Drashot AI Logo
מַאי טַעְמָא עֲבַדְתְּ הָכִי? אֲמַר לֵיהּ, דִּכְתִיב: ״תִּמְחֶה אֶת זְכַר עֲמָלֵק״. אֲמַר לֵיהּ: וְהָא אֲנַן ״זֵכֶר״ קָרֵינַן! אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא ״זְכַר״ אַקְרְיוּן. אֲזַל שַׁיְילֵיהּ לְרַבֵּיהּ, אֲמַר לֵיהּ: הֵיאַךְ אַקְרִיתַן? אֲמַר לֵיהּ: ״זֵכֶר״.
¿Cuál es la razón por la que hiciste eso? ¿Por qué mataste solo a los varones? Joab le dijo: Como está escrito: Borrarás a los varones [zakhar] de Amalec, es decir, los descendientes varones de Amalec, que descienden de Edom. David le dijo: Pero nosotros leemos el versículo como diciendo: “Borrarás el recuerdo [zekher] de Amalec” (Deuteronomio 25:19). Joab le dijo: A mí me enseñaron a leerlo como zakhar. Joab fue y preguntó a su maestro de Torah de la infancia. Joab le dijo: ¿Cómo nos leíste esta palabra a nosotros? El maestro le dijo: Yo la leí como zekher. El maestro la había leído de la manera correcta, pero no advirtió que su alumno la había aprendido incorrectamente.
שְׁקַל סַפְסִירָא לְמִיקְטְלֵיהּ. אֲמַר לֵיהּ: אַמַּאי? אֲמַר לֵיהּ, דִּכְתִיב: ״אָרוּר עֹשֶׂה מְלֶאכֶת ה׳ רְמִיָּה״. אֲמַר לֵיהּ: שִׁבְקֵיהּ לְהָהוּא גַּבְרָא דְּלֵיקוּם בְּאָרוּר! אֲמַר לֵיהּ, כְּתִיב: ״וְאָרוּר מֹנֵעַ חַרְבּוֹ מִדָּם״! אִיכָּא דְּאָמְרִי: קַטְלֵיהּ, וְאִיכָּא דְאָמְרִי: לָא קַטְלֵיהּ.
Joab tomó una espada para matarlo. El maestro le dijo: ¿Por qué quieres matarme? Joab le dijo: Como está escrito: “Maldito el que hace la obra del Señor con mano negligente” (Jeremías 48:10), y tú me enseñaste incorrectamente. El maestro le dijo: Deja que ese hombre permanezca maldito. Este es un castigo suficiente; no hay necesidad de matarme. Joab le dijo: También está escrito: “Y maldito el que detiene su espada de la sangre” (Jeremías 48:10). Hay quienes dicen que Joab lo mató, y hay quienes dicen que no lo mató. En cualquier caso, este episodio demuestra que un error aprendido en la infancia permanece con la persona toda su vida.
וְאָמַר רָבָא: מַקְרֵי יָנוֹקָא, שַׁתָּלָא, טַבָּחָא, וְאוּמָּנָא, וְסוֹפֵר מָתָא – כּוּלָּן כְּמוּתְרִין וְעוֹמְדִין נִינְהוּ. כְּלָלָא דְּמִילְּתָא: כׇּל פְּסֵידָא דְּלָא הָדַר – מוּתְרֶה וְעוֹמֵד הוּא.
Y Rava dice: Con respecto a un maestro de niños, un plantador de árboles profesional, un carnicero, un sangrador y un escriba de la ciudad, todos ellos se consideran advertidos. En otras palabras, no es necesario exhortarlos a realizar su trabajo correctamente, ya que si se equivocan en el desempeño de sus funciones pueden ser despedidos de inmediato. El principio del asunto es: Con respecto a cualquier caso en que la pérdida sea irreversible, el individuo es considerado advertido.
אָמַר רַב הוּנָא: הַאי בַּר מְבוֹאָה דְּאוֹקִי רִיחְיָא, וַאֲתָא בַּר מְבוֹאָה חַבְרֵיהּ וְקָמוֹקֵי גַּבֵּיהּ – דִּינָא הוּא דִּמְעַכֵּב עִילָּוֵיהּ. דְּאָמַר לֵיהּ: קָא פָּסְקַתְּ לֵיהּ לְחַיּוּתִי.
