כִּמְלוֹא אוֹרֶה וְסַלּוֹ. מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי אֶלְעָזָר: הַשְׁתָּא דֶּרֶךְ אֵין לוֹ, אוֹרֶה וְסַלּוֹ יֵשׁ לוֹ?! דֶּרֶךְ אֵין לוֹ – דְּאַרְעָא אַחֲרִיתִי הִיא; אוֹרֶה וְסַלּוֹ – יֵשׁ לוֹ?!
ha adquirido un área suficiente para un recolector de higos y su cesta en la mano para estar de pie cerca del árbol. Rabí Elazar objeta esto: Ahora que la halakha es que el comprador no tiene camino y debe comprar un camino a través del campo para acceder a sus árboles; si es así, ¿tiene posesión de un área para el recolector y su cesta? La Guemará explica: No tiene camino, aunque no tiene otro medio de acceder a los árboles, ya que el terreno que adquirió junto con los árboles se considera otra tierra y no forma parte del resto del campo. ¿Por qué, entonces, tendría posesión de un área para un recolector y su cesta?
אָמַר רַבִּי זֵירָא: מִדִּבְרֵי רַבֵּינוּ נִלְמַד, שְׁלֹשָׁה – הוּא דְּאֵין לוֹ דֶּרֶךְ, הָא שְׁנַיִם – יֵשׁ לוֹ, דְּאָמַר לֵיהּ: בְּאַרְעָא דִּידָךְ קָיְימִי.
Rabí Zeira dice: De la declaración, es decir, de la objeción, de nuestro maestro, aprendemos que es en el caso de tres árboles que el dueño de los árboles no tiene camino, ya que el comprador adquirió una porción separada de tierra junto con los árboles. Pero en el caso de dos árboles el comprador tiene un camino, pues le dice al dueño del campo: Mis árboles están sobre tu tierra, y así como se me permite usar tu campo para cuidar mis árboles, tengo derecho a pasar por tu tierra para llegar a ellos.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק לְרָבָא: לֵימָא רַבִּי אֶלְעָזָר לֵית לֵיהּ דִּשְׁמוּאֵל רַבֵּיהּ – דְּאָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי עֲקִיבָא, דְּאָמַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר?
Rav Naḥman bar Yitzḥak le dijo a Rava: ¿Diremos que Rabí Elazar no acepta la opinión de Shmuel, quien fue su maestro? Pues Shmuel dice: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien dice: Quien vende, vende generosamente. Según Rabí Akiva, uno vende de una manera ventajosa para el comprador, y se presume que ha incluido en la venta incluso artículos que no fueron especificados explícitamente. En este caso, como ha vendido un árbol que permanece en su propiedad, el vendedor concede al comprador el derecho de acceder a su árbol.
אֲמַר לֵיהּ: לָא מִתּוֹקְמָא מַתְנִיתִין כְּרַבִּי עֲקִיבָא.
Rava le dijo: Incluso si el propio Rabí Elazar está de acuerdo con Rabí Akiva, la mishná no puede explicarse de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva. Más bien, la mishná debe estar de acuerdo con la opinión de los Sabios, quienes sostienen que quien vende lo hace de manera restringida, y la dificultad que Rabí Elazar planteó contra Rabí Yoḥanan se basa en el hecho de que la mishná está de acuerdo con la opinión de los Sabios.
מִמַּאי? מִדְּקָתָנֵי: הִגְדִּילוּ – יְשַׁפֶּה, וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ רַבִּי עֲקִיבָא הִיא, אַמַּאי יְשַׁפֶּה? הָאָמַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר!
¿De dónde deduce Rava que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva? Del hecho de que la mishná enseña: Si los tres árboles crecieron, el dueño de la tierra puede cortar las ramas que se extienden hacia su campo. Y si se te ocurre pensar que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, ¿por qué puede cortarlas? ¿Acaso no dice Rabí Akiva que quien vende, vende generosamente?
אֲמַר לֵיהּ: אֵימוֹר דְּאָמַר רַבִּי עֲקִיבָא – גַּבֵּי בּוֹר וָדוּת, דְּלָא מַכְחֲשִׁי אַרְעָא; גַּבֵּי אִילָן מִי שָׁמְעַתְּ לֵיהּ?
