מָר יָנוֹקָא וּמָר קַשִּׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב חִסְדָּא לְרַב אָשֵׁי: נְהַרְדָּעֵי לְטַעְמַיְיהוּ – דְּאָמַר רַב נַחְמָן אָמַר שְׁמוּאֵל: הָאַחִין שֶׁחָלְקוּ – אֵין לָהֶן לֹא דֶּרֶךְ זֶה עַל זֶה,
es decir, Mar Yenuka y Mar Kashisha, hijos de Rav Ḥisda, dijeron a Rav Ashi: Los Sabios de Neharde’a siguen su línea habitual de razonamiento, pues Rav Ḥama, que era de Neharde’a, dictó su fallo de acuerdo con la opinión de Shmuel, que también era de esa ciudad. Como dice Rav Naḥman que Shmuel dice: En el caso de hermanos que dividieron la herencia de su padre, no tienen derecho de paso el uno contra el otro. Aunque el padre atravesaba el campo exterior desde el campo interior para acceder al dominio público, el hermano que recibió el campo interior como herencia no tiene derecho a atravesar el campo exterior de su hermano.
וְלֹא חַלּוֹנוֹת זֶה עַל זֶה, וְלֹא סוּלָּמוֹת זֶה עַל זֶה, וְלֹא אַמַּת הַמַּיִם זֶה עַל זֶה, וְהִזָּהֲרוּ בָּהֶן שֶׁהֲלָכוֹת קְבוּעוֹת הֵן. וְרָבָא אָמַר: יֵשׁ לָהֶן.
Shmuel continúa: Tampoco tienen el derecho de ventanas uno frente al otro, es decir, el derecho de impedir que el otro construya una pared frente a sus ventanas; ni tienen el derecho de escaleras uno frente al otro, es decir, el derecho de colocar una escalera en la propiedad del otro para llegar a la suya; ni tienen el derecho de un canal de agua uno frente al otro, es decir, el derecho de hacer pasar un canal de agua por la propiedad del otro. Y ten cuidado con estas cosas, pues son halakhot establecidas. Rava dice: Los hermanos sí tienen todos los derechos antes mencionados. Rav Ḥama coincide con la opinión de Shmuel, de que cada hermano puede hacer lo que quiera en su propia propiedad sin que el otro se lo impida.
הָהוּא שְׁטָרָא דְיַתְמֵי, דְּנָפֵיק עֲלֵיהּ תְּבָרָא. אָמַר רַב חָמָא: אַגְבּוֹיֵי לָא מַגְבִּינַן לֵיהּ, וּמִיקְרָע לָא קָרְעִינַן לֵיהּ. אַגְבּוֹיֵי לָא מַגְבִּינַן לֵיהּ – דִּנְפַק תְּבָרָא עֲלֵיהּ. מִיקְרָע לָא קָרְעִינַן לֵיהּ – דְּכִי גָּדְלִי יַתְמֵי, דִּילְמָא מַיְיתוּ רְאָיָה וּמַרְעִי לֵיהּ.
Dado que se mencionaron los dictámenes de Rav Ḥama, la Guemará cita otro fallo halájico en su nombre. Había cierto pagaré heredado por huérfanos de su padre, que establecía que alguien les debía dinero, contra el cual fue presentado un recibo por el prestatario, declarando que la deuda ya había sido pagada. Rav Ḥama dijo: No podemos usar el pagaré para cobrar la deuda en nombre de los huérfanos, ni tampoco podemos romperlo. La Guemará explica: No podemos cobrar con el pagaré porque fue presentado un recibo en su contra por el prestatario; y no podemos romper el pagaré porque quizá, cuando los huérfanos crezcan, aporten prueba de que el recibo fue falsificado y lo refuten.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרָבָא לְרָבִינָא: הִלְכְתָא מַאי? אֲמַר לֵיהּ: בְּכוּלְּהוּ הִלְכְתָא כְּרַב חָמָא, לְבַר מִתְּבָרָא – דְּסָהֲדֵי בְּשַׁקָּרֵי לָא מַחְזְקִינַן.
Rav Aḥa, hijo de Rava, dijo a Ravina: ¿Cuál es la halakha? Ravina le dijo: En todos los casos de esta discusión, la halakha es conforme a la opinión de Rav Ḥama, excepto en el caso del recibo, porque no presumimos que los testigos sean mentirosos. Dado que los testigos firmaron el recibo, el tribunal confía en que la deuda fue pagada y rompe el pagaré.
מָר זוּטְרָא בְּרֵיהּ דְּרַב מָרִי אָמַר: בְּהָא נָמֵי הִלְכְתָא כְּרַב חָמָא; דְּאִם אִיתָא דִּתְבָרָא מְעַלְּיָא הוּא – אִיבְּעִי לֵיהּ לְאַפּוֹקֵי בְּחַיֵּי אֲבוּהוֹן, וּמִדְּלָא אַפְּקֵיהּ – שְׁמַע מִינַּהּ זַיּוֹפֵי זַיְּיפֵיהּ.
Mar Zutra, hijo de Rav Mari, dijo: También en este caso la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Ḥama, porque la validez del recibo está en duda. Pues, si es así que este es un recibo válido, el prestatario debería haberlo presentado en vida de su padre. Y puesto que no lo presentó en el momento adecuado, aprendemos de esto que él pudo haber falsificado. Aunque esto no es una prueba absoluta, es razón suficiente para no romper el pagaré.
מַתְנִי׳ כּוֹפִין אוֹתוֹ לִבְנוֹת בֵּית שַׁעַר וָדֶלֶת לֶחָצֵר. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: לֹא כׇּל הַחֲצֵרוֹת רְאוּיוֹת לְבֵית שַׁעַר. כּוֹפִין אוֹתוֹ לִבְנוֹת לָעִיר חוֹמָה וּדְלָתַיִם וּבְרִיחַ. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: לֹא כׇּל הָעֲיָירוֹת רְאוּיוֹת לְחוֹמָה.
MISHNÁ: Los residentes de un patio pueden obligar a cada habitante de ese patio a participar económicamente en la construcción de una caseta de entrada y una puerta para el patio de propiedad compartida. Rabán Shimón ben Gamliel discrepa y dice: No todos los patios requieren una caseta de entrada, y cada patio debe considerarse por sí mismo de acuerdo con sus necesidades específicas. Del mismo modo, los residentes de una ciudad pueden obligar a cada habitante de esa ciudad a contribuir a la construcción de una muralla, puertas dobles y una barra para la ciudad. Rabán Shimón ben Gamliel discrepa y dice: No todas las ciudades requieren una muralla.
כַּמָּה יְהֵא בָּעִיר וִיהֵא כְּאַנְשֵׁי הָעִיר? שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ. קָנָה בָּהּ בֵּית דִּירָה – הֲרֵי הוּא כְּאַנְשֵׁי הָעִיר מִיָּד.
Con respecto a esta última obligación, la mishná pregunta: ¿Cuánto tiempo debe vivir alguien en la ciudad para ser considerado como uno de los habitantes de la ciudad y, por lo tanto, estar obligado a contribuir a estos gastos? Doce meses. Pero si compró para sí una residencia en la ciudad, se le considera inmediatamente como uno de los habitantes de la ciudad.
גְּמָ׳ לְמֵימְרָא דְּבֵית שַׁעַר מְעַלְּיוּתָא הִיא?! וְהָא הָהוּא חֲסִידָא דַּהֲוָה רְגִיל אֵלִיָּהוּ דַּהֲוָה מִשְׁתַּעֵי בַּהֲדֵיהּ; עֲבַד בֵּית שַׁעַר, וְתוּ לָא מִשְׁתַּעֵי בַּהֲדֵיהּ! לָא קַשְׁיָא: הָא מִגַּוַּאי, הָא מִבָּרַאי.
GUEMARÁ: La Guemará pregunta: ¿Quiere esto decir que hacer una caseta de entrada es beneficioso? Pero ¿no hubo aquel hombre piadoso, con quien el profeta Elías solía hablar, que construyó una caseta de entrada, y después Elías ya no volvió a hablar con él? La objeción a la construcción de una caseta de entrada es que el guardia que la ocupa impide que los pobres entren y pidan caridad. La Guemará responde: Esto no es difícil: Este, el caso presentado en la mishná, se refiere a una caseta de entrada construida en el interior del patio, en cuyo caso los pobres al menos pueden llegar a la entrada del patio y ser oídos dentro del patio; aquel, la historia del hombre piadoso y Elías, se refiere a una caseta de entrada que fue construida en el exterior del patio, bloqueando por completo el acceso de los pobres a la entrada del patio.
וְאִי בָּעֵית אֵימָא: הָא וְהָא מִבָּרַאי, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דְּאִית לֵיהּ דֶּלֶת, הָא דְּלֵית לֵיהּ דֶּלֶת. אִי בָּעֵית אֵימָא: הָא וְהָא דְּאִית לֵיהּ דֶּלֶת, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דְּאִית לֵיהּ פּוֹתַחַת, הָא דְּלֵית לֵיהּ פּוֹתַחַת. אִי בָּעֵית אֵימָא: הָא וְהָא דְּאִית לֵיהּ פּוֹתַחַת, וְלָא קַשְׁיָא: הָא דְּפוֹתַחַת דִּידֵיהּ מִגַּוַּאי, הָא דְּפוֹתַחַת דִּידֵיהּ מִבָּרַאי.
