זִיל הָאִידָּנָא וְתָא לִמְחַר. בְּלֵילְיָא, שַׁדַּר קַצְיֵיהּ לְהָהוּא דִּידֵיהּ.
Ve ahora y vuelve mañana. Por la noche, el rabino Yannai envió e hizo que alguien cortara aquel árbol que le pertenecía a él.
לִמְחַר אֲתָא לְקַמֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: זִיל קוֹץ. אָמַר לֵיהּ: הָא מָר נָמֵי אִית לֵיהּ! אָמַר לֵיהּ: זִיל חֲזִי; אִי קוּץ דִּידִי – קוֹץ דִּידָךְ, אִי לָא קוּץ דִּידִי – לָא תִּקּוֹץ אַתְּ.
Al día siguiente, aquel hombre compareció ante Rabí Yannai, quien le dijo: Ve, corta tu árbol. El hombre le dijo: Pero el Maestro también tiene un árbol que se inclina hacia el dominio público. Rabí Yannai le dijo: Ve y mira: Si el mío es cortado, entonces corta el tuyo; si el mío no es cortado, no tienes que cortar el tuyo tampoco.
מֵעִיקָּרָא מַאי סְבַר וּלְבַסּוֹף מַאי סְבַר? מֵעִיקָּרָא סְבַר: נִיחָא לְהוּ לִבְנֵי רְשׁוּת הָרַבִּים, דְּיָתְבִי בְּטוּלֵּיהּ. כֵּיוָן דַּחֲזָא דְּקָא מְעַכְּבִי, שַׁדַּר קַצְיֵיהּ. וְלֵימָא לֵיהּ: זִיל קוֹץ דִּידָךְ, וַהֲדַר אֶקּוֹץ דִּידִי! מִשּׁוּם דְּרֵישׁ לָקִישׁ, דְּאָמַר: ״הִתְקוֹשְׁשׁוּ וָקוֹשּׁוּ״ – קְשׁוֹט עַצְמְךָ וְאַחַר כָּךְ קְשׁוֹט אֲחֵרִים.
La Guemará pregunta: Al principio, ¿qué sostenía Rabí Yannai, y al final, qué sostenía? La Guemará responde: Al principio, sostenía que el público en general aceptaba que el árbol estuviera allí, pues se sentaban a su sombra. Cuando vio que estaban impidiendo que otra persona que tenía un árbol conservara el suyo, entendió que solo no objetaban a su árbol por respeto. Por lo tanto, envió a alguien a cortarlo. La Guemará pregunta: Pero ¿por qué le dijo al hombre que regresara al día siguiente? Que le diga: Ve y corta tu árbol, y luego yo cortaré el mío. La Guemará responde: Debido a la declaración de Reish Lakish, quien dijo: El versículo dice: “Reuníos y reuníos [hitkosheshu vakoshu]” (Sofonías 2:1), y esto puede explicarse homiléticamente en el sentido de: Adórnate [keshot] a ti mismo y después adorna a los demás, es decir, actúa correctamente antes de exigir a otros que hagan lo mismo.
אֲבָל אִם רָצָה – כּוֹנֵס לְתוֹךְ שֶׁלּוֹ וּמוֹצִיא. אִיבַּעְיָא לְהוּ: כָּנַס וְלֹא הוֹצִיא, מַהוּ שֶׁיַּחֲזוֹר וְיוֹצִיא? רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: כָּנַס – מוֹצִיא. וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: כָּנַס – אֵינוֹ מוֹצִיא.
§ La mishná enseña que no se pueden extender salientes o balcones hacia el dominio público. Más bien, si deseaba construir uno, puede retroceder dentro de su propiedad moviendo su pared, y extender el saliente hasta el final de la línea de su propiedad. Se planteó un dilema ante los Sabios: Si alguien retrocedió dentro de su propiedad pero no extendió el saliente en ese momento, ¿cuál es la halajá respecto de si puede volver y extenderlo en una fecha posterior? Rabí Yoḥanan dice: Si alguien retrocedió dentro de su propiedad, puede extenderlo incluso después, y Reish Lakish dice: Si alguien retrocedió dentro de su propiedad pero no construyó el saliente en ese momento, no puede extenderlo después.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יַעֲקֹב לְרַבִּי יִרְמְיָה בַּר תַּחְלִיפָא, אַסְבְּרַהּ לָךְ: לְהוֹצִיא – כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּמוֹצִיא, כִּי פְּלִיגִי – לְהַחֲזִיר כְּתָלִים לִמְקוֹמָן; וְאִיפְּכָא אִיתְּמַר – רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵינוֹ מַחְזִיר, וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: מַחְזִיר.
