דְּרַב אָמַר: יַחְלוֹקוּ, וּשְׁמוּאֵל אָמַר: שׁוּדָא דְּדַיָּינֵי? הָתָם, לֵיכָּא לְמֵיקַם עֲלַהּ דְּמִילְּתָא; הָכָא, אִיכָּא לְמֵיקַם עֲלַהּ דְּמִילְּתָא.
como dijo Rav: En ese caso, deben dividir la propiedad entre ellos, y Shmuel dijo: Se decide según la discreción [shudda] de los jueces. ¿Por qué, en el caso aparentemente equivalente de una disputa en la que no hay pruebas para ninguno de los litigantes, Rav Naḥman dictaminó que prevalece quien es más fuerte? La Guemará responde: Allí, en el caso de las dos escrituras, no será posible para el tribunal aclarar el asunto en el futuro, y por lo tanto el tribunal emite un fallo de acuerdo con la información que tiene actualmente. Aquí, en el caso de Rav Naḥman, puede ser posible para el tribunal aclarar el asunto en el futuro, si uno de los litigantes aporta testigos que respalden su reclamación.
וּמַאי שְׁנָא מֵהָא דִּתְנַן: הַמַּחֲלִיף פָּרָה בַּחֲמוֹר, וְיָלְדָה; וְכֵן הַמּוֹכֵר שִׁפְחָתוֹ, וְיָלְדָה – זֶה אוֹמֵר: ״עַד שֶׁלֹּא מָכַרְתִּי יָלְדָה״, וְזֶה אוֹמֵר: ״מִשֶּׁלָּקַחְתִּי יָלְדָה״ – יַחְלוֹקוּ?
La Guemará pregunta: ¿Y en qué sentido es este caso diferente de aquello que aprendimos en una mishná (Bava Metzia 100a): Con respecto a alguien que intercambia una vaca por un burro y la vaca parió, y asimismo alguien que vende a su sierva cananea y ella dio a luz, y este, es decir, el vendedor, dice: Ella dio a luz antes de que yo vendiera la vaca o la sierva, y la cría me pertenece; y aquel, es decir, el comprador, dice: Ella dio a luz después de que la compré y la cría me pertenece, el dictamen es que deben dividir el valor del recién nacido. En ese caso, el tribunal no puede esclarecer el asunto, por lo que debería dictaminar que prevalece quien sea más fuerte.
הָתָם, לְהַאי
La Guemará responde: Allí, en el caso del intercambio, para este individuo, es decir, el comprador,