קְנִיגְיָא עִם לִוְיָתָן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַתִּמְשֹׁךְ לִוְיָתָן בְּחַכָּה וּבְחֶבֶל תַּשְׁקִיעַ לְשֹׁנוֹ״, וְאִלְמָלֵא הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עוֹזְרוֹ – אֵין יָכוֹל לוֹ; שֶׁנֶּאֱמַר: ״הָעֹשׂוֹ יַגֵּשׁ חַרְבּוֹ״.
una caza del leviatán, como está dicho: “¿Puedes sacar al leviatán con un anzuelo? ¿O presionar su lengua con una cuerda?” (Job 40:25). Y si el Santo, Bendito sea, no estuviera ayudando a Gabriel, él no sería capaz de cazarlo, como está dicho: “Solo Aquel que lo hizo puede acercar Su espada a él” (Job 40:19).
כִּי אֲתָא רַב דִּימִי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּשָׁעָה שֶׁלִּוְיָתָן רָעֵב, מוֹצִיא הֶבֶל מִפִּיו וּמַרְתִּיחַ כׇּל מֵימוֹת שֶׁבַּמְּצוּלָה – שֶׁנֶּאֱמַר: ״יַרְתִּיחַ כַּסִּיר מְצוּלָה״. וְאִלְמָלֵא מַכְנִיס רֹאשׁוֹ לְגַן עֵדֶן – אֵין כׇּל בְּרִיָּה יְכוֹלָה לַעֲמוֹד בְּרֵיחוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יָם יָשִׂים כְּמֶרְקָחָה״.
Cuando Rav Dimi llegó de Eretz Yisrael a Babilonia, dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Cuando el leviatán tiene hambre, produce aliento de su boca y con ello hace hervir todas las aguas de las profundidades del mar. Como está dicho: “Él hace hervir lo profundo como una olla” (Job 41:23). Y si el leviatán no pusiera su cabeza en el Jardín del Edén, ninguna criatura podría soportar su fétido olor, como está dicho: “Él hace del mar como una mezcla hirviente [merkaḥa]” (Job 41:23), y el término merkaḥa también se usa para describir algo con olor (véase Éxodo 30:25).
וּבְשָׁעָה שֶׁצָּמֵא – עוֹשֶׂה תְּלָמִים תְּלָמִים בַּיָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אַחֲרָיו יָאִיר נָתִיב״. אָמַר רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב: אֵין תְּהוֹם חוֹזֵר לְאֵיתָנוֹ עַד שִׁבְעִים שָׁנָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יַחְשֹׁב תְּהוֹם לְשֵׂיבָה״ – וְאֵין ״שֵׂיבָה״ פְּחוּתָה מִשִּׁבְעִים.
Y cuando tiene sed, hace muchos surcos en el mar, como está dicho: “Hace resplandecer un sendero tras de sí” (Job 41:24). Rav Aḥa bar Yaakov dice: Después de que el leviatán bebe del mar, la profundidad del mar no vuelve a su condición normal hasta que hayan pasado setenta años, como está dicho: “Se pensaría que el abismo tiene canas” (Job 41:24), y las canas indican a una persona que tiene no menos de setenta años.
אָמַר רַבָּה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: עָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לַעֲשׂוֹת סְעוּדָה לַצַּדִּיקִים מִבְּשָׂרוֹ שֶׁל לִוְיָתָן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יִכְרוּ עָלָיו חַבָּרִים״; וְאֵין ״כֵּרָה״ אֶלָּא סְעוּדָה – שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּכְרֶה לָהֶם כֵּרָה גְדוֹלָה וַיֹּאכְלוּ וַיִּשְׁתּוּ״; וְאֵין ״חֲבֵרִים״ אֶלָּא תַּלְמִידֵי חֲכָמִים – שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַיּוֹשֶׁבֶת בַּגַּנִּים, חֲבֵרִים מַקְשִׁיבִים לְקוֹלֵךְ, הַשְׁמִיעִנִי״.
Rabba dice que Rabí Yoḥanan dice: En el futuro, el Santo, bendito sea Él, hará un banquete para los justos con la carne del leviatán, como está dicho: “Los ḥabbarim harán un banquete [yikhru] de él” (Job 40:30). Y kera significa nada más que un banquete, como está dicho: “Y él les preparó [va’yikhreh] un gran banquete [kera]; y comieron y bebieron” (II Reyes 6:23). Y ḥabbarim significa nada más que eruditos de la Torah, como está dicho: “Tú que habitas en los jardines, los compañeros [ḥaverim] escuchan tu voz; hazme oírla” (Cantar de los Cantares 8:13). Este versículo se interpreta como referido a los eruditos de la Torah, que escuchan la voz de Dios.
וְהַשְּׁאָר – מְחַלְּקִין אוֹתוֹ, וְעוֹשִׂין בּוֹ סְחוֹרָה בְּשׁוּקֵי יְרוּשָׁלַיִם – שֶׁנֶּאֱמַר: ״יֶחֱצוּהוּ בֵּין כְּנַעֲנִים״; וְאֵין ״כְּנַעֲנִים״ אֶלָּא תַּגָּרִים – שֶׁנֶּאֱמַר: ״כְּנַעַן בְּיָדוֹ מֹאזְנֵי מִרְמָה לַעֲשֹׁק אָהֵב״. וְאִי בָּעֵית אֵימָא, מֵהָכָא: ״אֲשֶׁר סֹחֲרֶיהָ שָׂרִים, כִּנְעָנֶיהָ נִכְבַּדֵּי אָרֶץ״.
Y con respecto al resto del leviatán, lo dividirán y lo usarán para el comercio en los mercados de Jerusalén, como está dicho: “Lo repartirán entre los kena’anim” (Job 40:30). Y kena’anim no significa otra cosa que comerciantes, como está dicho: “En cuanto al mercader [kena’an], las balanzas del engaño están en su mano. Ama oprimir” (Oseas 12:8). Y si quieres, di que la prueba es de aquí: “Cuyos mercaderes son príncipes, cuyos traficantes [kinaneha] son los honorables de la tierra” (Isaías 23:8).
וְאָמַר רַבָּה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: עָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לַעֲשׂוֹת סוּכָּה לַצַּדִּיקִים מֵעוֹרוֹ שֶׁל לִוְיָתָן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הַתְמַלֵּא בְשֻׂכּוֹת עוֹרוֹ״. זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ סוּכָּה, לֹא זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ צִלְצָל; שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְצִלְצַל דָּגִים רֹאשׁוֹ״.
Y Rabba dice que Rabí Yoḥanan dice: En el futuro, el Santo, Bendito sea Él, preparará una sucá para los justos con la piel del leviatán, como está dicho: “¿Puedes llenar su piel de arpones [besukkot]?” (Job 40:31). Si alguien es merecedor de ser llamado justo, se le prepara una sucá completa con la piel del leviatán; si alguien no es merecedor de este honor, se prepara una cubierta para su cabeza, como está dicho: “¿O su cabeza con lanzas de pesca?” (Job 40:31).
זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ צִלְצָל, לֹא זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ עֲנָק; שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַעֲנָקִים לְגַרְגְּרֹתֶיךָ״. זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ עֲנָק, לֹא זָכָה – עוֹשִׂין לוֹ קָמֵיעַ; שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְתִקְשְׁרֶנּוּ לְנַעֲרוֹתֶיךָ״.
Si alguien es merecedor al menos de esta recompensa, se le prepara una cubierta, y si alguien no es merecedor, se le prepara un collar, como está dicho: “Y collares alrededor de tu cuello” (Proverbios 1:9). Si alguien es en cierta medida merecedor, se le prepara un collar, y si alguien no es merecedor ni siquiera de esto, solo se le prepara un amuleto de la piel del leviatán, como está dicho: “¿O lo atarás para tus doncellas?” (Job 40:29), es decir, se le prepara un pequeño amuleto, como los amuletos atados al cuello de los niños.
וְהַשְּׁאָר – פּוֹרְסוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל חוֹמוֹת יְרוּשָׁלַיִם, וְזִיווֹ מַבְהִיק מִסּוֹף הָעוֹלָם וְעַד סוֹפוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהָלְכוּ גוֹיִם לְאוֹרֵךְ, וּמְלָכִים לְנֹגַהּ זַרְחֵךְ״.
Y con respecto a la parte restante de la piel del leviatán, el Santo, Bendito sea Él, la extiende sobre los muros de Jerusalén, y su gloria irradia de un extremo del mundo hasta el otro extremo. Como está dicho: “Y las naciones andarán a tu luz, y los reyes al resplandor de tu amanecer” (Isaías 60:3).
