אֲמַר לֵיהּ: שְׁטָרָא זַיְיפָא הוּא! גְּחֵין לְחֵישׁ לֵיהּ לְרַבָּה: אִין, שְׁטָרָא זַיְיפָא הוּא; מִיהוּ שְׁטָרָא מְעַלְּיָא הֲוָה לִי, וְאִירְכַס, וְאָמֵינָא: אֶינְקֹיט הַאי בִּידַאי כָּל דְּהוּ.
El primero le dijo en respuesta: Es una escritura de venta falsificada. El poseedor se inclinó y le susurró a Rabba: Sí, es una escritura falsificada. Pero yo tenía una escritura válida de venta y se perdió, y me dije a mí mismo: Conservaré esta escritura de venta en mi posesión, tal como está.
אָמַר רַבָּה: מָה לוֹ לְשַׁקֵּר? אִי בָּעֵי, אָמַר לֵיהּ: שְׁטָרָא מְעַלְּיָא הוּא. אֲמַר לֵיהּ רַב יוֹסֵף: אַמַּאי סָמְכַתְּ – אַהַאי שְׁטָרָא; הַאי שְׁטָרָא חַסְפָּא בְּעָלְמָא הוּא.
Rabba dijo: ¿Por qué habría de mentir y presentar esta afirmación? Si él quiere mentir, puede decirle que es una escritura de venta válida, y habría sido considerado creíble y se le habría adjudicado el campo. Rav Yosef le dijo a Rabba: En última instancia, ¿en qué te estás basando para adjudicarle la tierra? ¿En esta escritura de venta? Esta escritura, reconocidamente falsificada, no es más que un fragmento sin valor, y no puede usarse en el tribunal como prueba.
הַהוּא דְּאָמַר לְחַבְרֵיהּ: הַב לִי מְאָה זוּזִי דְּמַסֵּיקְנָא בָּךְ, וְהָא שְׁטָרָא. אֲמַר לֵיהּ: שְׁטָרָא זַיְיפָא הוּא. גְּחֵין לְחֵישׁ לֵיהּ לְרָבָא: אִין, שְׁטָרָא זַיְיפָא; מִיהוּ שְׁטָרָא מְעַלְּיָא הֲוָה לִי, וְאִירְכַס, וְאָמֵינָא: אֶינְקוֹט הַאי בִּידַאי כָּל דְּהוּ.
La Guemará relata un incidente similar: Había cierta persona que le dijo a otra: Dame cien dinares que estoy tratando de cobrarte, y este es el pagaré que da fe de la deuda. El otro le dijo en respuesta: Es un pagaré falsificado. La primera persona se inclinó y le susurró a Rava: Sí, es un pagaré falsificado. Pero yo tenía un pagaré válido y se perdió, y me dije a mí mismo: Conservaré este pagaré en mi poder, tal como está.
אָמַר רַבָּה: מָה לוֹ לְשַׁקֵּר? אִי בָּעֵי, אָמַר לֵיהּ: שְׁטָרָא מְעַלְּיָא הוּא. אֲמַר לֵיהּ רַב יוֹסֵף: אַמַּאי קָא סָמְכַתְּ – אַהַאי שְׁטָרָא; הַאי שְׁטָרָא חַסְפָּא בְּעָלְמָא הוּא.
Rabba dijo: ¿Por qué mentiría y haría esta afirmación? Si él quiere mentir, puede decirle que es un pagaré válido, y será considerado creíble y se le otorgará el dinero. Rav Yosef le dijo a Rabba: En última instancia, ¿en qué te estás basando para otorgarle el dinero? ¿En este pagaré ? Este documento no es más que un fragmento de cerámica, y no puede usarse en el tribunal como prueba.
אָמַר רַב אִידִי בַּר אָבִין: הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַבָּה בְּאַרְעָא, וְהִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַב יוֹסֵף בְּזוּזֵי. הִלְכְתָא כְּרַבָּה בְּאַרְעָא – דְּהֵיכָא דְּקָיְימָא אַרְעָא, תֵּיקוּם. וְהִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַב יוֹסֵף בְּזוּזֵי – דְּהֵיכָא דְּקָיְימִי זוּזֵי, לוֹקְמוּ.