§ Rav Huna dijo: Había cierto residente de un callejón que instaló un molino en el callejón y se ganaba la vida moliendo grano para la gente. Y, posteriormente, otro residente del callejón vino e instaló un molino junto al suyo. La halakha es que el primero puede impedírselo si así lo desea, ya que él puede decirle: Estás perjudicando mi sustento al quitarme mis clientes.
לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ: מַרְחִיקִים מְצוּדַת הַדָּג מִן הַדָּג – כִּמְלֹא רִיצַת הַדָּג. וְכַמָּה? אָמַר רַבָּה בַּר רַב הוּנָא: עַד פַּרְסָה. שָׁאנֵי דָּגִים, דְּיָהֲבִי סְיָיארָא.
La Guemará sugiere: Digamos que una baraita respalda su opinión: Se deben alejar las trampas para peces de los peces, es decir, de otras trampas para peces, hasta la distancia que recorre el pez, es decir, la distancia desde la cual el pez se desplazará. La Guemará pregunta: ¿Y cuánto es esta distancia? Rabba bar Rav Huna dice: Hasta una parasanga [parsa]. Esto indica que uno debe distanciarse del lugar donde otro ha establecido su negocio. La Guemará responde que esto no es prueba: Quizás los peces son diferentes, pues miran a su alrededor. Un pez explora el área delante de los demás, indicándoles adónde ir. Una vez que encuentran la primera trampa, no se acercarán a la segunda.
אֲמַר לֵיהּ רָבִינָא לְרָבָא: לֵימָא רַב הוּנָא דְּאָמַר כְּרַבִּי יְהוּדָה – דִּתְנַן, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: לֹא יְחַלֵּק חֶנְוָנִי קְלָיוֹת וֶאֱגוֹזִין לְתִינוֹקוֹת, מִפְּנֵי שֶׁמֵּרְגִילָן אֶצְלוֹ. וַחֲכָמִים מַתִּירִין.
Ravina le dijo a Rava: ¿Diremos que Rav Huna habló de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda? Como aprendimos en una mishná (Bava Metzia 60a): Rabí Yehuda dice: Un tendero no puede repartir grano tostado y nueces a los niños que frecuentan su tienda, debido a que él de ese modo los acostumbra a venir a él a expensas de los tenderos competidores. Y los Rabinos lo permiten. Esto indica que, según la opinión de Rabí Yehuda, todas las formas de competencia están prohibidas, lo que incluiría el caso relativo al molino.
אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבָּנַן; עַד כָּאן לָא פְּלִיגִי רַבָּנַן עֲלֵיהּ דְּרַבִּי יְהוּדָה הָתָם – אֶלָּא דַּאֲמַר לֵיהּ: אֲנָא קָמְפַלֵּגְינָא אַמְגּוֹזֵי, אַתְּ פְּלוֹג שְׁיוּסְקֵי. אֲבָל הָכָא – אֲפִילּוּ רַבָּנַן מוֹדוּ, דַּאֲמַר לֵיהּ: קָא פָּסְקַתְּ לֵיהּ לְחַיּוּתִי.
La Guemará rechaza esta sugerencia: puedes incluso decir que Rav Huna sostiene la opinión de los Rabinos. Los Rabinos discrepan con Rabbi Yehuda solo allí, ya que el tendero puede decirle a su competidor: Si yo distribuyo nueces, tú puedes distribuir almendras [shiyuskei]. Pero aquí, con respecto a un residente de un callejón que instala un molino en ese callejón donde ya existe otro molino, incluso los Rabinos conceden que el dueño del primer molino puede decirle: Estás perjudicando mi sustento, pues antes todo el que necesitaba molienda venía a mí, y tú les has proporcionado otra opción.
מֵיתִיבִי: עוֹשֶׂה אָדָם חֲנוּת בְּצַד חֲנוּתוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ, וּמֶרְחָץ בְּצַד מֶרְחָצוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ; וְאֵינוֹ יָכוֹל לִמְחוֹת בְּיָדוֹ, מִפְּנֵי שֶׁיָּכוֹל לוֹמַר לוֹ: אַתָּה עוֹשֶׂה בְּתוֹךְ שֶׁלְּךָ, וַאֲנִי עוֹשֶׂה בְּתוֹךְ שֶׁלִּי!
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita: Un hombre puede establecer una tienda junto a la tienda de otro, y una casa de baños junto a la casa de baños de otro, y el otro no puede protestar, porque el recién llegado puede decirle: Tú operas en tu espacio, y yo opero en mi espacio.
תַּנָּאֵי הִיא, דְּתַנְיָא: כּוֹפִין בְּנֵי מְבוֹאוֹת זֶה אֶת זֶה – שֶׁלֹּא לְהוֹשִׁיב בֵּינֵיהֶן לֹא חַיָּיט, וְלֹא בּוּרְסְקִי, וְלֹא מְלַמֵּד תִּינוֹקוֹת, וְלֹא אֶחָד מִבְּנֵי בַּעֲלֵי אוּמָּנִיּוֹת; וְלִשְׁכֵנוֹ אֵינוֹ כּוֹפֵיהוּ. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אַף לִשְׁכֵנוֹ כּוֹפֵיהוּ.
La Guemará responde: Todo este asunto es una disputa entre tanaím, como se enseña en una baraita: Los residentes de un callejón pueden obligarse unos a otros a acordar no permitir entre ellos en ese callejón ni a un sastre, ni a un curtidor, ni a un maestro de niños, ni a ningún tipo de artesano. Pueden impedir que artesanos de fuera ejerzan su oficio en ese callejón. Pero uno no puede obligar a su vecino, es decir, a alguien que ya vive en el callejón, a abstenerse de ejercer allí una ocupación determinada. Rabán Shimón ben Gamliel dice: Uno puede incluso obligar a su vecino a no realizar tal trabajo en el callejón. Rav Huna sostiene la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel.
אָמַר רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: פְּשִׁיטָא לִי – בַּר מָתָא אַבַּר מָתָא אַחֲרִיתִי, מָצֵי מְעַכֵּב. וְאִי שָׁיֵיךְ בִּכְרָגָא דְּהָכָא, לָא מָצֵי מְעַכֵּב. בַּר מְבוֹאָה אַבַּר מְבוֹאָה דְּנַפְשֵׁיהּ – לָא מָצֵי מְעַכֵּב.
Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dice: Me resulta obvio que un residente de una ciudad puede impedir que un residente de otra ciudad establezca un negocio similar en la localidad del primero. Pero si paga el impuesto de esa primera ciudad, no puede impedírselo hacer negocios allí, ya que él también es considerado residente de la ciudad. El residente de un callejón no puede impedir que un residente de su callejón ejerza allí un determinado oficio, de acuerdo con la opinión de los Rabinos en la baraita, y en contraste con la opinión de Rabban Shimon ben Gamliel.
בָּעֵי רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: בַּר מְבוֹאָה אַבַּר מְבוֹאָה אַחֲרִינָא, מַאי? תֵּיקוּ. אָמַר רַב יוֹסֵף: וּמוֹדֵי רַב הוּנָא בְּמַקְרֵי דַרְדְּקֵי – דְּלָא מָצֵי מְעַכֵּב, דְּאָמַר מָר: עֶזְרָא תִּיקֵּן לָהֶן לְיִשְׂרָאֵל שֶׁיְּהוּ מוֹשִׁיבִין סוֹפֵר בְּצַד סוֹפֵר.
Con estas conclusiones en mente, Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, plantea un dilema: Con respecto a un residente de un callejón que protesta por un residente de otro callejón que realiza negocios allí, ¿cuál es la halakha? No se encontró respuesta, y la Guemará afirma que el dilema quedará sin resolver. Rav Yosef dijo: Y Rav Huna, quien dijo que un residente de un callejón puede impedir que otro instale un molino adicional, concede con respecto a quienes enseñan a los niños que no se le puede impedir trabajar, como dijo el Maestro: Ezra instituyó una ordenanza para el pueblo judío que exige que establezcan un maestro junto a otro maestro, para elevar el nivel de la enseñanza.
וְנֵיחוּשׁ דִּילְמָא אָתֵי לְאִיתְרַשּׁוֹלֵי! אֲמַר לֵיהּ:
La Guemará objeta: Pero debemos temer no sea que los maestros lleguen así a volverse negligentes. Rav Yosef le dijo al Sabio que planteó esta objeción:

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria