הִיא גּוּפַהּ תֵּיחוּץ, דְּהָא כְּלִי חֶרֶשׂ אֵינוֹ מִטַּמֵּא מִגַּבּוֹ! אֶלָּא דְּפוּמָּא לְגָאו. וְאִי בָּעֵית אֵימָא: לְעוֹלָם דְּפוּמָּא לְבַר, הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּחָבִית שֶׁל מַתֶּכֶת.
que el barril mismo sirva como barrera. En este caso, no debería ser susceptible a la impureza, ya que una vasija de barro no contrae impureza si su exterior queda expuesto a la impureza. Más bien, hay que decir que su abertura mira hacia adentro, y se vuelve impuro porque la impureza entra por su abertura. Y si quieres, di en cambio que en realidad su abertura mira hacia afuera, ¿y de qué estamos tratando aquí? Estamos tratando de un barril de metal, que sí contrae impureza por su exterior.
מֵיתִיבִי: עֲשָׂבִין שֶׁתְּלָשָׁן וְהִנִּיחָן בַּחַלּוֹן, אוֹ שֶׁעָלוּ מֵאֲלֵיהֶן בַּחַלּוֹנוֹת; וּמַטְלוֹנִיּוֹת שֶׁאֵין בָּהֶן שָׁלֹשׁ עַל שָׁלֹשׁ; וְהָאֵבֶר וְהַבָּשָׂר הַמְדוּלְדָּלִין בִּבְהֵמָה וּבְחַיָּה; וְעוֹף שֶׁשָּׁכַן בַּחַלּוֹן, וְגוֹי שֶׁיָּשַׁב בַּחַלּוֹן, וּבֶן שְׁמֹנֶה הַמּוּנָּח בַּחַלּוֹן; וְהַמֶּלַח, וּכְלִי חֶרֶס, וְסֵפֶר תּוֹרָה – כּוּלָּם מְמַעֲטִין בַּחַלּוֹן. אֲבָל הַשֶּׁלֶג, וְהַבָּרָד, וְהַגְּלִיד, וְהַכְּפוֹר, וְהַמַּיִם – כּוּלָּן אֵין מְמַעֲטִין בַּחַלּוֹן.
La Guemará plantea otra objeción a la suposición de que un objeto para el cual hay un uso no reduce las dimensiones de una ventana, incluso si no es susceptible a la impureza, a partir de una baraita (Tosefta, Oholot 14:6): Con respecto a hierba que uno arrancó y colocó en una ventana o que creció por sí sola en ventanas; y retazos de tela que no miden tres por tres palmos; y un miembro o carne colgando de un animal o una bestia; y un ave posada en la ventana; y un gentil sentado en la ventana; y un niño nacido después de ocho meses de embarazo, de quien no se espera que sobreviva, que es colocado en la ventana; y sal; y una vasija de barro; y un rollo de la Torah, todos estos reducen las dimensiones de la ventana. En consecuencia, la impureza pasa a través de ella solo si queda un espacio abierto de un palmo cuadrado. Pero, con respecto a nieve, granizo, escarcha, hielo y agua, todos estos no reducen las dimensiones de una ventana.
וְהָא עֲשָׂבִין חֲזוּ לִבְהֶמְתּוֹ! בְּאַפְרַזְתָּא.
La Guemará procede a cuestionar la decisión de Shmuel a partir de cada uno de los casos de la baraita. La Guemará pregunta: Pero, según Shmuel, que dice que un objeto que tiene un uso no se considera parte de la ventana y no reduce las dimensiones del espacio, la hierba es apta para el consumo de su animal, por lo que no permanecerá en la ventana. Sin embargo, la baraita afirma que la hierba reduce las dimensiones de la ventana. La Guemará responde: Esto se refiere a la afrazta, que es una hierba venenosa no apta para el consumo de un animal.
אוֹ שֶׁעָלוּ מֵאֲלֵיהֶן. כֵּיוָן דְּקָשׁוּ לְכוֹתֶל – שָׁקֵיל לְהוּ! אָמַר רַבָּה: בְּכוֹתֶל חוּרְבָּה. רַב פָּפָּא אָמַר: אֲפִילּוּ בְּכוֹתֶל יִישּׁוּב – בְּבָאִין חוּץ לִשְׁלֹשָׁה לַחַלּוֹן.
La baraita enseña: O la hierba que creció por sí sola también reduce las dimensiones de la ventana. La Guemará pregunta: Pero, puesto que la hierba daña la pared, el dueño la quitará. Por lo tanto, no debería servir como barrera frente a la impureza. Rabba dice: Esto se refiere a una pared de una ruina, cuya integridad estructural es insignificante, y por lo tanto el dueño no se tomará la molestia de quitar la hierba. Rav Pappa dice: La baraita incluso puede estar refiriéndose a una pared en una casa habitada, y se refiere a un caso en el que la hierba proviene de tres palmos más allá de la ventana. En otras palabras, la hierba no crece en la ventana, sino que echa raíces a cierta distancia y desde allí llega a la ventana. El propietario no es exigente con esta hierba y no la arrancará.
מַטְלוֹנִיּוֹת – חֲזוּ לֵיהּ לִקְרִיעָה דִלְבוּשָׁא! בִּסְמִיכְתָּא. חֲזוּ לְאוּמָּנָא! בְּרִיסַּקָּא.
La Guemará pregunta además: ¿Por qué los retazos de tela reducen las dimensiones de la ventana? Después de todo, son aptos para remendar un desgarro en una prenda. La Guemará responde: Esto se refiere a retazos gruesos, que no son aptos para remendar. La Guemará objeta: Aun así, son aptos para un flebotomista para limpiar la sangre en el punto de la incisión. La Guemará responde: Se refiere a tela de saco, que raspa la piel y no se usaría para ese propósito.
אִי בְּרִיסַּקָּא, ״שֶׁאֵין בָּהֶן שָׁלֹשׁ עַל שָׁלֹשׁ״?! ״שֶׁאֵין בָּהֶן אַרְבָּעָה עַל אַרְבָּעָה״ מִיבְּעֵי לֵיהּ! כְּעֵין רִיסַּקָּא.
La Guemará pregunta: Si se refiere a tela de saco, ¿por qué la baraita dice que no es de tres por tres palmos? Debería haber dicho que no es de cuatro por cuatro palmos. El material tejido áspero del tipo usado para sacos en lugar de ropa es susceptible de impureza solo si su área mide al menos cuatro por cuatro palmos. La Guemará responde: No es tela de saco propiamente dicha; más bien, es como tela de saco, es decir, es rígida, y por lo tanto un sangrador no la usaría, pero está tejida como una prenda normal.
וְהָאֵבֶר וְהַבָּשָׂר הַמְדוּלְדָּלִין בִּבְהֵמָה וּבְחַיָּה – עָרְקָא וְאָזְלָא! בִּקְשׁוּרָה.
La baraita enseña: Y un miembro o carne colgante de un animal o de una bestia reduce las dimensiones de una ventana. La Guemará pregunta: Según la opinión de Shmuel, ¿por qué habría de ser así? Después de todo, el animal puede levantarse y escapar, y por lo tanto no debe considerarse parte de la ventana. La Guemará responde: Esto se refiere a un animal que está atado en su lugar.
שָׁחֵיט לַהּ! בִּטְמֵאָה. מְזַבֵּין לַהּ לְגוֹי! בִּכְחוּשָׁה. פָּסֵיק, שָׁדֵי לַהּ לִכְלָבִים! כֵּיוָן דְּאִיכָּא צַעַר בַּעֲלֵי חַיִּים, לָא עָבֵיד.
La Guemará objeta: Pero el dueño del animal lo tomará y lo degollará. La Guemará responde: Se refiere a un animal que es no kosher y no será degollado. La Guemará objeta: Aun así, él lo tomará y lo venderá a un gentil. La Guemará responde: Se refiere a un animal flaco, que nadie comprará. La Guemará continúa: Incluso si el animal no se mueve, hay utilidad para la parte que cuelga, ya que él puede cortarla y arrojarla a los perros. La Guemará responde: Dado que hay sufrimiento para un animal si la corta, no hará eso.
וְעוֹף שֶׁשָּׁכַן בַּחַלּוֹן. פָּרַח וְאָזֵיל! בְּקָשׁוּר. שָׁחֵיט לֵיהּ! בְּטָמֵא. מְזַבֵּין לֵיהּ לְגוֹי! בִּקְלָנִיתָא.
