דְּקָמַכְחֲשִׁי בְּאַרְעָא – שַׁיּוֹרֵי שַׁיַּיר. דְּאִי לָא שַׁיַּיר, לֵימָא לֵיהּ: עֲקוֹר אִילָנָא וְזִיל.
puesto que están causando daño a la tierra, el vendedor deja para sí la tierra que rodea los árboles, como si no la hubiera dejado, puede el comprador decirle: Arranca tus árboles y vete.
מָכַר אִילָנוֹת וְשִׁיֵּיר קַרְקַע לְפָנָיו – פְּלוּגְתָּא דְּרַבִּי עֲקִיבָא וְרַבָּנַן; לְרַבִּי עֲקִיבָא דְּאָמַר: מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר – אִית לֵיהּ; לְרַבָּנַן – לֵית לֵיהּ.
La Guemará analiza el caso inverso: Si alguien vendió los árboles y dejó la propiedad de la tierra para sí mismo, la halakha depende del resultado de la disputa entre Rabí Akiva y los Rabinos. Según Rabí Akiva, quien dice: Quien vende, vende generosamente, el comprador tiene propiedad sobre la tierra que rodea los árboles, ya que se presume que el vendedor la incluyó en la venta. Según los Rabinos, quienes dicen: Quien vende, vende con mezquindad, el comprador no tiene propiedad sobre la tierra que rodea los árboles, ya que se presume que el vendedor no la incluyó en la venta.
לְרַבִּי עֲקִיבָא אִית לֵיהּ – וַאֲפִילּוּ לְרַב זְבִיד דְּאָמַר: אֵין לוֹ – הָנֵי מִילֵּי גַּבֵּי שְׁנֵי לָקוֹחוֹת, דְּאָמַר לֵיהּ: כִּי הֵיכִי דִּלְדִידִי לֵית לִי בְּאִילָנוֹת, לְדִידָךְ נָמֵי לֵית לָךְ בְּקַרְקַע; אֲבָל הָכָא – מוֹכֵר בְּעַיִן יָפָה מוֹכֵר.
La Guemará afirmó anteriormente que, según la opinión de Rabí Akiva, el comprador tiene propiedad sobre la tierra que rodea los árboles. La Guemará aclara esta opinión: E incluso según Rav Zevid, quien dijo (37a) que en un caso en el que uno tomó posesión de la tierra y otro tomó posesión de los árboles, quien tomó posesión de los árboles no tiene parte en la tierra, ese asunto se aplica solo con respecto al caso de dos compradores. Pues en ese caso, quien adquirió la tierra puede decirle al otro: Así como es cierto que yo no tengo parte en los árboles, tú tampoco tienes parte en la tierra; pero aquí, donde una persona vendió los árboles y se quedó con la tierra para sí, quien vende, vende generosamente. Por lo tanto, es razonable suponer que la venta incluyó la tierra que rodea los árboles.
לְרַבָּנַן לֵית לֵיהּ – וַאֲפִילּוּ לְרַב פָּפָּא דְּאָמַר: יֵשׁ לוֹ – הָנֵי מִילֵּי גַּבֵּי שְׁנֵי לָקוֹחוֹת, דְּאָמַר לֵיהּ: כִּי הֵיכִי דִּלְדִידָךְ זַבֵּין בְּעַיִן יָפָה, לְדִידִי נָמֵי זַבֵּין בְּעַיִן יָפָה; אֲבָל הָכָא – מוֹכֵר בְּעַיִן רָעָה מוֹכֵר.
La Guemará declaró anteriormente que según la opinión de los Rabinos, el comprador no tiene propiedad sobre la tierra que rodea los árboles. La Guemará aclara esta opinión: E incluso según Rav Pappa, quien dice arriba que en un caso en que uno tomó posesión de la tierra y otro tomó posesión de los árboles, el que tomó posesión de los árboles tiene propiedad también sobre la mitad de la tierra, ese asunto se aplica solo con respecto al caso de dos compradores. Pues en ese caso, el que adquirió los árboles puede decirle al otro: Así como es cierto que el vendedor te vendió generosamente, ya que tienes tanto la tierra como el derecho de consumir su fruto, él también me vendió generosamente, incluyendo la tierra que rodea los árboles; pero aquí, donde uno vendió los árboles y dejó la tierra para sí mismo, quien vende, vende de manera restringida, reservándose para sí todo lo que no incluyó explícitamente en la venta.
אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: אֲכָלָן רְצוּפִין – אֵין לוֹ חֲזָקָה. מַתְקֵיף לַהּ רָבָא: אֶלָּא מֵעַתָּה, הַאי מֵישָׁרָא דְאַסְפַּסְתָּא – בְּמַאי קָנֵי לַהּ? אֶלָּא אָמַר רָבָא: מְכָרָן רְצוּפִין – אֵין לוֹ קַרְקַע.
§ Los Sabios de Neharde’a dicen: Si alguien consumió el producto de un huerto demasiado denso, no obtiene por ello posesión presuntiva del huerto. Rava objeta a esto: Si es así, ¿cómo puede alguien adquirir este campo de alfalfa, que está plantado sin espaciamiento? Más bien, Rava dijo: Si alguien vendió un huerto demasiado denso, el comprador no tiene propiedad sobre la tierra que rodea los árboles. En general, si alguien compra tres árboles o más, adquiere la tierra circundante, ya que los árboles se consideran un huerto. Si los árboles están demasiado densos, pronto habrá que arrancarlos, y por eso el comprador no adquiere la tierra que rodea los árboles.
אָמַר רַבִּי זֵירָא: כְּתַנָּאֵי – כֶּרֶם שֶׁהוּא נָטוּעַ עַל פָּחוֹת מֵאַרְבַּע אַמּוֹת, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אֵינוֹ כֶּרֶם. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: הֲרֵי זוֹ כֶּרֶם, וְרוֹאִין אֶת הָאֶמְצָעִיִּים כְּאִילּוּ אֵינָן.
Rabí Zeira dijo: Esto es como una disputa entre tanaím (Kilayim 5:2): Con respecto a un viñedo plantado en un área donde hay menos de cuatro codos de espacio abierto entre las vides, Rabí Shimon dice: No se considera un viñedo con respecto a la prohibición de especies diversas y otras halajot, ya que está demasiado apiñado. Y los Rabinos dicen: Esto es considerado un viñedo, y la razón de ello es que las vides del medio son consideradas como si no estuvieran allí, y las vides exteriores cumplen con los requisitos de un viñedo. De ello se deduce que, según la opinión de los Rabinos, si alguien vendió un huerto demasiado apiñado, los árboles del medio serían considerados como si no estuvieran allí. Por lo tanto, se consideraría un huerto, y el comprador adquiriría la tierra que rodea los árboles.
אָמְרִי נְהַרְדָּעֵי: הַאי מַאן דְּזָבֵין דִּקְלָא לְחַבְרֵיהּ – קָנֵי לֵיהּ מִשִּׁפּוּלֵיהּ עַד תְּהוֹמָא.
Los Sabios de Neharde’a dicen: Quien vende una palmera datilera a otro, el comprador adquiere la tierra desde su base hasta las profundidades.