וְהַיּוֹרֵשׁ אֶת אִשְׁתּוֹ!
y quien hereda la propiedad de su esposa después de la muerte de ella, es decir, la propiedad no se devuelve a su familia. Evidentemente, el marido no tiene la condición de comprador, ya que un comprador debe devolver la propiedad a su propietario original en el Año del Jubileo.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: וְהַשְׁתָּא דִּשְׁלַח, מִי יָדְעִינַן?! הָאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: בְּאוּשָׁא הִתְקִינוּ, הָאִשָּׁה שֶׁמָּכְרָה נִכְסֵי מְלוֹג בְּחַיֵּי בַּעְלָהּ, וּמֵתָה – הַבַּעַל מוֹצִיא מִיַּד הַלָּקוֹחוֹת.
Rava le dijo: Y ahora que Ravin envió la carta, ¿acaso de hecho sabemos que el marido tiene el estatus de heredero? ¿No dice Rabbi Yosei, hijo de Rabbi Ḥanina: En Usha instituyeron una ordenanza de que, en el caso de una mujer que vendió su propiedad de usufructo, es decir, propiedad que solo ella posee y de la cual su marido se beneficia únicamente de los frutos, durante la vida de su marido y luego murió, el marido la recupera de los compradores? Aparentemente, el estatus del marido es el de comprador, pues un comprador puede reclamar su compra a un comprador posterior, mientras que un heredero no hereda propiedad que la persona vendió antes de morir.
אֶלָּא אָמַר רַב אָשֵׁי: בַּעַל – שַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּיוֹרֵשׁ, וְשַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּלוֹקֵחַ, וְהֵיכָא דְּטָבָא לֵיהּ עֲבַדוּ לֵיהּ; גַּבֵּי יוֹבֵל – שַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּיוֹרֵשׁ, מִשּׁוּם פְּסֵידָא דִידֵיהּ. גַּבֵּי דְּרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא – שַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּלוֹקֵחַ, מִשּׁוּם פְּסֵידָא דִידֵיהּ. גַּבֵּי דְּרָבִין – מִשּׁוּם פְּסֵידָא דְּאַלְמָנָה, שַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּיוֹרֵשׁ.
Más bien, Rav Ashi dice que los Sabios equipararon al marido con un heredero, y los Sabios lo equipararon con un comprador. Y lo consideraron como aquello que fuera mejor para él, según las circunstancias del caso. Con respecto al año del Jubileo, los Sabios lo equipararon con un heredero, debido a su posible pérdida si fuera equiparado con un comprador, ya que estaría obligado a devolver la propiedad a los herederos de su esposa. Con respecto al caso de Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, en el que la esposa vendió la propiedad, los Sabios lo equipararon con un comprador, debido a su posible pérdida si fuera equiparado con un heredero. Con respecto a lahalakha de Ravin, relativa al sustento de la viuda del suegro del marido, debido a la posible pérdida de la viuda, los Sabios lo equipararon con un heredero.
וְהָא גַּבֵּי דְּרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא, דְּאִיכָּא פְּסֵידָא לְלָקוֹחוֹת, וְשַׁוְּיוּהוּ רַבָּנַן כְּלוֹקֵחַ!
La Guemará pregunta: Pero con respecto al caso de Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, hay una pérdida para los compradores, de quienes el marido se apropia de la propiedad, y, sin embargo, los Sabios lo equipararon a un comprador.
הָתָם, אִינְהוּ אַפְסִידוּ אַנַּפְשַׁיְיהוּ – כֵּיוָן דְּאִיכָּא בַּעַל, לָא אִיבְּעִי לְהוּ לְמִיזְבַּן מֵאִיתְּתָא דְּיָתְבָא תּוּתֵי גַּבְרָא.
La Guemará responde: Allí, los compradores se causaron su propia pérdida. Puesto que sabían que hay un marido, no deberían haber comprado propiedad de una esposa que vive bajo la autoridad de su marido, apartándola del marido y de sus herederos.
הֲדַרַן עֲלָךְ יֵשׁ נוֹחֲלִין
מִי שֶׁמֵּת וְהִנִּיחַ בָּנִים וּבָנוֹת; בִּזְמַן שֶׁהַנְּכָסִים מְרוּבִּין – הַבָּנִים יִירְשׁוּ, וְהַבָּנוֹת יִזּוֹנוּ. נְכָסִים מוּעָטִין – הַבָּנוֹת יִזּוֹנוּ, וְהַבָּנִים יִשְׁאֲלוּ עַל הַפְּתָחִים. אַדְמוֹן אוֹמֵר: בִּשְׁבִיל שֶׁאֲנִי זָכָר, הִפְסַדְתִּי?! אָמַר רַבָּן גַּמְלִיאֵל: רוֹאֶה אֲנִי אֶת דִּבְרֵי אַדְמוֹן.
MISHNÁ: En el caso de alguien que murió y dejó tanto hijos como hijas, cuando el patrimonio es grande los hijos heredan el patrimonio y las hijas reciben sustento de él, de acuerdo con las estipulaciones del contrato matrimonial de su madre con el difunto. Con respecto a un patrimonio pequeño, que es insuficiente para mantener tanto a los hijos como a las hijas, las hijas reciben sustento. Y si los hijos, que en este caso no reciben ni herencia ni sustento, no tienen otros medios para mantenerse, ellos van y piden caridad de puerta en puerta. Admon dice, retóricamente: ¿Salí perdiendo solo por ser varón? Más bien, él sostiene que los hijos también reciben sustento. Rabán Gamliel dijo: Yo considero correcta la declaración de Admon.
גְּמָ׳ וְכַמָּה מְרוּבִּין? אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: כְּדֵי שֶׁיִּזּוֹנוּ מֵהֶן אֵלּוּ וָאֵלּוּ שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ. כִּי אַמְרִיתָא קַמֵּיהּ דִּשְׁמוּאֵל, אָמַר: זוֹ דִּבְרֵי רַבָּן גַּמְלִיאֵל בַּר רַבִּי, אֲבָל חֲכָמִים אוֹמְרִים: כְּדֵי שֶׁיִּזּוֹנוּ מֵהֶן אֵלּוּ וָאֵלּוּ עַד שֶׁיִּבְגְּרוּ.
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Y cuán grande debe ser el patrimonio para que los hijos lo hereden? Rav Yehuda dice que Rav dice: Lo suficientemente grande como para proporcionar sustento de él para ambos estos, los hijos, y aquellas, las hijas, durante doce meses. Rav Yehuda continúa: Cuando dije esto dictamen ante Shmuel, él dijo: Esa es la opinión de Rabán Gamliel bar Rabbi Yehuda HaNasi. Pero los Rabinos dicen: El patrimonio debe ser lo suficientemente grande como para proporcionar sustento de él para ambos estos y aquellas hasta el momento en que las hijas alcancen la mayoría de edad, a los doce años y seis meses, como se indica en el contrato matrimonial.
אִיתְּמַר נָמֵי: כִּי אֲתָא רָבִין אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן, וְאָמְרִי לַהּ אָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כֹּל שֶׁיִּזּוֹנוּ מֵהֶן אֵלּוּ וָאֵלּוּ עַד שֶׁיִּבְגְּרוּ – הֵן מְרוּבִּין; פָּחוֹת מִכָּאן – הֲרֵי אֵלּוּ מוּעָטִין.
Esto también fue declarado por otros amora’im: Cuando Ravin llegó de Eretz Yisrael, dijo que Rabbi Yoḥanan dice, y algunos dicen que fue Rabba bar bar Ḥana quien dice que Rabbi Yoḥanan dice: Cualquier patrimonio que sea lo suficientemente grande como para proporcionar sustento de él para ambos, estos y aquellos, hasta el momento en que las hijas alcancen la mayoría de edad es un gran patrimonio; menos que eso, este es un pequeño patrimonio.
וְאִי לֵיכָּא לְאֵלּוּ וָאֵלּוּ עַד שֶׁיִּבְגְּרוּ,
La Guemará pregunta: ¿Y si no hay suficiente para proveer para estos y aquellas hasta que las hijas alcancen la mayoría de edad,