Rav Naḥman bar Yitzḥak le dijo: Esto no prueba que la mishná no esté de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva. Puedes decir que Rabí Akiva declaró su dictamen en el caso de un pozo y una cisterna que están situados en un campo perteneciente a otro, que uno vende de manera generosa, ya que no debilitan la tierra. Pero, ¿lo oíste decir que el vendedor es generoso con el comprador con respecto a un árbol, que puede debilitar la tierra?
מִי לָא מוֹדֵי רַבִּי עֲקִיבָא בְּאִילָן הַנּוֹטֶה לְתוֹךְ שְׂדֵה חֲבֵירוֹ, שֶׁקּוֹצֵץ מְלֹא מַרְדֵּעַ מֵעַל גַּבֵּי מַחֲרֵישָׁה?
¿Acaso Rabí Akiva no concede en el caso de un árbol que se inclina hacia el campo de otro, en el cual el dueño del otro campo corta las ramas hasta la altura completa de una aguijada de buey, el mango que sobresale sobre un arado? Dado que las ramas extendidas obstaculizan sus esfuerzos por arar su campo, se le permite cortarlas. Esto indica que incluso según Rabí Akiva no se conceden privilegios que sean perjudiciales para sus propios intereses. Si es así, la mishná puede explicarse incluso de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, lo que indica que Rabí Elazar no acepta su dictamen.
תַּנְיָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא: הֲרֵי זֶה קָנָה תַּחְתֵּיהֶן וּבֵינֵיהֶן, וְחוּצָה לָהֶן כִּמְלוֹא אוֹרֶה וְסַלּוֹ.
La Guemará señala: Se enseña en una baraitade acuerdo con la declaración de Rabí Ḥiyya bar Abba: Si alguien compra tres árboles en un campo que pertenece a otro, este comprador ha adquirido el terreno que se encuentra debajo de los árboles, y el área entre ellos, y fuera de los árboles y sus ramas un área suficiente para un recolector de higos y su cesta.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב יוֹסֵף: אוֹתָן אוֹרֶה וְסַלּוֹ, מִי זוֹרְעָן? אֲמַר לֵיהּ, תְּנֵיתוּהָ: הַחִיצוֹן זוֹרֵעַ אֶת הַדֶּרֶךְ.
Abaye le dijo a Rav Yosef: Esas áreas alrededor de los árboles que están designadas para un recolector de higos y su cesta se usan para este propósito solo en momentos específicos. ¿Quién siembra esa tierra durante el resto del año, el dueño de los árboles o el dueño del campo? Rav Yosef le dijo: Aprendiste la respuesta en una mishná (99b): Si alguien posee un jardín que está rodeado por el jardín de otro, el dueño del jardín interior tiene derecho a un sendero a través del jardín exterior. Aun así, el dueño del jardín exterior puede sembrar el sendero.
אֲמַר לֵיהּ: מִי דָּמֵי?! הָתָם לֵית לֵיהּ פְּסֵידָא לְלוֹקֵחַ, אֲבָל הָכָא – אִית לֵיהּ פְּסֵידָא לְלוֹקֵחַ, דַּאֲמַר לֵיהּ: קָמִיטַּנְּפִי פֵּירֵי.
Abaye le dijo: ¿Son los casos comparables? Allí, en el caso de los jardines exterior e interior, no hay pérdida sufrida por el comprador cuando el dueño del jardín exterior siembra el sendero, ya que todavía puede pasar por él. Pero aquí, hay una pérdida para el comprador, pues quien compró los árboles le dice al dueño del campo: Los frutos que caen de los árboles se volverán sucios por las plantas.
הָא לָא דָּמְיָא אֶלָּא לְסֵיפָא: וְזֶה וָזֶה אֵינָן רַשָּׁאִין לְזוֹרְעָהּ.
Este caso es similar solo a la última cláusula de esa mishná, que establece: Si al dueño del jardín interior se le da un sendero lateral, de modo que sufre algún tipo de pérdida porque no puede tomar el camino más corto para llegar a su jardín, tanto este dueño del jardín interior como aquel dueño del jardín exterior no tienen permitido sembrar el sendero. Del mismo modo, también aquí, ni el dueño de los árboles ni el dueño del campo tienen permitido sembrar el lugar designado para el recolector de higos y su cesta.
תַּנְיָא כְּווֹתֵיהּ דְּאַבָּיֵי: הֲרֵי זֶה קָנָה תַּחְתֵּיהֶן וּבֵינֵיהֶן, וְחוּצָה לָהֶן כִּמְלוֹא אוֹרֶה וְסַלּוֹ; וְזֶה וָזֶה אֵינָן רַשָּׁאִין לְזוֹרְעָהּ.
La Guemará comenta: Se enseña en una baraitade acuerdo con la opinión de Abaye: Este comprador ha adquirido el terreno que se encuentra debajo de los árboles, y el área entre ellos, y fuera de los árboles y sus ramas un área suficiente para un recolector de higos y su cesta. Y tanto este dueño del campo como aquel dueño de los árboles no tienen permitido sembrarla.
וְכַמָּה יְהֵא בֵּינֵיהֶן? רַב יוֹסֵף אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: מֵאַרְבַּע אַמּוֹת וְעַד שְׁמוֹנֶה. רָבָא אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר שְׁמוּאֵל: מִשְּׁמוֹנֶה וְעַד שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב יוֹסֵף: לָא תִּפְלוֹג עֲלֵיהּ דְּרַב נַחְמָן, דִּתְנַן מַתְנִיתִין כְּווֹתֵיהּ –
La Guemará pregunta: ¿Y cuánto espacio debe haber entre los tres árboles para que sean considerados una sola unidad, lo que significa que la tierra es adquirida por el dueño de los árboles? Rav Yosef dice que Rav Yehuda dice que Shmuel dice: La distancia entre los árboles debe ser de cuatro codos a ocho codos. Rava dice que Rav Naḥman dice que Shmuel dice: Debe ser de ocho codos a dieciséis codos. Abaye le dijo a Rav Yosef: No discrepes con Rav Naḥman, pues aprendimos en una mishná de acuerdo con su opinión.
דִּתְנַן: הַנּוֹטֵעַ אֶת כַּרְמוֹ שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אַמָּה עַל שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אַמָּה, מוּתָּר לְהָבִיא זֶרַע לְשָׁם.
Como aprendimos en una mishná (Kilayim 4:9): Quien planta su viñedo con dieciséis codos por dieciséis codos, es decir, deja dieciséis codos entre cada hilera de vides, tiene permitido llevar otras especies de semillas a los espacios vacíos entre las hileras y sembrarlas allí. Esto no se considera una violación de la prohibición de la Torah con respecto a sembrar cultivos diversos en un viñedo, que es una de las prohibiciones de las especies mezcladas.
אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: מַעֲשֶׂה בְּצַלְמוֹן, בְּאֶחָד שֶׁנָּטַע אֶת כַּרְמוֹ שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה עַל שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אַמָּה, וְהָיָה הוֹפֵךְ שְׂעַר שְׁתֵּי שׁוּרוֹת לְצַד אֶחָד, וְזוֹרֵעַ אֶת הַנִּיר; לְשָׁנָה אַחֶרֶת הָיָה הוֹפֵךְ אֶת הַשֵּׂעָר לִמְקוֹם הַזֶּרַע, וְזָרַע אֶת הַבּוּר; וּבָא מַעֲשֶׂה לִפְנֵי חֲכָמִים וְהִתִּירוּהוּ.
Rabí Yehuda dijo: Hubo un incidente en la ciudad de Tzalmon, donde un individuo plantó su viñedo de dieciséis por dieciséis codos. Y él inclinaba las ramas de dos hileras que estaban una frente a la otra hacia un lado, de modo que había un espacio de dieciséis codos entre las dos hileras, y sembraba el claro. Al año siguiente inclinaba las ramas hacia el lugar que había sido sembrado el año anterior, y sembraba la tierra que había quedado sin cultivar el año anterior, pues había estado llena de las ramas de las vides. Y el incidente fue presentado ante los Sabios, y ellos lo permitieron. Esto demuestra que se requieren dieciséis codos entre las plantas para que sean consideradas unidades separadas.
אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא לָא יָדַעְנָא, אֶלָּא עוֹבָדָא הֲוָה
Rav Yosef le dijo: No sé sobre esto, pero hubo un incidente similar