וְלִסְתּוֹם – לְאַלְתַּר הָוֵי חֲזָקָה, שֶׁאֵין אָדָם עָשׂוּי שֶׁסּוֹתְמִים אוֹרוֹ בְּפָנָיו וְשׁוֹתֵק.
Y en cuanto a sellar, es decir, si alguien selló la ventana de otro en su presencia, hay un derecho adquirido establecido de inmediato para mantener la ventana sellada, ya que no es común que una persona tenga su fuente de luz sellada en su presencia y permanezca en silencio. El hecho de que no protestara de inmediato indica que quien selló la ventana tenía el derecho legal de hacerlo unilateralmente, o que el dueño de la ventana estuvo de acuerdo.
לָקַח בַּיִת בְּחָצֵר אַחֶרֶת – לֹא יִפְתָּחֶנּוּ לַחֲצַר הַשּׁוּתָּפִין. מַאי טַעְמָא? מִפְּנֵי שֶׁמַּרְבֶּה עֲלֵיהֶם אֶת הַדֶּרֶךְ.
§ La mishná enseña que si alguien compró una casa en otro patio adyacente, no puede abrir la casa a un patio que pertenece a socios. La Guemará explica: ¿Cuál es la razón de esto? Porque, al añadir residentes al patio, aumenta su tránsito, y los residentes del patio no desean ser molestados por personas adicionales que pasan por él.
אֵימָא סֵיפָא: אֶלָּא אִם רָצָה – בּוֹנֶה אֶת הַחֶדֶר לִפְנִים מִבֵּיתוֹ, וּבוֹנֶה עֲלִיָּיה עַל גַּבֵּי בֵּיתוֹ. וַהֲלֹא מַרְבֶּה עָלָיו אֶת הַדֶּרֶךְ! אָמַר רַב הוּנָא: מַאי חֶדֶר? שֶׁחֲלָקוֹ בִּשְׁנַיִם, וּמַאי עֲלִיָּיה? אַפְּתָאי.
La Guemará cuestiona esto. Pero di la última cláusula de la mishná: Más bien, si deseaba construir un altillo, puede construir una habitación dentro de su casa, o puede construir un altillo sobre su casa, y hacer que se abra hacia su casa, no directamente al patio. Pero si hace eso, ¿no sigue existiendo la preocupación de que eso aumente el tránsito? Rav Huna dijo como explicación: ¿Qué quiere decir la mishná cuando dice que puede construir una habitación? Quiere decir que puede dividir una habitación existente en dos. ¿Y qué es el altillo al que se refiere la mishná? Es un piso interior creado al dividir un espacio existente en dos pisos.
מַתְנִי׳ לֹא יִפְתַּח אָדָם לַחֲצַר הַשּׁוּתָּפִין פֶּתַח כְּנֶגֶד פֶּתַח וְחַלּוֹן כְּנֶגֶד חַלּוֹן. הָיָה קָטָן – לֹא יַעֲשֶׂנּוּ גָּדוֹל, אֶחָד – לֹא יַעֲשֶׂנּוּ שְׁנַיִם. אֲבָל פּוֹתֵחַ הוּא לִרְשׁוּת הָרַבִּים פֶּתַח כְּנֶגֶד פֶּתַח וְחַלּוֹן כְּנֶגֶד חַלּוֹן. הָיָה קָטָן – עוֹשֶׂה אוֹתוֹ גָּדוֹל, וְאֶחָד – עוֹשֶׂה אוֹתוֹ שְׁנַיִם.
MISHNÁ:Una persona no puede abrir una entrada frente a otra entrada ni una ventana frente a otra ventana hacia un patio que pertenece a socios, para asegurar que los residentes disfruten de cierto grado de privacidad. Si había una entrada pequeña, no puede agrandarla. Si había una entrada, no puede convertirla en dos. Pero se puede abrir una entrada frente a otra entrada o una ventana frente a otra ventana hacia el dominio público. Del mismo modo, si había una entrada pequeña, puede agrandarla, y si había una entrada, puede convertirla en dos.
גְּמָ׳ מְנָהָנֵי מִילֵּי? אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן, דְּאָמַר קְרָא: ״וַיִּשָּׂא בִלְעָם אֶת עֵינָיו, וַיַּרְא אֶת יִשְׂרָאֵל שֹׁכֵן לִשְׁבָטָיו״ – מָה רָאָה? רָאָה שֶׁאֵין פִּתְחֵי אׇהֳלֵיהֶם מְכֻוּוֹנִין זֶה לְזֶה, אָמַר: רְאוּיִן הַלָּלוּ שֶׁתִּשְׁרֶה עֲלֵיהֶם שְׁכִינָה.
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos, es decir, que no se puede abrir una entrada frente a otra entrada, o una ventana frente a otra ventana? Rabí Yoḥanan dice que el versículo declara: “Y Balaam alzó sus ojos, y vio a Israel habitando tribu por tribu; y el espíritu de Dios vino sobre él” (Números 24:2). La Guemará explica: ¿Qué fue lo que Balaam vio que lo inspiró tanto? Él vio que las entradas de sus tiendas no estaban alineadas unas frente a otras, asegurando que cada familia disfrutara de cierta medida de privacidad. Y él dijo: Si este es el caso, estas personas son dignas de que la Presencia Divina repose sobre ellas.
הָיָה קָטָן – לֹא יַעֲשֶׂנּוּ גָּדוֹל. סָבַר רָמֵי בַּר חָמָא לְמֵימַר, בַּר אַרְבְּעֵי לָא לִישַׁוְּיֵיהּ בַּר תְּמָנְיָא – דְּקָא שָׁקֵיל תְּמָנְיָא בְּחָצֵר; אֲבָל בַּר תַּרְתֵּי לִישַׁוְּיֵיהּ בַּר אַרְבְּעֵי – שַׁפִּיר דָּמֵי; אֲמַר לֵיהּ רָבָא, מָצֵי אָמַר לֵיהּ: בְּפִיתְחָא זוּטְרָא מָצֵינָא לְאִצְטְנוֹעֵי מִינָּךְ, בְּפִיתְחָא רַבָּה לָא מָצֵינָא אִצְטְנוֹעֵי מִינָּךְ.
La mishná enseña que si había una entrada pequeña, él no puede ampliarla. Rami bar Ḥama pensó decir que esto significa que, si la entrada tenía un ancho de cuatro codos, no se puede hacerla de un ancho de ocho codos, ya que entonces se le permitiría tomar ocho codos correspondientes en el patio. La halakha es que uno tiene derecho a utilizar el área del patio hasta una profundidad de cuatro codos a lo largo del ancho de la abertura. Pero si la entrada tenía un ancho de dos codos y uno desea hacerla de un ancho de cuatro codos, bien puede hacerlo, pues en cualquier caso ya tenía el derecho de usar un área de cuatro codos por cuatro codos frente a la entrada. Rava le dijo: No es así, pues su vecino puede decirle: Puedo ocultarme de ti con una entrada pequeña, pero no puedo ocultarme de ti con una entrada grande.
אֶחָד – לֹא יַעֲשֶׂנּוּ שְׁנַיִם. סָבַר רָמֵי בַּר חָמָא לְמֵימַר, בַּר אַרְבְּעֵי – לָא לִישַׁוְּיֵיהּ תְּרֵי בְּנֵי תַּרְתֵּי תַּרְתֵּי, דְּקָא שָׁקֵיל תַּמְנֵי בְּחָצֵר; אֲבָל בַּר תַּמְנֵי, לִישַׁוְּיֵיהּ בְּנֵי אַרְבְּעֵי אַרְבְּעֵי – שַׁפִּיר דָּמֵי; אֲמַר לֵיהּ רָבָא, מָצֵי אֲמַר לֵיהּ: בְּחַד פִּיתְחָא מָצֵינָא אִצְטְנוֹעֵי מִינָּךְ, בִּתְרֵי לָא מָצֵינָא אִצְטְנוֹעֵי מִינָּךְ.
La mishná enseña que si había una sola entrada, no puede convertirla en dos. También en este caso, Rami bar Ḥama pensó decir que esto significa que, si la entrada tenía el ancho de cuatro codos, no puede convertirla en dos aberturas, cada una con el ancho de dos codos, ya que entonces se le permitiría tomar ocho codos correspondientes en el patio, cuatro por cada entrada. Pero si tenía el ancho de ocho codos y desea convertirla en dos aberturas, cada una con el ancho de cuatro codos, bien puede hacerlo, pues en cualquier caso ya tenía derecho a usar un área de ocho codos por cuatro codos frente a su entrada. Rava le dijo: No es así, pues su vecino puede decirle: Puedo ocultarme de ti habiendo una entrada, pero no puedo ocultarme de ti habiendo dos entradas.
אֲבָל פּוֹתֵחַ הוּא לִרְשׁוּת הָרַבִּים פֶּתַח כְּנֶגֶד פֶּתַח. דְּאָמַר לֵיהּ: סוֹף סוֹף, הָא בָּעֵית אִצְטְנוֹעֵי מִבְּנֵי רְשׁוּת הָרַבִּים.
La mishná enseña: Pero uno puede abrir una entrada frente a otra entrada o una ventana frente a otra ventana hacia el dominio público. ¿Por qué es así? Porque puede decirle a quien desea protestar: Después de todo, debes ocultarte de las personas del dominio público. Dado que no puedes impedir que pasen por allí y, por lo tanto, no puedes comportarte de una manera que requiera privacidad con tu entrada abierta, no tiene ninguna consecuencia para ti que yo abra también una entrada.
