סֵיפָא אֲתָאן לְתִינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית רַבָּן, וּמִתַּקָּנַת יְהוֹשֻׁעַ בֶּן גַּמְלָא וְאֵילָךְ –
En la cláusula final llegamos a el caso de los escolares que vienen a aprender Torá en su casa, y esta norma se aplica desde el tiempo de la ordenanza de Yehoshua ben Gamla en adelante.
דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: בְּרַם, זָכוּר אוֹתוֹ הָאִישׁ לַטּוֹב – וִיהוֹשֻׁעַ בֶּן גַּמְלָא שְׁמוֹ, שֶׁאִלְמָלֵא הוּא, נִשְׁתַּכַּח תּוֹרָה מִיִּשְׂרָאֵל. שֶׁבִּתְחִלָּה, מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ אָב – מְלַמְּדוֹ תּוֹרָה, מִי שֶׁאֵין לוֹ אָב – לֹא הָיָה לָמֵד תּוֹרָה. מַאי דְּרוּשׁ? ״וְלִמַּדְתֶּם אֹתָם״ – וְלִמַּדְתֶּם אַתֶּם.
¿Cuál fue esta ordenanza? Como dice Rav Yehuda que Rav dice: Verdaderamente, ese hombre es recordado para bien, y su nombre es Yehoshua ben Gamla. De no ser por él, la Torá habría sido olvidada por el pueblo judío. Al principio, cualquiera que tuviera padre hacía que su padre le enseñara Torá, y quien no tenía padre no aprendía Torá en absoluto. La Guemará explica: ¿Qué versículo interpretaron homiléticamente que les permitió conducirse de esta manera? Interpretaron el versículo que dice: "Y las enseñaréis [otam] a vuestros hijos" (Deuteronomio 11:19), en el sentido de: Y vosotros mismos [atem] enseñaréis, es decir, vosotros, los padres, enseñaréis a vuestros hijos.
הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מוֹשִׁיבִין מְלַמְּדֵי תִינוֹקוֹת בִּירוּשָׁלַיִם. מַאי דְּרוּשׁ? ״כִּי מִצִּיּוֹן תֵּצֵא תוֹרָה״. וַעֲדַיִין מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ אָב – הָיָה מַעֲלוֹ וּמְלַמְּדוֹ, מִי שֶׁאֵין לוֹ אָב – לֹא הָיָה עוֹלֶה וְלָמֵד. הִתְקִינוּ שֶׁיְּהוּ מוֹשִׁיבִין בְּכׇל פֶּלֶךְ וּפֶלֶךְ. וּמַכְנִיסִין אוֹתָן כְּבֶן שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה כְּבֶן שְׁבַע עֶשְׂרֵה,
Cuando los Sabios vieron que no todos eran capaces de enseñar a sus hijos y que el estudio de la Torah estaba decayendo, instituyeron una ordenanza para que se establecieran maestros de niños en Jerusalén. La Guemará explica: ¿Qué versículo interpretaron homiléticamente que les permitió hacer esto? Interpretaron el versículo: “Porque de Sion sale la Torah” (Isaías 2:3). Pero aun así, quien tenía padre, su padre ascendía con él a Jerusalén y hacía que le enseñaran, pero quien no tenía padre, no ascendía ni aprendía. Por lo tanto, los Sabios instituyeron una ordenanza para que maestros de niños fueran establecidos en una ciudad en todas y cada una de las regiones [pelekh]. Y hacían ingresar a los estudiantes a la edad de dieciséis y a la edad de diecisiete años.
וּמִי שֶׁהָיָה רַבּוֹ כּוֹעֵס עָלָיו – מְבַעֵיט בּוֹ וְיֹצֵא. עַד שֶׁבָּא יְהוֹשֻׁעַ בֶּן גַּמְלָא וְתִיקֵּן, שֶׁיְּהוּ מוֹשִׁיבִין מְלַמְּדֵי תִינוֹקוֹת בְּכׇל מְדִינָה וּמְדִינָה וּבְכׇל עִיר וָעִיר, וּמַכְנִיסִין אוֹתָן כְּבֶן שֵׁשׁ כְּבֶן שֶׁבַע.
Pero, como los estudiantes eran mayores y aún no habían recibido ninguna educación formal, un estudiante cuyo maestro se enojaba con él se rebelaría contra él y se iría. Era imposible retener allí a los jóvenes contra su voluntad. Esta situación continuó hasta que llegó Yehoshua ben Gamla e instituyó una ordenanza de que se establecieran maestros de niños en todas y cada una de las provincias y en todas y cada una de las ciudades, y ellos llevarían a los niños a aprender a la edad de seis y a la edad de siete. Con respecto al asunto en cuestión, dado que este sistema fue establecido para las masas, los vecinos no pueden impedir que un erudito enseñe Torah en el patio.
אֲמַר לֵיהּ רַב לְרַב שְׁמוּאֵל בַּר שִׁילַת: עַד שֵׁית לָא תְּקַבֵּיל, מִכָּאן וְאֵילָךְ – קַבֵּיל, וְאַסְפִּי לֵיהּ כְּתוֹרָא. וַאֲמַר לֵיהּ רַב לְרַב שְׁמוּאֵל בַּר שִׁילַת: כִּי מָחֵית לְיָנוֹקָא, לָא תִּימְחֵי אֶלָּא בְּעַרְקְתָא דִמְסָנָא. דְּקָארֵי – קָארֵי, דְּלָא קָארֵי – לֶיהֱוֵי צַוְותָּא לְחַבְרֵיהּ.
Con respecto a ese mismo asunto, Rav le dijo a Rav Shmuel bar Sheilat, maestro de niños: No aceptes a un alumno antes de la edad de seis años, pues es demasiado pequeño y le resulta difícil aprender de manera constante. A partir de este punto en adelante, acéptalo y llénalo de Torá como a un buey. Y Rav además le dijo a Rav Shmuel bar Sheilat: Cuando golpees a un niño con fines educativos, golpéalo solo con la correa de una sandalia, que es pequeña y no causa dolor. Rav además le aconsejó: El que lee, que lea por sí mismo; quien no lee, que sea compañero de sus amigos, lo cual lo animará a aprender a leer.
מֵיתִיבִי: אֶחָד מִבְּנֵי חָצֵר שֶׁבִּיקֵּשׁ לֵעָשׂוֹת רוֹפֵא, אוּמָּן, וְגַרְדִּי, וּמְלַמֵּד תִּינוֹקוֹת – בְּנֵי חָצֵר מְעַכְּבִין עָלָיו! הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּתִינוֹקוֹת דְּגוֹיִם.
Con respecto a un patio, la Guemará concluyó que está permitido establecer una escuela primaria para enseñar Torah, y los vecinos no pueden protestar. La Guemará plantea una objeción a esta resolución a partir de una baraita: Con respecto a un miembro de un patio que desea convertirse en médico, sangrador, tejedor [vegardi] o maestro de niños, los otros miembros del patio pueden impedírselo. Esto indica que los vecinos pueden protestar por la enseñanza de niños en su patio compartido. La Guemará responde: ¿De qué caso estamos tratando aquí, es decir, cuándo pueden protestar por su enseñanza a los niños? Estamos tratando con un caso de niños gentiles, ya que no hay mitzvá de educarlos. En esta situación, los vecinos pueden protestar por el ruido.
תָּא שְׁמַע: שְׁנַיִם שֶׁיּוֹשְׁבִין בְּחָצֵר, וּבִיקֵּשׁ אֶחָד מֵהֶן לֵעָשׂוֹת רוֹפֵא, וְאוּמָּן, וְגַרְדִּי, וּמְלַמֵּד תִּינוֹקוֹת – חֲבֵירוֹ מְעַכֵּב עָלָיו! הָכָא נָמֵי בְּתִינוֹקוֹת דְּגוֹיִם.
Ven y escucha otra baraita: Con respecto a dos personas que residen en un patio, y una de ellas procuró convertirse en médico, sangrador, tejedor o maestro de niños, la otra puede impedírselo. La Guemará responde: Aquí también, estamos tratando con un caso de niños gentiles.
תָּא שְׁמַע: מִי שֶׁיֵּשׁ לוֹ בַּיִת בַּחֲצַר הַשּׁוּתָּפִין – הֲרֵי זֶה לֹא יַשְׂכִּירֶנּוּ לֹא לְרוֹפֵא, וְלֹא לְאוּמָּן, וְלֹא לְגַרְדִּי, וְלֹא לְסוֹפֵר יְהוּדִי, וְלֹא לְסוֹפֵר אַרְמַאי! הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּסוֹפֵר מָתָא.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra baraita: Quien tiene una casa en un patio de propiedad compartida no puede alquilarla a un médico, ni a un sangrador, ni a un tejedor, ni a un maestro judío [sofer], ni a un maestro gentil. Esto indica que los vecinos de una persona pueden impedirle enseñar a niños judíos. La Guemará responde: ¿Con qué estamos tratando aquí? Estamos tratando con el escriba [sofer] de la ciudad, que no enseña a niños sino que escribe documentos y cartas para los residentes de la ciudad. Este tipo de trabajo no es una mitzvá, y dado que muchas personas buscan sus servicios, los residentes del patio pueden impedirle realizar este trabajo cerca de sus casas.
אָמַר רָבָא: מִתַּקָּנַת יְהוֹשֻׁעַ בֶּן גַּמְלָא וְאֵילָךְ, לָא מַמְטִינַן יָנוֹקָא מִמָּתָא לְמָתָא; אֲבָל מִבֵּי כְנִישְׁתָּא לְבֵי כְנִישְׁתָּא – מַמְטִינַן. וְאִי מַפְסֵק נַהֲרָא – לָא מַמְטִינַן. וְאִי אִיכָּא תִּיתּוּרָא – מַמְטִינַן. וְאִי אִיכָּא גַּמְלָא – לָא מַמְטִינַן.
§ Con respecto a la ordenanza de Yehoshua ben Gamla, y en cuanto a la enseñanza de los niños en general, Rava dice: Desde el tiempo de la ordenanza de Yehoshua ben Gamla, de que deben establecerse maestros para niños en cada ciudad, y de ahí en adelante no se lleva a un niño de una ciudad a otra. Más bien, cada niño es educado donde reside. Pero sí se los lleva de una sinagoga donde estudian a otra sinagoga. Y si un río separa las zonas, no se los lleva a través de él, no sea que caigan al río. Y si hay un puente sobre el río, se los puede llevar a través del río. Pero si hay solo un puente estrecho [gamla] no se los lleva.
וְאָמַר רָבָא: סַךְ מַקְרֵי דַרְדְּקֵי – עֶשְׂרִין וְחַמְשָׁה יָנוֹקֵי. וְאִי אִיכָּא חַמְשִׁין – מוֹתְבִינַן תְּרֵי; וְאִי אִיכָּא אַרְבְּעִין – מוֹקְמִינַן רֵישׁ דּוּכְנָא, וּמְסַיְּיעִין לֵיהּ מִמָּתָא.
Y Rava dijo: El número máximo de alumnos para un maestro de niños es de veinticinco niños. Y si hay cincuenta niños en un solo lugar, se establecen dos maestros, para que cada uno enseñe a veinticinco alumnos. Y si hay cuarenta niños, se establece un asistente, y el maestro recibe ayuda de los residentes de la ciudad para pagar el salario del asistente.
וְאָמַר רָבָא: הַאי מַקְרֵי יָנוֹקֵי דְּגָרֵיס, וְאִיכָּא אַחֲרִינָא דְּגָרֵיס טְפֵי מִינֵּיהּ – לָא מְסַלְּקִינַן לֵיהּ, דִּלְמָא אָתֵי לְאִיתְרַשּׁוֹלֵי. רַב דִּימִי מִנְּהַרְדְּעָא אָמַר: כׇּל שֶׁכֵּן דְּגָרֵיס טְפֵי – קִנְאַת סוֹפְרִים תַּרְבֶּה חָכְמָה.
Y Rava dijo: Si hay un maestro de niños que enseña pocas materias, y hay otro que enseña más materias que él, no se destituye al primer maestro de su puesto para contratar al segundo, pues quizás el otro maestro llegue a ser negligente debido a la falta de competencia. Rav Dimi de Neharde’a dijo: Al contrario, con mayor razón será así, que él enseñará de una manera mejor si sabe que es el único instructor en el lugar, pues los celos entre maestros aumentan la sabiduría. El que fue despedido tratará de perfeccionar sus habilidades para ser recontratado, y esto evitará la negligencia por parte del otro maestro.
וְאָמַר רָבָא: הָנֵי תְּרֵי מַקְרֵי דַרְדְּקֵי – חַד גָּרֵיס וְלָא דָּיֵיק, וְחַד דָּיֵיק וְלָא גָּרֵיס – מוֹתְבִינַן הָהוּא דְּגָרֵיס וְלָא דָּיֵיק; שַׁבֶּשְׁתָּא מִמֵּילָא נָפְקָא. רַב דִּימִי מִנְּהַרְדְּעָא אָמַר: מוֹתְבִינַן דְּדָיֵיק וְלָא גָּרֵיס; שַׁבֶּשְׁתָּא, כֵּיוָן דְּעָל – עָל;
Y Rava dijo: Si hay dos maestros de niños, uno que enseña mucho material pero no es preciso en sus afirmaciones, y uno que es preciso pero no enseña mucho material, se contrata al que enseña mucho material pero no es preciso. ¿Cuál es la razón de esto? Los errores se corregirán por sí solos, y no se causará ningún daño duradero. En cambio, Rav Dimi de Neharde’a dijo: Se contrata al instructor que es preciso y no enseña mucho material, ya que una vez que un error es enseñado, queda enseñado, y no puede corregirse fácilmente.
דִּכְתִיב: ״כִּי שֵׁשֶׁת חֳדָשִׁים יָשַׁב שָׁם יוֹאָב וְכׇל יִשְׂרָאֵל, עַד הִכְרִית כׇּל זָכָר בֶּאֱדוֹם״. כִּי אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּדָוִד, אֲמַר לֵיהּ:
La Guemará cita una prueba para la opinión de Rav Dimi de Neharde’a: Esto es como está escrito: “Pues Joab y todo Israel permanecieron allí seis meses hasta que él hubo eliminado a todo varón en Edom” (I Reyes 11:16). Cuando Joab vino ante el rey David después de este episodio, David le dijo: