וְזֶהוּ אוֹצָר שֶׁשָּׁנוּ חֲכָמִים בְּמִשְׁנָתֵינוּ!
Rav Zevid concluye: Y este es el caso del almacén, es decir, de la bodega, que los Sabios enseñaron en la mishná. Queda claro de esta baraita tanto que contradice la adición sugerida a la baraita anterior, como que la mishná trata de un caso en el que alguien especificó qué bodega de vino estaba vendiendo.
אֶלָּא מַתְנִיתִין נָמֵי דְּאָמַר לֵיהּ ״זֶה״.
Más bien, como se indica en la baraita, la mishná también se refiere a un caso en el que alguien dice al comprador: Te vendo esta bodega en particular, y debido a que especificó una bodega particular, el comprador acepta sobre sí la posibilidad de que hasta diez barriles por cada cien puedan estar agrios.
קַשְׁיָא ״זֶה״ אַ״זֶּה״!
Habiendo retractado la Guemará la adición a la primera baraita, la Guemará pregunta: Si es así, es difícil reconciliar la primera baraita, que dictamina que si el vendedor especificó que estaba vendiendo esta bodega, debe proporcionar vino que sea todo de buena calidad, con la segunda baraita, la de Rav Zevid, que dictamina con respecto al mismo caso, en el que el vendedor especificó que estaba vendiendo esta bodega, que el comprador acepta que hasta diez barriles por cada cien puedan contener vino avinagrado.
לָא קַשְׁיָא; הָא דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, הָא דְּלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה. דְּרַב זְבִיד – דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, בָּרַיְיתָא – דְּלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה.
La Guemará responde: Esto no es difícil. Estabaraita se refiere a un caso en el que el comprador le dijo que necesita el vino para cocinar, y por lo tanto requiere vino de buena calidad, mientras que aquellabaraita se refiere a un caso en el que el comprador no le dijo que necesita el vino para cocinar. La Guemará explica: La segunda baraita, enseñada por Rav Zevid, se refiere a un caso en el que el comprador dijo que necesita el vino para cocinar, mientras que la primera baraita se refiere a un caso en el que el comprador no le dijo que lo requiere para cocinar.
הִלְכָּךְ, ״מַרְתֵּף שֶׁל יַיִן״ וְאָמַר לוֹ לְמִקְפָּה – נוֹתֵן לוֹ יַיִן שֶׁכּוּלּוֹ יָפֶה. ״מַרְתֵּף זֶה שֶׁל יַיִן״ וְאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – נוֹתֵן לוֹ יַיִן שֶׁכּוּלּוֹ יָפֶה, וּמְקַבֵּל עָלָיו עֶשֶׂר קוֹסְסוֹת לְמֵאָה. ״מַרְתֵּף זֶה שֶׁל יַיִן״ וְלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – נוֹתֵן לוֹ יַיִן הַנִּמְכָּר בַּחֲנוּת.
La Guemará concluye: Por lo tanto, la halakha es que si alguien dijo que está vendiendo: Una bodega de vino, y el comprador le dijo: Necesito el vino para cocinar, entonces el vendedor está obligado a darle vino que sea todo de calidad buena. Si alguien dijo que está vendiendo: Esta bodega de vino en particular, y el comprador le dijo: Necesito el vino para cocinar, entonces el vendedor está obligado a darle vino que sea todo de calidad buena, pero el comprador acepta sobre sí diez barriles de vino avinagrado en cada cien barriles comprados. Si alguien dijo que está vendiendo: Esta bodega de vino en particular, y el comprador no le dijo: Necesito el vino para cocinar, entonces el vendedor puede darle el vino que tiene en su posesión, incluso si es de una calidad que se vende en las tiendas, es decir, que está empezando a avinagrarse.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: ״מַרְתֵּף שֶׁל יַיִן״ וְלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, מַאי? פְּלִיגִי בַּהּ רַב אַחָא וְרָבִינָא; חַד אָמַר: מְקַבֵּל, וְחַד אָמַר: לָא מְקַבֵּל.
Se planteó un dilema ante los Sabios: Si alguien dijo que está vendiendo: Una bodega de vino, y el comprador no le dijo: Necesito el vino para cocinar, ¿cuál es la halakha? Rav Aḥa y Ravina discrepan sobre esto. Uno dice: El comprador debe aceptar diez barriles de vino que se agria por cada cien, y el otro dice: El comprador no necesita aceptar ningún barril de vino que se agria.
מַאן דְּאָמַר מְקַבֵּל – דָּיֵיק מִדְּרַב זְבִיד, דְּקָתָנֵי: ״מַרְתֵּף שֶׁל יַיִן אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – נוֹתֵן לוֹ יַיִן שֶׁכּוּלּוֹ יָפֶה, וְאוֹקִימְנָא דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה; טַעְמָא דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, הָא לָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – מְקַבֵּל.
La Guemará explica su razonamiento. Quien dice que el comprador debe aceptar diez barriles de vino que se agria por cada cien infiere esto mediante una lectura precisa de la baraita de Rav Zevid, como enseña: Si alguien dice: Te estoy vendiendo una bodega de vino, entonces está obligado a darle vino que sea todo de calidad buena. Y nosotros interpretamos esta baraita como refiriéndose a un caso en el que el comprador le dijo: Necesito el vino para cocinar. La Guemará explica la inferencia: La única razón por la que debe proporcionarle vino que sea todo de buena calidad es que el comprador le dijo que lo necesitaba para cocinar. Por inferencia, cuando el comprador no le dice: Lo necesito para cocinar, el comprador debe aceptar diez barriles de vino que se agria por cada cien.
וּמַאן דְּאָמַר לָא מְקַבֵּל – דָּיֵיק מִבָּרַיְיתָא, דְּקָתָנֵי: ״מַרְתֵּף שֶׁל יַיִן אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – נוֹתֵן לוֹ יַיִן שֶׁכּוּלּוֹ יָפֶה, וְאוֹקֵימְנָא דְּלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה.
Y quien dice que el comprador no necesita aceptar ningún barril de vino que se esté agriando infiere esto mediante una lectura precisa de la primera baraita, como enseña: Si alguien dice: Te estoy vendiendo una bodega de vino, entonces está obligado a darle vino que sea todo de calidad buena. Y nosotros interpretamos esta baraita como refiriéndose a un caso en el que no le dijo: Necesito el vino para cocinar, y aun así, el comprador no necesita aceptar ningún barril de vino que se esté agriando.
וּלְמַאן דְּדָיֵיק מִדְּרַב זְבִיד, קַשְׁיָא בָּרַיְיתָא! חַסּוֹרֵי מְחַסְּרָא, וְהָכִי קָתָנֵי: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים – דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה; הָא לָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – מְקַבֵּל. וּ״מַרְתֵּף זֶה שֶׁל יַיִן״ וְלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – נוֹתֵן לוֹ יַיִן הַנִּמְכָּר בַּחֲנוּת.
La Guemará pregunta: Pero entonces, según quien infiere su opinión mediante una lectura precisa de la baraita de Rav Zevid, la primera baraita plantea una dificultad. La Guemará responde que, según su opinión, la baraita está incompleta y esto es lo que enseña: Si alguien dice: Te estoy vendiendo una bodega de vino, entonces está obligado a darle vino que sea todo de buena calidad. ¿En qué caso se dice esta afirmación? Se dice en un caso en que el comprador le dijo: Necesito el vino para cocinar. Por inferencia, donde el comprador no le dijo: Necesito el vino para cocinar, el comprador debe aceptar diez barriles de vino que se agria por cada cien. Y si alguien dijo que está vendiendo: Esta bodega de vino en particular, y el comprador no le dijo: Necesito el vino para cocinar, entonces se le puede dar el vino que tiene en su posesión, aunque sea de una calidad que se vende en las tiendas, es decir, está empezando a agriarse.
וּלְמַאן דְּדָיֵיק מִבָּרַיְיתָא, קַשְׁיָא דְּרַב זְבִיד – דְּאוֹקֵימְנָא דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, הָא לָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – מְקַבֵּל!
La Guemará pregunta: Y según quien infiere su opinión mediante una lectura precisa de la primera baraita, la baraita de Rav Zevid plantea una dificultad, pues la interpretamos como refiriéndose a un caso en el que el comprador le dijo: Necesito el vino para cocinar. Y esta opinión infirió que si el comprador no le dijo: Lo necesito para cocinar, entonces el comprador debe aceptar diez barriles de vino que se agria por cada cien.
הוּא הַדִּין דְּאַף עַל גַּב דְּלָא אָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה – לָא מְקַבֵּל, וְהַאי דְּאוֹקֵימְנָא דְּאָמַר לֵיהּ לְמִקְפָּה, מִשּׁוּם דְּקַשְׁיָא ״זֶה״ אַ״זֶּה״.
La Guemará responde: Lo mismo es cierto según ambas baraitot, que incluso donde el comprador no le dijo: Necesito el vino para cocinar, el comprador no necesita aceptar diez barriles de vino que se está agriando. Y no hay prueba del hecho de que interpretamos la baraita como refiriéndose a un caso en que le dijo: Lo necesito para cocinar, ya que lo hicimos solo debido a la dificultad de la contradicción entre la decisión de la primera baraita en el caso en que el vendedor especificó que estaba vendiendo esta bodega y la decisión de la baraita de Rav Zevid en el mismo caso en que el vendedor especificó que estaba vendiendo esta bodega. Debido a esa dificultad, toda la baraita fue interpretada como refiriéndose a un caso en que el comprador dijo: Necesito el vino para cocinar, a pesar del hecho de que en el caso en que no mencionó una bodega específica no hay diferencia entre que lo haya dicho o no.
אָמַר רַב יְהוּדָה: יַיִן הַנִּמְכָּר בַּחֲנוּת – מְבָרְכִין עָלָיו ״בּוֹרֵא פְּרִי הַגֶּפֶן״. וְרַב חִסְדָּא אָמַר: גַּבֵּי חַמְרָא דְּאַקְרֵים לְמָה לִי?
§ A propósito del vino que se vende en las tiendas, la Guemará considera halakhot adicionales relativas a ese vino: Rav Yehuda dice: Sobre vino de la misma calidad que aquel que se vende en las tiendas, se recita la bendición estándar para el vino: Quien crea el fruto de la vid. A pesar de que tal vino no es de la más alta calidad, sigue considerándose vino. Y Rav Ḥisda dijo: Sobre vino que ha formado una película cuando comienza a agriarse, ¿por qué habría yo de recitar la bendición del vino? Puesto que ha comenzado a agriarse, ya no se considera vino. En cambio, se debe recitar la bendición genérica dicha sobre alimentos de menor importancia: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser.
מֵיתִיבִי: עַל הַפַּת שֶׁעִפְּשָׁה, וְעַל הַיַּיִן שֶׁהִקְרִים, וְעַל תַּבְשִׁיל שֶׁעִבְּרָה צוּרָתוֹ – אוֹמֵר ״שֶׁהַכֹּל נִהְיֶה בִּדְבָרוֹ״!
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav Yehuda. Se enseña en una baraita: Sobre pan que se ha enmohecido, y sobre vino que ha formado una película, y sobre un plato cocido que se ha echado a perder, se recita la bendición: Por cuya palabra todas las cosas llegaron a ser. Dado que estos alimentos se han estropeado parcialmente, es inapropiado recitar las bendiciones específicas designadas para tales alimentos en su estado fresco.
אָמַר רַב זְבִיד: מוֹדֶה רַב יְהוּדָה בְּפוּרְצְמָא דְּמִיזְדַּבַּן אַקַּרְנָתָא.
Rav Zevid dijo: Rav Yehuda concede que no se recita la bendición de: Quien crea el fruto de la vid, sobre vino hecho de semillas de uva que se vende en las esquinas de la calle . Es a un vino tan significativamente inferior al que se refiere la baraita. El vino vendido en las tiendas todavía tiene el sabor y la apariencia de vino, por lo que se debe recitar la bendición estándar para el vino.
אָמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב יוֹסֵף: הָא רַב יְהוּדָה, הָא רַב חִסְדָּא; מָר כְּמַאן סְבִירָא לֵיהּ? אָמַר לֵיהּ: מַתְנִיתָא יָדַעְנָא.
Abaye dijo a Rav Yosef: Esta es la opinión de Rav Yehuda, y esta es la opinión de Rav Ḥisda. ¿De acuerdo con la opinión de quién sostiene esto el Maestro? Rav Yosef le dijo: Conozco una baraita de la cual es posible derivar la halakha.