דְּאָמַר לֵיהּ: אִילּוּ לָא אוֹנִיתַן – לָא הֲוָה מָצֵית הָדְרַתְּ בָּךְ; הַשְׁתָּא דְּאוֹנִיתָן, מָצֵית הָדְרַתְּ בָּךְ?! וְתַנָּא תּוּנָא: יָפוֹת וְנִמְצְאוּ רָעוֹת – לוֹקֵחַ יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, וְלֹא מוֹכֵר.
el comprador puede decirle al vendedor: Si no me hubieras explotado, no podrías retractarte de la venta, y yo recibiría la ganancia. Ahora que me has explotado, ¿puedes retractarte de la venta y beneficiarte? Y, de manera similar, el tanna de la mishná también enseñó: Si el vendedor le vendió trigo afirmando que el trigo era bueno, y se descubre que es malo, el comprador puede retractarse de la venta. Esto implica que el comprador puede retractarse, pero no el vendedor, incluso en una situación en la que el vendedor querría retractarse de la venta, por ejemplo, si el artículo se encareció.
וְאָמַר רַב חִסְדָּא: מָכַר לוֹ שָׁוֶה שֵׁשׁ – בְּחָמֵשׁ, וְהוּזְלוּ וְעָמְדוּ עַל שָׁלֹשׁ, מִי נִתְאַנָּה? מוֹכֵר. מוֹכֵר יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, וְלֹא לוֹקֵחַ; דְּאָמַר לֵיהּ: אִילּוּ לָא אוֹנִיתַן – לָא הֲוָה מָצֵית הָדְרַתְּ בָּךְ; הַשְׁתָּא מָצֵית הָדְרַתְּ בָּךְ?! וְתַנָּא תּוּנָא: רָעוֹת וְנִמְצְאוּ יָפוֹת – מוֹכֵר יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, וְלֹא לוֹקֵחַ.
Y de manera similar, Rav Ḥisda dice: Si él le vendió un artículo que valía seis dinares por cinco dinares, y su precio bajó y su valor ahora quedó en tres dinares, ¿quién fue explotado en este caso? El vendedor; por lo tanto, el vendedor, pero no el comprador, puede retractarse de la venta. La razón es que el vendedor puede decirle: Si no me hubieras explotado, no podrías retractarte de la venta. Ahora que me has explotado, ¿puedes retractarte de la venta? Y de manera similar, el tanna de la mishná también enseñó: Si el vendedor le vendió trigo malo y se descubre que es bueno, el vendedor puede retractarse de la venta, pero no el comprador.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? מַתְנִיתִין הִיא! אִי מִמַּתְנִיתִין, הֲוָה אָמֵינָא: דִּלְמָא דְּרַב חִסְדָּא – תַּרְוַיְיהוּ מָצוּ הָדְרִי בְּהוּ, וּמַתְנִיתִין הָא אֲתָא לְאַשְׁמוֹעִינַן – דְּלוֹקֵחַ יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ.
La Guemará pregunta: ¿Qué nos enseña Rav Ḥisda? Todo eso ya fue enseñado en la mishná. La Guemará responde: Si la halajá se derivara solo de la mishná, yo diría que quizás en los casos presentados por Rav Ḥisda, ambos, el comprador y el vendedor, pueden retractarse de la venta. La razón es que este es un caso de explotación, ya que el artículo fue vendido por más de su valor, y por lo tanto, mientras el comprador pueda retractarse de la venta, la venta no está completa. En consecuencia, como el vendedor también perdió, él también puede retractarse de la venta. Y, en cuanto a la mishná, esta viene a enseñarnos que si el vendedor dijo que está vendiendo trigo bueno y resulta ser malo, el comprador puede retractarse de la venta, ya que esto se considera un caso de explotación.
דְּסָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא, מִשּׁוּם דִּכְתִיב: ״רַע רַע יֹאמַר הַקּוֹנֶה״.
Es necesario enseñar esto, pues podría venir a tu mente decir que este no es un caso de explotación porque está escrito: “Es malo, es malo, dice el comprador; pero cuando sigue su camino, entonces se jacta” (Proverbios 20:14). En otras palabras, es la manera habitual de los vendedores elogiar su mercancía, mientras que los compradores la desprecian. Por lo tanto, la mishná enseña que el comprador puede retractarse de la venta si se descubre que el artículo era malo, y el vendedor puede cambiar de opinión si se descubre que era bueno.
