אוֹמֵר: בַּחוֹל אָמְרוּ, וְקַל וָחוֹמֶר לַשַּׁבָּת. כַּיּוֹצֵא בּוֹ – זָכִין לַגָּדוֹל, וְאֵין זָכִין לַקָּטָן; דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: בְּגָדוֹל אָמְרוּ, קַל וָחוֹמֶר לַקָּטָן.
dice: Con respecto a los días de semana los Sabios declararon que la instrucción verbal de una persona en su lecho de muerte es válida, aunque esté permitido escribir. Y se puede inferir a fortiori que lo mismo se aplica con respecto a Shabat, cuando escribir está prohibido. Del mismo modo, se puede adquirir propiedad en nombre de un adulto, ya que él puede efectuar la adquisición por sí mismo, pero no se puede adquirir propiedad en nombre de un menor; esta es la declaración de Rabí Eliezer. Rabí Yehoshua dice: Los Sabios declararon esta halajá con respecto a un adulto, aunque él puede efectuar la adquisición por sí mismo. Se puede inferir a fortiori que esto también se aplica con respecto a un menor, que no puede efectuar la adquisición por sí mismo.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: בַּשַּׁבָּת – דְּבָרָיו קַיָּימִין, מִפְּנֵי שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לִכְתּוֹב; אֲבָל לֹא בַּחוֹל. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: בַּשַּׁבָּת אָמְרוּ, קַל וָחוֹמֶר בַּחוֹל. כַּיּוֹצֵא בּוֹ – זָכִין לַקָּטָן וְאֵין זָכִין לַגָּדוֹל, דִּבְרֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: לַקָּטָן אָמְרוּ, קַל וָחוֹמֶר לַגָּדוֹל.
Rabí Yehuda dice que Rabí Eliezer dice: En Shabat, la declaración verbal de una persona en su lecho de muerte tiene validez debido al hecho de que no puede escribir. Pero una instrucción verbal no tiene validez en un día de semana. Rabí Yehoshua dice: Con respecto al Shabat, los Sabios declararon que su instrucción verbal tiene validez, aunque escribir está prohibido. Se puede inferir a fortiori que lo mismo se aplica con respecto a un día de semana, cuando escribir está permitido. Del mismo modo, se puede adquirir propiedad en nombre de un menor, pero no se puede adquirir propiedad en nombre de un adulto, ya que él puede efectuar la adquisición por sí mismo; esta es la declaración de Rabí Eliezer. Rabí Yehoshua dice: Los Sabios declararon esta halakha con respecto a un menor, y se puede inferir a fortiori que esto también se aplica con respecto a un adulto.
מַתְנִי׳ נָפַל הַבַּיִת עָלָיו וְעַל אָבִיו, אוֹ עָלָיו וְעַל מוֹרִישָׁיו, וְהָיְתָה עָלָיו כְּתוּבַּת אִשָּׁה וּבַעַל חוֹב, יוֹרְשֵׁי הָאָב אוֹמְרִים: הַבֵּן מֵת רִאשׁוֹן, וְאַחַר כָּךְ מֵת הָאָב; וּבַעֲלֵי הַחוֹב אוֹמְרִים: הָאָב מֵת רִאשׁוֹן, וְאַחַר כָּךְ מֵת הַבֵּן.
MISHNÁ:Una casa se derrumbó sobre un hijo y sobre su padre, o sobre cierta persona y sobre aquellos de quienes él está por heredar, y no se sabe quién murió primero. Si el hijo tenía la responsabilidad de pagar la ketubá de su esposa y pagar a un acreedor, y el hijo no tenía dinero con qué pagarles excepto aquello que pudiera heredar de su padre, y los herederos del padre dicen: El hijo murió primero y después murió el padre, y por lo tanto el hijo no heredó bienes de su padre, y los acreedores dicen: El padre murió primero y después murió el hijo, resultando en que el hijo heredó los bienes de su padre, lo que permite a los acreedores cobrar de los bienes incluso después de la muerte del hijo, hay una disputa con respecto a cómo dictaminar.
בֵּית שַׁמַּאי אוֹמְרִים: יַחְלוֹקוּ, וּבֵית הִלֵּל אוֹמְרִים: נְכָסִים בְּחֶזְקָתָן.
Dado que no puede determinarse quién murió primero, Beit Shammai dicen: Se divide la propiedad entre ellos, de modo que los herederos del padre reciban la mitad de su propiedad y los acreedores del hijo reciban la otra mitad. Y Beit Hillel dicen: La propiedad conserva su estatus previo de propiedad. Dado que el último propietario conocido de la propiedad era el padre, la propiedad se entrega a los herederos del padre.
גְּמָ׳ תְּנַן הָתָם: הַמַּלְוֶה אֶת חֲבֵירוֹ בִּשְׁטָר – גּוֹבֶה מִנְּכָסִים מְשׁוּעְבָּדִים. עַל יְדֵי עֵדִים – גּוֹבֶה מִנְּכָסִים בְּנֵי חוֹרִין.
GEMARA:Aprendimos en una mishná en otro lugar (175a): Quien presta dinero a otro con un pagaré puede cobrar la deuda incluso de propiedad gravada que ha sido vendida. Si alguien presta dinero solo con testigos, puede cobrar la deuda solo de propiedad no vendida.
בָּעֵי שְׁמוּאֵל: ״דְּאִיקְנֵי״, וְקָנָה; מַהוּ? אַלִּיבָּא דְּרַבִּי מֵאִיר, דְּאָמַר: אָדָם מַקְנֶה דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם – לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, דְּוַדַּאי קָנָה. אֶלָּא כִּי תִּיבְּעֵי לָךְ – אַלִּיבָּא דְּרַבָּנַן, דְּאָמְרִי: אֵין אָדָם מַקְנֶה דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם.
Shmuel plantea un dilema: Si el prestatario escribió en el pagaré: La propiedad que adquiriré en el futuro quedará gravada para esta deuda, y él posteriormente adquirió propiedad, ¿cuál es la halakha? ¿La propiedad queda gravada o no? La Guemará aclara el dilema: Según la opinión de Rabbi Meir, que dice: Una persona puede transferir la propiedad de una entidad que aún no ha venido al mundo, no deberías plantear el dilema, pues el prestamista ciertamente adquiere, es decir, impone un gravamen, sobre la propiedad. Más bien, ¿cuándo deberías plantear el dilema? Plántéalo según la opinión de los Rabinos, que dicen: Una persona no puede transferir la propiedad de una entidad que aún no ha venido al mundo.
אָמַר רַב יוֹסֵף: תָּא שְׁמַע, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: זֶה הָיָה פִּיקֵּחַ שֶׁמָּכַר לוֹ אֶת הַקַּרְקַע, מִפְּנֵי שֶׁהוּא יָכוֹל לְמַשְׁכְּנוֹ עָלָיו!
Rav Yosef dijo: Ven y escucha una prueba de una mishná (Ketubot 110a): Si uno presenta un pagaré contra otro, y el prestatario presentó una escritura de venta fechada después del pagaré que declara que el prestamista le vendió un campo suyo, Admon dice que el prestatario puede decir: Si realmente te debiera, deberías haber cobrado el préstamo cuando me vendiste el campo. Y los Rabinos dicen: Esto no prueba nada. Es posible que este prestamista haya sido perspicaz, pues vendió al prestatario la tierra por una buena razón, porque ahora puede tomar el campo de él como garantía en lugar del préstamo pendiente. Esta mishná indica que incluso los bienes adquiridos por el prestatario después de que se escribió el pagaré quedan gravados.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: מִינֵּיהּ קָאָמַר?! מִינֵּיהּ – אֲפִילּוּ מִגְּלִימָא דְּעַל כַּתְפֵּיהּ! כִּי קָא מִיבַּעְיָא לַן, ״דְּאִיקְנֵי״ – קָנָה וּמָכַר, ״דְּאִיקְנֵי״ – קָנָה וְהוֹרִישׁ, מַאי?
