דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר, וְרַבָּנַן סָבְרִי: מוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר; וּדְקָאָמַר נָמֵי בְּעָלְמָא ״רַבִּי עֲקִיבָא לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר״ – מֵהָכָא.
Como sostiene Rabí Akiva que quien vende, vende generosamente, de modo que todo lo que no se excluye explícitamente de la venta se presume vendido, mientras que los Rabinos sostienen que quien vende, vende con mezquindad, de modo que todo lo que no se incluye explícitamente en la venta se presume no vendido. Y quizá aquello que también se declara de manera general: Rabí Akiva concuerda con su línea habitual de razonamiento, pues dice que quien vende, vende generosamente, se deriva de aquí.
מִמַּאי? דִּלְמָא רַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: אֵין אָדָם רוֹצֶה שֶׁיִּתֵּן מְעוֹתָיו וְיִדְרְסוּהוּ אֲחֵרִים, וְרַבָּנַן סָבְרִי: אֵין אָדָם רוֹצֶה שֶׁיִּטּוֹל מָעוֹת וְיִפְרַח בָּאֲוִיר!
La Guemará rechaza esta opinión y pregunta: ¿De dónde llegas a tal conclusión? Quizás Rabí Akiva y los Rabinos no discrepan acerca de si, en principio, una persona que vende, vende generosamente o con mezquindad, sino que su desacuerdo se limita a este caso específico. Pues Rabí Akiva sostiene que una persona no quiere gastar su dinero en la compra de una casa y luego tener que permitir que otros pisen su propiedad, y por lo tanto dice que el vendedor debe comprar para sí un camino a través del dominio del comprador para llegar a su pozo. Y los Rabinos sostienen que una persona no quiere recibir dinero por la venta de su casa y luego tener que volar por el aire para llegar a su pozo, y por lo tanto dicen que el vendedor presumiblemente se reservó para sí un camino hasta su pozo.
וְאֶלָּא מִסֵּיפָא – מְכָרָן לְאַחֵר, רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵינוֹ צָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: צָרִיךְ.
Más bien, la prueba proviene de la cláusula final de la mishná, que establece: Si el vendedor se quedó con la casa pero vendió el pozo y la cisterna a otro, Rabí Akiva dice: El comprador no necesita adquirir para sí un camino a través del dominio del vendedor. Pero los Rabinos dicen: Debe adquirir para sí un camino a través del dominio del vendedor. Los tanaím parecen discrepar en cuanto a si una persona que vende, vende generosamente o con mezquindad.
דִּלְמָא בְּהַאי פְּלִיגִי – דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: בָּתַר דַּעְתָּא דְלוֹקֵחַ אָזְלִינַן; וְרַבָּנַן סָבְרִי: בָּתַר דַּעְתָּא דְמוֹכֵר אָזְלִינַן!
La Guemará rechaza también esta prueba: Quizás discrepan acerca de lo siguiente: Rabí Akiva sostiene que seguimos la intención del comprador, pues suponemos que no habría comprado el pozo si tuviera que volar por el aire para llegar allí. Y los Rabinos sostienen que seguimos la intención del vendedor, pues presumiblemente no habría vendido el pozo si el comprador tuviera derecho a pisar la propiedad del vendedor para llegar a él.
אֶלָּא מֵהָא – לָא אֶת הַבּוֹר וְלֹא אֶת הַגַּת וְלֹא אֶת הַשּׁוֹבָךְ, בֵּין חֲרֵבִין בֵּין יְשׁוּבִין; וְצָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ, דִּבְרֵי רַבִּי עֲקִיבָא. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵינוֹ צָרִיךְ.
Más bien, la prueba de que estos tanna’im discrepan sobre si quien vende, vende generosamente o de manera restringida, proviene de esta mishná (71a), que enseña: Quien vende un campo, incluso si declara que está vendiendo todo lo que hay en él al comprador, no ha vendido ni la cisterna, ni el lagar, ni el palomar, ya sea que esté abandonado o en uso, ya que estos elementos no forman parte del campo mismo. Y el vendedor debe comprar para sí un camino a través del dominio del comprador para llegar a lo que sigue siendo suyo. Esta es la declaración de Rabí Akiva. Y los Rabinos dicen: El vendedor no necesita comprar un camino a través del dominio del comprador.
הָא תּוּ לְמָה לִי? אֶלָּא לָאו הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר, וְרַבָּנַן סָבְרִי: מוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר?
La Guemará explica la prueba: ¿Por qué necesito este dictamen también, si este caso que involucra la venta de un campo parece ser idéntico a aquel que involucra la venta de una casa? Más bien, ¿no nos enseña esto que Rabí Akiva sostiene que quien vende, vende generosamente, y por lo tanto el vendedor debe comprar para sí un camino hacia su propiedad, mientras que los Rabinos sostienen que quien vende, vende con mezquindad, y por lo tanto la compra de tal camino no es necesaria?
וְדִלְמָא אַשְׁמְעִינַן בַּיִת, וְקָא מַשְׁמַע לַן שָׂדֶה; וּצְרִיכָא, דְּאִי אַשְׁמְעִינַן בַּיִת – מִשּׁוּם דְּבָעֵי צְנִיעוּתָא, אֲבָל שָׂדֶה – אֵימָא לָא;
La Guemará rechaza esta opinión: Quizás la primera mishná nos enseñó esta disputa con respecto a una casa, y la mishná posterior nos enseña esta disputa con respecto a un campo. Y aunque esto pueda parecer redundante, ambos fallos son necesarios, pues si la mishná nos hubiera enseñado esta halajá solo con respecto a una casa, yo habría dicho que el comprador es particular acerca de que la gente pase por su casa, porque desea privacidad allí. Y es por esta razón que Rabí Akiva dice que, en ausencia de una estipulación explícita, el vendedor debe comprar para sí mismo un camino hasta el pozo. Pero en el caso de un campo, que está expuesto a todos, digamos que el comprador no se preocupa por la privacidad.
וְאִי אַשְׁמְעִינַן שָׂדֶה – מִשּׁוּם דְּקָשֵׁי לֵיהּ דַּוְושָׁא; אֲבָל בַּיִת – אֵימָא לָא.
Y, a la inversa, si la mishna nos hubiera enseñado esta halakha solo con respecto a un campo, yo habría dicho que el comprador es estricto respecto a que la gente pase por su campo, porque pisotear el campo le es perjudicial. Y por esta razón Rabí Akiva dice que el vendedor debe comprarse para sí un camino hasta el pozo. Pero en el caso de una casa, que no se ve afectada negativamente por pasar a través de ella, di que el comprador no se opone a que el vendedor pase por allí.
אֶלָּא מִסֵּיפָא – מְכָרָן לְאַחֵר, רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵינוֹ צָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: צָרִיךְ.
Más bien, la prueba de que Rabí Akiva y los Rabinos discrepan sobre si quien vende, vende generosamente o con mezquindad proviene de la cláusula final de esa mishná (71a), que enseña: Pero si el vendedor se quedó con el campo, pero vendió la cisterna y el lagar a otra persona, Rabí Akiva dice: El comprador no necesita comprar para sí un camino a través del dominio del vendedor para llegar a lo que ha comprado, ya que quien vende, vende generosamente. Pero los Rabinos dicen: Él debe comprar para sí un camino a través del dominio del vendedor.
הָא תּוּ לְמָה לִי? הַיְינוּ הָךְ! אֶלָּא לָאו הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר, וְרַבָּנַן סָבְרִי: מוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר? שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará explica la prueba: ¿Por qué también necesito esto, dado que este caso que involucra la venta de un pozo o un lagar en un campo es idéntico a aquel que involucra la venta de un pozo o una cisterna en una casa? Más bien, ¿no nos enseña esto que Rabí Akiva sostiene que quien vende, vende generosamente, mientras que los Rabinos sostienen que quien vende, vende con mezquindad? La Guemará confirma: Concluye de las cláusulas finales de estas mishnayot que así es.
אִיתְּמַר, רַב הוּנָא אָמַר רַב:
Se declaró que los amora’im discrepan sobre cómo debe decidirse la halakha con respecto a esta cuestión. Rav Huna dice que Rav dice: