הָא קָא מַשְׁמַע לַן – לְמַטָּה כִּלְמַעְלָה; מָה לְמַעְלָה אֵין מְשַׁמֵּשׁ כְּלוּם, אַף לְמַטָּה אֵין מְשַׁמֵּשׁ כְּלוּם.
El versículo nos enseña esto: el área debajo de los querubines es como el área encima de ellos; así como el área encima de las alas de los querubines, que estaban extendidas en el aire, no se usaba para nada, es decir, era un espacio vacío, del mismo modo el área debajo de ellos no se usaba para nada y estaba vacía.
מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַבִּי לֵוִי – דְּאָמַר רַבִּי לֵוִי, וְאִיתֵּימָא רַבִּי יוֹחָנָן: דָּבָר זֶה מָסוֹרֶת בְּיָדֵינוּ מֵאֲבוֹתֵינוּ – מְקוֹם אָרוֹן וּכְרוּבִים אֵינוֹ מִן הַמִּדָּה. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: אָרוֹן שֶׁעָשָׂה מֹשֶׁה, יֵשׁ לוֹ רֶיוַח עֶשֶׂר אַמּוֹת לְכׇל רוּחַ וְרוּחַ.
Esto respalda la opinión de Rabí Levi, pues Rabí Levi dijo, y algunos dicen que fue Rabí Yoḥanan quien dijo: Este asunto es una tradición transmitida a nosotros por nuestros antepasados: El espacio ocupado por el Arca del Pacto y los querubines no está incluido en la medida del Santo de los Santos en el que reposaba, ya que milagrosamente no ocupaba ningún espacio en absoluto. La Guemará comenta: Esto también se enseña en una baraita: Cuando llevaron el Arca que hizo Moisés al Santo de los Santos en el Templo del rey Salomón, aunque el ancho total del Santo de los Santos era de solo veinte codos, aun así el Arca tenía diez codos de espacio vacío entre ella y la pared en todas y cada una de las direcciones.
אָמַר רַבְנַאי אָמַר שְׁמוּאֵל: כְּרוּבִים – בְּנֵס הֵן עוֹמְדִין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְחָמֵשׁ אַמּוֹת כְּנַף הַכְּרוּב הָאֶחָת, וְחָמֵשׁ אַמּוֹת כְּנַף הַכְּרוּב הַשֵּׁנִית, עֶשֶׂר אַמּוֹת מִקְצוֹת כְּנָפָיו וְעַד קְצוֹת כְּנָפָיו״. גּוּפַיְיהוּ הֵיכָא הֲווֹ קָיְימִי? אֶלָּא שְׁמַע מִינַּהּ: בְּנֵס הֵן עוֹמְדִין.
Rabbenai dice que Shmuel dice: Los querubines se mantenían milagrosamente y no ocupaban ningún espacio físico, como está dicho: “Y cinco codos era un ala del querubín, y cinco codos era la segunda ala del querubín; diez codos desde la punta de sus alas hasta la punta de sus alas” (I Reyes 6:24). En consecuencia, las alas de dos querubines, colocados uno al lado del otro, ocuparían todo el ancho de veinte codos del Santuario. Pero si es así, ¿dónde, en qué espacio, estaban sus cuerpos? Dado que solo sus alas, que sobresalían de los lados de los cuerpos de los querubines, ocupaban veinte codos, no quedaba espacio en el que sus cuerpos pudieran estar. Más bien, hay que concluir del versículo que los querubines se mantenían milagrosamente y no ocupaban ningún espacio físico.
מַתְקֵיף לַהּ אַבָּיֵי: וְדִלְמָא בּוֹלְטִין כְּתַרְנְגוֹלִין הֲווֹ קָיְימִי! מַתְקֵיף לַהּ רָבָא: וְדִלְמָא זֶה שֶׁלֹּא כְּנֶגֶד זֶה הֲווֹ קָיְימִי! מַתְקֵיף לַהּ רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב: וְדִלְמָא בַּאֲלַכְסוֹנָא הֲווֹ קָיְימִי!
Abaye objeta esta prueba: Pero quizá estaban de pie con sus cuerpos sobresaliendo por debajo de sus alas, como gallinas, con sus alas sobresaliendo por encima de ellos desde el mismo punto en el centro de sus espaldas. Si fuera así, sus cuerpos estarían debajo de sus alas y no ocuparían espacio adicional. Rava también objeta esta prueba: Pero quizá estaban de pie de modo que este no estaba junto a aquel y las alas de los dos querubines se superponían, permitiendo así el espacio adicional ocupado por sus cuerpos. Rav Aḥa bar Yaakov también objeta esta prueba: Pero quizá estaban colocados en alineación diagonal [ba’alakhsona] desde una esquina del Santo de los Santos hasta la esquina diagonalmente opuesta. De esta manera habría suficiente espacio para sus cuerpos y sus alas.
מַתְקֵיף לַהּ רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: וְדִלְמָא בֵּיתָא מֵעִילַּאי רָוַוח! מַתְקֵיף לַהּ רַב פָּפָּא: וְדִלְמָא מִיכָּף הֲווֹ כָּיְיפִי יְדַיְיהוּ! מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: וְדִלְמָא שַׁלְחוֹפֵי הֲווֹ מְשַׁלְחֲפִי!
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, también objeta esta prueba: Pero quizá la anchura de veinte codos mencionada en el versículo se refiere solo a la anchura al nivel del suelo, mientras que la sala se ensanchaba en la parte superior y por lo tanto podía dar cabida tanto a sus alas como a la anchura de sus cuerpos. Rav Pappa también objeta esta prueba: Pero quizá estaban plegando sus alas un poco; como sus alas no estaban completamente extendidas, en realidad no llenaban los veinte codos completos del Santuario. Rav Ashi también objeta esta prueba: Pero quizá sus alas se cruzaban una sobre otra, de modo que no ocupaban tanto espacio.
כֵּיצַד הֵן עוֹמְדִין? רַבִּי יוֹחָנָן וְרַבִּי אֶלְעָזָר; חַד אָמַר: פְּנֵיהֶם אִישׁ אֶל אָחִיו, וְחַד אָמַר: פְּנֵיהֶם לַבַּיִת. וּלְמַאן דְּאָמַר פְּנֵיהֶם אִישׁ אֶל אָחִיו, הָא כְּתִיב: ״וּפְנֵיהֶם לַבַּיִת״! לָא קַשְׁיָא; כָּאן בִּזְמַן שֶׁיִּשְׂרָאֵל עוֹשִׂין רְצוֹנוֹ שֶׁל מָקוֹם, כָּאן בִּזְמַן שֶׁאֵין יִשְׂרָאֵל עוֹשִׂין רְצוֹנוֹ שֶׁל מָקוֹם.
§ Continuando su enfoque en los querubines, la Guemará pregunta: ¿Cómo estaban los querubines colocados? Rabí Yoḥanan y Rabí Elazar discrepan sobre esto. Uno dice: Sus rostros estaban vueltos uno hacia el otro. Y uno dice: Sus rostros estaban vueltos hacia la Casa, es decir, el Santuario. La Guemará pregunta: Pero según quien dice que sus rostros estaban vueltos uno hacia el otro, ¿acaso no está escrito: “Y sus rostros estaban hacia la Casa” (II Crónicas 3:13)? ¿Cómo explica él el significado de este versículo? La Guemará responde: Esto no es difícil, pues sus rostros cambiaban milagrosamente de dirección como reflejo de la relación del pueblo judío con Dios. Aquí, cuando se afirma que los querubines estaban vueltos uno hacia el otro, era cuando el pueblo judío hace la voluntad de Dios. Allí, el versículo que describe que los querubines estaban vueltos hacia el Santuario y no uno hacia el otro, era cuando el pueblo judío no hace la voluntad de Dios.