״וְשַׂמְתִּי כַּדְכֹד שִׁמְשֹׁתַיִךְ״ – אָמַר רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי: פְּלִיגִי תְּרֵי מַלְאֲכֵי בִּרְקִיעָא – גַּבְרִיאֵל וּמִיכָאֵל; וְאָמְרִי לַהּ תְּרֵי אָמוֹרָאֵי בְּמַעְרְבָא, וּמַאן אִינּוּן – יְהוּדָה וְחִזְקִיָּה בְּנֵי רַבִּי חִיָּיא; חַד אָמַר: שׁוֹהַם, וְחַד אָמַר: יָשְׁפֵה. אָמַר לְהוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: לֶהֱוֵי כְּדֵין וּכְדֵין.
§ Con respecto a la gloria futura de Jerusalén, la Guemará interpreta el versículo: “Y haré tus pináculos de kadkhod” (Isaías 54:12). Rabí Shmuel bar Naḥmani dijo: Dos ángeles en el cielo, Gabriel y Miguel, discrepan con respecto al material que se usará para formar los muros de Jerusalén. Y algunos dicen que esta disputa es entre dos amora’im en el Oeste, es decir, Eretz Yisrael. ¿Y quiénes son? Son Yehuda y Ḥizkiyya, los hijos de Rabí Ḥiyya. Uno dijo que serán hechos de ónice, y uno dijo de jaspe. El Santo, Bendito sea, les dijo: Que sea así [kedein] y así [ukhedein], es decir, que sean formados de ambos juntos. Este compromiso está indicado por la palabra kadkhod, una combinación de esto [kedein] y aquello [ukhedein].
״וּשְׁעָרַיִךְ לְאַבְנֵי אֶקְדָּח״ – כִּי הָא דְּיָתֵיב רַבִּי יוֹחָנָן וְקָא דָרֵישׁ: עָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהָבִיא אֲבָנִים טוֹבוֹת וּמַרְגָּלִיּוֹת שֶׁהֵם שְׁלֹשִׁים עַל שְׁלֹשִׁים, וְחוֹקֵק בָּהֶן עֶשֶׂר עַל עֶשְׂרִים, וּמַעֲמִידָן בְּשַׁעֲרֵי יְרוּשָׁלַיִם. לִגְלֵג עָלָיו אוֹתוֹ תַּלְמִיד: הַשְׁתָּא כְּבֵיעֲתָא דְצִיצְלָא לָא מַשְׁכְּחִינַן, כּוּלֵּי הַאי מַשְׁכְּחִינַן?!
La Guemará analiza el resto de ese versículo: “Y tus puertas de piedras preciosas” (Isaías 54:12). Esto debe entenderse a la luz de aquel incidente en el que Rabí Yoḥanan se sentó y enseñó: En el futuro, el Santo, Bendito sea, traerá piedras preciosas y perlas de treinta por treinta codos, y abrirá en ellas un hueco de diez por veinte codos y las colocará en las puertas de Jerusalén. Cierto alumno sin nombre se burló de él, diciendo: Ahora no encontramos piedras preciosas ni siquiera del tamaño de un huevo de paloma, y aun así ¿encontraremos todo esto?
לְיָמִים הִפְלִיגָה סְפִינָתוֹ בַּיָּם, חֲזָא מַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת דְּיָתְבִי וְקָא מְינַסְּרִי אֲבָנִים טוֹבוֹת וּמַרְגָּלִיּוֹת שֶׁהֵם שְׁלֹשִׁים עַל שְׁלֹשִׁים, וְחָקוּק בָּהֶן עֶשֶׂר בְּרוּם עֶשְׂרִים. אֲמַר לְהוּ: הָנֵי לְמַאן? אֲמַרוּ לֵיהּ: שֶׁעָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהַעֲמִידָן בְּשַׁעֲרֵי יְרוּשָׁלַיִם. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן, אֲמַר לֵיהּ: דְּרוֹשׁ רַבִּי, לְךָ נָאֶה לִדְרוֹשׁ, כַּאֲשֶׁר אָמַרְתָּ כֵּן רָאִיתִי. אָמַר לוֹ: רֵיקָא! אִלְמָלֵא לֹא רָאִיתָ – לֹא הֶאֱמַנְתָּ; מְלַגְלֵג עַל דִּבְרֵי חֲכָמִים אַתָּה! נָתַן עֵינָיו בּוֹ, וְנַעֲשָׂה גַּל שֶׁל עֲצָמוֹת.