La Guemará presenta una versión alternativa de la disputa: Rabí Ya’akov dijo a Rabí Yirmeya bar Taḥlifa: Yo te explicaré el asunto a ti. Para más tarde extender una proyección, todos están de acuerdo en que él puede extenderla, ya que está añadiendo dentro de su propia propiedad. En lo que discrepan es con respecto a si puede devolver las paredes a su lugar anterior. Y con respecto a esta disputa se dijo lo contrario: Rabí Yoḥanan dice que él no puede devolver las paredes a su lugar anterior, y Reish Lakish dice que él puede devolverlas.
רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵינוֹ מַחְזִיר – מִשּׁוּם דְּרַב יְהוּדָה, דְּאָמַר רַב יְהוּדָה: מֶצֶר שֶׁהֶחֱזִיקוּ בּוֹ רַבִּים, אָסוּר לְקַלְקְלוֹ. וְרֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: מַחְזִיר – הָנֵי מִילֵּי הֵיכָא דְּלֵיכָּא רַוְוחָא, הָכָא הָא אִיכָּא רַוְוחָא.
Rabí Ya’akov explica su razonamiento: Rabí Yoḥanan dice que él no puede devolver los muros a su lugar anterior debido a la declaración de Rav Yehuda, como dice Rav Yehuda: Con respecto a un camino que el público ha establecido como vía pública, está prohibido arruinarlo, es decir, impedir que la gente lo use. Una vez que el público se ha acostumbrado a usar el lugar donde estaba su muro, él no puede recuperar ese espacio. Y Reish Lakish dice que él puede devolver los muros a su lugar anterior, porque ese asunto se aplica en un caso en el que no hay espacio, es decir, si volviera a mover el muro no habría espacio para que el público caminara, pero aquí hay espacio, ya que todavía pueden caminar por el dominio público.
לָקַח חָצֵר וּבָהּ זִיזִין וּגְזוּזְטְרָאוֹת – הֲרֵי הִיא בְּחֶזְקָתָהּ. אָמַר רַב הוּנָא: נָפְלָה, חוֹזֵר וּבוֹנֶה אוֹתָהּ.
La mishná enseña que, si alguien compró un patio en el que hay salientes y balcones que se extienden al dominio público, este patio conserva su estatus presuntivo, permitiendo al propietario usar los salientes. Rav Huna dice: Si la pared del patio se cayó, puede volver y reconstruirla como era, incluyendo los salientes o balcones.
מֵיתִיבִי: אֵין מְסַיְּידִין וְאֵין מְכַיְּירִין וְאֵין מְפַיְּיחִין בַּזְּמַן הַזֶּה. לָקַח חָצֵר מְסוּיֶּדֶת, מְכוּיֶּרֶת, מְפוּיַּחַת – הֲרֵי זוֹ בְּחֶזְקָתָהּ. נָפְלָה – אֵינוֹ חוֹזֵר וּבוֹנֶה אוֹתָהּ!
La Guemará plantea una objeción basándose en lo que se enseña en una baraita (Tosefta 9:17): No se puede enlucir, ni embaldosar, ni pintar [mefayyeḥin] imágenes en la actualidad, como señal de duelo por la destrucción del Templo. Pero si alguien compró un patio que estaba enlucido, embaldosado o pintado con imágenes, este patio conserva su estatus presuntivo, y se supone que eso se hizo de una manera permitida. Si este luego se derrumbó, no puede volver a construirlo en su forma anterior. Esto indica que no se puede reconstruir un edificio de una manera prohibida, incluso si existía un derecho adquirido a mantenerlo de esa manera.
אִיסּוּרָא שָׁאנֵי.
La Guemará responde: Un caso de asuntos prohibidos es diferente, es decir, en el caso de la baraita, él no puede reconstruirlo, porque le está prohibido hacerlo. En esta mishná, la cuestión es la invasión de los derechos de otros, y una vez que tenía un privilegio adquirido para usar los salientes o balcones, mantiene ese derecho.
תָּנוּ רַבָּנַן: לֹא יָסוּד אָדָם אֶת בֵּיתוֹ בְּסִיד. וְאִם עֵירַב בּוֹ חוֹל אוֹ תֶּבֶן – מוּתָּר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: עֵירַב בּוֹ חוֹל – הֲרֵי זֶה טְרַכְסִיד, וְאָסוּר; תֶּבֶן – מוּתָּר.
§ Con respecto al dictamen de la baraita citada anteriormente, los Sabios enseñaron (Tosefta, Sota 15:9): Una persona no puede enlucir su casa con yeso, pero si mezcló arena o paja en el yeso, lo que atenúa su brillo, está permitido. Rabí Yehuda dice: Si mezcló arena en él, eso es cemento blanco [terakesid], que es de mayor calidad que el yeso común, y está prohibido, pero si mezcló paja, está permitido.
תָּנוּ רַבָּנַן: כְּשֶׁחָרַב הַבַּיִת בַּשְּׁנִיָּה, רַבּוּ פְּרוּשִׁין בְּיִשְׂרָאֵל שֶׁלֹּא לֶאֱכוֹל בָּשָׂר וְשֶׁלֹּא לִשְׁתּוֹת יַיִן. נִטְפַּל לָהֶן רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ, אָמַר לָהֶן: בָּנַי, מִפְּנֵי מָה אִי אַתֶּם אוֹכְלִין בָּשָׂר וְאֵין אַתֶּם שׁוֹתִין יַיִן? אָמְרוּ לוֹ: נֹאכַל בָּשָׂר – שֶׁמִּמֶּנּוּ מַקְרִיבִין עַל גַּבֵּי מִזְבֵּחַ, וְעַכְשָׁיו בָּטֵל? נִשְׁתֶּה יַיִן – שֶׁמְּנַסְּכִין עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ, וְעַכְשָׁיו בָּטֵל?
§ Habiendo mencionado la prohibición contra enlucir, que es una señal de duelo por la destrucción del Templo, la Guemará analiza asuntos relacionados. Los Sabios enseñaron en una baraita (Tosefta, Sota 15:11): Cuando el Templo fue destruido por segunda vez, hubo un aumento en el número de ascetas entre los judíos, cuya práctica era no comer carne y no beber vino. Rabí Yehoshua se unió a ellos para analizar su práctica. Él les dijo: Hijos míos, ¿por qué razón no comen carne y no beben vino? Le dijeron: ¿Hemos de comer carne, de la cual se sacrifican ofrendas sobre el altar, y ahora el altar ha dejado de existir? ¿Hemos de beber vino, que es derramado como libación sobre el altar, y ahora el altar ha dejado de existir?
אָמַר לָהֶם: אִם כֵּן, לֶחֶם לֹא נֹאכַל – שֶׁכְּבָר בָּטְלוּ מְנָחוֹת! אֶפְשָׁר בְּפֵירוֹת. פֵּירוֹת לֹא נֹאכַל – שֶׁכְּבָר בָּטְלוּ בִּכּוּרִים! אֶפְשָׁר בְּפֵירוֹת אֲחֵרִים. מַיִם לֹא נִשְׁתֶּה – שֶׁכְּבָר בָּטֵל נִיסּוּךְ הַמַּיִם! שָׁתְקוּ.
Rabí Yehoshua les dijo: Si es así, tampoco comeremos pan, ya que las ofrendas de harina que se ofrecían sobre el altar han cesado. Ellos respondieron: Tienes razón. Es posible subsistir con productos agrícolas. Él les dijo: Tampoco comeremos productos agrícolas, ya que la ofrenda de las primicias ha cesado. Ellos respondieron: Tienes razón. Ya no comeremos los productos de las siete especies de las que se traían las primicias, pues es posible subsistir con otros productos. Él les dijo: Si es así, no beberemos agua, ya que la libación de agua ha cesado. Guardaron silencio, al darse cuenta de que no podían sobrevivir sin agua.