Rava dijo a Rav Yosef: ¿Hablas de un caso en que la deuda se cobra del deudor? En cuanto a cobrar la deuda de él, la deuda se cobra de cualquier propiedad que esté actualmente en su posesión, incluso del manto que está sobre sus hombros. Cuando se nos planteó el dilema, fue con respecto a un caso en que el prestatario escribió: La propiedad que adquiriré quedará gravada, y posteriormente adquirió propiedad y la vendió a otros. El dilema también se refiere a un caso en que el prestatario escribió: La propiedad que adquiriré quedará gravada, y posteriormente adquirió propiedad y la legó a sus herederos. En estos casos, ¿cuál es la halakha? ¿Puede el prestamista recuperar la propiedad del comprador o del heredero?
אָמַר רַב חָנָא, תָּא שְׁמַע: נָפַל הַבַּיִת עָלָיו וְעַל אָבִיו, עָלָיו וְעַל מוֹרִישָׁיו; וְהָיְתָה עָלָיו כְּתוּבַּת אִשָּׁה וּבַעַל חוֹב; יוֹרְשֵׁי הָאָב אוֹמְרִים: הַבֵּן מֵת רִאשׁוֹן וְאַחַר כָּךְ מֵת הָאָב, וּבַעֲלֵי חוֹבוֹת אוֹמְרִים: הָאָב מֵת רִאשׁוֹן כּוּ׳.
Rav Ḥana dijo: Ven y escucha una prueba de la mishná: En un caso en que la casa se derrumbó sobre un hijo y sobre su padre, o sobre cierta persona y sobre aquellos de quienes él está por heredar, y no se sabe quién murió primero, la halakha depende de las circunstancias. Si el hijo tenía la responsabilidad de pagar la ketubá de su esposa y de pagar a un acreedor, y el hijo no tenía dinero con qué pagarles excepto aquello que pudiera heredar de su padre, y los herederos del padre dicen: El hijo murió primero y después murió el padre, y por lo tanto el hijo no heredó bienes de su padre, y los acreedores dicen: El padre murió primero y después murió el hijo, hay una disputa con respecto a cómo dictaminar. En este caso, los acreedores sostienen que el hijo heredó los bienes de su padre y, por lo tanto, tienen un gravamen sobre los bienes.
וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ ״דְּאִיקְנֵי״ – קָנָה וּמָכַר, ״דְּאִיקְנֵי״– קָנָה וְהוֹרִישׁ, לָא מִשְׁתַּעְבֵּד; נְהִי נָמֵי דְּאָב מָיֵת בְּרֵישָׁא, ״דְּאִיקְנֵי״ הוּא!
La Guemará explica: Y si se te ocurre decir que, cuando el prestatario escribe: La propiedad que adquiriré quedará gravada, y él adquiere propiedad y la vende a otros, no queda gravada, y que cuando escribe: La propiedad que adquiriré quedará gravada, y él adquiere propiedad y la lega a sus herederos, no queda gravada, entonces la mishná presenta una dificultad. Aunque el padre en efecto murió primero, este caso es comparable a uno en el que el prestatario escribe: La propiedad que adquiriré quedará gravada, ya que el hijo adquirió la propiedad después de recibir el préstamo. Esto indica que se puede imponer un gravamen sobre una propiedad que uno adquirirá en el futuro.
אֲמַר לְהוּ רַב נַחְמָן, זְעֵירָא חַבְרִין תַּרְגְּמַהּ: מִצְוָה עַל הַיְּתוֹמִים לִפְרוֹעַ חוֹבַת אֲבִיהֶן. מַתְקֵיף לַהּ רַב אָשֵׁי: מִלְוֶה עַל פֶּה הוּא, וְרַב וּשְׁמוּאֵל דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: מִלְוֶה עַל פֶּה – אֵינוֹ גּוֹבֶה לֹא מִן הַיּוֹרְשִׁין וְלֹא מִן הַלָּקוֹחוֹת!
Rav Naḥman dijo a los Sabios: Rabí Zeira, nuestro colega, interpretó la mishná de la siguiente manera: En este caso, los acreedores no reclaman la propiedad porque esté gravada. Más bien, la reclaman porque es una mitzvá que incumbe a los huérfanos pagar la deuda de su padre. Rav Ashi objeta a esto: Si el pagaré no impone un gravamen sobre la propiedad, esto es considerado un préstamo oral, y Rav y Shmuel ambos dicen: Un préstamo oral no puede cobrarse, ni de los herederos ni de los compradores.