La Guemará señala el fallo final en estos dos casos. Rav Idi bar Avin dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabba con respecto a la tierra, y la tierra se adjudica al poseedor, y la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Yosef con respecto al dinero, y a quien exige el pago no se le adjudica el dinero. Él explica: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabba con respecto a la tierra, ya que el tribunal dictamina que la tierra debe permanecer donde está, es decir, con el poseedor. Y la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Yosef con respecto al dinero, ya que el tribunal dictamina que el dinero debe permanecer donde está, es decir, en posesión del supuesto deudor.
הָהוּא עָרְבָא דַּאֲמַר לֵיהּ לְלֹוֶה: הַב לִי מְאָה זוּזִי דִּפְרַעְתִּי לְמַלְוֶה עִילָּוָךְ, וְהָא שְׁטָרָא. אֲמַר לֵיהּ: לָאו פְּרַעְתָּיךְ? אֲמַר: לָאו הֲדַרְתְּ שְׁקַלְתִּינְהוּ מִינַּאי?
La Guemará relata: Había cierto fiador que dijo a un deudor: Dame cien dinares por el dinero que pagué al acreedor en tu nombre, y este es el documento que recibí de él cuando pagué tu deuda. El deudor dijo al fiador: ¿Acaso no es así que yo te pagué? El fiador dijo al deudor: Sí, pagaste, pero ¿acaso no es así que después tomaste el dinero de mí otra vez?
שַׁלְחַהּ רַב אִידִי בַּר אָבִין לְקַמֵּיהּ דְּאַבָּיֵי: כִּי הַאי גַוְונָא מַאי? שְׁלַח לֵיהּ אַבָּיֵי: מַאי תִּיבְּעֵי לֵיהּ? הָא אִיהוּ דְּאָמַר: הִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַבָּה בְּאַרְעָא, וְהִלְכְתָא כְּווֹתֵיהּ דְּרַב יוֹסֵף בְּזוּזֵי – דְּהֵיכָא דְּאוֹקְמוּ זוּזֵי, לוֹקְמוּ!
Rav Idi bar Avin envió la siguiente pregunta ante Abaye: ¿Cuál es la halakha en un caso como este? Abaye le envió la siguiente respuesta: ¿Qué es lo que él, es decir, Rav Idi bar Avin, pregunta? ¿No es él quien dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabba con respecto a la tierra, y la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Yosef con respecto al dinero, ya que el tribunal dictamina que el dinero debe permanecer donde está? Basándose en su propio dictamen, el dinero debe permanecer con el deudor.
וְהָנֵי מִילֵּי, דְּאָמַר לֵיהּ: הֲדַרְתְּ אוֹזִפְתִּינְהוּ מִינַּאי. אֲבָל אֲמַר לֵיהּ: הַדַּרְתִּינְהוּ נִיהֲלָךְ מֵחֲמַת דַּהֲווֹ שַׁיְיפִי וְסוּמָּקֵי – אַכַּתִּי אִיתֵיהּ לְשִׁעְבּוּדָא דִשְׁטָרָא.
La Guemará señala: Y este asunto se aplica solo en un caso en el que el garante dice al deudor: Después tomaste prestado el dinero de mí después de haberme pagado. Pero si el garante dijo al deudor: Te devolví el dinero que me habías pagado debido al hecho de que las monedas estaban gastadas o excesivamente enrojecidas, es decir, descoloridas, y no serían aceptadas fácilmente como moneda, entonces el gravamen del documento todavía está en vigor. La deuda con el garante en realidad no había sido pagada, y el documento todavía está en vigor. En ese caso, el garante cobra del deudor.
רָבָא בַּר שַׁרְשׁוּם נָפֵק עֲלֵיהּ קָלָא דְּקָא אָכֵיל אַרְעָא דְיַתְמֵי. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אֵימָא לִי אִיזִי, גּוּפָא דְעוֹבָדָא הֵיכִי הֲוָה? אֲמַר לֵיהּ: אַרְעָא בְּמַשְׁכַּנְתָּא הֲוָה נָקֵיטְנָא מֵאֲבוּהוֹן דְּיַתְמֵי; וַהֲוָה לִי
La Guemará relata: Surgió un rumor acerca de Rava bar Sharshom de que él estaba obteniendo ganancias de una tierra perteneciente a huérfanos. Abaye le dijo: Dime, amigo mío, con respecto al incidente mismo, ¿cómo fue que se generó este rumor? Rava bar Sharshom le dijo: Yo estaba reteniendo la tierra como garantía del padre de los huérfanos, y había