אָמַר לָהֶן: בָּנַי, בּוֹאוּ וְאוֹמַר לָכֶם: שֶׁלֹּא לְהִתְאַבֵּל כׇּל עִיקָּר אִי אֶפְשָׁר – שֶׁכְּבָר נִגְזְרָה גְּזֵרָה; וּלְהִתְאַבֵּל יוֹתֵר מִדַּאי אִי אֶפְשָׁר – שֶׁאֵין גּוֹזְרִין גְּזֵירָה עַל הַצִּבּוּר, אֶלָּא אִם כֵּן רוֹב צִבּוּר יְכוֹלִין לַעֲמוֹד בָּהּ – דִּכְתִיב: ״בַּמְּאֵרָה אַתֶּם נֵאָרִים, וְאֹתִי אַתֶּם קֹבְעִים; הַגּוֹי כֻּלּוֹ״ –
Rabí Yehoshua les dijo: Hijos míos, vengan, y les diré cómo debemos actuar. No hacer duelo en absoluto es imposible, pues el decreto ya fue emitido y el Templo ha sido destruido. Pero hacer duelo en exceso como ustedes están haciendo también es imposible, pues los Sabios no emiten un decreto sobre el público a menos que la mayoría del público pueda cumplirlo, como está escrito: “Están malditos con la maldición, y aun así Me roban, esta nación entera” (Malaquías 3:9), lo que indica que el profeta reprende al pueblo por descuidar observancias solo si fueron aceptadas por toda la nación.
אֶלָּא כָּךְ אָמְרוּ חֲכָמִים: סָד אָדָם אֶת בֵּיתוֹ בְּסִיד, וּמְשַׁיֵּיר בּוֹ דָּבָר מוּעָט; וְכַמָּה? אָמַר רַב יוֹסֵף: אַמָּה עַל אַמָּה. אָמַר רַב חִסְדָּא: כְּנֶגֶד הַפֶּתַח.
Rabí Yehoshua continúa: Más bien, esto es lo que dijeron los Sabios: Una persona puede enlucir su casa con yeso, pero debe dejar en ella una pequeña parte sin enlucir para recordar la destrucción del Templo. La Guemará interviene: ¿Y cuánto es una pequeña parte? Rav Yosef dijo: Un codo por un codo. Rav Ḥisda dijo: Esto debe estar frente a la entrada, para que sea visible para todos.
עוֹשֶׂה אָדָם כׇּל צׇרְכֵי סְעוּדָה, וּמְשַׁיֵּיר דָּבָר מוּעָט; מַאי הִיא? אָמַר רַב פָּפָּא: כָּסָא דְהַרְסָנָא.
Rabí Yehoshua continúa: Los Sabios dijeron que una persona puede preparar todo lo que necesita para una comida, pero debe dejar fuera un pequeño elemento para recordar la destrucción del Templo. La Guemará interviene: ¿Qué es esto pequeño? Rav Pappa dijo: Algo parecido a pescados pequeños fritos.
עוֹשָׂה אִשָּׁה כׇּל תַּכְשִׁיטֶיהָ, וּמְשַׁיֶּירֶת דָּבָר מוּעָט; מַאי הִיא? אָמַר רַב: בַּת צִדְעָא. שֶׁנֶּאֱמַר: ״אִם אֶשְׁכָּחֵךְ יְרוּשָׁלִָם, תִּשְׁכַּח יְמִינִי. תִּדְבַּק לְשׁוֹנִי לְחִכִּי וְגוֹ׳״.
Rabí Yehoshua continúa: Los Sabios dijeron que una mujer puede realizar todos sus tratamientos cosméticos, pero debe dejar algo pequeño para recordar la destrucción del Templo. La Guemará interviene: ¿Qué es esa pequeña cosa? Rav dijo: Ella no se quita el vello del lugar en la sien de donde las mujeres solían quitarse el vello. La fuente de estas prácticas es un versículo, como está dicho: “Si me olvido de ti, Jerusalén, que mi mano derecha olvide su destreza. Que mi lengua se pegue al paladar, si no me acuerdo de ti; si no pongo a Jerusalén por encima de mi mayor alegría” (Salmos 137:5–6).
מַאי ״עַל רֹאשׁ שִׂמְחָתִי״? אָמַר רַב יִצְחָק: זֶה אֵפֶר מִקְלֶה שֶׁבְּרֹאשׁ חֲתָנִים. אֲמַר לֵיהּ רַב פָּפָּא לְאַבָּיֵי: הֵיכָא מַנַּח לֵהּ? בִּמְקוֹם תְּפִילִּין, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לָשׂוּם לַאֲבֵלֵי צִיּוֹן, לָתֵת לָהֶם פְּאֵר תַּחַת אֵפֶר״.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es el significado de: Por encima de mi más alta [rosh] alegría? Rav Yitzḥak dice: Esto se refiere a las cenizas quemadas que se acostumbra colocar sobre la cabeza [rosh] de los novios en el momento de sus celebraciones de boda, para recordar la destrucción del Templo. Rav Pappa le dijo a Abaye: ¿Dónde se colocan? Abaye respondió: En el lugar donde se colocan los filacterios, como está dicho: “Para conceder a los que lloran por Sion, darles una guirnalda en lugar de cenizas” (Isaías 61:3). Dado que los filacterios son llamados guirnalda (véase Ezequiel 24:17), puede inferirse de este versículo que las cenizas se colocaban en el mismo lugar que los filacterios.
וְכׇל הַמִּתְאַבֵּל עַל יְרוּשָׁלַיִם – זוֹכֶה וְרוֹאֶה בְּשִׂמְחָתָהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שִׂמְחוּ אֶת יְרוּשָׁלַםִ וְגוֹ׳״.
La baraita continúa: Y todo aquel que se lamenta por la destrucción de Jerusalén merecerá y verá su alegría, como está dicho: “Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; regocijaos con ella con alegría, todos los que por ella hacéis duelo” (Isaías 66:10).
תַּנְיָא, אָמַר רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בֶּן אֱלִישָׁע: מִיּוֹם שֶׁחָרַב בֵּית הַמִּקְדָּשׁ, דִּין הוּא שֶׁנִּגְזוֹר עַל עַצְמֵנוּ שֶׁלֹּא לֶאֱכוֹל בָּשָׂר וְלֹא לִשְׁתּוֹת יַיִן; אֶלָּא אֵין גּוֹזְרִין גְּזֵרָה עַל הַצִּבּוּר אֶלָּא אִם כֵּן רוֹב צִבּוּר יְכוֹלִין לַעֲמוֹד בָּהּ.
Se enseñó en una baraita (Tosefta, Sota 15:10) que Rabí Yishmael ben Elisha dijo: Desde el día en que el Templo fue destruido, en rigor, deberíamos decretar sobre nosotros mismos no comer carne ni beber vino, pero los Sabios no promulgan un decreto sobre el público a menos que la mayoría del público pueda cumplirlo.
וּמִיּוֹם שֶׁפָּשְׁטָה מַלְכוּת הָרְשָׁעָה, שֶׁגּוֹזֶרֶת עָלֵינוּ גְּזֵירוֹת רָעוֹת וְקָשׁוֹת, וּמְבַטֶּלֶת מִמֶּנּוּ תּוֹרָה וּמִצְוֹת, וְאֵין מַנַּחַת אוֹתָנוּ לִיכָּנֵס לִשְׁבוּעַ הַבֵּן, וְאָמְרִי לַהּ: לִישׁוּעַ הַבֵּן; דִּין הוּא שֶׁנִּגְזוֹר עַל עַצְמֵנוּ שֶׁלֹּא לִישָּׂא אִשָּׁה וּלְהוֹלִיד בָּנִים, וְנִמְצָא זַרְעוֹ שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ כָּלֶה מֵאֵלָיו;
Y desde el día en que el reino malvado, es decir, Roma, se extendió, que decretan sobre nosotros decretos malos y severos, y anulan el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot para nosotros, y no nos permiten entrar en la celebración de la primera semana de un hijo, es decir, la circuncisión, y algunos dicen: A entrar en la celebración de la salvación de un hijo primogénito; por derecho deberíamos cada uno decretar sobre nosotros mismos no casarnos con una mujer y no tener descendencia, y resultará que los descendientes de Abraham, nuestro patriarca, cesarán de existir por sí mismos, en lugar de ser forzados a una situación en la que hay hijos que no están circuncidados.
אֶלָּא הַנַּח לָהֶם לְיִשְׂרָאֵל – מוּטָב שֶׁיִּהְיוּ שׁוֹגְגִין, וְאַל יִהְיוּ מְזִידִין.
Pero, con respecto a una situación como esta, se aplica el siguiente principio: Dejen en paz a los judíos y no impongan decretos que no puedan cumplir. Es mejor que sean pecadores involuntarios, que no saben que lo que están haciendo es impropio dadas las circunstancias, y no intencionales transgresores, que se casan y procrean a pesar de saber que no deberían hacerlo.
הַדְרָן עֲלָךְ חֶזְקַת הַבָּתִּים