כְּאוֹתָהּ שֶׁשָּׁנִינוּ: כּוֹתְבִין שְׁטָר לַמּוֹכֵר אַף עַל פִּי שֶׁאֵין לוֹקֵחַ עִמּוֹ. כֵּיוָן שֶׁהֶחְזִיק זֶה בַּקַּרְקַע – נִקְנָה שְׁטָר בְּכׇל מָקוֹם שֶׁהוּא; וְזוֹ הִיא שֶׁשָּׁנִינוּ: נְכָסִים שֶׁאֵין לָהֶן אַחְרָיוּת נִקְנִין עִם נְכָסִים שֶׁיֵּשׁ לָהֶן אַחְרָיוּת, בְּכֶסֶף וּשְׁטָר וַחֲזָקָה!
Esto es como aquello que aprendimos en una mishná (167b): Un escriba puede escribir una escritura de venta para el vendedor incluso si el comprador no está con él cuando el vendedor presenta su solicitud. En un caso de este tipo, una vez que este comprador toma posesión de la tierra, la escritura se adquiere dondequiera que esté. Y esto es aquello que aprendimos en otra mishná (Kiddushin 26a): La propiedad que no sirve como garantía, es decir, los bienes muebles, puede ser adquirida junto con la propiedad que sirve como garantía, es decir, la tierra, cuando la tierra es adquirida por medio de la entrega de dinero, o por medio de la entrega de un documento, o por medio de tomar posesión. Esto muestra que una escritura de venta puede transferirse sin ningún acto de adquisición realizado para el documento, y ciertamente mediante palabras, lo que presenta una dificultad para la opinión de Rav Ashi.
אַגַּב שָׁאנֵי; דְּהָא מַטְבֵּעַ – דְּלָא נִיקְנֵי בַּחֲלִיפִין, וְאַגַּב אַרְעָא נִיקְנֵי.
La Guemará responde: Adquirir una escritura de venta por medio de la adquisición de tierra es diferente, ya que es similar a la adquisición mediante un objeto, y no por medio de palabras. La razón es que el dinero, que no puede adquirirse mediante intercambio simbólico, un acto formal de adquisición que efectúa la transferencia de propiedad de un objeto, aun así puede adquirirse por medio de tierra.
כִּי הָא דְּרַב פָּפָּא הֲווֹ לֵיהּ תְּרֵיסַר אַלְפֵי זוּזֵי בֵּי חוֹזָאֵי, אַקְנִינְהוּ נִיהֲלֵיהּ לְרַב שְׁמוּאֵל בַּר אַחָא אַגַּב אַסִּיפָּא דְבֵיתֵיהּ. כִּי אֲתָא, נְפַק לְאַפֵּיהּ עַד תְּווֹךְ.
Esto es como aquel incidente en el que Rav Pappa había depositado doce mil dinares con guardianes en Bei Ḥozai. Él transfirió la propiedad del dinero en Bei Ḥozai a su agente Rav Shmuel bar Aḥa por medio del umbral de su casa. La Guemará añade: Cuando Rav Shmuel bar Aḥa vino de Bei Ḥozai con el dinero, Rav Pappa estaba tan feliz de que le trajera su dinero que salió todo el camino hasta Tavakh para saludar lo.
אֲבָל לֹא מָכַר לֹא אֶת הָעֲבָדִים וְלֹא אֶת הַמַּרְצוּפִין וְלֹא אֶת הָאַנְתִיקֵי וְכוּ׳. מַאי ״אַנְתִיקֵי״? אָמַר רַב פָּפָּא: עִיסְקָא דִּבְגַוַּוהּ.
§ La mishná enseña que cuando alguien vende un barco, también ha vendido varios otros artículos; pero no ha vendido los esclavos, ni las bolsas de embalaje, ni el antikei. Pero cuando dijo al comprador: Estás comprando el barco y todo lo que contiene, todo esto también se vende. La Guemará pregunta: ¿Qué significa antikei? Rav Pappa dijo: Significa la mercancía que está en el barco. Esta mercancía no se vende junto con el barco.
מַתְנִי׳ מָכַר אֶת הַקָּרוֹן – לֹא מָכַר אֶת הַפְּרָדוֹת, מָכַר אֶת הַפְּרָדוֹת – לֹא מָכַר אֶת הַקָּרוֹן. מָכַר אֶת הַצֶּמֶד – לֹא מָכַר אֶת הַבָּקָר, מָכַר אֶת הַבָּקָר – לֹא מָכַר אֶת הַצֶּמֶד. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: הַדָּמִים מוֹדִיעִין. כֵּיצַד? אָמַר לוֹ: ״מְכוֹר לִי צִימְדָּךְ בְּמָאתַיִם זוּז״ – הַדָּבָר יָדוּעַ שֶׁאֵין הַצֶּמֶד בְּמָאתַיִם זוּז. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין הַדָּמִים רְאָיָה.
MISHNÁ: Quien vendió una carreta [hakkaron] no vendió las mulas que tiran de la carreta. Del mismo modo, si alguien vendió las mulas, no vendió la carreta. Quien vendió un yugo [hatzemed] no vendió los bueyes, y quien vendió los bueyes no vendió el yugo. Rabí Yehuda dice: La suma de dinero indica lo que uno ha vendido. ¿Cómo es eso? Si el comprador le dijo al vendedor: Véndeme tu yugo por doscientos dinares, dado que es cosa sabida que un yugo no es vendido por doscientos dinares, claramente pretendía comprar también los bueyes. Y los Sabios dicen: La suma de dinero no es prueba.
גְּמָ׳ תָּנֵי רַב תַּחְלִיפָא בַּר מַעְרְבָא קַמֵּיהּ דְּרַבִּי אֲבָהוּ: מָכַר אֶת הַקָּרוֹן – מָכַר אֶת הַפְּרָדוֹת. וְהָא אֲנַן ״לֹא מָכַר״ תְּנַן! אֲמַר לֵיהּ: אִיסְמְיַיהּ? אֲמַר לֵיהּ: לָא, תִּיתַּרְגֵּם מַתְנִיתָיךְ בַּאֲדוּקִין בּוֹ.
GUEMARÁ:Rav Taḥlifa, del Oeste, es decir, Eretz Yisrael, enseñó una baraita ante Rabí Abbahu. Si alguien vendió una carreta, vendió también las mulas junto con ella. Rabí Abbahu preguntó: ¿Pero no aprendimos en la mishná que no vendió las mulas? Rav Taḥlifa le dijo: ¿Debo borrar esta baraita, por ser incorrecta? Rabí Abbahu le dijo: No, no la borres; debes explicar que tu baraita se refiere a un caso en el que las mulas están atadas a la carreta. En esa situación, quien compra la carreta recibe también las mulas.
מָכַר אֶת הַצֶּמֶד – לֹא מָכַר אֶת הַבָּקָר וְכוּ׳. הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דְּקָרוּ לְצִימְדָּא ״צִימְדָּא״ וּלְבָקָר ״בָּקָר״ – פְּשִׁיטָא; צִימְדָּא זַבֵּין לֵיהּ, בָּקָר לָא זַבֵּין לֵיהּ! וְאֶלָּא דְּקָרוּ לֵיהּ נָמֵי לְבָקָר ״צִימְדָּא״? כּוּלֵּיהּ זַבֵּין לֵיהּ!
La mishná enseña: Quien vendió un yugo no vendió los bueyes; y los Rabinos y Rabí Yehuda discrepan sobre si la suma de dinero prueba exactamente qué fue vendido. La Guemará analiza su desacuerdo: ¿Cuáles son las circunstancias? Si decimos que la mishná se refiere a un lugar donde llaman a un yugo: Tzimda, y llaman a los bueyes: Bakar, es obvio que le vendió un yugo y no le vendió los bueyes. Pero si la mishná se refiere a un lugar donde también llaman a los bueyes: Tzimda, entonces el vendedor le vendió todo.
לָא צְרִיכָא, בְּאַתְרָא דְּקָרוּ לֵיהּ לְצִימְדָּא ״צִימְדָּא״ וּלְבָקָר ״בָּקָר״, וְאִיכָּא נָמֵי דְּקָרוּ לְבָקָר ״צִימְדָּא״; רַבִּי יְהוּדָה סָבַר: הַדָּמִים מוֹדִיעִין, וְרַבָּנַן סָבְרִי: אֵין הַדָּמִים רְאָיָה. וְאִי אֵין הַדָּמִים רְאָיָה, לֶיהֱוֵי בִּיטּוּל מִקָּח!
La Guemará explica: No, su disputa es necesaria en un lugar donde llaman a un yugo: Tzimda, y llaman a los bueyes: Bakar, pero también hay quienes llaman a los bueyes: Tzimda. Como no está claro qué se quiere decir con el término: Tzimda, Rabí Yehuda sostiene que la suma de dinero indica si compró un yugo o bueyes, y los Rabinos sostienen que la cantidad de dinero no sirve como prueba. La Guemará pregunta: Pero si la cantidad de dinero no sirve como prueba, entonces, en un caso en que el comprador pagó doscientos dinares y recibió solo un yugo, que la transacción sea anulada.