וְדַיָּינֵי גוֹלָה אָמְרוּ: מַחְזִיקִין. אָמַר רַב: הֲלָכָה כְּדַיָּינֵי גוֹלָה. אֲמַרוּ לֵיהּ רַב כָּהֲנָא וְרַב אַסִּי לְרַב: הֲדַר בֵּיהּ מָר מִשְּׁמַעְתֵּיהּ? אֲמַר לְהוּ: מִסְתַּבְּרָא אֲמַרִי – כִּדְרַב יוֹסֵף.
pero los jueces del exilio dijeron que se puede establecer la presunción de propiedad. Rav dice: La halakha está de acuerdo con la opinión de los jueces del exilio. Rav Kahana y Rav Asi dijeron a Rav: ¿Acaso el Maestro se retractó de su halakha de que no se puede establecer la presunción de propiedad con respecto a los bienes de una mujer casada? Rav les dijo: Yo dije que la opinión de los jueces del exilio es razonable, ya que la presunción de propiedad puede establecerse con respecto a los bienes de una mujer casada en ciertas circunstancias. La Guemará comenta: Esto es como aquella decisión de Rav Yosef con respecto a quien posee la tierra durante tres años después de la muerte del marido.
וְלֹא לְאִשָּׁה בְּנִכְסֵי בַעְלָהּ וְכוּ׳. פְּשִׁיטָא – כֵּיוָן דְּאִית לַהּ מְזוֹנֵי, מְזוֹנֵי הוּא דְּקָא אָכְלָה! לָא צְרִיכָא, דְּיַחֵד לַהּ אַרְעָא אַחֲרִיתִי לִמְזוֹנַהּ.
§ La mishná enseña: Y una esposa no tiene la capacidad de establecer la presunción de propiedad con respecto a la propiedad de su marido. La Guemará pregunta: ¿Acaso eso no es obvio? Puesto que ella tiene derecho al sustento de la propiedad de su marido, está disfrutando de los frutos como pago de su sustento, por lo que su uso de la propiedad no establece la presunción de propiedad. La Guemará responde: No, es necesario declarar esta halajá en el caso de que él le haya designado otra parcela de tierra para su sustento. La mishná enseña que incluso si ella disfruta de los frutos de un segundo campo durante tres años, no establece la presunción de propiedad sobre ese campo.
הָא רְאָיָה – יֵשׁ? לֵימָא לְגַלּוֹיֵי זוּזֵי הוּא דְּבָעֵי!
La Guemará pregunta: Por inferencia, la esposa tiene la capacidad de presentar prueba de su propiedad y tomar posesión del campo de su marido. ¿Por qué es válida esta prueba? Que él diga que desea revelar el dinero oculto de ella. Si él se ofrece a venderle el campo y ella acepta, se descubrirá que ella tiene dinero del que él no había sabido. Su intención nunca fue vender la propiedad, sino reclamar dinero al que tiene derecho.
שָׁמְעַתְּ מִינַּהּ, הַמּוֹכֵר שָׂדֶה לְאִשְׁתּוֹ – קָנְתָה, וְלָא אָמְרִינַן: לְגַלּוֹיֵי זוּזֵי הוּא דְּבָעֵי?! לָא; אֵימָא: הָא רְאָיָה יֵשׁ – בִּשְׁטַר מַתָּנָה.
¿Se puede concluir de esto de la mishna que, en el caso de quien vende un campo a su esposa, ella lo ha adquirido, y no decimos que él desea revelar el dinero oculto de ella? La Guemará responde: No, pues se puede decir que la inferencia de la mishna de que, si ella tiene prueba, entonces tiene derechos de propiedad, es la halakha solo con respecto a una escritura de regalo, ya que, si su marido le dio el campo como regalo, él no puede afirmar que lo hizo para revelar su dinero oculto.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן לְרַב הוּנָא: לָא הֲוָה מָר גַּבָּן בְּאוּרְתָּא בִּתְחוּמָא, דְּאָמְרִינַן מִילֵּי מְעַלְּיָיתָא. אֲמַר לֵיהּ: מַאי מִילֵּי מְעַלְּיָיתָא אָמְרִיתוּ? הַמּוֹכֵר שָׂדֶה לְאִשְׁתּוֹ – קָנְתָה, וְלָא אָמְרִינַן לְגַלּוֹיֵי זוּזֵי הוּא דְּבָעֵי.
La Guemará relata: Rav Naḥman dijo a Rav Huna: El Maestro no estuvo con nosotros por la noche en la casa de estudio que está dentro de los límites de la ciudad, donde dijimos un asunto superior. Rav Huna le dijo: ¿Qué asunto superior dijeron? Rav Naḥman respondió: En el caso de quien vende un campo a su esposa, ella lo ha adquirido, y no decimos que él desea revelar el dinero oculto de ella.
אֲמַר לֵיהּ: פְּשִׁיטָא, דַּל זוּזֵי מֵהָכָא – וְתִיקְנֵי בִּשְׁטָרָא! מִי לָא תְּנַן: נְכָסִים שֶׁיֵּשׁ לָהֶן אַחְרָיוּת נִקְנִין בְּכֶסֶף וּבִשְׁטָר וּבַחֲזָקָה?
Rav Huna le dijo: Eso es obvio; quita el dinero de aquí y ella adquirirá la propiedad por medio del documento de venta, pues, incluso si todavía no le ha dado el dinero, ella adquiere la tierra por medio del documento de venta. ¿Acaso no aprendimos en una mishná (Kiddushin 26a): La propiedad que sirve como garantía, es decir, la tierra, puede adquirirse por medio de la entrega de dinero, por medio de la entrega de un documento, o por medio de tomar posesión de ella?
אֲמַר לֵיהּ: וְלָאו אִיתְּמַר עֲלַהּ, אָמַר שְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בִּשְׁטַר מַתָּנָה, אֲבָל בִּשְׁטַר מֶכֶר – לֹא קָנָה עַד שֶׁיִּתֵּן לוֹ דָּמֶיהָ? וְלָאו מוֹתֵיב רַב הַמְנוּנָא: בִּשְׁטָר – כֵּיצַד? כָּתַב לוֹ עַל הַנְּיָיר אוֹ עַל הַחֶרֶס – אַף עַל פִּי שֶׁאֵין בּוֹ שָׁוֶה פְּרוּטָה: ״שָׂדִי מְכוּרָה לָךְ״, ״שָׂדִי קְנוּיָה לָךְ״ – הֲרֵי זוֹ מְכוּרָה וּנְתוּנָה?
Rav Naḥman le dijo: Pero, ¿acaso no se declaró con respecto a esto que Shmuel dice: Enseñaron que el documento por sí solo basta solo si la transacción es con una escritura de donación, pero si la transacción es con una escritura de venta, el comprador no adquiere la propiedad hasta que le entregue su dinero? Rav Huna respondió: Pero, ¿acaso Rav Hamnuna no planteó una objeción a esto, basándose en la siguiente baraita: ¿Cómo se realiza la adquisición por medio de la entrega de un documento? Si lo escribió para él en papel o en barro cocido, entonces, aunque el papel o el barro cocido no valgan ni siquiera una peruta, si escribe: Mi campo está vendido a ti, o: Mi campo es adquirido por ti como regalo, queda así vendido o dado. Esto indica que un documento basta para completar una adquisición tanto en el caso de una venta como en el de un regalo.
וְלָאו הוּא מוֹתֵיב לַהּ וְהוּא מְפָרֵק לַהּ – בְּמוֹכֵר שָׂדֵהוּ מִפְּנֵי רָעָתָהּ?
Rav Naḥman respondió: ¿Pero acaso no es así que él, Rav Hamnuna, plantea la objeción y él mismo la resuelve? La baraita establece su dictamen con respecto a quien vende su campo debido a su mala calidad. El vendedor quiere deshacerse de su campo debido a su bajo valor, y le gustaría transferir su propiedad lo más rápido posible. En este caso, redactar un documento basta para completar la adquisición. En cambio, en los casos normales no es así. Dado que la adquisición de un campo requiere pago monetario además de una escritura de venta, la declaración de Rav Naḥman, de que si alguien vende un campo a su esposa la venta es válida y no decimos que desea revelar el dinero oculto de ella, es una novedad.
(רַב בִּיבִי מְסַיֵּים בַּהּ מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב נַחְמָן) וְרַב אָשֵׁי אָמַר: בְּמַתָּנָה בִּקֵּשׁ לִיתְּנָהּ לוֹ, וְלָמָּה כָּתַב לוֹ בִּלְשׁוֹן מֶכֶר? כְּדֵי לְיַפּוֹת כֹּחוֹ.
La Guemará señala que al interpretar esta baraita, Rav Beivai concluía en nombre de Rav Naḥman, o, según otra versión, Rav Ashi dice: ¿Por qué un documento basta para que él adquiera la tierra? Porque se supone que quiso dársela como un regalo. ¿Y por qué escribió el documento para él empleando la terminología de una venta? Fue para reforzar el poder de quien adquiere la tierra, ya que con respecto a una garantía de propiedad, es decir, un documento que establece que si la propiedad es embargada por el acreedor del vendedor, el vendedor reembolsará al comprador por su pérdida, una escritura de venta es superior a una escritura de regalo.
מֵיתִיבִי: לָוָה מִן הָעֶבֶד, וְשִׁחְרְרוֹ; מִן הָאִשָּׁה, וְגֵרְשָׁהּ – אֵין לָהֶן עָלָיו כְּלוּם. מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דְּאָמְרִינַן: לְגַלּוֹיֵי זוּזֵי הוּא דְּבָעֵי?
La Guemará plantea una objeción al dictamen de Rav Naḥman, de que no decimos que él desea revelar el dinero oculto de ella, a partir de una baraita: Si alguien tomó prestado dinero de su propio esclavo y luego lo libera, o si alguien tomó prestado dinero de su esposa y luego se divorcia de ella, ellos no tienen ninguna reclamación contra él, y no necesita devolverles nada. ¿Cuál es la razón de esto? ¿No es porque decimos que él desea revelar su dinero oculto, y que tomar el préstamo fue un mero ardid para reclamar dinero al que tenía derecho?
שָׁאנֵי הָתָם, דְּלָא נִיחָא לֵיהּ לְשַׁוּוֹיֵיהּ נַפְשֵׁיהּ ״עֶבֶד לֹוֶה לְאִישׁ מַלְוֶה״.
La Guemará responde: Allí es diferente, porque hay una razón adicional para pensar que fue un artificio, ya que le resulta incómodo aplicarse a sí mismo el versículo: “El rico se enseñorea de los pobres, y el prestatario es siervo del prestamista” (Proverbios 22:7). Por lo tanto, es razonable suponer que su intención no era pedir dinero prestado, sino revelar el dinero oculto que estaba en posesión de su esclavo o de su esposa. Esta preocupación no se aplica a quien vende propiedad a su esposa, y por lo tanto la venta es válida.
שְׁלַח רַב הוּנָא בַּר אָבִין: הַמּוֹכֵר שָׂדֶה לְאִשְׁתּוֹ – קָנְתָה,
La Guemará relata que Rav Huna bar Avin envió una decisión a quienes estaban en la sala de estudio: En el caso de alguien que vende un campo a su esposa, ella lo ha adquirido,