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בְּחַיָּיו וּבְמוֹתוֹ, אִם מֵת – לֹא יִירָשֶׁנּוּ, וְיַחְזִיר לְבָנָיו אוֹ לְאֶחָיו. וְאִם אֵין לוֹ – לֹוֶה וּבַעֲלֵי חוֹב בָּאִים וְנִפְרָעִים.
La mishná continúa: Si el padre declaró en su voto que su hijo no puede obtener beneficio de su propiedad en su vida y en su muerte, entonces, incluso si el padre luego muere, el hijo no hereda de él, ya que la prohibición sigue en vigor. Y, en lugar de recibir su herencia, él devuelve su parte de la herencia a sus hijos o a sus hermanos. Y si no tiene medios suficientes para subsistir sin su herencia, toma prestado dinero por el valor de su parte en la herencia y los acreedores vienen y cobran de su parte.
גְּמָ׳ אָמַר רַב יוֹסֵף: אֲפִילּוּ לְאַרְנָקִי שֶׁל צְדָקָה. אָמַר רַב פָּפָּא: וְצָרִיךְ שֶׁיֹּאמַר: ״זֶה גֶּזֶל אָבִי״.
GUEMARÁ: Con respecto a la halajá escrita en la mishná de que quien roba a su padre paga el principal y el pago adicional de una quinta parte a los herederos del padre, Rav Yosef dice: Uno puede incluso poner este dinero en una caja de caridad si así lo desea. Rav Pappa dice: Y al entregar el dinero debe decir: Esto es lo que fue robado de mi padre.
אַמַּאי? נִמְחֲלֵיהּ לְנַפְשֵׁיהּ! מִי לָא תְּנַן: מָחַל לוֹ עַל הַקֶּרֶן וְלֹא מָחַל לוֹ עַל הַחוֹמֶשׁ? אַלְמָא בַּר מְחִילָה הוּא!
§ La Guemará cuestiona el dictamen de la mishná de que quien roba a su padre debe devolver el objeto robado a otros, incluso si es el único heredero. ¿Por qué debe hacer esto? Que se perdone la deuda a sí mismo; como heredero, a quien se le debe el pago, debería poder perdonarla. ¿Acaso no aprendimos en una mishná (103a) que en el caso de un ladrón que hizo un juramento falso alegando ser inocente y luego admitió su responsabilidad: Si el dueño le perdonó en cuanto al principal, pero no le perdonó en cuanto al pago adicional de una quinta parte, no necesita perseguirlo para que pague la deuda restante. Aparentemente, incluso el principal está sujeto a perdón, entonces ¿por qué no se perdona la obligación a sí mismo?
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: לָא קַשְׁיָא; הָא רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי, הָא רַבִּי עֲקִיבָא.
Rabí Yoḥanan dijo: Esto no es difícil. Esa mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, quien dice que esta obligación puede ser perdonada, mientras que esta mishná, que dictamina que un hijo que robó a su padre y es su único heredero no puede perdonarse la obligación a sí mismo, está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien sostiene que esta obligación no puede ser perdonada.
דְּתַנְיָא: ״וְאִם אֵין לָאִישׁ גֹּאֵל לְהָשִׁיב הָאָשָׁם״ – וְכִי יֵשׁ אָדָם בְּיִשְׂרָאֵל שֶׁאֵין לוֹ גּוֹאֲלִים? אֶלָּא בְּגֶזֶל הַגֵּר הַכָּתוּב מְדַבֵּר –
Rabí Yoḥanan explica: Como se enseña en una baraita (Tosefta 10:16), que el versículo dice con respecto a quien roba a alguien que luego murió: “Pero si el hombre no tiene pariente a quien se pueda hacer restitución por la culpa, la restitución por la culpa que se haga será del Señor, es decir, del sacerdote” (Números 5:8). La baraita pregunta: ¿Pero existe algún judío que no tenga parientes? Puesto que todo judío desciende de Jacob, nuestro patriarca, todos los judíos tienen parientes que los hereden. Más bien, debe ser que el versículo está hablando del robo a un converso que nunca se casó ni tuvo hijos como judío y, en cualquier caso, ya no está legalmente relacionado con su familia gentil; no tiene herederos. En esta situación, la Torah instruye a quien robó a un converso ya fallecido a devolver el objeto robado a un sacerdote.
הֲרֵי שֶׁגָּזַל הַגֵּר, וְנִשְׁבַּע לוֹ; וְשָׁמַע שֶׁמֵּת הַגֵּר, וְהָיָה מַעֲלֶה כַּסְפּוֹ וַאֲשָׁמוֹ לִירוּשָׁלַיִם; וּפָגַע בְּאוֹתוֹ הַגֵּר, וּזְקָפוֹ עָלָיו בְּמִלְוָה, וּמֵת – זָכָה הַלָּה בְּמַה שֶּׁבְּיָדוֹ, דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵין לוֹ תַּקָּנָה עַד שֶׁיּוֹצִיא גְּזֵילוֹ מִתַּחַת יָדוֹ.
La baraita continúa: En el caso de alguien que robó a un converso y le hizo un falso juramento, diciendo que no lo había robado, y luego oyó que el converso murió; y estaba llevando su dinero, el principal y el pago adicional de una quinta parte, y su ofrenda por la culpa a Jerusalén para pagar su deuda a los sacerdotes y sacrificar su ofrenda, y se encontró con ese mismo converso, que en realidad no había muerto; y, en lugar de que el ladrón pagara el dinero de inmediato, el converso lo estableció como un préstamo para el ladrón, y luego el converso murió, dejando su propiedad sin dueño, ya que no tenía herederos; este ladrón adquiere todo aquello que está en su posesión, pues ahora es un préstamo, no dinero para devolver el robo; esta es la declaración de Rabí Yosei HaGelili. Rabí Akiva dice: El ladrón no tiene remedio hasta que retire su objeto robado de su posesión.
לְרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי – לָא שְׁנָא לְנַפְשֵׁיהּ לָא שְׁנָא לַאֲחֵרִים, מָצֵי מָחֵיל; וּלְרַבִּי עֲקִיבָא – לָא שְׁנָא לַאֲחֵרִים וְלָא שְׁנָא לְנַפְשֵׁיהּ, לָא מָצֵי מָחֵיל.
Rabí Yoḥanan explica sus respectivas opiniones. Según la opinión de Rabí Yosei HaGelili, no hay diferencia si aquel a quien se le debe el pago perdona la devolución de un objeto robado a sí mismo, como en este caso de un converso que murió o en el caso de la mishná donde un hijo robó a su padre, quien luego murió, y no hay diferencia si perdona la devolución de un objeto robado a otros. En cualquiera de los casos, puede perdonar el pago. Y según la opinión de Rabí Akiva, no hay diferencia si aquel a quien se le debe el pago perdona la devolución de un objeto robado a otros y no hay diferencia si perdona la devolución de un objeto robado a sí mismo. En cualquiera de los casos, no puede perdonar el pago.
וּלְרַבִּי יוֹסֵי – הוּא הַדִּין דַּאֲפִילּוּ לֹא זְקָפוֹ בְּמִלְוָה, וְהַאי דְּקָתָנֵי ״זְקָפוֹ עָלָיו בְּמִלְוָה״ – לְהוֹדִיעֲךָ כֹּחוֹ דְּרַבִּי עֲקִיבָא, דַּאֲפִילּוּ זְקָפָן עָלָיו בְּמִלְוָה, אֵין לוֹ תַּקָּנָה עַד שֶׁיּוֹצִיא גְּזֵילָה מִתַּחַת יָדוֹ.
Rabí Yoḥanan continúa su análisis: Y según la opinión de Rabí Yosei HaGelili, lo mismo es cierto, es decir, la halakha también sería, que no quedaría responsabilidad en el caso del converso incluso si él no hubiera establecido la deuda del robo como un préstamo, ya que el ladrón podría perdonarse la obligación a sí mismo una vez que el converso muriera. Y el hecho de que la baraitaenseñe su halakha en un caso en que él la estableció como un préstamo para el ladrón es para transmitirte el alcance de gran amplitud de la opinión de Rabí Akiva: Que incluso si él la estableció como un préstamo para sí mismo, en cuyo caso podría considerarse como si el ladrón hubiera devuelto el objeto robado y ahora tuviera una deuda de préstamo estándar, sin embargo, el ladrón no tiene remedio hasta que retire su objeto robado de su posesión, para no beneficiarse de su acto de robo.
מַתְקֵיף לַהּ רַב שֵׁשֶׁת: אִי הָכִי, לְרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי – לַשְׁמְעִינַן לְנַפְשֵׁיהּ, וְכׇל שֶׁכֵּן לַאֲחֵרִים! לְרַבִּי עֲקִיבָא – לַשְׁמְעִינַן לַאֲחֵרִים דְּלָא מָצֵי מָחֵיל, וְכׇל שֶׁכֵּן לְנַפְשֵׁיהּ דְּלָא מָצֵי מָחֵיל!
Rav Sheshet objeta esta interpretación de la baraita: Si es así, entonces, según la opinión de Rabí Yosei HaGelili, que la mishná en 103a, que indica que se puede perdonar el pago principal de un robo, nos enseñe en cambio que la víctima del robo puede perdonar la obligación a sí misma, y se entendería que, con mayor razón, se puede perdonar la obligación a otros. Y según la opinión de Rabí Akiva, que Rabí Yoḥanan explica que es la opinión expuesta en la mishná aquí, que nos enseñe que no se puede perdonar la obligación a otros, y se entendería, con mayor razón, con respecto al ladrón, que él no puede perdonar la obligación a sí mismo.
אֶלָּא אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: הָא וְהָא רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי; כִּי קָאָמַר רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי דְּמָצֵי מָחֵיל – לַאֲחֵרִים, אֲבָל לְנַפְשֵׁיהּ – לָא מָצֵי מָחֵיל. אֶלָּא אַמַּאי זָכָה הַלָּה בְּמַה שֶּׁבְּיָדוֹ? מִשּׁוּם דִּזְקָפָן עָלָיו בְּמִלְוָה.
Más bien, Rav Sheshet dijo: Esa mishná y esta mishná están ambas de acuerdo con la opinión de Rabbi Yosei HaGelili. Cuando Rabbi Yosei HaGelili dice que uno puede perdonar la devolución de un objeto robado, quiso decir específicamente perdonar la obligación hacia otros, pero él no puede perdonar la obligación hacia sí mismo. La Guemará pregunta: Pero si esa es la halakha, ¿por qué este que robó a un converso que posteriormente murió adquirió todo lo que está en su posesión? Porque el converso lo estableció como un préstamo para él, y de ahí en adelante ya no se considera propiedad robada, sino una deuda estándar de préstamo.
רָבָא אָמַר: הָא וְהָא רַבִּי עֲקִיבָא; כִּי אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא דְּלָא מָצֵי מָחֵיל – לְנַפְשֵׁיהּ, אֲבָל לַאֲחֵרִים – מָצֵי מָחֵיל.
La Guemará ofrece una explicación diferente. Rava dijo: Esa mishná y esta mishná están ambas de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva. Cuando Rabí Akiva dice que él no puede perdonar la devolución de un objeto robado, quiso decir específicamente perdonar la obligación hacia sí mismo, como en el caso del converso, pero él puede perdonar la obligación hacia otros.

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