מַאי בֵּינַיְיהוּ?
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la opinión de Rav Pappa y la de Rav Huna, hijo de Yehoshua, si ambos coinciden en que los huérfanos están exentos de pagar la deuda hasta que alcancen la mayoría de edad?
אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ כְּשֶׁחַיָּיב מוֹדֶה. אִי נָמֵי, דְּשַׁמְּתוּהוּ וּמִת בְּשַׁמְתֵּיהּ.
La Guemará responde: La diferencia entre ellos está en un caso en el que quien debía el dinero, es decir, el fallecido, admite explícitamente justo antes de su muerte que todavía no había pagado nada de su préstamo. Alternativamente, hay una diferencia entre ellos en un caso en el que el tribunal excomulgó al fallecido por no cooperar con el tribunal en el pago de su deuda, y murió aún en estado de excomunión, lo que demuestra que la deuda no había sido pagada antes de su muerte. En ambos casos, Rav Pappa eximiría a los huérfanos menores del pago, ya que los menores no están obligados a cumplir mitzvot, mientras que Rav Huna, hijo de Yehoshua, exigiría que pagaran la deuda de inmediato, ya que no hay posibilidad de que su padre ya hubiera pagado la deuda.
שְׁלַחוּ מִתָּם: שַׁמְּתוּהוּ וּמִת בְּשַׁמְתֵּיהּ, הִלְכְתָא כְּרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ.
Los Sabios de Eretz Yisrael enviaron una resolución desde allí a Babilonia: En un caso en que el tribunal había excomulgado a un deudor por no cooperar en el pago de su deuda, y el deudor murió mientras aún en estado de excomunión, la halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, y los huérfanos deben pagar la deuda de inmediato.
מֵיתִיבִי: עָרֵב שֶׁהָיָה שְׁטַר חוֹב יוֹצֵא מִתַּחַת יָדוֹ – אֵינוֹ גּוֹבֶה. וְאִם כָּתוּב בּוֹ: ״הִתְקַבַּלְתִּי מִמְּךָ״ – גּוֹבֶה.
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita (Tosefta 11:15): Un garante de una deuda que tiene el pagaré de esa deuda en su poder, lo que indica que ha pagado la deuda, y ahora busca reembolso del deudor, no puede cobrar si el deudor ha muerto y la obligación de la deuda ha recaído sobre sus herederos menores. Pero si está escrito por el acreedor en el pagaré: Recibí el pago de ti, el garante, entonces el garante puede cobrar la deuda de los herederos menores.
בִּשְׁלָמָא לְרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ – מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ כְּשֶׁחַיָּיב מוֹדֶה, אֶלָּא לְרַב פָּפָּא – קַשְׁיָא!
La Guemará explica la objeción: Concedido, según la opinión de Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, encuentras un caso en el que los herederos menores estarían obligados a pagar la deuda, como cuando quien debía el dinero, es decir, el fallecido, admite explícitamente justo antes de su muerte que aún no había pagado el préstamo. Pero según la opinión de Rav Pappa, que sostiene que los herederos menores nunca tienen que pagar las deudas de su padre, esto es difícil. ¿Cuál es el caso discutido en la baraita?
שָׁאנֵי הָתָם, לְהָכִי טְרַח וּכְתַב לֵיהּ ״הִתְקַבַּלְתִּי״.
La Guemará responde: allí es diferente, pues por esta razón el acreedor se tomó la molestia y escribió para el garante: Recibí de ti el pago. Una vez que el acreedor escribe esto en el pagaré, este adquiere el estatus de un pagaré del garante sostenido directamente contra el deudor, y hasta Rav Pappa está de acuerdo en que una deuda que está registrada en un pagaré puede cobrarse inmediatamente de los bienes del fallecido, incluso de los herederos menores.
הָהוּא עָרְבָא דְּגוֹי דְּפַרְעֵיהּ לְגוֹי מִקַּמֵּי דְּלִתְבְּעִינְהוּ לְיַתְמֵי. אֲמַר לֵיהּ רַב מָרְדֳּכַי לְרַב אָשֵׁי, הָכִי אָמַר אֲבִימִי מֵהַגְרוֹנְיָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרָבָא: אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר חָיְישִׁינַן לִצְרָרֵי – הָנֵי מִילֵּי יִשְׂרָאֵל; אֲבָל גּוֹי, כֵּיוָן דְּבָתַר עָרְבָא אָזֵיל – לָא חָיְישִׁינַן לִצְרָרֵי.
La Guemará relata: Había cierto garante que había garantizado un préstamo otorgado por un gentil, y pagó al acreedor gentil antes de que el acreedor gentil reclamara el pago a los huérfanos que sobrevivieron al deudor. El garante ahora buscaba reembolso de los huérfanos. Rav Mordekhai dijo a Rav Ashi: Esto es lo que Avimi de Hagronya dijo en nombre de Rava: Incluso según quien dice que nos preocupa la posibilidad de que el fallecido haya entregado atados de dinero al acreedor antes de su muerte, esta declaración se aplica solo en el caso de un acreedor judío. Pero, en el caso de un acreedor gentil, puesto que según la ley gentil tiene derecho a ir directamente a un garante, no nos preocupa la posibilidad de que el fallecido haya entregado atados de dinero. El deudor no pagaría al gentil antes del vencimiento del préstamo, ya que este tiene derecho a cobrar directamente del garante, y así recibiría un doble pago.
אֲמַר לֵיהּ: אַדְּרַבָּה! אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר לָא חָיְישִׁינַן לִצְרָרֵי – הָנֵי מִילֵּי יִשְׂרָאֵל; אֲבָל גּוֹיִם, כֵּיוָן דְּדִינַיְיהוּ בָּתַר עָרְבָא אָזְלִי, אִי לָאו דְּאַתְפְּסֵיהּ צְרָרֵי מֵעִיקָּרָא – לָא הֲוָה מְקַבֵּל לֵיהּ.
Rav Ashi le dijo a Rav Mordekhai: Al contrario, incluso según quien dice que no nos preocupa la posibilidad de que el difunto haya entregado atados de dinero, esta afirmación se aplica solo en el caso de un acreedor judío. Pero en el caso de un acreedor gentil, puesto que según su ley tienen derecho a ir directamente a un garante, ningún garante aceptaría asumir la garantía de un préstamo así si el deudor no hubiera entregado atados de dinero como garantía al acreedor gentil desde el principio.
וְכֵן הָיָה רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: הֶעָרֵב לְאִשָּׁה בִּכְתוּבָּתָהּ [וְכוּ׳]. מֹשֶׁה בַּר עַצְרִי עָרְבָא דִּכְתוּבְּתַהּ דְּכַלָּתֵיהּ הֲוָה. רַב הוּנָא בְּרֵיהּ – צוּרְבָּא מִדְּרַבָּנַן הֲוָה, וּדְחִיקָא לֵיהּ מִילְּתָא. אָמַר אַבָּיֵי: לֵיכָּא דְּנֵיזִיל דְּנַסְּבֵיהּ עֵצָה לְרַב הוּנָא, דִּנְגָרְשַׁהּ לִדְבֵיתְהוּ וְתֵיזִיל וְתִגְבֵּי כְּתוּבָּה מֵאֲבוּהּ, וַהֲדַר נַהְדְּרַהּ?
§ La mishná enseña: Y así solía decir Rabán Shimón ben Gamliel: Si hay un garante para una mujer respecto de su contrato matrimonial, y su marido se está divorciando de ella, el marido debe hacer un voto prohibiéndose a sí mismo obtener cualquier beneficio de ella, para que nunca pueda volver a casarse con ella. La Guemará relata un incidente relacionado con esta norma: Alguien llamado Moshe bar Atzari era garante del contrato matrimonial de su nuera, garantizando el dinero prometido por su hijo en caso de muerte o divorcio. Su hijo, llamado Rav Huna, era un joven erudito de Torah y estaba en dificultades económicas. Abaye dijo: ¿No hay nadie que vaya a aconsejar a Rav Huna que se divorcie de su esposa, y ella irá a cobrar su contrato matrimonial de el padre de Rav Huna, y luego Rav Huna debería volver a casarse con ella?
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: וְהָא ״יַדִּירֶנָּה הֲנָאָה״ תְּנַן! אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אַטּוּ כֹּל דִּמְגָרֵשׁ – בְּבֵי דִינָא מְגָרֵשׁ?
Rava le dijo a Abaye: ¿Pero acaso no aprendimos en la mishná que cuando un marido se divorcia de su esposa en tales circunstancias, debe hacer un voto que le prohíba obtener cualquier beneficio de ella, excluyendo así la posibilidad de volver a casarse? Abaye le dijo: ¿Eso quiere decir que todo el que se divorcia de su esposa se divorcia de ella en un tribunal? Se le podría aconsejar a Rav Huna que se divorciara de su esposa fuera del tribunal, en cuyo caso podría hacerlo sin verse obligado a hacer el voto prescrito.
לְסוֹף אִיגַּלַּאי מִילְּתָא דְּכֹהֵן הוּא. אָמַר אַבָּיֵי, הַיְינוּ דְאָמְרִי אִינָשֵׁי: בָּתַר עַנְיָא אָזְלָא עַנְיוּתָא.
Finalmente, se reveló que este Rav Huna era un sacerdote, que no puede casarse con una divorciada, ni siquiera con su propia exesposa. Por lo tanto, la sugerencia de Abaye no era una opción para él. Al oír esto, Abaye dijo: Esto concuerda con el dicho que la gente dice: La pobreza sigue al pobre.
וּמִי אָמַר אַבָּיֵי הָכִי? וְהָא אָמַר אַבָּיֵי: אֵיזֶהוּ ״רָשָׁע עָרוּם״? זֶה הַמַּשִּׂיא עֵצָה לִמְכּוֹר בִּנְכָסִים כְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל!
La Guemará pregunta: Pero ¿acaso Abaye realmente dijo esto? ¿De verdad alentaría dar un consejo así? Pero ¿no dice el propio Abaye: ¿Quién es una persona astuta y malvada? Es quien da consejo para vender propiedad de acuerdo con el dictamen de Rabban Shimon ben Gamliel. Como se enseñó en otro lugar (Ketubot 95b), si alguien dice: Mi propiedad queda por la presente legada a ti, y después de tu muerte pasará a fulano, Rabban Shimon ben Gamliel dictamina que el primer beneficiario puede vender la propiedad, privando así al segundo beneficiario de recibirla. Abaye dijo que dar consejo a alguien para seguir tal curso de acción, aunque sea jurídicamente válido, se considera malvado. También aquí, ¿por qué le daría consejo a Rav Huna de divorciarse de su esposa solo para obligar a su padre a pagar el contrato matrimonial?
בְּנוֹ שָׁאנֵי, וְצוּרְבָּא מֵרַבָּנַן שָׁאנֵי.
La Guemará responde: Cuando se trata de su hijo, es diferente. No se considera maldad obligar a un padre a dar dinero a su propio hijo. Además, cuando se trata de un erudito de la Torah, es diferente. No se considera maldad conseguir dinero para un erudito de la Torah, porque el dinero le permite continuar con sus estudios.
וְהָא עָרֵב הוּא, [וְקַיְימָא לַן] עָרֵב דִּכְתוּבָּה לֹא מִשְׁתַּעְבֵּד! קַבְּלָן הֲוָה.
La Guemará plantea otra pregunta con respecto a este incidente: Pero ¿acaso no era Moshe bar Atzari un garante? Y sostenemos, como la Guemará señalará pronto, que un garante de un contrato matrimonial no queda obligado a pagar. La Guemará responde: Él era un garante incondicional.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר: קַבְּלָן דִּכְתוּבָּה – אַף עַל גַּב דְּלֵית לֵיהּ נִכְסֵי לְבַעַל, מִשְׁתַּעְבַּד – שַׁפִּיר. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: אִי אִית לֵיהּ מִשְׁתַּעְבַּד, אִי לֵית לֵיהּ לָא מִשְׁתַּעְבַּד – מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará objeta: Esto resulta bien según quien dice que un garante incondicional de un contrato matrimonial queda obligado a pagarlo incluso si el marido no tiene bienes propios en el momento del matrimonio. Según esta opinión, todo está bien. Pero según quien dice: Si el marido tiene bienes propios, el garante incondicional queda obligado a pagar, pero si el marido no tiene bienes propios, no queda obligado, ¿qué hay para decir? Obviamente, Rav Huna no tenía bienes propios. Entonces, ¿por qué su padre fue considerado responsable de pagar su contrato matrimonial según esta última opinión?
אִיבָּעֵית אֵימָא: מִיהְוֵי הֲוָה לֵיהּ, וְאִישְׁתְּדוּף. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: אַבָּא לְגַבֵּי בְּרֵיהּ – שַׁעְבּוֹדֵי מְשַׁעְבַּד נַפְשֵׁיהּ.
La Guemará responde: Si quieres, di que Rav Huna tenía bienes cuando se casó, de modo que la garantía de su padre entró en vigor, pero quedaron arruinados, es decir, fueron destruidos o se perdieron entretanto. Y si quieres, di en cambio: Un padre, con respecto a su hijo, sinceramente se obliga a garantizar su contrato matrimonial, incluso cuando el hijo no tiene bienes propios.
דְּאִיתְּמַר: עָרֵב דִּכְתוּבָּה – דִּבְרֵי הַכֹּל לָא מִשְׁתַּעְבַּד. קַבְּלָן דְּבַעַל חוֹב – דִּבְרֵי הַכֹּל מִשְׁתַּעְבַּד. קַבְּלָן דִּכְתוּבָּה, וְעָרֵב דְּבַעַל חוֹב – פְּלִיגִי; מָר סָבַר: אִי אִית לֵיהּ נִכְסֵי לְלֹוֶה – מִשְׁתַּעְבַּד, אִי לֵית לֵיהּ – לָא מִשְׁתַּעְבַּד; וּמָר סָבַר: בֵּין אִית לֵיהּ וּבֵין לֵית לֵיהּ – מִשְׁתַּעְבַּד.
La Guemará amplía la cuestión en discusión. Esto es como se afirmó: Todos están de acuerdo en que un garante estándar de un contrato matrimonial no queda obligado a pagar el contrato matrimonial, y todos están de acuerdo en que un garante incondicional de un acreedor, es decir, de un préstamo, queda obligado a devolver el préstamo. Con respecto a un garante incondicional de un contrato matrimonial y un garante estándar de un acreedor, los Sabios discrepan. Un Sabio sostiene que si el deudor o marido tiene su propia propiedad, estos garantes quedan obligados por las garantías que asumieron, pero si él no tiene su propia propiedad, el garante no queda obligado. Y un Sabio sostiene que ya sea que el deudor o marido tenga propiedad o no tenga propiedad, el garante queda obligado a pagarla.
וְהִלְכְתָא: עָרֵב – בֵּין אִית לֵיהּ וּבֵין לֵית לֵיהּ, מִשְׁתַּעְבַּד; בַּר מֵעָרֵב דִּכְתוּבָּה – דְּאַף עַל גַּב דְּאִית לֵיהּ לְבַעַל, לָא מִשְׁתַּעְבַּד. מַאי טַעְמָא? מִצְוָה הוּא דַּעֲבַד, וְלָאו מִידֵּי חַסְּרֵהּ.
Y la halakha es que un garante queda obligado a pagar, ya sea que el deudor tenga bienes propios o no tenga bienes. Esto es con exclusión de un garante de un contrato matrimonial, en cuyo caso incluso si el marido tiene bienes propios no queda obligado a pagar. ¿Cuál es la razón de esto? La intención del garante es cumplir la mitzva de facilitar un matrimonio alentando a la mujer a consentir al matrimonio como resultado de su participación, pero no tiene verdadera intención de obligarse. Y, además, a diferencia de un garante de un préstamo, donde el acreedor puede sufrir una pérdida si no se le paga, la mujer no sufre ninguna pérdida concreta, ya que el marido no toma dinero prestado de la mujer. Por lo tanto, el nivel de compromiso del garante en este caso es menor. En consecuencia, los Sabios instituyeron que el garante no se hace responsable del pago del contrato matrimonial con sus propios bienes.
אָמַר רַב הוּנָא: שְׁכִיב מְרַע שֶׁהִקְדִּישׁ כׇּל נְכָסָיו, וְאָמַר ״מָנֶה לִפְלוֹנִי בְּיָדִי״ – נֶאֱמָן; חֲזָקָה אֵין אָדָם עוֹשֶׂה קְנוּנְיָא עַל הֶקְדֵּשׁ.
§ Rav Huna dice que una persona en su lecho de muerte que consagró todos sus bienes al tesoro del Templo, y luego dice: Fulano tiene cien dinares en mi posesión, es decir, debo cien dinares a fulano, es considerada creíble, y el dinero debe ser devuelto a esa persona. La razón de esto es que existe una presunción de que una persona no conspira contra el tesoro del Templo. No mentiría acerca de deberle dinero a alguien, causando así una pérdida al tesoro del Templo.
מַתְקֵיף לַהּ רַב נַחְמָן: וְכִי אָדָם עוֹשֶׂה קְנוּנְיָא עַל בָּנָיו?! דְּרַב וּשְׁמוּאֵל דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: שְׁכִיב מְרַע שֶׁאָמַר ״מָנֶה לִפְלוֹנִי בְּיָדִי״; אָמַר ״תְּנוּ״ – נוֹתְנִין. לֹא אָמַר ״תְּנוּ״ – אֵין נוֹתְנִין. אַלְמָא אָדָם עָשׂוּי שֶׁלֹּא לְהַשְׂבִּיעַ אֶת בָּנָיו;
Rav Naḥman objeta a este dictamen: ¿Y acaso una persona conspira contra sus hijos? Por supuesto que no. Sin embargo, como Rav y Shmuel dicen ambos, en el caso de una persona en su lecho de muerte que dice: Fulano tiene cien dinares en mi posesión, solo si él dice explícitamente: Denle el dinero, los hijos lo dan; pero si no dijo explícitamente: Denle el dinero, los hijos no lo dan. No se supone que la persona en su lecho de muerte esté diciendo la verdad acerca de deber el dinero, a menos que instruya explícitamente que se entregue el dinero. Aparentemente, entonces, se supone que una persona es propensa a hacer declaraciones falsas para no hacer que sus hijos parezcan saciados, es decir, ricos. Una persona en su lecho de muerte puede afirmar falsamente que está endeudada para disipar la noción de que sus hijos son herederos ricos.