וְאֶלָּא קַשְׁיָא ״הוֹאִיל וְיוֹנְקִין מִשְּׂדֵה הֶקְדֵּשׁ״!
La Guemará concluye exponiendo la dificultad: Pero esto es difícil, ya que el propio Rabí Shimón dijo que el algarrobo injertado y el tronco del sicómoro quedan consagrados junto con el campo puesto que extraen sus nutrientes de un campo consagrado, lo que indica que quien consagra actúa generosamente y no se reserva la tierra alrededor de los árboles.
אֶלָּא רַבִּי שִׁמְעוֹן – לְדִבְרֵיהֶם דְּרַבָּנַן קָאָמַר לְהוּ: לְדִידִי, כִּי הֵיכִי דְּמוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר, מַקְדִּישׁ נָמֵי בְּעַיִן רָעָה מַקְדִּישׁ – וְשַׁיּוֹרֵי מְשַׁיַּיר; לְדִידְכוּ, אוֹדוּ לִי מִיהָא דְּלֹא הִקְדִּישׁ אֶלָּא חָרוּב הַמּוּרְכָּב וְסַדַּן הַשִּׁקְמָה! וְאָמְרִי לֵיהּ רַבָּנַן: לָא שְׁנָא.
La Guemará explica: Más bien, debe entenderse que cuando Rabí Shimón expuso su dictamen en la mishná, no estaba expresando su propia opinión. Más bien, les hablaba a los Rabinos de acuerdo con su propia afirmación, y quiso decir: Según mi opinión, así como quien vende, vende de manera limitada, así también quien consagra, consagra de manera limitada y se reserva para sí terreno para nutrir los árboles. Por lo tanto, cuando alguien consagra un campo, ni siquiera el sicómoro y el algarrobo quedan consagrados junto con él. Pero según la opinión de ustedes, de que quien consagra lo hace generosamente, concédanme al menos que quien consagra un campo ha consagrado solo el algarrobo injertado y el tronco del sicómoro, porque reciben nutrientes del suelo consagrado, pero no ha consagrado los otros elementos que no son partes integrantes del campo. Y los Rabinos le dijeron: No hay diferencia entre los dos en este aspecto. Puesto que quien consagra un objeto lo hace generosamente, todo lo que se encuentra en el campo queda consagrado.
בְּמַאי אוֹקֵימְתָּא לַהּ – כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן? אֵימָא סֵיפָא: וְלֹא עוֹד, אֶלָּא אֲפִילּוּ הִקְדִּישׁ אֶת הָאִילָנוֹת וְחָזַר וְהִקְדִּישׁ אֶת הַקַּרְקַע, כְּשֶׁהוּא פּוֹדֶה – פּוֹדֶה אֶת הָאִילָנוֹת בְּשׇׁוְיֵיהֶן, וְחוֹזֵר וּפוֹדֶה בֵּית זֶרַע חוֹמֶר שְׂעוֹרִים בַּחֲמִשִּׁים שֶׁקֶל כָּסֶף.
La Guemará vuelve a la baraita que había concluido que fue enseñada de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, y pregunta: ¿De acuerdo con qué opinión interpretaste la baraita que trata sobre propiedad consagrada? Fue interpretada de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon. Pero di la cláusula final: Y además, incluso si uno consagra los árboles y luego después consagra la tierra, cuando los redime, redime los árboles por separado de acuerdo con su valor, y luego redime la tierra según la tarifa estándar, donde un área apta para la siembra de un ḥomer de semilla de cebada es redimida por cincuenta siclos de plata.
וְאִי רַבִּי שִׁמְעוֹן – לֵיזִיל בָּתַר פִּדְיוֹן, וְנִיפַּרְקוּ אַגַּב אַרְעַיְיהוּ – דְּהָא שָׁמְעִינַן לֵיהּ לְרַבִּי שִׁמְעוֹן דְּאָזֵיל בָּתַר פִּדְיוֹן!
Y si la baraita está de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, que siga la condición del campo en el momento de su redención, y así los árboles deben ser redimidos junto con su tierra, ya que en el momento de la redención tanto los árboles como la tierra están consagrados. Como ya hemos oído que Rabí Shimon sigue el momento de la redención, es decir, determina el precio al que un campo es redimido según el momento en que está siendo redimido.
דְּתַנְיָא: מִנַּיִן לַלּוֹקֵחַ שָׂדֶה מֵאָבִיו וְהִקְדִּישָׁהּ, וְאַחַר כָּךְ מֵת אָבִיו – מִנַּיִן שֶׁתְּהֵא לְפָנָיו כִּשְׂדֵה אֲחוּזָּה? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְאִם אֶת שְׂדֵה מִקְנָתוֹ אֲשֶׁר לֹא מִשְּׂדֵה אֲחֻזָּתוֹ״ – שָׂדֶה שֶׁאֵין רְאוּיָה לִהְיוֹת שְׂדֵה אֲחוּזָּה, יָצְתָה זוֹ – שֶׁרְאוּיָה לִהְיוֹת שְׂדֵה אֲחוּזָּה; דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן.
Como se enseña en una baraita: ¿De dónde se deriva que, con respecto a quien compra un campo de su padre y lo consagra, y después su padre muere, de modo que el campo ahora sería considerado suyo como herencia, de dónde se deriva que, con respecto a su redención, debe ser considerado ante él como un campo ancestral y no como un campo que compró? El versículo declara acerca de un campo que fue comprado: "Y si consagra al Señor un campo que ha comprado, que no es de sus campos ancestrales" (Levítico 27:22). El versículo habla específicamente de un campo que no es apto en el momento de su consagración para ser un campo ancestral, es decir, que nunca podría haberlo heredado en el futuro. Esta especificación excluye este campo que era apto para ser un campo ancestral de esta halakha, ya que finalmente habría llegado a ser suyo por herencia, incluso si no lo hubiera comprado. Esta es la declaración de Rabí Yehuda y Rabí Shimon.
רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: מִנַּיִן לַלּוֹקֵחַ שָׂדֶה מֵאָבִיו, וּמֵת אָבִיו וְאַחַר כָּךְ הִקְדִּישׁ, מִנַּיִן שֶׁתְּהֵא לְפָנָיו כִּשְׂדֵה אֲחוּזָּה? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְאִם אֶת שְׂדֵה מִקְנָתוֹ אֲשֶׁר לֹא מִשְּׂדֵה אֲחֻזָּתוֹ״ – שָׂדֶה שֶׁאֵינָהּ שְׂדֵה אֲחוּזָּה, יָצְתָה זוֹ – שֶׁהִיא שְׂדֵה אֲחוּזָּה.
La baraita continúa: Rabí Meir aprende una halakha diferente de este versículo, y dice: ¿De dónde se deriva que en el caso de alguien que compra un campo de su padre, y su padre muere, y después él consagra el campo, de dónde se deriva que debe ser considerado para él como un campo ancestral? El versículo dice: “Y si consagra al Señor un campo que ha comprado, que no es de sus campos ancestrales.” El versículo se refiere específicamente a un campo que no es ahora un campo ancestral en el momento de su consagración. Esta especificación excluye este campo, ya que, después de la muerte del padre, es un campo ancestral.
וְאִילּוּ רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן, הֵיכָא דְּמֵת אָבִיו וְאַחַר כָּךְ הִקְדִּישָׁהּ – לָא צְרִיכִי קְרָא; כִּי אִצְטְרִיךְ קְרָא – הֵיכָא דְּהִקְדִּישָׁהּ וְאַחַר כָּךְ מֵת אָבִיו.
Pero, según Rabí Yehuda y Rabí Shimon, no se requiere un versículo para enseñar que, en un caso en el que su padre muere y después él consagra el campo, este se considera un campo ancestral, ya que esto es obvio. Se requiere un versículo solo para enseñar la halakha en un caso en el que él consagra el campo después de haberlo comprado, y después su padre muere.
מְנָא לְהוּ? אִי מֵהַאי קְרָא, אֵימָא לְכִדְרַבִּי מֵאִיר הוּא דַּאֲתָא! אֶלָּא לָאו מִשּׁוּם דְּאָזְלִי בָּתַר פִּדְיוֹן?
La Guemará pregunta: ¿De dónde llegan Rabí Yehuda y Rabí Shimon a esta conclusión? Si la derivan solo de este versículo, se puede decir que el versículo vino para ser interpretado de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, en oposición a las opiniones de Rabí Yehuda y Rabí Shimon, ya que no hay una prueba clara en el versículo que apoye ninguna de las opiniones. Más bien, ¿no se debe a que ellos siguen el momento de la redención, y en el momento de la redención el padre está muerto, y el campo es el campo ancestral del hijo que actualmente está en posesión del tesoro del Templo?
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: לְעוֹלָם בְּעָלְמָא – רַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן לָא אָזְלִי בָּתַר פִּדְיוֹן; וְהָכָא, קְרָא אַשְׁכַּחוּ וּדְרוּשׁ – אִם כֵּן, לִכְתּוֹב קְרָא: ״וְאִם אֶת שְׂדֵה מִקְנָתוֹ אֲשֶׁר לֹא אֲחוּזָּתוֹ״, אִי נָמֵי ״שְׂדֵה אֲחוּזָּתוֹ״, מַאי ״אֲשֶׁר לֹא מִשְּׂדֵה אֲחֻזָּתוֹ״? אֶת שֶׁאֵינָהּ רְאוּיָה לִהְיוֹת שְׂדֵה אֲחוּזָּה, יָצְתָה זוֹ – שֶׁרְאוּיָה לִהְיוֹת שְׂדֵה אֲחוּזָּה.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dice: En realidad, puedo decirte que, en general, Rabí Yehuda y Rabí Shimon no siguen el tiempo de la redención, y por lo tanto su dictamen aquí no se basa en esta premisa. Pero aquí encontraron un versículo y lo interpretaron, pues, si el versículo debe entenderse como lo explicó Rabí Meir, entonces que el versículo diga: Y si consagra al Señor un campo que ha comprado, que no es su propiedad ancestral, o que diga: Que no es su campo ancestral. ¿Qué significa la expresión: “Que no es de sus campos ancestrales” (Levítico 27:22)? Significa que un campo que no es apto para llegar a ser un campo ancestral se considera un campo comprado. Eso excluye este campo, ya que es apto para ser un campo ancestral. Con base en esta explicación, la baraita que trata de quien consagra árboles puede, en efecto, entenderse de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon.
אָמַר רַב הוּנָא: חָרוּב הַמּוּרְכָּב וְסַדַּן הַשִּׁקְמָה – תּוֹרַת אִילָן עָלָיו, וְתוֹרַת קַרְקַע עָלָיו. תּוֹרַת אִילָן עָלָיו, דְּהֵיכָא דְּאַקְדֵּישׁ אוֹ זַבֵּין שְׁנֵי אִילָנוֹת וְהַאי – יֵשׁ לוֹ קַרְקַע. תּוֹרַת קַרְקַע עָלָיו, דְּלָא מִזְדַּבַּן אַגַּב אַרְעָא.
§ Rav Huna dice: Un algarrobo injertado y un tronco de sicómoro tienen ambos el estatus de árbol y el estatus de tierra. Cada uno de ellos tiene el estatus de árbol, de modo que, si alguien consagra o compra dos árboles y este algarrobo o sicómoro, también ha consagrado o comprado la tierra entre ellos, pues el sicómoro o el algarrobo se une a los otros dos árboles para formar una unidad de tres árboles que se llevan consigo su tierra. Y cada uno tiene el estatus de tierra, ya que no se vende junto con la tierra, como se explica en la mishná: quien vende un campo no ha vendido un algarrobo injertado ni un tronco de sicómoro que esté en el campo.
וְאָמַר רַב הוּנָא: עוֹמֶר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ סָאתַיִם – תּוֹרַת עוֹמֶר עָלָיו וְתוֹרַת גָּדִישׁ עָלָיו. תּוֹרַת עוֹמֶר עָלָיו, דִּשְׁנֵי עוֹמָרִים – שִׁכְחָה, שְׁנַיִם וָהוּא – אֵינָן שִׁכְחָה.
Y Rav Huna dice de manera similar: Una gran gavilla de grano que contiene dos se’a tiene tanto el estatus de gavilla como el estatus de montón con respecto a las halakhot de las gavillas olvidadas que deben dejarse para los pobres. Tiene el estatus de gavilla, pues el principio es que dos gavillas que fueron inadvertidamente dejadas en el campo son consideradas gavillas olvidadas que deben dejarse para los pobres, mientras que tres gavillas no necesitan dejarse para los pobres; más bien, el dueño del campo puede volver y tomarlas para sí. En este sentido, una gavilla de dos se’a se considera una sola gavilla, de modo que si uno olvidó dos gavillas y también esta gavilla que contiene dos se’a, las tres juntas son tres gavillas y no son consideradas gavillas olvidadas que deban dejarse para los pobres.
תּוֹרַת גָּדִישׁ עָלָיו, דִּתְנַן: עוֹמֶר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ סָאתַיִם, שְׁכָחוֹ – אֵין שִׁכְחָה.
Y tiene el estatus de un montón, como aprendimos en una mishná (Pe’a 6:6): En el caso de una gavilla que contiene dos se’a, si alguien la olvida en un campo, no se considera una gavilla olvidada que deba dejarse para los pobres, ya que su tamaño e importancia le otorgan el estatus de un montón, y no de una gavilla.
אָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ: חָרוּב הַמּוּרְכָּב וְסַדַּן הַשִּׁקְמָה – בָּאנוּ לְמַחְלוֹקֶת רַבִּי מְנַחֵם בַּר יוֹסֵי וְרַבָּנַן.
§ Rabba bar bar Ḥana dice que Reish Lakish dice: Con respecto a si un algarrobo injertado y un tronco de sicómoro quedan consagrados junto con un campo que una persona ha consagrado, hemos llegado a la disputa entre Rabbi Menaḥem bar Yosei y los Rabinos, pues Rabbi Menaḥem bar Yosei sostiene que no quedan consagrados, mientras que los Rabinos sostienen que sí.