נַחֲלָה הַבָּאָה לוֹ לְאָדָם מִמָּקוֹם אַחֵר, אָדָם מַתְנֶה עָלֶיהָ שֶׁלֹּא יִירָשֶׁנָּה. וְכִדְרָבָא – דְּאָמַר רָבָא: כׇּל הָאוֹמֵר ״אִי אֶפְשִׁי בְּתַקָּנַת חֲכָמִים״ כְּגוֹן זֹאת, שׁוֹמְעִין לוֹ.
Con respecto a una herencia que llega a una persona desde otro lugar, es decir, una herencia que recibirá en el futuro, una persona puede establecer una condición al respecto desde el principio de que no la heredará, ya que uno puede renunciar a sus derechos futuros sobre una propiedad que actualmente no es suya. Y este dictamen está de acuerdo con la opinión de Rava, como dijo Rava, que con respecto a cualquiera que diga: No quiero beneficiarme de una ordenanza de los Sabios como esta que fue instituida para mi beneficio, se le escucha.
מַאי ״כְּגוֹן זֹאת״? כִּדְרַב הוּנָא אָמַר רַב – דְּאָמַר רַב הוּנָא אָמַר רַב: יְכוֹלָה אִשָּׁה שֶׁתֹּאמַר לְבַעְלָהּ: ״אֵינִי נִיזּוֹנֶת וְאֵינִי עוֹשָׂה״.
La Guemará pregunta: ¿Qué quiere decirse con: Como este? La Guemará explica: Rava se refiere a aquella declaración de Rav Huna, quien dijo que Rav dice una determinada resolución. Como Rav Huna dice que Rav dice: Una mujer puede decirle a su marido: No seré mantenida por ti y, a su vez, no trabajaré, es decir, no te quedarás con mis ganancias. Los Sabios instituyeron que un marido debe proporcionar sustento a su esposa y, a cambio, tiene derecho a sus salarios. Dado que esto fue instituido para el beneficio de las esposas, la esposa puede optar por no participar en este arreglo. De manera similar, el marido puede renunciar a sus derechos sobre los frutos de la tierra de su esposa. Es en tal circunstancia que la mishná dictamina que, incluso si él renunció a sus derechos, no establece la presunción de propiedad al disfrutar de los frutos.
הָא רְאָיָה – יֵשׁ? תֵּימָא: ״נַחַת רוּחַ עָשִׂיתִי לְבַעְלִי״!
§ La mishná enseña que un marido no establece la presunción de propiedad sobre el campo de su esposa al disfrutar de sus frutos. La Guemará sugiere: Por inferencia, el marido tiene la capacidad de aportar prueba de que compró el campo a su esposa o lo recibió de ella como regalo y, en consecuencia, ser considerado el propietario del campo. La Guemará pregunta: ¿Por qué esta prueba es decisiva? Que ella diga: Hice eso, es decir, di o vendí el campo a mi marido, solo para complacer a mi marido, pero no era esa mi intención.
מִי לָא תְּנַן: לָקַח מִן הָאִישׁ, וְחָזַר וְלָקַח מִן הָאִשָּׁה – מִקָּחוֹ בָּטֵל; אַלְמָא אָמְרָה: ״נַחַת רוּחַ עָשִׂיתִי לְבַעְלִי״, הָכָא נָמֵי תֵּימָא: ״נַחַת רוּחַ עָשִׂיתִי לְבַעְלִי״!
La Guemará cita una fuente para esta afirmación: ¿Acaso no aprendimos en una mishná (Guitín 55b): Si alguien primero compró un terreno del marido y después volvió y compró ese terreno de la esposa, es decir, compró sus derechos sobre este terreno para después de la muerte de su marido o en caso de divorcio, como se estipula en su contrato matrimonial, entonces su transacción es nula. Aparentemente, ella dijo: Yo hice esto, es decir, firmé esta escritura de venta, solo para complacer a mi marido, pero no era mi intención. Aquí también que ella diga: Yo hice esto solo para complacer a mi marido, pero no tuvo la intención de darle o venderle el campo.
הָא אִיתְּמַר עֲלַהּ, אָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא: לֹא נִצְרְכָה אֶלָּא בְּאוֹתָן שָׁלֹשׁ שָׂדוֹת – אַחַת שֶׁכָּתַב לָהּ בִּכְתוּבָּתָהּ,
La Guemará responde: Pero, ¿acaso no se dijo con respecto a aquella mishná que Rabba bar Rav Huna dice: La halakha de que una mujer puede alegar que actuó solo para complacer a su marido no se establece con respecto a todos sus bienes, sino que es necesaria solo con respecto a esos tres tipos de campos que tienen un estatus especial: Un campo sobre el cual él escribió para ella en su contrato matrimonial que serviría como pago de su contrato matrimonial;