שְׁחַמְתִּית וְנִמְצֵאת לְבָנָה כּוּ׳. אָמַר רַב פָּפָּא: מִדְּקָתָנֵי ״לְבָנָה״, שְׁמַע מִינַּהּ הַאי שִׁמְשָׁא סוּמַּקְתִּי הִיא. תֵּדַע, דְּקָא סָמְקָא צַפְרָא וּפַנְיָא. וְהַאי דְּלָא קָא חָזֵינַן כּוּלֵּיהּ יוֹמָא – נְהוֹרִין הוּא דְּלָא בָּרִי.
§ La mishná enseña que si el vendedor dijo que estaba vendiendo trigo marrón rojizo [sheḥamtit] y se encuentra que es blanco, tanto el vendedor como el comprador pueden retractarse de la venta. La Guemará supone que sheḥamtit significa el color del sol [ḥama]. Por lo tanto, Rav Pappa dijo: Del hecho de que la mishná enseña: Blanco, en contraste con sheḥamtit, y hay dos tipos de trigo, uno blanco y el otro rojo, concluye de la mishná que este sol es rojo, no blanco. Sepa que este es el caso, pues se enrojece en la mañana y la tarde. Y la razón por la que no vemos el color rojo todo el día es porque nuestra vista no es fuerte y no podemos discernir el enrojecimiento del sol.
מֵיתִיבִי: ״וּמַרְאֵהוּ עָמֹק מִן הָעוֹר״ – כְּמַרְאֵה חַמָּה עֲמוּקָּה מִן הַצֵּל. וְהָתָם לָבָן הוּא! כְּמַרְאֵה חַמָּה – וְלֹא כְּמַרְאֵה חַמָּה; כְּמַרְאֵה חַמָּה – דַּעֲמוּקָּה מִן הַצֵּל, וְלֹא כְּמַרְאֵה חַמָּה – דְּאִילּוּ הָתָם לָבָן, וְהָכָא אָדוֹם.
La Guemará plantea una objeción a esta afirmación: Con respecto a un versículo que habla de la lepra: “Y he aquí, si su apariencia es más profunda que la piel” (Torah 13:30), los Sabios explican: Esto significa que es como la apariencia del sol, que es más profunda que la sombra. Pero allí, la lepra es blanca y, sin embargo, se la compara con el sol. La Guemará responde: Allí, significa que tiene una apariencia como la del sol en ciertos aspectos, pero no es como la apariencia del sol en todos los aspectos. Es como la apariencia del sol en que es más profunda que la sombra, y no es por completo como la apariencia del sol, pues allí la mancha leprosa es blanca, y aquí el sol es rojo.
וּלְמַאי דִּסְלֵיק דַּעְתִּין מֵעִיקָּרָא – הָא קָא סָמְקָא צַפְרָא וּפַנְיָא! בְּצַפְרָא – דְּחָלְפָא אַבֵּי וַורְדֵי דְּגַן עֵדֶן, בְּפַנְיָא – דְּחָלְפָא אַפִּתְחָא דְגֵיהִנָּם. וְאִיכָּא דְּאָמְרִי אִיפְּכָא.
La Guemará pregunta: Y según lo que inicialmente pensamos, que el sol es blanco, ¿acaso no se enrojece por la mañana y por la tarde? La Guemará responde: Por la mañana se vuelve rojo al pasar sobre el lugar de las rosas del Jardín del Edén, cuyos reflejos dan a la luz un tono rojizo. Por la tarde el sol se vuelve rojo porque pasa sobre la entrada de la Gehena, cuyos fuegos enrojecen la luz. Y hay quienes dicen lo contrario al explicar por qué el sol es rojo por la mañana y por la tarde; es decir, por la mañana pasa sobre la entrada de la Gehena, mientras que por la tarde pasa sobre el lugar de las rosas del Jardín del Edén.
יַיִן וְנִמְצָא חוֹמֶץ – שְׁנֵיהֶן יְכוֹלִין לַחֲזוֹר בָּהֶן. לֵימָא מַתְנִיתִין רַבִּי הִיא וְלָא רַבָּנַן? דְּתַנְיָא:
§ La mishná enseña: Si el vendedor vendió vino y se descubre que es vinagre, ambos, el vendedor y el comprador, pueden retractarse de la venta. La Guemará sugiere: ¿Diremos que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi y no con la opinión de los Sabios? Como se enseñó en una baraita: