הֲרֵי כּוּלָּן מְכוּרִין.
todos estos componentes se venden como parte de la venta de la casa.
גְּמָ׳ לֵימָא מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי מֵאִיר – דְּאִי רַבִּי מֵאִיר, הָא אָמַר: מָכַר אֶת הַכֶּרֶם – מָכַר תַּשְׁמִישֵׁי כֶרֶם!
GUEMARÁ: La Guemará sugiere: Digamos que la mishná que distingue entre diferentes tipos de objetos del hogar no está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir. Pues si está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, ¿acaso no dice él en una baraita (78b): Si alguien vendió un viñedo, ha vendido todos los utensilios del viñedo, incluidos los movibles? Lo mismo debería ser cierto para la venta de una casa.
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי מֵאִיר – הָתָם קְבִיעַ, הָכָא לָא קְבִיעַ. וְהָא מַפְתֵּחַ דּוּמְיָא דְּדֶלֶת קָתָנֵי – מָה דֶּלֶת דִּקְבִיעָא, אַף מַפְתֵּחַ דִּקְבִיעַ! אֶלָּא מְחַוַּורְתָּא, מַתְנִיתִין דְּלָא כְּרַבִּי מֵאִיר.
La Guemará responde: Tú puedes incluso decir que la mishná fue enseñada de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, ya que se puede establecer una distinción entre los dos casos. Allí, en el caso de un viñedo, la referencia es a utensilios que están fijos en el viñedo y nunca se retiran de él, y por lo tanto están incluidos en la venta, mientras que aquí, en el caso de una casa, la mishná se refiere a utensilios que no están fijos en la casa, y por lo tanto no forman parte de la venta. La Guemará objeta: Pero ¿acaso no la mishná enseña la halajá que rige una llave de manera similar a la halajá que rige la puerta, indicando que así como una puerta está fija en la casa, también una llave está fija en la casa? Más bien, está claro que la mishná no está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir.
תָּנוּ רַבָּנַן: הַמּוֹכֵר אֶת הַבַּיִת – מָכַר אֶת הַדֶּלֶת וְאֶת הַנֶּגֶר וְאֶת הַמַּנְעוּל, אֲבָל לֹא אֶת הַמַּפְתֵּחַ; מָכַר אֶת הַמַּכְתֶּשֶׁת הַחֲקוּקָה, אֲבָל לֹא אֶת הַקְּבוּעָה; מָכַר הָאִיצְטְרוֹבֵיל, אֲבָל לֹא אֶת הַקֶּלֶת, לֹא אֶת הַתַּנּוּר, וְלֹא אֶת הַכִּירַיִם, וְלֹא אֶת הָרֵיחַיִם. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: כׇּל הַמְחוּבָּר לַקַּרְקַע – הֲרֵי הוּא כַּקַּרְקַע.
Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta 3:1): Quien vende una casa ha vendido la puerta, el cerrojo de la puerta y la cerradura, pero no ha vendido la llave. Ha vendido el mortero excavado del suelo pero no el mortero que fue fijado al suelo después de su fabricación. Ha vendido la piedra de molino inferior fija pero no la piedra superior portátil. Y no ha vendido ni el horno, ni la estufa doble, ni el molino de mano. Rabí Eliezer dice: El principio es que cualquier objeto unido al suelo es considerado como el suelo e incluido en la venta.
בִּזְמַן שֶׁאָמַר לוֹ: ״הוּא וְכׇל מַה שֶּׁבְּתוֹכוֹ״ – הֲרֵי כּוּלָּן מְכוּרִין. בֵּין כָּךְ וּבֵין כָּךְ – לֹא מָכַר לֹא אֶת הַבּוֹר, וְלֹא אֶת הַדּוּת, וְלֹא אֶת הַיָּצִיעַ.
Cuando el vendedor dice al comprador: Te vendo la y todo lo que hay en ella, todos estos componentes se venden junto con la casa. Tanto en este caso como en aquel caso, no vendió ni el pozo ni la cisterna ni la galería, ya que se consideran entidades separadas que no forman parte de la casa en absoluto.
תָּנוּ רַבָּנַן: צִינּוֹר שֶׁחֲקָקוֹ וּלְבַסּוֹף קְבָעוֹ – פּוֹסֵל אֶת הַמִּקְוֶה. קְבָעוֹ וּלְבַסּוֹף חֲקָקוֹ – אֵינוֹ פּוֹסֵל אֶת הַמִּקְוֶה. מַנִּי? לָא רַבִּי אֱלִיעֶזֶר וְלָא רַבָּנַן.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: Un conducto que alguien ahuecó y después fijó al suelo o a una construcción invalida un baño ritual por medio del agua que conduce al baño. El agua en un baño ritual debe reunirse directamente de la lluvia o de una corriente, y no extraerse con recipientes. Si alguien ahuecó un tronco y lo usó para conducir agua al baño, esto se considera agua extraída, ya que usó un recipiente. En cambio, si lo fijó primero y después lo ahuecó, no invalida el baño ritual. Antes de que el tronco fuera ahuecado, ya estaba unido al suelo y se consideraba parte de él, y por lo tanto el acto de ahuecarlo no lo convierte en un recipiente. La Guemará pregunta: ¿De quién es esta opinión? Parece no ser ni la opinión de Rabí Eliezer, ni la de los Rabinos.
הֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר? אִילֵימָא רַבִּי אֱלִיעֶזֶר דְּבַיִת – דִּלְמָא הַיְינוּ טַעְמָא, דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר סָבַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר, וְרַבָּנַן סָבְרִי: מוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר!
La Guemará aclara la pregunta: ¿A qué opinión de Rabí Eliezer se refiere esto? Si decimos que se refiere a la opinión de Rabí Eliezer en la baraita mencionada anteriormente con respecto a la venta de una casa, según la cual cualquier objeto unido al suelo se considera parte de la casa y se vende junto con ella, hay una dificultad. Pues quizás este sea el razonamiento empleado en la disputa con respecto a la venta de una casa, que Rabí Eliezer sostiene que quien vende, vende generosamente cualquier cosa que esté unida al suelo, mientras que los Rabinos sostienen que quien vende, vende de manera restrictiva, vendiendo solo utensilios que cumplen una función intrínseca en la casa y nada más, incluso si están unidos al suelo. Pero esto no nos enseña nada sobre las opiniones de Rabí Eliezer y los Rabinos con respecto a un baño ritual.
וְאֶלָּא רַבִּי אֱלִיעֶזֶר דְּכַוֶּורֶת דְּבוֹרִים? דִּתְנַן: כַּוֶּורֶת דְּבוֹרִים – רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: הֲרֵי הִיא כַּקַּרְקַע – וְכוֹתְבִין עָלֶיהָ פְּרוֹזְבּוּל,
Sino más bien, la referencia debe ser a la opinión de Rabí Eliezer con respecto a una colmena. Como aprendimos en una mishná (Shevi’it 10:7): Con respecto a una colmena adherida al suelo con arcilla, Rabí Eliezer dice: Es como tierra, y por lo tanto se puede escribir un documento que impide que el Año Sabático cancele una deuda pendiente [prosbol] basándose en ella. Tal documento no puede escribirse a menos que el prestatario posea alguna tierra, y una colmena se considera como tierra para este propósito.