וּלְמַאן דְּאָמַר ״וּפְנֵיהֶם לַבַּיִת״, הָא כְּתִיב: ״וּפְנֵיהֶם אִישׁ אֶל אָחִיו״! דִּמְצַדְּדִי אַצְדּוֹדֵי – דְּתַנְיָא, אוּנְקְלוֹס הַגֵּר אָמַר: כְּרוּבִים – ״מַעֲשֵׂה צַעֲצֻעִים״ הֵן, וּמְצוֹדְדִים פְּנֵיהֶם כְּתַלְמִיד הַנִּפְטָר מֵרַבּוֹ.
La Guemará pregunta: Y según quien dice que estaban de pie como se describe en el versículo: “Y sus rostros estaban hacia la Casa”, ¿acaso no está escrito: “Con sus rostros uno hacia el otro” (Éxodo 25:20)? ¿Cómo explica él el significado de este versículo? La Guemará responde: Estaban inclinados de lado de modo que se volvían tanto uno hacia el otro como hacia el Santuario, como se enseña en una baraita: Onkelos el Converso dijo que los querubines eran con forma de niños, como dice el versículo: “Y en el Santo de los Santos hizo dos querubines con forma de niños; y los recubrió de oro” (II Crónicas 3:10), y sus rostros estaban inclinados de lado hacia el Arca del Pacto, como un alumno que se despide de su maestro.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ בּוֹר לִפְנִים מִבֵּיתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ – נִכְנָס בְּשָׁעָה שֶׁדֶּרֶךְ בְּנֵי אָדָם נִכְנָסִין, וְיוֹצֵא בְּשָׁעָה שֶׁדֶּרֶךְ בְּנֵי אָדָם יוֹצְאִין. וְאֵינוֹ מַכְנִיס בְּהֶמְתּוֹ וּמַשְׁקָהּ מִבּוֹרוֹ, אֶלָּא מְמַלֵּא וּמַשְׁקָהּ מִבַּחוּץ. וְזֶה עוֹשֶׂה לוֹ פּוֹתַחַת, וְזֶה עוֹשֶׂה לוֹ פּוֹתַחַת.
MISHNÁ:Quien tiene la propiedad de una cisterna ubicada más allá de la casa de otra persona, es decir, solo se puede acceder a la cisterna entrando en la propiedad del otro, y también tiene derechos de acceso a esa cisterna, puede entrar en la casa para acceder a su cisterna solo en un momento en que es habitual que la gente entre, y puede salir solo en un momento en que es habitual que la gente salga. Y, además, no puede llevar su animal a la casa y darle de beber de su cisterna; más bien, él debe llenar un cubo con agua de la cisterna y dar de beber a su animal afuera. Y este hombre, el dueño de la cisterna, instala para sí una cerradura en la entrada de la cisterna para impedir que el dueño de la casa saque agua de ella, y aquel otro, el dueño de la casa, instala para sí una cerradura.
גְּמָ׳ פּוֹתַחַת לְהֵיכָא? אֲמַר רַבִּי יוֹחָנָן: שְׁנֵיהֶם לַבּוֹר. בִּשְׁלָמָא בַּעַל הַבּוֹר, בָּעֵי לְאִשְׁתַּמּוֹרֵי מַיָּא דְּבוֹרֵיהּ; אֶלָּא בַּעַל הַבַּיִת – לְמָה לֵיהּ? אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר:
GUEMARÁ: La mishná establece que el dueño de la cisterna y el propietario de la casa construyen cada uno una cerradura. La Guemará pregunta: ¿Una cerradura hacia dónde? Rabí Yoḥanan dice: Ambos construyen una cerradura en la abertura de la cisterna para impedir que el otro acceda a ella unilateralmente. La Guemará pregunta: Se entiende que el dueño de la cisterna construya una cerradura, ya que quiere proteger el agua de su pozo. Pero ¿por qué el propietario de la casa construye una cerradura? Rabí Elazar dijo: