תָּא שְׁמַע: הַמּוֹכֵר פֵּירוֹת לַחֲבֵירוֹ, מָשַׁךְ וְלֹא מָדַד – קָנֵי. וְהָא פֵּירוֹת, דִּבְנֵי הַגְבָּהָה נִינְהוּ, וְקָתָנֵי דְּקָנֵי בִּמְשִׁיכָה!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la mishná (84b) de que incluso los artículos que por lo general pueden levantarse pueden adquirirse por medio de tirar: Con respecto a alguien que vende productos a otro, si el comprador tiró de los productos pero no los midió, los ha adquirido. La Guemará explica la prueba: Pero los productos pueden levantarse, y sin embargo la mishná enseña que se adquieren por medio de tirar.
הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בִּשְׁלִיפֵי רַבְרְבֵי. אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: הַלּוֹקֵחַ פִּשְׁתָּן מֵחֲבֵירוֹ – לֹא קָנָה עַד שֶׁיְּטַלְטְלֶנּוּ מִמָּקוֹם זֶה לְמָקוֹם אַחֵר. אַטּוּ פִּשְׁתָּן בִּשְׁלִיפֵי רַבְרְבֵי מִי לָא עָבְדִי?! שָׁאנֵי פִּשְׁתָּן – דְּמִשְׁתְּמִיט.
La Guemará rechaza esta prueba: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con grandes haces que se arrastran de un lugar a otro y no se cargan, debido a su tamaño. La Guemará pregunta: Si es así, di la cláusula final de la mishná: Quien compra lino de otro no lo ha adquirido hasta que lo lleve de este lugar a otro lugar, es decir, se adquiere solo mediante levantamiento y no mediante arrastre. ¿Quiere eso decir que el lino no se prepara en grandes haces? La Guemará responde: Sí, el lino es diferente. A diferencia de otros productos, el lino no se empaqueta en grandes haces, ya que se deslizaría de su lugar. Más bien, se empaqueta en haces pequeños, y por lo tanto el lino se adquiere específicamente mediante levantamiento.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרַב אָשֵׁי, תָּא שְׁמַע: בְּהֵמָה גַּסָּה נִקְנֵית בִּמְסִירָה, וְהַדַּקָּה – בְּהַגְבָּהָה; דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן אֶלְעָזָר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: בְּהֵמָה דַּקָּה – בִּמְשִׁיכָה. וְהָא בְּהֵמָה דַּקָּה, דְּבַר הַגְבָּהָה הִיא, וְקָתָנֵי דְּקָנֵי בִּמְשִׁיכָה! שָׁאנֵי בְּהֵמָה, דְּסָרְכָא.
Ravina le dijo a Rav Ashi: Ven y escucha una prueba de una mishná (Kiddushin 25b): Los animales domésticos grandes se adquieren mediante la entrega de la correa del animal al comprador, y los pequeños animales domésticos se adquieren mediante levantamiento; esta es la opinión de Rabí Meir y Rabí Shimon ben Elazar. Y los Rabinos dicen: Los animales domésticos pequeños se adquieren mediante tracción. Ravina explica la prueba: Pero los animales domésticos pequeños son criaturas que pueden levantarse, y sin embargo la mishná enseña que uno los adquiere mediante tracción. Rav Ashi rechazó esta prueba: Los animales domésticos son diferentes, pues se aferran al suelo y es difícil levantarlos. Por lo tanto, la manera habitual de mover animales es tirando de ellos.
רַב וּשְׁמוּאֵל דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: ״כּוֹר בִּשְׁלֹשִׁים אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, אֲפִילּוּ בִּסְאָה הָאַחֲרוֹנָה. ״כּוֹר בִּשְׁלֹשִׁים – סְאָה בְּסֶלַע אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״ – רִאשׁוֹן רִאשׁוֹן קָנָה.
§ La Guemará cita otro caso con respecto a ventas. Rav y Shmuel dicen ambos: Si un vendedor dijo a un comprador: Te vendo un kor, una medida equivalente a treinta se’a, de grano por el precio de treinta sela, el vendedor puede retractarse de la venta mientras el recipiente de medición no esté lleno, incluso cuando solo la última se’a queda por medir, porque había aceptado vender solo un kor completo. En cambio, si el vendedor dijo: Te vendo un kor por treinta sela y cada se’a se vende por un sela, no puede retractarse completamente de la venta en medio de la transacción. Esto se debe a que el comprador adquiere cada se’auna por una a medida que se mide, ya que el vendedor vendió cada se’a individualmente.
תָּא שְׁמַע: אִם הָיְתָה מִדָּה שֶׁל אֶחָד מֵהֶן – רִאשׁוֹן רִאשׁוֹן קָנָה. וְאַף עַל גַּב דְּלֹא נִתְמַלְּאָה הַמִּדָּה!
La Guemará plantea una dificultad a partir de la baraita citada en 85a. Ven y escucha: Si el recipiente de medición pertenecía a uno de ellos, el comprador adquiere los artículos de la venta uno por uno. Y dado que esta halakha se enuncia en términos generales, ello indica que el comprador adquiere cada artículo a medida que se coloca en el recipiente de medición, aunque el recipiente de medición no estuviera lleno.
כְּגוֹן דַּאֲמַר לֵיהּ: ״הִין בִּשְׁנֵים עָשָׂר סְלָעִים – לוֹג בְּסֶלַע אֲנִי מוֹכֵר לָךְ״; וְכִדְאָמַר רַב כָּהֲנָא: שְׁנָתוֹת הָיוּ בַּהִין, הָכָא נָמֵי – שְׁנָתוֹת הָיוּ בַּמִּדּוֹת.
La Guemará responde: La baraita se refiere a un caso en el que el vendedor le dijo: Te vendo un hin, una medida líquida equivalente a doce log, por doce sela, cada log por un sela. Y esto está de acuerdo con una observación que dice Rav Kahana: En el Templo había marcas en el recipiente que medía hin, con las cuales se podían medir las diferentes libaciones. Aquí también, había marcas en los recipientes de medición, y dado que el recipiente de medición indica en qué punto se había llenado cada log, el comprador lo adquiere. Esto es comparable al caso de quien vende cada se’a individualmente.
תָּא שְׁמַע: הַשּׂוֹכֵר אֶת הַפּוֹעֵל לַעֲשׂוֹת עִמּוֹ לַגּוֹרֶן הַיּוֹם בְּדִינָר,
La Guemará plantea otra dificultad. Ven y escucha: Quien contrata a un trabajador en invierno o en primavera para trabajar para él en la cosecha, por un dinar por día,