וְלֵימָא לֵיהּ דְּאָמַר לִכְשֶׁתֵּלֵד! רַב הוּנָא לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר רַב הוּנָא: אַף לִכְשֶׁתֵּלֵד – לֹא קָנָה.
La Guemará propone otra resolución a la objeción de Rav Naḥman: Pero que Rav Huna le diga a Rav Naḥman que la mishná se refiere a alguien que dice que la transferencia de propiedad debe surtir efecto cuando ella dé a luz, momento en el cual el niño ya existe. La Guemará rechaza esta resolución: Rav Huna no interpreta la mishná de esta manera, porque Rav Huna sigue su línea de razonamiento, como dice Rav Huna: Incluso si alguien dice que la transferencia de propiedad debe surtir efecto cuando ella dé a luz, el feto no adquiere eso.
דְּאָמַר רַב נַחְמָן: הַמְזַכֶּה לְעוּבָּר – לֹא קָנָה. לִכְשֶׁתֵּלֵד – קָנָה. וְרַב הוּנָא אָמַר: אַף לִכְשֶׁתֵּלֵד – לֹא קָנָה. וְרַב שֵׁשֶׁת אָמַר: אֶחָד זֶה וְאֶחָד זֶה קָנָה.
La Guemará aclara: Como dice Rav Naḥman: Con respecto a quien transfiere la propiedad de un objeto a un feto, el feto no adquiere dicho objeto. Pero si dice que la transferencia de la propiedad del objeto debe surtir efecto cuando ella dé a luz, el feto adquiere dicho objeto. Y Rav Huna dice: Incluso si dice que la transferencia de la propiedad del objeto debe surtir efecto cuando ella dé a luz, el feto no adquiere dicho objeto, porque el feto no existía en el mundo cuando él transfirió la propiedad. Y Rav Sheshet dice: Tanto en este caso como en aquel, el feto adquiere el objeto.
אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: מְנָא אָמֵינָא לַהּ? דְּתַנְיָא: גֵּר שֶׁמֵּת, וּבִזְבְּזוּ יִשְׂרָאֵל נְכָסָיו, וְשָׁמְעוּ שֶׁיֵּשׁ לוֹ בֵּן אוֹ שֶׁהָיְתָה אִשְׁתּוֹ מְעוּבֶּרֶת – חַיָּיבִין לְהַחֲזִיר. הֶחְזִירוּ הַכֹּל, וְאַחַר כָּךְ שָׁמְעוּ שֶׁמֵּת בְּנוֹ אוֹ שֶׁהִפִּילָה אִשְׁתּוֹ – הֶחְזִיק בַּשְּׁנִיָּה, קָנָה; וּבָרִאשׁוֹנָה, לֹא קָנָה.
Rav Sheshet dijo: ¿De dónde digo yo que el feto adquiere el objeto? Como se enseña en una baraita: Con respecto a un converso que murió, aparentemente sin descendencia, y judíos saquearon [uvizbezu] su propiedad, suponiendo que no tenía herederos y que por lo tanto su propiedad no tenía dueño, y posteriormente oyeron que tenía un hijo o que su esposa estaba embarazada, están obligados a devolver la propiedad. Si la devolvieron toda, y luego oyeron que su hijo murió o que su esposa abortó, si alguien tomó posesión por segunda vez, después de oír sobre la muerte o el aborto, adquirió la propiedad, pero si alguien tomó posesión solo la primera vez, antes de que se supiera que había algún heredero, no adquirió la propiedad.
וְאִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ: עוּבָּר לָא קָנֵי, לְמָה לְהוּ אַחְזוֹקֵי בַּשְּׁנִיָּה? הָא אַחְזִיקוּ לְהוּ חֲדָא זִימְנָא!
Rav Sheshet explica: Y si se te ocurre que un feto no adquiere propiedad, ¿por qué ellos necesitan tomar posesión de nuevo la segunda vez? ¿Acaso no ya tomaron posesión una vez? Evidentemente, el feto malogrado había adquirido la propiedad entretanto.
אָמַר אַבָּיֵי: יְרוּשָּׁה הַבָּאָה מֵאֵילֶיהָ שָׁאנֵי. רָבָא אָמַר: שָׁאנֵי הָתָם, דְּרַפּוֹיֵי מְרַפְּיָאן בִּידַיְיהוּ מֵעִיקָּרָא.
Abaye dijo en respuesta a Rav Sheshet: La herencia, que llega a la posesión del heredero por sí sola sin un acto formal de adquisición, es diferente. Incluso si un feto hereda propiedad, puede que no sea capaz de adquirir propiedad de ninguna otra manera, por ejemplo, al recibir un regalo. Rava dijo: Allí es diferente, en el caso en que saquearon la propiedad del converso, ya que la propiedad estaba inicialmente solo débilmente sostenida en sus manos, pues no sabían con claridad si el converso fallecido tenía herederos o no. Por lo tanto, la primera vez que tomaron posesión no fue suficiente, y necesitaron tomar posesión nuevamente para adquirir la propiedad.
מַאי בֵּינַיְיהוּ? אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ שֶׁשָּׁמְעוּ בּוֹ שֶׁמֵּת – וְלֹא מֵת; וְאַחַר כָּךְ מֵת.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la refutación de Abaye y la refutación de Rava? La diferencia práctica entre ellas es en un caso en el que ellos inicialmente oyeron con respecto al feto que él había muerto, y entonces tomaron posesión de la propiedad. Pero en realidad, él no había muerto, y luego murió. Según Abaye, un feto hereda propiedad. Por lo tanto, la propiedad no carecía de dueño, y los saqueadores no la adquirieron. Según Rava, dado que los saqueadores oyeron que el feto había muerto, tomaron una posesión firme de la propiedad, y la adquirieron la primera vez.
תָּא שְׁמַע: תִּינוֹק בֶּן יוֹם אֶחָד – נוֹחֵל וּמַנְחִיל. בֶּן יוֹם אֶחָד אִין, עוּבָּר לָא! הָא אָמַר רַב שֵׁשֶׁת: נוֹחֵל בְּנִכְסֵי הָאֵם, לְהַנְחִיל לָאַחִין מִן הָאָב. וְדַוְקָא בֶּן יוֹם אֶחָד, אֲבָל עוּבָּר – לָא. מַאי טַעְמָא?
La Guemará ofrece otra refutación de la opinión de Rav Sheshet: Ven y escucha una prueba de una mishná (Nidda 43b–44a): Un niño de un día hereda propiedad y la transmite en herencia. Se puede inferir que si el niño tiene un día de vida, sí, hereda propiedad; pero un feto no. La Guemará responde: ¿Acaso Rav Sheshet no dice que la mishná enseña una halajá diferente? La mishná enseña que un niño de un día hereda la propiedad de su madre en el momento en que nace, de modo que puede transmitirla en herencia, si luego muere, a sus herederos que no son los herederos de la madre, por ejemplo, sus hermanos por parte de padre. Esta halajá se aplica específicamente desde que tiene un día de vida, pero un feto cuya madre murió no hereda de ella. ¿Cuál es la razón de esto?