Drashot AI Logo
נוֹתֵן לוֹ דְּמֵי חִטִּין!
debe darle el valor del trigo de un volumen igual al de la piedrecilla que retiró. Si no hubiera retirado la piedrecilla, el propietario habría vendido su trigo junto con la piedrecilla, todo al precio del trigo. En consecuencia, la retirada de la piedrecilla causó efectivamente al propietario una pequeña pérdida. De este fallo se desprende que, al vender productos agrícolas, el comprador acepta que cierta cantidad de suciedad pueda estar mezclada.
קִטְנִית – רוֹבַע, עַפְרוּרִית – פָּחוֹת מֵרוֹבַע.
La Guemará responde: Con respecto a legumbres, se acepta un cuarto de kav por se’a, pero con respecto a tierra, se acepta menos de un cuarto de kav.
וְעַפְרוּרִית – רוֹבַע לָא?! וְהָא תַּנְיָא: הַמּוֹכֵר פֵּירוֹת לַחֲבֵרוֹ, חִטִּין – מְקַבֵּל עָלָיו רוֹבַע קִטְנִית לִסְאָה. שְׂעוֹרִים – מְקַבֵּל עָלָיו רוֹבַע נִישּׁוֹבֶת לִסְאָה. עֲדָשִׁים – מְקַבֵּל עָלָיו רוֹבַע עַפְרוּרִית לִסְאָה.
Y ¿es así que él no acepta un cuarto-kav de tierra? Pero, ¿acaso no se enseña en una baraita: Con respecto a quien vende productos a otro, si le vende trigo, el comprador acepta sobre sí que un cuarto de-kav legumbres pueda estar presente en cada se’a de trigo comprado. Al comprar cebada, acepta sobre sí que un cuarto de-kav de paja pueda estar presente en cada se’a comprada. Al comprar lentejas, acepta sobre sí que un cuarto de-kav de tierra pueda estar presente en cada se’a comprada.
מַאי, לָאו הוּא הַדִּין לְחִטִּים וְלִשְׂעוֹרִין? שָׁאנֵי עֲדָשִׁים, דְּמִיעְקָר עָקְרִי לְהוּ.
La Guemará pregunta: ¿Acaso no es así que, así como la baraita dictamina con respecto a las lentejas, lo mismo es cierto para el trigo y para la cebada? La Guemará responde: No, las lentejas son diferentes, porque se arrancan de la tierra y la suciedad puede mezclarse fácilmente con ellas. Las lentejas a menudo contienen un porcentaje más alto de suciedad que el trigo y la cebada, que se cosechan en lugar de arrancarse.
אֶלָּא טַעְמָא דַעֲדָשִׁים דְּמִיעְקָר עָקְרִי לְהוּ, אֲבָל חִטֵּי וּשְׂעָרֵי – לָא; תִּפְשׁוֹט מִינַּהּ, חִטֵּי וּשְׂעָרֵי דְּעַפְרוּרִית לָא מְקַבֵּל!
La Guemará sugiere: Pero según esto, la única razón por la que un comprador acepta que pueda haber tierra en las lentejas, pero no en el trigo y la cebada, es que las lentejas son arrancadas de la tierra, mientras que el trigo y la cebada no lo son. Si es así, resuelve el dilema a partir de esta baraita y concluye que, al comprar trigo y cebada, un comprador no acepta que pueda haber un cuarto de kav de tierra en cada se’a.
לְעוֹלָם חִטֵּי וּשְׂעָרֵי מְקַבֵּל עַפְרוּרִית; עֲדָשִׁים אִיצְטְרִיכָא לֵיהּ – דְּסָלְקָא דַעְתָּךְ אָמֵינָא: כֵּיוָן דְּמִיעְקָר עָקְרִי לְהוּ, יוֹתֵר מֵרוֹבַע נָמֵי לְקַבֵּל, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará rechaza esto: En realidad, quizá también al comprar trigo y cebada el comprador acepta que pueda haber un cuarto de kav de tierra en cada se’a, pero era necesario que la baraita expusiera la halakha específicamente con respecto a las lentejas. Esto es porque podría pasársete por la mente decir que, puesto que las lentejas se arrancan de la tierra, el comprador también aceptaría incluso más de un cuarto de kav de tierra. Por lo tanto, la baraita nos enseña que no es así.
אָמַר רַב הוּנָא: אִם בָּא לְנַפּוֹת, מְנַפֶּה אֶת כּוּלּוֹ. אָמְרִי לַהּ דִּינָא, וְאָמְרִי לַהּ קִנְסָא.
§ Rav Huna dice: Si el comprador viene a tamizar el producto para comprobar si hay más de la proporción aceptable de impurezas y descubre que hay demasiado, tamiza todo y devuelve todas las impurezas al vendedor, no solo la cantidad que excede un cuarto de kav por se’a. En cambio, el vendedor debe proporcionar producto libre de cualquier impureza. Algunos dicen que esta es la halakha estricta, y algunos dicen que es una penalización.