La baraita enseña además: Y un ave posada en la ventana reduce sus dimensiones. La Guemará objeta: Pero saldrá volando, y por lo tanto no debe considerarse parte de la ventana. La Guemará responde: Se refiere a un ave que está atada en su lugar. La Guemará objeta además: Pero el dueño la tomará y la degollará. La Guemará responde: Se refiere a un ave no kosher, que él no degollará. La Guemará continúa: Incluso si no es kosher, él la tomará y la venderá a un gentil. La Guemará responde: Se refiere a una kelanita, un tipo de ave tan huesuda que nadie la compraría para consumirla.
יָהֵיב לֵיהּ לְיָנוֹקָא! בִּמְסָרֵט. קְלָנִיתָא לָא מְסָרְטָא! כְּעֵין קְלָנִיתָא.
La Guemará pregunta: Pero aun así, él puede dárselo a un niño para que juegue, entonces ¿por qué reduce las dimensiones de la ventana? La Guemará responde: Se refiere a un ave que araña. La Guemará objeta: Pero una kelanita no araña. La Guemará responde: La baraita se refiere a un tipo de ave que es como una kelanita en el sentido de que es huesuda, pero tiende a arañar a las personas.
וְגוֹי שֶׁיָּשַׁב בַּחַלּוֹן. קָאֵי וְאָזֵיל! בְּכָפוּת. אָתֵי חַבְרֵיהּ, שָׁרֵי לֵיהּ! בִּמְצוֹרָע. אָתֵי מְצוֹרָע חַבְרֵיהּ, שָׁרֵי לֵיהּ! אֶלָּא בַּחֲבוּשֵׁי מַלְכוּת.
La baraita además declara: Y un gentil sentado en la ventana reduce sus dimensiones. La Guemará pregunta: Pero el gentil se levantará y se irá, entonces ¿por qué reduce las dimensiones de la ventana? La Guemará responde: Esto se refiere a alguien que está atado en su lugar. La Guemará continúa: Otra persona vendrá y lo soltará. La Guemará responde: Esto se refiere a un leproso, a quien la gente teme tocar. La Guemará objeta: Otro leproso vendrá y lo soltará. Más bien, esto se refiere a un prisionero de la monarquía. Como está confinado como castigo, los demás temen liberarlo.
וּבֶן שְׁמֹנֶה הַמּוּנָּח בַּחַלּוֹן. אָתְיָא אִמֵּיהּ, דָּרְיָא לֵיהּ! בְּשַׁבָּת; דְּתַנְיָא: בֶּן שְׁמֹנֶה הֲרֵי הוּא כְּאֶבֶן, וְאָסוּר לְטַלְטְלוֹ בְּשַׁבָּת. אֲבָל אִמּוֹ שׁוֹחָה עָלָיו וּמְנִיקָתוֹ, מִפְּנֵי הַסַּכָּנָה.
La baraita enseña: Y un niño nacido después de ocho meses de embarazo que es colocado en la ventana reduce sus dimensiones. La Guemará objeta: Quizás su madre venga y lo quite de allí. La Guemará responde: Esto se refiere al Shabat, cuando está prohibido mover a este niño, como se enseña en una baraita: Un niño nacido después de ocho meses es como una piedra con respecto a las halakhot de apartado [muktze], y, por lo tanto, está prohibido moverlo; pero su madre puede inclinarse sobre el niño y amamantarlo, debido al peligro de que no amamantar haga que ella enferme.
מֶלַח – חַזְיָא לֵיהּ! בִּמְרִירְתָּא. חַזְיָא לְעוֹרוֹת! דְּאִית בַּהּ קוֹצֵי.
La baraita enseña: La sal reduce las dimensiones de una ventana. La Guemará objeta: Es apta para el uso, y la gente la quitará de allí. La Guemará responde: Esto se refiere a la sal amarga, que no se usa como condimento. La Guemará objeta: Sin embargo, es apta para curtir pieles. La Guemará responde: Se refiere a la sal que tiene espinas mezcladas con ella y, por lo tanto, no se usará para curtir.
כֵּיוָן דְּקַשְׁיָא לְכוֹתֶל, שָׁקְלָא! דְּיָתְבָא אַחַסְפָּא. חַסְפָּא גּוּפָא תֵּיחוּץ!
La Guemará objeta: Aun así, puesto que esta sal daña la pared, él la quitará de allí. La Guemará responde: Esto se refiere a un caso en el que está colocada sobre un fragmento de barro cocido y, en consecuencia, no daña la pared. La Guemará afirma: Si está apoyada sobre barro cocido, que el propio fragmento sirva de barrera contra la propagación de la impureza. Entonces, ¿por qué se menciona la sal?