Después de un período de tiempo, el barco de aquel estudiante se hizo a la mar, donde vio ángeles ministradores sentados serrando piedras preciosas y perlas de treinta por treinta codos, y en ellas estaban ahuecados orificios de diez por veinte codos. Él dijo a los ángeles: ¿Para quiénes son estas? Ellos le dijeron que en el futuro, el Santo, Bendito sea Él, las colocará en las puertas de Jerusalén. Más tarde, el estudiante vino ante Rabí Yoḥanan y le dijo: Continúa interpretando, maestro mío, es apropiado que interpretes, pues vi exactamente como dijiste. Rabí Yoḥanan le dijo: Hombre indigno, si no hubieras visto, no habrías creído; claramente, te estás burlando de las palabras de los Sabios. Rabí Yoḥanan puso sus ojos sobre él, y el estudiante murió al instante y se convirtió en un montón de huesos.
מֵיתִיבִי: ״וָאוֹלֵךְ אֶתְכֶם קוֹמְמִיּוּת״ – רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: מָאתַיִם אַמָּה, כִּשְׁתֵּי קוֹמוֹת שֶׁל אָדָם הָרִאשׁוֹן.
La Guemará plantea una objeción contra la declaración de Rabí Yoḥanan, basándose en una baraita. El versículo dice: “Y os haré andar erguidos [komemiyyut]” (Levítico 26:13). Rabí Meir dice: En el futuro, el pueblo judío tendrá la estatura de doscientos codos, equivalente al doble de la altura [komot] de Adán, el primer hombre, cuya altura era de cien codos. Rabí Meir interpreta la palabra komemiyyut como dos komot.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מֵאָה אַמָּה, כְּנֶגֶד הֵיכָל וּכְתָלָיו – שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֲשֶׁר בָּנֵינוּ כִּנְטִעִים מְגֻדָּלִים בִּנְעוּרֵיהֶם, בְּנוֹתֵינוּ כְזָוִיֹּת מְחֻטָּבוֹת תַּבְנִית הֵיכָל״! כִּי קָאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן – לְכַוֵּוי דְּבֵי זִיקָא.
Rabí Yehuda dice: Tendrán la estatura de cien codos, correspondientes al Santuario y sus muros, como está dicho: “Nosotros, cuyos hijos son como plantas crecidas en su juventud; cuyas hijas son como pilares de esquina tallados según la forma del Santuario” (Salmos 144:12). Pero si cada uno de ellos mide cien codos de altura, ¿cómo podrían los judíos entrar por las puertas de Jerusalén, cuya puerta de entrada medirá diez por veinte codos, como afirmó Rabí Yoḥanan? La Guemará responde: Cuando Rabí Yoḥanan declaró esa idea, no se refería a las puertas mismas, sino a las ventanas que permiten la entrada del viento.
וְאָמַר רַבָּה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: עָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לַעֲשׂוֹת שֶׁבַע חוּפּוֹת לְכׇל צַדִּיק וְצַדִּיק, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבָרָא ה׳ עַל כׇּל מְכוֹן הַר צִיּוֹן וְעַל מִקְרָאֶהָ עָנָן יוֹמָם, וְעָשָׁן וְנֹגַהּ אֵשׁ לֶהָבָה לָיְלָה, כִּי עַל כׇּל כָּבוֹד חֻפָּה״ – מְלַמֵּד שֶׁכׇּל אֶחָד וְאֶחָד עוֹשֶׂה לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא חוּפָּה לְפִי כְּבוֹדוֹ.
§ Y Rabba dice que Rabí Yoḥanan dice: En el futuro, el Santo, Bendito sea, hará siete doseles para todos y cada uno de los justos, como está dicho: “Y el Señor creará sobre toda la morada del Monte Sion, y sobre los convocados a ella, una nube y humo de día, y el resplandor de un fuego llameante de noche; porque sobre toda la gloria habrá un dosel” (Isaías 4:5). Esto enseña que para todos y cada uno de los justos, el Santo, Bendito sea, le hace un dosel siete veces, de acuerdo con su honor, es decir, los individuos más grandes reciben doseles más grandiosos y más grandes.
עָשָׁן בַּחוּפָּה לָמָּה? אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: שֶׁכׇּל מִי שֶׁעֵינָיו צָרוֹת בְּתַלְמִידֵי חֲכָמִים בָּעוֹלָם הַזֶּה, מִתְמַלְּאוֹת עֵינָיו עָשָׁן לָעוֹלָם הַבָּא. וְאֵשׁ בַּחוּפָּה לָמָּה? אָמַר רַבִּי חֲנִינָא: מְלַמֵּד שֶׁכׇּל אֶחָד וְאֶחָד נִכְוֶה מֵחוּפָּתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ. אוֹי לָהּ לְאוֹתָהּ בּוּשָׁה, אוֹי לָהּ לְאוֹתָהּ כְּלִימָה.
La Guemará plantea una pregunta con respecto al versículo citado anteriormente: ¿Por qué habría de haber humo en una jupá? Rabí Ḥanina dijo: Es porque cualquiera cuyos ojos son estrechos, es decir, es tacaño, hacia los eruditos de la Torah en este mundo, sus ojos se llenan de humo en el Mundo Venidero. ¿Y por qué habría de haber fuego en una jupá? Rabí Ḥanina dijo: Esto enseña que todos y cada uno son quemados por la vergüenza ante el tamaño de la jupá del otro, y dice: ¡Ay de esta vergüenza, ay de esta humillación, pues no merecí una jupá tan grande como la suya.
כַּיּוֹצֵא בַּדָּבָר אַתָּה אוֹמֵר: ״וְנָתַתָּה מֵהוֹדְךָ עָלָיו״ – וְלֹא כׇּל הוֹדְךָ; זְקֵנִים שֶׁבְּאוֹתוֹ הַדּוֹר אָמְרוּ: פְּנֵי מֹשֶׁה כִּפְנֵי חַמָּה, פְּנֵי יְהוֹשֻׁעַ כִּפְנֵי לְבָנָה; אוֹי לָהּ לְאוֹתָהּ בּוּשָׁה, אוֹי לָהּ לְאוֹתָהּ כְּלִימָּה.
De manera similar, tú puedes decir que Dios le dijo a Moisés acerca de Josué: “Y pondrás de tu honor sobre él” (Números 27:20), lo que indica que debes poner parte de tu honor, pero no todo tu honor. Los ancianos de aquella generación dijeron: El rostro de Moisés brillaba como el rostro del sol; el rostro de Josué era como el rostro de la luna. ¡Ay de esta vergüenza, ay de esta desgracia, pues no merecimos otro líder de la estatura de Moisés.
אָמַר רַבִּי חָמָא בַּר חֲנִינָא: עֶשֶׂר חוּפּוֹת עָשָׂה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְאָדָם הָרִאשׁוֹן בְּגַן עֵדֶן – שֶׁנֶּאֱמַר: ״בְּעֵדֶן גַּן אֱלֹהִים הָיִיתָ, כׇּל אֶבֶן יְקָרָה וְגוֹ׳״. מָר זוּטְרָא אָמַר: אַחַת עֶשְׂרֵה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כׇּל אֶבֶן יְקָרָה״. אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: וְגָרוּעַ שֶׁבְּכוּלָּן – זָהָב, דְּקָא חָשֵׁיב לֵיהּ לְבַסּוֹף.
Rabí Ḥama bar Ḥanina dice: El Santo, bendito sea Él, hizo diez doseles para Adán, el primer hombre, en el Jardín del Edén; como está dicho a Hiram, rey de Tiro: “Estabas en Edén, el jardín de Dios; toda piedra preciosa era tu cobertura: el cornalina, el topacio y la esmeralda, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, el carbunclo y la esmeralda verde, y el oro; la hechura de tus tamboriles y de tus engastes estaba en ti; fueron preparados el día en que fuiste creado” (Ezequiel 28:13). Este versículo menciona diez elementos, desde la cornalina hasta el oro. Mar Zutra dijo: Había once doseles, como dice: “Toda piedra preciosa”, que también forma parte del cómputo. Rabí Yoḥanan dijo: Y el peor de todos ellos era el oro, ya que se cuenta al final, lo que indica que los otros elementos son más valiosos.
מַאי ״מְלֶאכֶת תֻּפֶּיךָ וּנְקָבֶיךָ בָּךְ״? אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְחִירָם מֶלֶךְ צוֹר: ״בְּךָ נִסְתַּכַּלְתִּי, וּבָרָאתִי נְקָבִים נְקָבִים בָּאָדָם״. וְאִיכָּא דְאָמְרִי, הָכִי קָאָמַר: בְּךָ נִסְתַּכַּלְתִּי,
La Guemará pregunta: ¿Cuál es el significado de la frase: “La hechura de tus tambores y de tus orificios [nekavekha]” (Ezequiel 28:13)? Rav Yehuda dice que Rav dice: El Santo, Bendito sea, le dijo a Hiram, rey de Tiro: ¿Estabas tú en el Jardín del Edén cuando creé todo esto para ti? Te miré, vi que algún día reclamarías divinidad para ti mismo, y creé muchos orificios [nekavim] en el hombre, es decir, el sistema excretor, para que supieras que eres humano y no un dios. Y hay quienes dicen que esto es lo que Dios le dijo a Hiram: Te miré