוּא דְּבִסְתָמָא אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ, מִשּׁוּם דְּמִמֵּילָא; אֲבָל הָתָם, דִּבְיָדַיִם, אֵימָא אֲפִילּוּ בִּסְתָמָא יָהֵיב לֵיהּ דְּמֵי כּוּלֵּהּ; צְרִיכָא.
Y si la mishná nos hubiera enseñado solo el caso de la cláusula final, podría decirse: Es aquí, en el caso de los burros, donde si la intención del que salvó el burro era no especificada, es decir, no estipuló que el dueño del otro burro lo compensaría por la pérdida de su propio burro, él tiene derecho solo a su salario, porque el burro se pierde por sí mismo. Pero allí, donde el barril de vino se pierde por la acción directa de su dueño, se podría decir: Incluso en un caso en que la intención del dueño del vino era no especificada, el dueño de la miel debe darle el valor del barril de vino entero. La Guemará concluye: En efecto, ambos casos son necesarios.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַב כָּהֲנָא מֵרַב: יָרַד לְהַצִּיל, וְעָלָה שֶׁלּוֹ מֵאֵלָיו, מַהוּ? אֲמַר לֵיהּ: מִשְּׁמַיָּא רְחִימוּ עֲלֵיהּ.
La Guemará cita una discusión relevante. Rav Kahana planteó un dilema ante Rav: Si alguien descendió al río para rescatar el burro de otra persona en lugar del suyo, después de estipular que sería compensado por la pérdida de su propio burro, y su propio burro salió del río por sí solo, ¿cuál es la halajá? ¿Sigue teniendo derecho el rescatista a recibir el pago del dueño del burro que salvó, a pesar de que no sufrió una pérdida monetaria? Rav le dijo: El rescatista sigue siendo compensado, porque fue del Cielo que se le concedió misericordia, y su buena fortuna no afecta la estipulación.
כִּי הָא דְּרַב סָפְרָא הֲוָה קָא אָזֵיל בִּשְׁיָירְתָּא, לַוִּינְהוּ הָהוּא אֲרִי. כֹּל לֵילְיָא קָא (שַׁדַּר) [שָׁדוּ] לֵיהּ חֲמָרָא דְּחַד מִינַּיְיהוּ, וְקָא אָכֵיל. כִּי מְטָא זִמְנֵיהּ דְּרַב סָפְרָא, (שַׁדַּר) [שְׁדָא] לֵיהּ חֲמָרֵאּ וְלָא אַכְלֵיהּ. קְדֵים רַב סָפְרָא וּזְכָה בֵּיהּ.
Este es como aquel caso en que Rav Safra viajaba en una caravana, y cierto león los seguía, acompañándolos en el camino. Cada noche, los viajeros enviaban uno de sus burros al león, y el león se lo comía. Cuando llegó el turno de Rav Safra de proporcionar presa al león, le envió su burro, pero el león no se lo comió. Rav Safra se adelantó y volvió a adquirirlo, pues su burro se había vuelto sin dueño cuando se lo presentó al león. Aunque Rav Safra no perdió su burro, había cumplido con su obligación de proporcionar al león un burro, y su buena fortuna no afectó su obligación con respecto a los demás viajeros.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא מִדִּיפְתִּי לְרָבִינָא: לְמָה לֵיהּ לְמִיזְכֵּי בֵּיהּ? נְהִי דְּכִי אַפְקְרֵיהּ – אַדַּעְתָּא דְאַרְיָה אַפְקְרֵיהּ, אַדַּעְתָּא דְּכוּלֵּי עָלְמָא לָא אַפְקְרֵיהּ! אֲמַר לֵיהּ: רַב סָפְרָא לְרַוְוחָא דְמִילְּתָא הוּא דַּעֲבַד.
Con respecto a este episodio, Rav Aḥa de Difti dijo a Ravina: ¿Por qué fue necesario que él adquiriera el burro nuevamente? Aunque Rav Safra lo hizo sin dueño al enviarlo al león, fue hecho sin dueño solo con la intención de que el león lo consumiera, pero no fue hecho sin dueño con la intención de que todos los demás pudieran adquirirlo. En consecuencia, nadie más podría haber adquirido el burro. Ravina le dijo: Rav Safra hizo eso como una precaución adicional.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַב מֵרַבִּי: יָרַד לְהַצִּיל וְלֹא הִצִּיל, מַהוּ? אָמַר לוֹ: וְזוֹ שְׁאֵילָה, אֵין לוֹ אֶלָּא שְׂכָרוֹ.
Rav planteó un dilema ante Rabí Yehuda HaNasi: Si alguien descendió al río para rescatar el burro de otra persona en lugar del suyo, pero no logró rescatarlo, ¿cuál es la halakha? ¿Sigue aplicándose la estipulación, de modo que el dueño del burro que intentó rescatar debe compensarlo por la pérdida de su propio burro? Rabí Yehuda HaNasi le dijo: ¿Y eso es una pregunta? Está claro que él tiene derecho a cobrar solo su salario, pero no tiene derecho al valor de su propio burro.
אֵיתִיבֵיהּ: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַפּוֹעֵל
Rav planteó una objeción a la decisión de Rabí Yehuda HaNasi a partir de una baraita: En un caso de quien contrata a un trabajador

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