אָמְרִי לַהּ דִּינָא – מַאן דְּיָהֵיב זוּזֵי, אַפֵּירֵי שַׁפִּירֵי יָהֵיב; וְרוֹבַע לָא טָרַח אִינִישׁ, יוֹתֵר מֵרוֹבַע טָרַח אִינִישׁ; וְכֵיוָן דְּטָרַח – טָרַח בְּכוּלֵּיהּ.
La Guemará explica: Algunos dicen que esta es la halajá estricta, ya que quien entrega dinero por producto lo entrega por producto de buena calidad, sin impurezas en absoluto. Aun así, cuando hay solo un cuarto de kav de impurezas por se’a, una persona no se tomará la molestia de cernir el grano para quitar las impurezas; más bien, acepta la pequeña cantidad de impurezas presente. En cambio, cuando hay más de un cuarto de kav de impurezas por se’a, una persona sí se tomará la molestia de cernir el grano para quitar las impurezas, y una vez que se toma la molestia de cernir el grano, no se detiene cuando reduce la proporción de impurezas a un cuarto de kav por se’a; más bien, se toma la molestia de cernir todo. En consecuencia, una vez que ha quitado las impurezas, nunca acepta cantidad alguna de impurezas, y por lo tanto el vendedor debe retirar de vuelta todas las impurezas.
וְאָמְרִי לַהּ קִנְסָא – רוֹבַע שְׁכִיחַ, יוֹתֵר לָא שְׁכִיחַ; וְאִיהוּ הוּא דְּעָרֵיב; וְכֵיוָן דְּעָרֵיב – קַנְסוּהוּ רַבָּנַן בְּכוּלֵּיהּ.
Y algunos dicen que esto es una penalización. Entienden que es usual que haya un cuarto de kav de impurezas en cada se’a de producto, y por eso se presume que un comprador acepta esa cantidad. Más de un cuarto de kav es inusual y, en consecuencia, se sospecha que el vendedor haya mezclado fraudulentamente impurezas adicionales en el producto que vendió. Y puesto que el vendedor mezcló impurezas de manera fraudulenta, los Sabios lo penalizaron exigiéndole que pague por todas las impurezas presentes, incluso aquellas que no añadió.
(סִימָן: כֹּל תְּרֵי שְׁטָרֵי דְּרָאבִין בַּר רַב נַחְמָן, אוֹנָאָה וְקַבְּלָנוּתָא.)
La Guemará presenta una mnemotecnia para los casos que citará: Los dos documentos de Ravin bar Rav Naḥman son explotación y un contrato.
מֵיתִיבִי: כׇּל סְאָה שֶׁיֵּשׁ בָּהּ רוֹבַע מִמִּין אַחֵר – יְמַעֵט. סַבְרוּהָ דְּרוֹבַע דְּכִלְאַיִם – כְּיוֹתֵר מֵרוֹבַע דְּהָכָא, וְקָא תָנֵי: יְמַעֵט!
La Guemará plantea una objeción al dictamen de Rav Huna a partir de una mishná (Kilayim 2:1): Con respecto a cualquier se’a de semillas que contenga un cuarto-kav o más de semillas de una especie diferente, antes de sembrar tales semillas se debe reducir la cantidad de la otra especie de semillas en la mezcla, para no violar la prohibición de cultivar una mezcla de especies diversas (véase Levítico 19:19). La Guemará explica: Se puede suponer que la presencia de un cuarto de-kav de semillas de una especie diferente por se’acon respecto a la prohibición de especies diversas es tan problemática como más de un cuarto de-kav de impurezas por se’acon respecto a una venta, como se analizó aquí, y por lo tanto, dado que la mishná enseña con respecto a las especies diversas solo que se debe reducir la cantidad adicional, pero no que se requiera eliminar todas las semillas de una especie diferente, se deduce que lo mismo es cierto en el caso de una venta, y el vendedor no debería tener que retirar todas las impurezas. Esto contradice el dictamen de Rav Huna.
לֹא, רוֹבַע דְּכִלְאַיִם – כִּי רוֹבַע דְּהָכָא דָּמֵי.
La Guemará rechaza la objeción: No, esta suposición no es necesariamente correcta; quizá la presencia de un cuarto de kav de semillas de una especie diferente por se’a con respecto a especies diversas sea comparable a un cuarto de kav de impurezas por se’a con respecto a una venta, como se analizó aquí, y ambos se consideran niveles aceptables de mezcla.
אִי הָכִי, אַמַּאי יְמַעֵט? מִשּׁוּם חוּמְרָא דְכִלְאַיִם.
La Guemará pregunta: Si es así que un cuarto de kav de semillas de una especie diferente por se’a es aceptable, ¿por qué la mishná enseña que se debe reducir la cantidad de semillas de una especie diferente? La Guemará responde: El requisito es un decreto rabínico debido a la gravedad de la prohibición de especies diversas.
אִי הָכִי,
La Guemará cuestiona esta respuesta: Si es así,

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria