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יָדָהּ עַל הָעֶלְיוֹנָה; רָצָה – נוֹטַלְתָּן, רָצָה – נוֹטֶלֶת כְּתוּבָּתָהּ.
ella tiene la ventaja; si ella quiere, toma los doscientos dinares, y si ella quiere, toma el pago de su contrato matrimonial.
וּשְׁכִיב מְרַע שֶׁאָמַר: ״תְּנוּ מָאתַיִם זוּז לִפְלוֹנִי בַּעַל חוֹבִי, כָּרָאוּי לוֹ״ – נוֹטְלָן, וְנוֹטֵל אֶת חוֹבוֹ. וְאִם אָמַר: ״בְּחוֹבוֹ״ – נוֹטְלָן בְּחוֹבוֹ.
La baraita continúa: Y si había una persona en su lecho de muerte que dijo: Den doscientos dinares a fulano, mi acreedor, como corresponde para él, el acreedor toma los doscientos dinares y toma también el pago de la deuda. Pero si dijo: Denle doscientos dinares como pago de la deuda, toma los doscientos dinares como pago de la deuda.
מִשּׁוּם דְּאָמַר ״כָּרָאוּי לוֹ״ – נוֹטְלָן וְנוֹטֵל אֶת חוֹבוֹ?! וְדִלְמָא ״כָּרָאוּי לוֹ בְּחוֹבוֹ״ קָאָמַר!
La Guemará pregunta: ¿Porque él dice: Como es apropiado para él, toma los doscientos dinares y toma también el pago de la deuda? Pero quizá estaba diciendo: Como es apropiado para él como pago de la deuda, y solo pretendía especificar la cantidad de la deuda.
אָמַר רַב נַחְמָן, אָמַר לִי הוּנָא: הָא מַנִּי – רַבִּי עֲקִיבָא הִיא, דְּדָיֵיק לִישָּׁנָא יַתִּירָא;
Rav Naḥman dijo: Rav Huna me dijo: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esto? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, que interpreta el lenguaje superfluo. Rabí Akiva sostiene que, si alguien usa palabras innecesarias, aparentemente tuvo la intención de añadir un punto.
דִּתְנַן: וְלֹא אֶת הַבּוֹר וְלֹא אֶת הַדּוּת, אַף עַל פִּי שֶׁכָּתַב לוֹ עוּמְקָא וְרוּמָא. וְצָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ, דִּבְרֵי רַבִּי עֲקִיבָא.
Como aprendimos en una mishná (64a): Quien vende una casa sin especificación no ha vendido ni el pozo ni la cisterna [dut] con ella, incluso si escribe para el comprador en la escritura de venta: Con su profundidad y su altura. Esto se debe a que cualquier cosa que no forme parte de la casa, como pozos y cisternas, debe mencionarse explícitamente en el contrato; de lo contrario, permanecen en posesión del vendedor. Y, por lo tanto, el vendedor debe comprar para sí un camino a través del dominio del comprador para llegar a lo que sigue siendo suyo, porque ha vendido el área de la casa junto con la casa misma, y ya no tiene permiso para caminar por allí. Esta es la declaración de Rabí Akiva.
וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵינוֹ צָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ. וּמוֹדֶה רַבִּי עֲקִיבָא בִּזְמַן שֶׁאָמַר לוֹ ״חוּץ מֵאֵלּוּ״ – שֶׁאֵינוֹ צָרִיךְ לִיקַּח לוֹ דֶּרֶךְ.
Y los Rabinos dicen: el vendedor no necesita comprar para sí un camino a través del dominio del comprador, ya que esto ciertamente está incluido en lo que se reservó para sí de la venta. Y Rabbi Akiva concede que cuando el vendedor dice al comprador en la escritura de venta: Te vendo esta casa excepto el pozo y la cisterna, no necesita comprar para sí un camino a través del dominio del comprador. Dado que el vendedor enfatizó innecesariamente que el pozo y la cisterna no están incluidos en la venta, presumiblemente tenía la intención de reservarse el derecho de acceso a ellos.
אַלְמָא, כֵּיוָן דְּלָא צְרִיךְ, וְקָאָמַר – לְטַפּוֹיֵי מִלְּתָא קָאָתֵי; הָכָא נָמֵי, כֵּיוָן דְּלָא צְרִיךְ, וְקָאָמַר – לְטַפּוֹיֵי מִלְּתָא קָא אָתֵי.
Al parecer, según Rabí Akiva, puesto que no necesitaba declarar: Excepto el pozo y la cisterna, y aun así lo declaró, la afirmación aparentemente superflua venía a añadir algo. Dado que el vendedor enfatizó innecesariamente que el pozo y la cisterna no están incluidos en la venta, debe de haber tenido la intención de reservarse con ello el derecho de acceso. Aquí también, con respecto al regalo dado por una persona en su lecho de muerte a su acreedor, puesto que no necesitaba decir: Como es apropiado para él, y lo dijo de todos modos, esta frase venía a añadir algo, es decir, que los doscientos dinares son además de la deuda.
תָּנוּ רַבָּנַן, שְׁכִיב מְרַע שֶׁאָמַר: ״מָנֶה יֵשׁ לִי אֵצֶל פְּלוֹנִי״ – הָעֵדִים כּוֹתְבִין, אַף עַל פִּי שֶׁאֵין מַכִּירִין. לְפִיכָךְ, כְּשֶׁהוּא גּוֹבֶה – צָרִיךְ לְהָבִיא רְאָיָה, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין כּוֹתְבִין אֶלָּא אִם כֵּן מַכִּירִין, לְפִיכָךְ כְּשֶׁהוּא גּוֹבֶה – אֵין צָרִיךְ לְהָבִיא רְאָיָה.
§ Los Sabios enseñaron (Tosefta 8:18): Si había una persona en su lecho de muerte que decía: Tengo cien dinares que me debe fulano, los testigos que oyen esto pueden escribir su declaración en un documento aunque no sepan si la declaración es verdadera. Por lo tanto, cuando el heredero de la persona cobra la deuda, debe aportar prueba de la deuda, ya que el documento escrito por estos testigos no se considera prueba. Esta es la opinión de Rabí Meir. Y los Sabios dicen: Los testigos no pueden escribir el documento a menos que sepan con certeza que la declaración es verdadera. Por lo tanto, cuando el heredero cobra la deuda, no necesita aportar prueba aparte del documento escrito por los testigos, pues tiene el estatus de un pagaré.
אָמַר רַב נַחְמָן, אָמַר לִי הוּנָא: תָּנָא, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: אֵין כּוֹתְבִין, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: כּוֹתְבִין. וְאַף רַבִּי מֵאִיר לָא אָמַר אֶלָּא מִשּׁוּם בֵּית דִּין טוֹעִין. אָמַר רַב דִּימִי מִנְּהַרְדְּעָא, הִלְכְתָא: אֵין חוֹשְׁשִׁין לְבֵית דִּין טוֹעִין.
Rav Naḥman dice: Rav Huna me dijo que lo contrario se enseña en otra baraita: Rabí Meir dice que los testigos no pueden escribir su declaración en un documento a menos que sepan con certeza que la declaración es verdadera, y los Rabinos dicen que pueden escribirla incluso si no saben si la declaración es verdadera; e incluso Rabí Meir dijo que no pueden escribirla solo debido a la preocupación de que pueda presentarse ante un tribunal que se equivoca y permita a los herederos cobrar sin aportar prueba adicional. Rav Dimi de Neharde’a dice: La halakha es que no hay preocupación por la posibilidad de un tribunal que se equivoca.
וּמַאי שְׁנָא מִדְּרָבָא? דְּאָמַר רָבָא: אֵין חוֹלְצִין אֶלָּא אִם כֵּן מַכִּירִין, וְאֵין מְמָאֲנִין אֶלָּא אִם כֵּן מַכִּירִין. לְפִיכָךְ כּוֹתְבִין גֵּט חֲלִיצָה וְגֵט מֵיאוּן, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵין מַכִּירִין.
La Guemará pregunta: ¿Y en qué este caso es diferente de la declaración de Rava? Pues Rava dice: Un tribunal no puede supervisar la jalitzá a menos que los jueces reconozcan al yavam y a la yevamá. Y un tribunal no puede supervisar una declaración de rechazo de una muchacha, al alcanzar la mayoría de edad, a permanecer casada con el hombre con quien su madre o sus hermanos la casaron cuando era menor tras la muerte de su padre, a menos que reconozcan a la muchacha. Por lo tanto, otro tribunal puede redactar un documento que atestigüe la realización de la jalitzá o un documento que declare que una declaración de rechazo fue hecha en otro tribunal basándose en el testimonio de testigos aun si los jueces no reconocen a estas personas, apoyándose en la presunción de que el primer tribunal no habría permitido que el acto se realizara de no haber estado seguro de la identidad de las partes.
מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דְּחוֹשְׁשִׁין לְבֵית דִּין טוֹעִין?
¿Cuál es la razón por la que Rava dijo que el tribunal debe reconocer a los participantes en estas acciones? ¿No es debido a la preocupación de que un tribunal que se equivoca pueda redactar tal documento basándose en el testimonio de testigos sin verificar que las partes participantes fueron reconocidas por el tribunal donde tuvieron lugar la jalitzá o la negativa?
לָא; בֵּית דִּינָא בָּתַר בֵּית דִּינָא – לָא דָּיְיקִי, בֵּית דִּינָא בָּתַר עֵדִים – דָּיְיקִי.
La Guemará responde: Las dos cuestiones no son lo mismo. Un tribunal no suele examinar el acto de otro tribunal, por lo que existe la preocupación de que el tribunal donde se redacta el documento pueda suponer que el tribunal donde tuvo lugar el acto reconoció a las partes participantes. Pero un tribunal sí suele examinar la declaración de testigos. Por lo tanto, no hay preocupación de que se base en una declaración escrita por testigos sin conocimiento de su exactitud.
מַתְנִי׳ הָאָב תּוֹלֵשׁ וּמַאֲכִיל לְכׇל מִי שֶׁיִּרְצֶה, וּמַה שֶּׁהִנִּיחַ תָּלוּשׁ – הֲרֵי הוּא שֶׁל יוֹרְשִׁין.
MISHNÁ: Como continuación del caso tratado en la mishná anterior sobre un padre que escribió un documento otorgando su propiedad a su hijo, pero se reservó los derechos sobre los frutos durante su vida, la mishná establece que el padre puede desprender frutos de la tierra y dar los frutos a quien desee, y lo que dejó desprendido en el momento de su muerte pertenece a todos los herederos del padre, no solo a este hijo.
גְּמָ׳ תָּלוּשׁ אִין, מְחוּבָּר לֹא.
GUEMARÁ: La mishná indica que lo que el padre dejó separado, sí, es heredado por todos los herederos; pero el producto que está conectado a la tierra en el momento de su muerte, no, no es heredado por ellos. Más bien, pertenece al hijo que recibió la propiedad.

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