מַתְנִי׳ אֵין עוֹשִׂין חָלָל תַּחַת רְשׁוּת הָרַבִּים – בּוֹרוֹת, שִׁיחִין וּמְעָרוֹת. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר מַתִּיר כְּדֵי שֶׁתְּהֵא עֲגָלָה מְהַלֶּכֶת וּטְעוּנָה אֲבָנִים. אֵין מוֹצִיאִין זִיזִין וּגְזוּזְטְרָאוֹת לִרְשׁוּת הָרַבִּים, אֶלָּא אִם רָצָה – כּוֹנֵס לְתוֹךְ שֶׁלּוֹ, וּמוֹצִיא. לָקַח חָצֵר וּבָהּ זִיזִין וּגְזוּזְטְרָאוֹת – הֲרֵי זוֹ בְּחֶזְקָתָהּ.
MISHNÁ: No se puede formar un espacio vacío debajo del dominio público cavando pozos, zanjas o cuevas. Rabí Eliezer considera que está permitido hacerlo, siempre que coloque una cubierta lo suficientemente fuerte como para que una carreta cargada de piedras pueda pasar sobre ella sin romperla, asegurando así que el espacio vacío no cause ningún daño a quienes están en el dominio público. No se pueden extender salientes o balcones [ugzuztraot] hacia el dominio público. Más bien, si desea construir uno, puede retraerse dentro de su propiedad moviendo su pared, y extender el saliente hasta el final de la línea de su propiedad. Si alguien compró un patio en el que hay salientes y balcones que se extienden hacia el dominio público, este patio conserva su estatus presuntivo, es decir, el propietario tiene el privilegio adquirido de usarlos, y el tribunal no exige su retirada.
גְּמָ׳ וְרַבָּנַן – זִימְנִין דְּמִפְּחִית וְלָאו אַדַּעְתֵּיהּ.
GEMARA: La Guemará pregunta: La opinión de Rabí Eliezer, de que si la cubierta del espacio es lo suficientemente fuerte como para soportar una carreta cargada de piedras, entonces está permitido excavar el espacio vacío, es eminentemente razonable; pero ¿qué sostienen los Rabinos? La Guemará responde: Hay ocasiones en que la cubierta se erosiona con el tiempo, y él no se da cuenta, causando así potencialmente daño a quienes están en el dominio público.
אֵין מוֹצִיאִין זִיזִין וּגְזוּזְטְרָאוֹת וְכוּ׳. רַבִּי אַמֵּי הֲוָה לֵיהּ זִיזָא דַּהֲוָה נָפֵיק לִמְבוֹאָה; וְהַהוּא גַּבְרָא נָמֵי הֲוָה לֵיהּ זִיזָא, דַּהֲוָה מַפֵּיק לִרְשׁוּת הָרַבִּים. הֲווֹ קָא מְעַכְּבִי עֲלֵיהּ בְּנֵי רְשׁוּת הָרַבִּים. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי אַמֵּי, אֲמַר לֵיהּ: זִיל קוֹץ.
La mishná enseña que no se pueden extender salientes o balcones al dominio público. La Guemará relata: Rabí Ami tenía un saliente que sobresalía hacia un callejón, y cierto hombre también tenía un saliente que sobresalía hacia el dominio público, y el público en general estaba impidiendo que el hombre lo dejara allí, ya que interfería con el tránsito. Él compareció ante Rabí Ami, quien le dijo: Ve y corta tu saliente.
אֲמַר לֵיהּ: וְהָא מָר נָמֵי אִית לֵיהּ! דִּידִי לִמְבוֹאָה מַפֵּיק – בְּנֵי מְבוֹאָה מָחֲלִין גַּבַּאי; דִּידָךְ לִרְשׁוּת הָרַבִּים מַפֵּיק, מַאן מָחֵיל גַּבָּךְ?
El hombre le dijo: Pero el Maestro también tiene una proyección similar. Rabí Ami le dijo: Es diferente, pues la mía sobresale hacia un callejón, donde vive un número limitado de personas, y los residentes del callejón renuncian a su derecho a protestar contra mí. La tuya sobresale hacia el dominio público, que no pertenece a individuos específicos. ¿Quién puede renunciar a su derecho a protestar contra ti?
רַבִּי יַנַּאי הֲוָה לֵיהּ אִילָן הַנּוֹטֶה לִרְשׁוּת הָרַבִּים. הֲוָה הָהוּא גַּבְרָא דַּהֲוָה לֵיהּ נָמֵי אִילָן הַנּוֹטֶה לִרְשׁוּת הָרַבִּים, אֲתוֹ בְּנֵי רְשׁוּת הָרַבִּים הֲווֹ קָא מְעַכְּבִי עִילָּוֵיהּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי יַנַּאי, אֲמַר לֵיהּ:
La Guemará relata: El rabino Yannai tenía un árbol que se inclinaba hacia el dominio público. Había cierto hombre que también tenía un árbol que se inclinaba hacia el dominio público, y el público en general le impedía dejarlo allí, insistiendo en que lo cortara, como exige la mishná (27b). Él se presentó ante el rabino Yannai, quien le dijo: