״קַח לְךָ עֲבָדִים וְיִרְחֲצוּ בַּמֶּרְחָץ״, ״קַח לְךָ זֵיתִים, וּבֹא וַעֲשֵׂה בְּבֵית הַבַּד״! הָתָם נָמֵי, ״גּוּד״ אִיכָּא, ״אֶגּוּד״ לֵיכָּא.
Ve toma siervos para ti, y ellos se bañarán en la casa de baños. O puede decir: Ve toma aceitunas para ti y ven a transformarlas en aceite en el lagar de الزيت. Evidentemente, el hermano pobre no puede decirle: Compra mi parte. La Guemará rechaza esta prueba: También allí el hermano pobre puede decir: Tú fija un precio y compra mi parte, ya que el hermano rico tiene los medios para comprar la porción de su hermano pobre; pero él no puede decir: O bien yo fijaré un precio y compraré tu parte, ya que el hermano pobre no tiene el dinero para comprar la parte de su hermano.
תָּא שְׁמַע: כׇּל שֶׁאִילּוּ יֵחָלֵק וּשְׁמוֹ עָלָיו – חוֹלְקִין, אִם לָאו – מַעֲלִין אוֹתוֹ בְּדָמִים! תַּנָּאֵי הִיא – דְּתַנְיָא: ״טוֹל אַתָּה שִׁיעוּר, וַאֲנִי פָּחוֹת״ – שׁוֹמְעִין לוֹ. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אֵין שׁוֹמְעִין לוֹ.
La Guemará propone además: Ven y escucha una prueba de lo que se enseña en una baraita: Cualquier cosa que, incluso después de ser dividida, cada una de las partes conserve el nombre del objeto original, puede dividirse. Y si las partes no conservan el nombre original, el objeto no debe dividirse; más bien, su valor monetario se evalúa, porque uno de los copropietarios puede decirle al otro: O tú fijas un precio y me lo compras, o yo fijaré un precio y te lo compraré. La Guemará explica: En realidad, este asunto es una disputa entre tanna’im, como se enseña en una baraita: Si un patio o algo similar no era lo suficientemente grande como para justificar una división en dos, y uno de los copropietarios le dijo al otro: Tú toma una medida mínima del patio, por ejemplo, cuatro codos, y yo tomaré menos, el tribunal lo escucha. Rabán Shimón ben Gamliel dice: No lo escuchan.
הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא כִּדְתָנֵי – מַאי טַעְמָא דְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל? אֶלָּא לָאו חַסּוֹרֵי מְחַסְּרָא, וְהָכִי קָאָמַר: ״טוֹל אַתָּה שִׁיעוּר וַאֲנִי פָּחוֹת״ – שׁוֹמְעִין לוֹ. וְ״גוּד אוֹ אֶגּוּד״ – נָמֵי שׁוֹמְעִין לוֹ. וַאֲתָא רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל לְמֵימַר: אֵין שׁוֹמְעִין לוֹ?
La Guemará aclara la baraita: ¿Cuáles son las circunstancias del caso en discusión? Si decimos que es exactamente como fue enseñado, cuál es el razonamiento de Rabán Shimón ben Gamliel? ¿Por qué dictamina que el tribunal ignora a la parte que está dispuesta a conformarse con menos? Más bien, ¿no es que la baraita está incompleta y esto es lo que está diciendo: Si uno de los copropietarios le dijo al otro: Tú toma una medida mínima del patio, y yo tomaré menos, todos están de acuerdo en que el tribunal lo escucha. Y el tanna de la baraita añade: Y si uno dice: O bien tú fijas un precio y me lo compras, o yo fijaré un precio y te lo compraré, también lo escuchan. Y Rabán Shimón ben Gamliel viene a decir: En el primer caso el tribunal sí lo escucha, pero no lo escucha cuando dice: O tú fijas un precio o yo fijaré un precio. En consecuencia, esta cuestión es objeto de una disputa tanaítica.
לָא, לְעוֹלָם כִּדְקָתָנֵי; וּדְקָאָמְרַתְּ: מַאי טַעְמָא דְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל? מִשּׁוּם דְּאָמַר לֵיהּ: אִי בִּדְמֵי – לֵית לִי דְּמֵי לְמִיתַּן לָךְ; בְּמַתָּנָה – לָא נִיחָא לִי, דִּכְתִיב: ״וְשׂוֹנֵא מַתָּנֹת יִחְיֶה״.
La Guemará rechaza esta interpretación de la baraita: No, la baraita debe en realidad entenderse exactamente tal como fue enseñada. Y con respecto a lo que dijiste: ¿Cuál es el razonamiento de Rabán Shimón ben Gamliel? ¿Por qué una de las partes no puede decir que deben dividir la propiedad y que él aceptará menos? Es porque el segundo puede decirle: Si quieres que te compense con dinero por la diferencia entre mi parte y la tuya, no tengo dinero para darte. Y si deseas dármelo como un regalo, no me siento cómodo con eso, como está escrito: “Pero el que aborrece las dádivas vivirá” (Proverbios 15:27). La baraita indica que hay una halakha de: O tú fijas un precio o yo fijaré un precio, de acuerdo con la opinión de Rav Yehuda.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַב יוֹסֵף: הָא דְּרַב יְהוּדָה – דִּשְׁמוּאֵל הִיא, דִּתְנַן: וְכִתְבֵי הַקּוֹדֶשׁ, אַף עַל פִּי שֶׁשְּׁנֵיהֶם רוֹצִים – לֹא יַחְלוֹקוּ. וְאָמַר שְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בְּכֶרֶךְ אֶחָד, אֲבָל בִּשְׁנֵי כְּרִיכוֹת – חוֹלְקִין. וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ לֵית דִּינָא דְּ״גוּד״ אוֹ ״אֶגּוּד״, מַאי אִירְיָא בְּכֶרֶךְ אֶחָד? אֲפִילּוּ בִּשְׁנֵי כְּרִיכִין נָמֵי!
Como continuación de esta discusión, Abaye dijo a Rav Yosef: Esa declaración de Rav Yehuda es en realidad la opinión de Shmuel, su maestro, como aprendimos en la mishná (11a): Pero en el caso de escritos sagrados, es decir, un rollo de cualquiera de los veinticuatro libros de la Torah, que fue heredado por dos personas, no pueden dividirlos, aunque ambos deseen hacerlo, porque sería una muestra de falta de respeto cortar el rollo por la mitad. Y Shmuel dijo: Enseñaron que los escritos sagrados no deben dividirse solo si están contenidos en un rollo; pero cuando están contenidos en dos rollos, pueden dividirse. Y si se te ocurriera decir que no hay halakha de: O bien tú fijas un precio o yo fijaré un precio, ¿por qué la halakha se aplica específicamente a un rollo? Incluso si los escritos sagrados estuvieran contenidos en dos rollos, tampoco deberían dividirlos, ya que las partes respectivas no serán iguales y uno de los destinatarios tendrá que compensar al otro.
תַּרְגְּמָא רַב שַׁלְמָן – בְּשֶׁשְּׁנֵיהֶן רוֹצִין.
Rav Shalman interpretó la mishná: Se refiere a un caso en que ambos quieren dividir los escritos sagrados; por lo tanto, Shmuel dijo que pueden hacerlo cuando están contenidos en dos rollos. Pero si solo uno de ellos desea dividirlos, no hay prueba de que pueda obligar al otro a aceptar la división.
אָמַר אַמֵּימָר, הִלְכְתָא: אִית דִּינָא דְּ״גוּד״ אוֹ ״אֶגּוּד״. אֲמַר לֵיהּ רַב אָשֵׁי לְאַמֵּימָר: הָא דְּרַב נַחְמָן, מַאי? אֲמַר לֵיהּ: לָא שְׁמִיעָא לִי; כְּלוֹמַר, לָא סְבִירָא לִי. וְלָא?! וְהָא רָבִין בַּר חִינָּנָא וְרַב דִּימִי בַּר חִינָּנָא שְׁבַק לְהוּ אֲבוּהּ תַּרְתֵּי אַמְהָתָא, חֲדָא יָדְעָא אָפְיָא וּבַשּׁוֹלֵי, וַחֲדָא יָדְעָא פִּילְכָּא וְנַוְולָא; וַאֲתוֹ לְקַמֵּיהּ דְּרָבָא, וַאֲמַר לְהוּ: לֵית דִּינָא דְּ״גוּד״ אוֹ ״אֶגּוּד״!
Ameimar dijo: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rav Yehuda de que hay una halakha de: O bien tú fijas un precio o yo fijaré un precio. Rav Ashi le dijo a Ameimar: ¿Qué hay de aquella declaración de Rav Naḥman, que discrepa de Rav Yehuda y dice que no existe tal halakha? Ameimar le dijo: No sé de ello, es decir, no sostengo esa opinión. La Guemará pregunta: ¿Y la halakhano está de acuerdo con la opinión de Rav Naḥman? Pero sucedió que el padre de Ravin bar Ḥinnana y Rav Dimi bar Ḥinnana murió y les dejó dos siervas, una de las cuales sabía hornear y cocinar, y la otra de las cuales sabía hilar y tejer. Uno de los hermanos sugirió que cada uno de ellos tomara una de las siervas enteramente para sí y renunciara a sus derechos sobre la otra sierva. Vinieron ante Rava y él les dijo: No hay halakha de: O bien tú fijas un precio o yo fijaré un precio.
שָׁאנֵי הָתָם – דִּלְמַר מִיבְּעֵי לֵיהּ תַּרְוַיְיהוּ, וּלְמָר מִיבְּעֵי לֵיהּ תַּרְוַיְיהוּ; כִּי קָאָמַר לֵיהּ: שְׁקוֹל אַתְּ חֲדָא וַאֲנָא חֲדָא – לָאו ״גּוּד״ אוֹ ״אֶגּוּד״ הוּא. וְכִי לָא מָצֵי לְמֵימַר הָכִי?! וְהָא כִּתְבֵי הַקֹּדֶשׁ, דְּתַרְוַיְיהוּ מִיבְּעֵי לְהוּ, וְאָמַר שְׁמוּאֵל: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בְּכֶרֶךְ אֶחָד, אֲבָל בִּשְׁנֵי כְּרִיכִין – חוֹלְקִין! הָא תַּרְגְּמָא רַב שַׁלְמָן בְּשֶׁרָצוּ.
La Guemará responde: Es diferente allí, ya que este amo quería a ambos y el otro amo quería a ambos. Por lo tanto, cuando uno de los hermanos le dijo al otro: Tú toma uno y yo tomaré el otro, no es un caso de: O bien tú fijas un precio o yo fijaré un precio. La Guemará pregunta: ¿Y no podemos decir eso? Pero está el caso de los escritos sagrados, que ambos presumiblemente quieren, y Shmuel dijo: Enseñaron que los escritos sagrados no deben dividirse solo si están contenidos en un solo rollo; pero cuando están contenidos en dos rollos, pueden dividirse. La Guemará responde: Rav Shalman interpretó la mishná: Se refiere a un caso en el que ellos ambos quieren dividir los escritos sagrados, y en tal caso pueden dividirlos, siempre que estén en dos rollos.
תָּנוּ רַבָּנַן: מַדְבִּיק אָדָם תּוֹרָה נְבִיאִים וּכְתוּבִים כְּאֶחָד, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: תּוֹרָה בִּפְנֵי עַצְמָהּ, נְבִיאִים בִּפְנֵי עַצְמָן, וּכְתוּבִים בִּפְנֵי עַצְמָן. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: כׇּל אֶחָד וְאֶחָד בִּפְנֵי עַצְמוֹ.