Y si quieres, di en cambio que en ambos casos la caseta de la puerta fue construida fuera del patio, y aun así esto no es difícil: En un caso, hay una puerta para la caseta, de modo que los pobres no pueden ser oídos dentro del patio, mientras que en el otro caso no hay puerta. O si quieres, di que en ambos casos hay una puerta, y aun así esto no es difícil: En un caso, hay una llave necesaria para abrir la puerta, y la llave no está disponible para los pobres, mientras que en el otro caso no se necesita llave. O si quieres, di que en ambos casos se necesita una llave, y aun así esto no es difícil: En un caso la llave está en el interior, de modo que los pobres no pueden alcanzarla, mientras que en el otro caso de la mishná, la llave está en el exterior.
כּוֹפִין אוֹתוֹ לִבְנוֹת בֵּית שַׁעַר וָדֶלֶת לֶחָצֵר. תַּנְיָא, רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: לֹא כָּל חֲצֵרוֹת רְאוּיוֹת לְבֵית שַׁעַר; אֶלָּא חָצֵר הַסְּמוּכָה לִרְשׁוּת הָרַבִּים – רְאוּיָה לְבֵית שַׁעַר, וְשֶׁאֵינָהּ סְמוּכָה לִרְשׁוּת הָרַבִּים – אֵינָהּ רְאוּיָה לְבֵית שַׁעַר. וְרַבָּנַן – זִימְנִין דְּדָחֲקִי בְּנֵי רְשׁוּת הָרַבִּים, וְעָיְילוּ וְאָתוּ.
§ La mishná enseña que los residentes de un patio pueden obligar a cada habitante de ese patio a participar económicamente en la construcción de una caseta de entrada y una puerta para el patio de propiedad conjunta. Se enseña en una baraita que Rabán Shimón ben Gamliel dice: No todos los patios requieren una caseta de entrada. Más bien, un patio que colinda con el dominio público requiere una caseta de entrada para evitar que la gente mire hacia adentro. Pero un patio que no colinda con el dominio público no requiere una caseta de entrada. La Guemará pregunta: ¿Y por qué los Rabinos no hacen esta distinción? La Guemará responde: Incluso si un patio no colinda con el dominio público, las personas en el dominio público a veces se ven obligadas hacia el patio debido a la aglomeración en el dominio público, y vienen y entran en el patio.
כּוֹפִין אוֹתוֹ לִבְנוֹת לָעִיר כּוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: כּוֹפִין אוֹתוֹ לַעֲשׂוֹת לָעִיר דְּלָתַיִם וּבְרִיחַ. וְרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: לֹא כָּל הָעֲיָירוֹת רְאוּיוֹת לְחוֹמָה; אֶלָּא עִיר הַסְּמוּכָה לַסְּפָר – רְאוּיָה לְחוֹמָה, וְשֶׁאֵינָהּ סְמוּכָה לַסְּפָר – אֵינָהּ רְאוּיָה לְחוֹמָה. וְרַבָּנַן – זִימְנִין דְּמִקְּרוּ וְאָתֵי גְּיָיסָא.
§ La mishná enseña que los residentes de una ciudad pueden obligar a cada habitante de esa ciudad a contribuir a la construcción de una muralla, puertas dobles y una barra para la ciudad. Los Sabios enseñaron en una baraita: Los residentes de una ciudad pueden obligar a cada habitante de esa ciudad a construir puertas dobles y una barra para la ciudad. Y Rabán Shimón ben Gamliel dice: No todas las ciudades requieren una muralla. Más bien, una ciudad que colinda con la frontera del estado requiere una muralla, mientras que una ciudad que no colinda con la frontera del estado no requiere una muralla. La Guemará pregunta: ¿Y por qué los Rabinos no hacen esta distinción? La Guemará responde: Incluso si una ciudad no colinda con la frontera, a veces sucede que tropas invasoras llegan a la zona. Por lo tanto, siempre es bueno que una ciudad esté protegida por una muralla.
בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי אֶלְעָזָר מֵרַבִּי יוֹחָנָן: כְּשֶׁהֵן גּוֹבִין, לְפִי נְפָשׁוֹת גּוֹבִין, אוֹ דִילְמָא לְפִי שֶׁבַח מָמוֹן גּוֹבִין? אֲמַר לֵיהּ: לְפִי מָמוֹן גּוֹבִין; וְאֶלְעָזָר בְּנִי, קְבַע בָּהּ מַסְמְרוֹת!
Con respecto a esta cuestión, Rabí Elazar preguntó a Rabí Yoḥanan: Cuando los residentes de la ciudad recaudan dinero para construir un muro, ¿recaudan en función del número de personas que viven en cada casa, o quizá recaudan en función del patrimonio neto de cada persona? Rabí Yoḥanan le dijo: Recaudan en función del patrimonio neto de cada persona, y Elazar, hijo mío, debes fijar clavos en esto, es decir, esta es una halakha establecida, y no debes apartarte de ella.
אִיכָּא דְּאָמְרִי, בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי אֶלְעָזָר מֵרַבִּי יוֹחָנָן: כְּשֶׁהֵן גּוֹבִין, לְפִי קֵירוּב בָּתִּים הֵן גּוֹבִין, אוֹ דִילְמָא לְפִי מָמוֹן גּוֹבִין? אֲמַר לֵיהּ: לְפִי קֵירוּב בָּתִּים הֵן גּוֹבִין; וְאֶלְעָזָר בְּנִי, קְבַע בָּהּ מַסְמְרוֹת!
Hay quienes dicen que Rabí Elazar le preguntó a Rabí Yoḥanan: Cuando recaudan dinero para construir un muro, ¿recaudan según la proximidad de las casas al muro, de modo que quienes viven más cerca del muro pagan más? ¿O quizá recaudan según la riqueza neta de cada persona? Rabí Yoḥanan le dijo: Recaudan según la proximidad de las casas al muro, y Elazar, hijo mío, debes afianzar esto.
רַבִּי יְהוּדָה נְשִׂיאָה רְמָא דְּשׁוּרָא אַדְּרַבָּנַן. אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: רַבָּנַן לָא צְרִיכִי נְטִירוּתָא, דִּכְתִיב: ״אֶסְפְּרֵם מֵחוֹל יִרְבּוּן״ – אֶסְפְּרֵם לְמַאן? אִילֵימָא לְצַדִּיקִים – דִּנְפִישִׁי מֵחָלָא; הַשְׁתָּא כּוּלְּהוּ יִשְׂרָאֵל כְּתִיב בְּהוּ: ״כַּחוֹל אֲשֶׁר עַל שְׂפַת הַיָּם״, צַדִּיקִים עַצְמָם ״מֵחוֹל יִרְבּוּן״?!
§ Se relata que Rabí Yehuda Nesia una vez impuso el pago del impuesto para el muro incluso a los Sabios. Reish Lakish le dijo: Los Sabios no requieren protección, como está escrito: “Cuán preciosos son para mí tus seres queridos, oh Dios… Si los contara, serían más numerosos que la arena” (Salmos 139:17–18). ¿A quiénes contaría? Si decimos que esto se refiere a los justos, y el versículo está diciendo que ellos son más numerosos que los granos de arena, esto es difícil. Ahora bien, si está escrito acerca de todo Israel: “Como la arena que está a la orilla del mar” (Génesis 22:17), ¿pueden los propios justos, que son parte de Israel, ser más numerosos que los granos de arena? ¿Cómo podrían superar en número a los granos de arena que están a la orilla del mar?
אֶלָּא הָכִי קָאָמַר: אֶסְפְּרֵם לְמַעֲשֵׂיהֶם שֶׁל צַדִּיקִים, מֵחוֹל יִרְבּוּן. וְקַל וָחוֹמֶר: וּמָה חוֹל, שֶׁמּוּעָט – מֵגֵין עַל הַיָּם; מַעֲשֵׂיהֶם שֶׁל צַדִּיקִים, שֶׁהֵם מְרוּבִּים – לֹא כׇּל שֶׁכֵּן שֶׁמְּגִינִּים עֲלֵיהֶם.
Más bien, esto es lo que el versículo está diciendo: Si yo contara las obras de los justos, son más numerosas que los granos de arena. Y de ello se sigue, por una inferencia a fortiori: Si los granos de arena, que son menos numerosos, protegen la orilla del mar, impidiendo que fluya tierra adentro (véase Jeremías 5:22), ¿cuánto más las obras de los justos, que son más numerosas, los protegen? En consecuencia, los Sabios no necesitan protección adicional.
כִּי אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן, אֲמַר לֵיהּ: מַאי טַעְמָא לָא תֵּימָא לֵיהּ מֵהָא: ״אֲנִי חוֹמָה וְשָׁדַי כַּמִּגְדָּלוֹת״; ״אֲנִי חוֹמָה״ – זוֹ תּוֹרָה, ״וְשָׁדַי כַּמִּגְדָּלוֹת״ –
Cuando Reish Lakish vino ante Rabí Yoḥanan y le informó del intercambio, Rabí Yoḥanan le dijo: ¿Cuál es la razón por la que no le citaste este versículo: “Yo soy un muro, y mis pechos son como torres” (Cantar de los Cantares 8:10), que puede explicarse de la siguiente manera: “Yo soy un muro”; esto se refiere a la Torah. “Y mis pechos son como torres”;