הַמֶּלַח, וְאֶת הַסִּיד, וְאֶת הַסְּלָעִים מִכּוֹתְלוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ שְׁלֹשָׁה טְפָחִים, אוֹ סָד בְּסִיד. טַעְמָא דְּאִיכָּא כּוֹתֶל, הָא לֵיכָּא כּוֹתֶל – סוֹמֵךְ!
sal, cal y piedras a tres palmos de la pared de otro, o él puede enlucir la pared con cal. La Guemará analiza esta afirmación: La razón de este fallo es que hay una pared allí perteneciente a su vecino, de lo que se puede inferir que si no hay pared allí, se puede colocar estas sustancias cerca del límite del patio de su vecino. Esto presenta una dificultad para la opinión de Rava según la primera versión de la disputa, que sostiene que no se puede colocar estas sustancias cerca de un límite incluso en el caso de un campo que no está destinado a fosas.
לָא; כִּי לֵיכָּא כּוֹתֶל נָמֵי לָא סָמֵיךְ. וְאֶלָּא מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּהָנֵי קָשׁוּ לְכוֹתֶל.
La Guemará rechaza esta prueba: No, incluso si no hay pared, tampoco se pueden colocar estas sustancias cerca del lindero. La Guemará pregunta: Más bien, ¿qué nos enseña aquí la mención de una pared? La Guemará responde: Esto nos enseña que todas estas sustancias dañan una pared.
תָּא שְׁמַע: מַרְחִיקִים אֶת הַזְּרָעִים, וְאֶת הַמַּחֲרֵישָׁה, וְאֶת מֵי רַגְלַיִם מִן הַכּוֹתֶל שְׁלֹשָׁה טְפָחִים. טַעְמָא דְּאִיכָּא כּוֹתֶל, הָא לֵיכָּא כּוֹתֶל – סָמֵיךְ! לָא; כִּי לֵיכָּא כּוֹתֶל נָמֵי לָא סָמֵיךְ. וְאֶלָּא מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דִּמְתוּנְתָּא קָשֶׁה לַכּוֹתֶל.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba de la mishná: Se deben alejar las semillas, y el arado, y la orina tres palmos de la pared de otra persona. La Guemará analiza esta resolución: La razón de esta resolución es que hay una pared, de lo cual puede inferirse que si no hay pared, se puede colocar estas sustancias cerca del límite del campo. La Guemará rechaza también esta prueba: No, incluso si no hay pared, tampoco se puede colocar estas sustancias cerca del límite. La Guemará pregunta: Pero entonces, qué nos enseña esto? La Guemará responde: Esto nos enseña que la humedad [dimtunta] daña una pared.
תָּא שְׁמַע: וְאֶת הָרֵיחַיִם – שְׁלֹשָׁה מִן הַשֶּׁכֶב שֶׁהֵן אַרְבָּעָה מִן הָרֶכֶב. טַעְמָא דְּאִיכָּא כּוֹתֶל, הָא לֵיכָּא כּוֹתֶל – סָמֵיךְ! לָא; כִּי לֵיכָּא כּוֹתֶל נָמֵי לָא סָמֵיךְ. וְאֶלָּא מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּטִירְיָיא קָשֶׁה לַכּוֹתֶל.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba de la mishná: Y se debe alejar un molino de una pared por tres palmos desde la piedra inferior del molino, que son cuatro palmos desde la piedra superior. La Guemará analiza esta afirmación: La razón de esta norma es que hay una pared, de lo cual puede inferirse que si no hay pared, se puede colocar un molino cerca del lindero. La Guemará rechaza esta prueba: No, incluso si no hay pared, tampoco se puede colocar su molino cerca del lindero. La Guemará pregunta: Pero entonces, qué nos enseña esto? La Guemará responde: Esto nos enseña que las vibraciones dañan una pared.
תָּא שְׁמַע: וְאֶת הַתַּנּוּר – שְׁלֹשָׁה מִן הַכִּלְיָא שֶׁהֵן אַרְבָּעָה מִן הַשָּׂפָה. טַעְמָא דְּאִיכָּא כּוֹתֶל, הָא לֵיכָּא כּוֹתֶל – סָמֵיךְ! לָא; כִּי לֵיכָּא כּוֹתֶל נָמֵי לָא סָמֵיךְ. אֶלָּא מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּהַבְלָא קָשֶׁה לַכּוֹתֶל.
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba de la mishná: Y el horno debe colocarse a una distancia de tres palmos de la base, que está a cuatro palmos del borde superior del horno. La Guemará analiza esta afirmación: La razón de esta norma es que hay una pared, de lo cual puede inferirse que si no hay pared, se puede colocar un horno cerca del límite. La Guemará rechaza también esta prueba: No, incluso si no hay pared, tampoco se puede colocar su horno cerca del límite. La Guemará pregunta: Entonces, qué nos enseña esto? La Guemará responde: Esto nos enseña que el calor daña una pared.
תָּא שְׁמַע: לֹא יִפְתַּח אָדָם חֲנוּת שֶׁל נַחְתּוֹמִין וְשֶׁל צַבָּעִין תַּחַת אוֹצָרוֹ שֶׁל חֲבֵירוֹ, וְלֹא רֶפֶת בָּקָר. טַעְמָא דְּאִיכָּא אוֹצָר, הָא לֵיכָּא אוֹצָר – עָבֵיד!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la mishná (20b): Una persona no puede abrir una panadería ni una tintorería debajo del almacén de vino de otro, ni puede abrir allí un establo de ganado. La Guemará analiza esta mishná: La razón de esta decisión es que hay un almacén ya existente, de lo que puede inferirse que si no hay almacén, se puede hacer eso. Si este es el caso, entonces con respecto a un pozo también, se puede cavar junto a un lindero si todavía no hay pozo allí.
דִּירָה שָׁאנֵי. דַּיְקָא נָמֵי, דְּתָנֵי עֲלַהּ: אִם הָיְתָה רֶפֶת בָּקָר קוֹדֶמֶת לָאוֹצָר – מוּתָּר.
La Guemará responde: El caso de una residencia es diferente, ya que, en general, una persona puede usar su domicilio de cualquier manera que elija, a menos que cause daño directo a otra persona o a su propiedad. La Guemará añade: El lenguaje de la mishná también es preciso, pues una baraita explícita se enseña con respecto a esa mishná: Si la construcción del establo de ganado precedió al almacén, está permitido. No puede inferirse nada del caso de la baraita con respecto a la halajá de la mishná, que no trata de habitaciones de vivienda.
תָּא שְׁמַע: לֹא יִטַּע אָדָם אִילָן סָמוּךְ לַשָּׂדֶה, אֶלָּא אִם כֵּן הִרְחִיק מִמֶּנּוּ אַרְבַּע אַמּוֹת. וְתָנֵי עֲלַהּ: אַרְבַּע אַמּוֹת שֶׁאָמְרוּ – כְּדֵי עֲבוֹדַת הַכֶּרֶם.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una mishná (26a): Una persona no puede plantar un árbol cerca del campo de otro, a menos que lo aleje cuatro codos del vecino. Y se enseña con respecto a esta mishná: Los cuatro codos de los que los Sabios hablaron son para permitir el trabajo del viñedo, es decir, es necesario un pequeño espacio junto a los árboles para permitir que los animales aren entre ellos.
טַעְמָא דְּמִשּׁוּם כְּדֵי עֲבוֹדַת הַכֶּרֶם, הָא לָאו מִשּׁוּם כְּדֵי עֲבוֹדַת הַכֶּרֶם – סָמֵיךְ, וְאַף עַל גַּב דְּאִיכָּא שׇׁרָשִׁין דְּקָא מַזְּקִי! הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – דְּמַפְסֵיק צוּנְמָא.
La Guemará analiza esta resolución: La razón por la que se requiere esta distancia se debe al trabajo del viñedo, de lo cual puede inferirse que, de no ser por el problema debido al trabajo del viñedo, estaría permitido que una persona plantara su árbol cerca del límite, y, aparentemente, esta es la halakhaincluso aunque haya raíces del árbol que dañan el campo de su vecino. La Guemará responde: ¿De qué estamos tratando aquí? Estamos tratando un caso en el que una roca [tzunema] dura interrumpe entre los dos campos, impidiendo que las raíces pasen al otro campo.
דַּיְקָא נָמֵי, דְּקָתָנֵי: הָיָה גָּדֵר בֵּינָתַיִם – זֶה סוֹמֵךְ לַגָּדֵר מִכָּאן, וְזֶה סוֹמֵךְ לַגָּדֵר מִכָּאן.
La Guemará continúa: El lenguaje de la mishná también es preciso con respecto a este punto, como enseña más adelante: Si había una cerca entre ellos, este coloca, es decir, planta un árbol, cerca de la cerca de este lado, y aquel coloca, es decir, planta un árbol, cerca de la cerca de este lado. Si la baraita se estuviera refiriendo a un caso en el que las raíces pudieran atravesar, ¿cómo podría permitirse que ambos vecinos plantaran sus árboles uno junto al otro? En consecuencia, debe estar refiriéndose a una situación en la que una roca separa los dos campos por debajo y, por lo tanto, los vecinos pueden plantar sus árboles cerca de la cerca.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: הָיוּ שׇׁרָשָׁיו יוֹצְאִין בְּתוֹךְ שֶׁל חֲבֵירוֹ – מַעֲמִיק לָהֶן שְׁלֹשָׁה טְפָחִים, כְּדֵי שֶׁלֹּא יְעַכֵּב הַמַּחֲרֵישָׁה. וְאִי דְּמַפְסֵיק צוּנְמָא, מַאי בָּעוּ הָתָם? הָכִי קָאָמַר: וְאִי לָאו צוּנְמָא, וְהָיוּ שׇׁרָשָׁיו יוֹצְאִין לְתוֹךְ שֶׁל חֲבֵירוֹ – מַעֲמִיק שְׁלֹשָׁה טְפָחִים, כְּדֵי שֶׁלֹּא יְעַכֵּב הַמַּחֲרֵישָׁה.
La Guemará responde: Si es así, di la última cláusula de esa mishná: Si las raíces del árbol se extendieron hacia el campo de otro, el vecino puede cortarlas hasta una profundidad de tres palmos, para que no impidan el arado. La Guemará pregunta: Pero si una roca interrumpe entre los dos campos y forma una barrera, ¿qué están haciendo esas raíces allí, es decir, cómo llegaron allí? La Guemará responde: Esto es lo que el tanna de la mishná está diciendo: Y si no hay roca, y las raíces del árbol se extendieron hacia el campo de otro, el vecino puede cortarlas hasta una profundidad de tres palmos para que no impidan el arado.
תָּא שְׁמַע: מַרְחִיקִין אֶת הָאִילָן מִן הַבּוֹר עֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ אַמָּה. טַעְמָא דְּאִיכָּא בּוֹר, הָא לֵיכָּא בּוֹר – סָמֵיךְ! לָא; כִּי לֵיכָּא בּוֹר נָמֵי לָא סָמֵיךְ, וְהָא קָמַשְׁמַע לַן – דְּעַד עֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ אַמָּה, אָזְלִי שׇׁרָשִׁים וּמַזְּקִי לְבוֹר.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una mishná (25b): Se debe alejar un árbol veinticinco codos de una cisterna. La Guemará analiza esta halajá: La razón de este fallo es que hay una cisterna, de lo cual puede inferirse que si no hay cisterna, se puede colocar, es decir, plantar, su árbol cerca del campo del vecino. La Guemará responde: No, incluso cuando no hay cisterna, tampoco se puede colocar cerca del campo del vecino. Y al mencionar una cisterna, el tanna de la mishná nos enseña esto: que las raíces de un árbol se extienden y dañan la cisterna hasta una distancia de veinticinco codos.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: וְאִם אִילָן קָדַם – לֹא יָקוֹץ. וְאִי דְּלָא סָמֵיךְ, הֵיכִי מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ? כִּדְאָמַר רַב פָּפָּא: בְּלוֹקֵחַ; הָכִי נָמֵי בְּלוֹקֵחַ.
La Guemará pregunta: Si es así, di la última cláusula de esa mishná: Y si el árbol precedió a la cisterna, no se exige cortar el árbol. Pero si uno no puede plantar el árbol cerca del límite incluso cuando no hay cisterna, ¿cómo puedes encontrar un caso en el que el árbol precedió a la cisterna? ¿Por qué su dueño no estaría obligado a cortarlo? La Guemará responde: Esto es como dice Rav Pappa con respecto a un asunto similar, que se refiere a un comprador que adquiere parte de un campo. Así también aquí, se refiere a un comprador. En otras palabras, un campo contenía una cisterna y un árbol uno junto al otro, y el propietario vendió la parte del campo que contenía la cisterna.
תָּא שְׁמַע: מַרְחִיקִין אֶת הַמִּשְׁרָה מִן הַיָּרָק, וְאֶת הַכְּרֵישִׁין מִן הַבְּצָלִין, וְאֶת הַחַרְדָּל מִן הַדְּבוֹרִים. טַעְמָא דְּאִיכָּא יָרָק, הָא לֵיכָּא יָרָק – סָמֵיךְ! לָא; כִּי לֵיכָּא יָרָק נָמֵי לָא סָמֵיךְ; וְהָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּהָנֵי קָשׁוּ אַהֲדָדֵי.
La Guemará cita otra fuente más: Ven y escucha una prueba de una mishná (25a): Se debe alejar el agua en la que se remoja el lino de las hortalizas que crecen en el campo de un vecino, y se debe alejar los puerros de las cebollas que crecen en el campo de un vecino, y asimismo se debe alejar la mostaza de las abejas que están en el campo de un vecino. La Guemará analiza esta afirmación: La razón es que hay hortalizas presentes, de lo que puede inferirse que si no hay hortalizas, se puede colocar el agua cerca del campo del vecino. La Guemará rechaza esta opinión: No, incluso si no hay hortalizas, tampoco se puede colocar el agua cerca del campo del vecino. Y el tanna nos enseña que estos elementos mencionados en esa mishná son perjudiciales entre sí.
אִי הָכִי, אֵימָא סֵיפָא: רַבִּי יוֹסֵי מַתִּיר בְּחַרְדָּל, מִפְּנֵי שֶׁיָּכוֹל לוֹמַר לוֹ: עַד שֶׁאַתָּה אוֹמֵר לִי הַרְחֵק חַרְדָּלֶךָ מִן דְּבוֹרַאי, הַרְחֵק דְּבוֹרֶךָ מִן חַרְדָּלַאי – שֶׁבָּאוֹת וְאוֹכְלוֹת לִגְלוּגַי חַרְדָּלַאי.
La Guemará responde: Si es así, di la última cláusula de esa mishná: Rabí Yosei lo permite plantar cerca de las abejas del vecino en el caso de mostaza. Como se explica en una baraita, esto es porque él puede decir al dueño de las abejas: Así como tú me dices: Mantén tu mostaza alejada de mis abejas, yo puedo decirte: Mantén tus abejas alejadas de mi mostaza, ya que vienen y comen mis plantas de mostaza. En otras palabras, tú también estás dañando mi propiedad.