§ La Guemará comienza ahora una discusión general sobre los escritos sagrados. Los Sabios enseñaron: Una persona puede unir la Torah, los Profetas y los Escritos en un solo rollo; esta es la opinión de Rabí Meir. Rabí Yehuda dice: La Torah debe ser un rollo por sí sola, los libros de los Profetas un rollo por sí solos, y los libros de los Escritos un rollo por sí solos. Y los Sabios dicen: Cada uno de los libros de los Profetas y los Escritos debe ser un rollo por sí solo.
וְאָמַר רַבִּי יְהוּדָה: מַעֲשֶׂה בְּבַיְתוֹס בֶּן זוֹנִין, שֶׁהָיוּ לוֹ שְׁמֹנָה נְבִיאִים מְדוּבָּקִין כְּאֶחָד, עַל פִּי רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲזַרְיָה. וְיֵשׁ אוֹמְרִים: לֹא הָיוּ לוֹ אֶלָּא אֶחָד אֶחָד בִּפְנֵי עַצְמוֹ. אָמַר רַבִּי: מַעֲשֶׂה וְהֵבִיאוּ לְפָנֵינוּ תּוֹרָה נְבִיאִים וּכְתוּבִים מְדוּבָּקִים כְּאֶחָד, וְהִכְשַׁרְנוּם.
Y Rabí Yehuda dijo: Hubo un incidente relacionado con Baitos ben Zunin, que tenía ocho libros de los Profetas unidos como un solo rollo, y lo hizo con la aprobación de Rabí Elazar ben Azarya. Y otros dicen que todos y cada uno de los libros era un rollo por sí mismo, de acuerdo con la opinión de los Sabios. Rabí Yehuda HaNasi dijo: Hubo un incidente en el que trajeron ante nosotros la Torah, los Profetas y los Escritos unidos como un solo rollo y nosotros dictaminamos de acuerdo con la opinión de Rabí Meir y los consideramos aptos.
בֵּין חוּמָּשׁ לְחוּמָּשׁ שֶׁל תּוֹרָה – אַרְבָּעָה שִׁיטִין; וְכֵן בֵּין כׇּל נָבִיא לְנָבִיא. וּבְנָבִיא שֶׁל שְׁנֵים עָשָׂר – שָׁלֹשׁ שִׁיטִין. וּמְסַיֵּים מִלְּמַטָּה, וּמַתְחִיל מִלְּמַעְלָה.
La Guemará afirma: Cuando se incluyen diferentes libros en el mismo rollo, se deben dejar cuatro líneas vacías de espacio entre cada libro de la Torah, y asimismo entre un libro de los Profetas y otro. Pero entre cada uno de los libros de los Doce Profetas solo se deben dejar tres líneas vacías, porque se consideran un solo libro. Y el escriba puede terminar un libro al pie de una columna y comenzar el siguiente libro en la parte superior de la siguiente columna sin dejar ningún espacio entre ellos.
תָּנוּ רַבָּנַן: הָרוֹצֶה לְדַבֵּק תּוֹרָה נְבִיאִים וּכְתוּבִים כְּאֶחָד – מְדַבֵּק; וְעוֹשֶׂה בְּרֹאשׁוֹ כְּדֵי לָגוֹל עַמּוּד, וּבְסוֹפוֹ כְּדֵי לָגוֹל הֶיקֵּף; וּמְסַיֵּים מִלְּמַטָּה וּמַתְחִיל מִלְּמַעְלָה;
Los Sabios enseñaron en una baraita: Quien desee unir la Torah, los Profetas y los Escritos juntos en un solo rollo puede unirlos. Debe dejar suficiente pergamino en blanco al comienzo del rollo para enrollarlo alrededor del asta a la que está sujeto el comienzo del rollo. Y al final del rollo debe dejar suficiente pergamino en blanco para enrollarlo alrededor de toda la circunferencia del rollo enrollado. Y puede terminar un libro al pie de una columna y comenzar el siguiente libro en la parte superior de la siguiente columna sin dejar ningún espacio en blanco entre ellos.