תַּנָּאֵי הִיא. דְּתַנְיָא: ״נְכָסַי לְךָ וְאַחֲרֶיךָ לִפְלוֹנִי״, וְיָרַד רִאשׁוֹן וּמָכַר וְאָכַל – הַשֵּׁנִי מוֹצִיא מִיַּד הַלָּקוֹחוֹת, דִּבְרֵי רַבִּי. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אֵין לַשֵּׁנִי אֶלָּא מַה שֶּׁשִּׁיֵּיר רִאשׁוֹן.
La Guemará responde: La halakha en este caso es una disputa entre tanna’im; como se enseña en una baraita: Con respecto a quien dijo: Mi propiedad es dada a ti, y después de ti, a fulano, y el primer beneficiario tomó posesión de la propiedad y la vendió y consumió las ganancias, el segundo beneficiario recupera la propiedad de los compradores, ya que la propiedad le pertenece después de la muerte del primer beneficiario; esta es la declaración de Rabbi Yehuda HaNasi. Rabban Shimon ben Gamliel dice: El segundo beneficiario recibe solo aquello que el primero beneficiario dejó, ya que su venta es válida.
וּרְמִינְהִי: ״נְכָסַי לְךָ וְאַחֲרֶיךָ לִפְלוֹנִי״ – יוֹרֵד רִאשׁוֹן וּמוֹכֵר וְאוֹכֵל, דִּבְרֵי רַבִּי. רַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר: אֵין לָרִאשׁוֹן אֶלָּא אֲכִילַת פֵּירוֹת בִּלְבַד.
Y la Guemará plantea una contradicción de otra baraita (Tosefta 8:4): Si alguien dice: Mi propiedad es dada a ti, y después de ti, a fulano, el primero puede entrar en la propiedad y venderla y consumir las ganancias; esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi. Rabán Shimon ben Gamliel dice: El primero solo tiene el derecho de consumir los frutos.
קַשְׁיָא דְּרַבִּי אַדְּרַבִּי, וּדְרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אַדְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל!
Esta afirmación de Rabí Yehuda HaNasi es difícil, ya que es contradicha por la otra afirmación de Rabí Yehuda HaNasi, y esta afirmación de Rabán Shimon ben Gamliel es difícil, ya que es contradicha por la otra afirmación de Rabán Shimon ben Gamliel. Sus opiniones en la baraita posterior parecen ser lo opuesto de las de la baraita anterior.
דְּרַבִּי אַדְּרַבִּי לָא קַשְׁיָא – הָא לְגוּפָא, הָא לְפֵירָא. דְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל אַדְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל לָא קַשְׁיָא – הָא לְכַתְּחִלָּה, הָא דִּיעֲבַד.
La Guemará responde: La aparente contradicción entre una declaración de Rabí Yehuda HaNasi y la otra declaración de Rabí Yehuda HaNasi no es difícil; este dictamen de que el primero no puede venderla se refiere a la propiedad misma, y aquel dictamen de que puede venderla se refiere a los frutos. La aparente contradicción entre una declaración de Rabán Shimón ben Gamliel y la otra declaración de Rabán Shimón ben Gamliel tampoco es difícil; esta declaración, de que el primero solo tiene el derecho de consumir los frutos, se refiere a sus derechos ab initio, mientras que aquella declaración, de que si vendió la propiedad el segundo no recibe nada, se refiere a la halakha a posteriori.
אָמַר אַבָּיֵי: אֵיזֶהוּ רָשָׁע עָרוּם? זֶה הַמַּשִּׂיא עֵצָה לִמְכּוֹר בִּנְכָסִים כְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל.
Abaye dice: ¿Quién es una persona malvada y astuta? Este es quien da consejo para vender propiedad de acuerdo con el dictamen de Rabban Shimon ben Gamliel. Aunque Rabban Shimon ben Gamliel sostiene que la venta es válida, no permite hacerlo ab initio, ya que eso privaría al segundo destinatario designado de la propiedad. Por lo tanto, quien aconseja al primer destinatario que haga eso es considerado una persona malvada y astuta.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הֲלָכָה כְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל. וּמוֹדֶה, שֶׁאִם נְתָנָן בְּמַתְּנַת שְׁכִיב מְרַע – לֹא עָשָׂה כְּלוּם.
Rabí Yoḥanan dice: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel; pero Rabán Shimón ben Gamliel concede que si el primer destinatario dio la propiedad a otro como el regalo de una persona en su lecho de muerte, en cuyo caso no se requiere ningún acto formal de adquisición, no ha hecho nada; el segundo destinatario puede recuperar la propiedad de aquel a quien le fue dada.
מַאי טַעְמָא? אָמַר אַבָּיֵי: מַתְּנַת שְׁכִיב מְרַע לֹא קָנָה אֶלָּא לְאַחַר מִיתָה, וּכְבָר קְדָמוֹ ״אַחֲרֶיךָ״.
¿Cuál es la razón? Abaye dice: El destinatario del regalo de una persona en su lecho de muerte adquiere dicho regalo solo después de la muerte de la persona, y, en este caso, la adquisición del destinatario resultante de la declaración: Después de ti, es decir, el segundo destinatario designado, ya ha precedido la adquisición del primero.
וּמִי אָמַר אַבָּיֵי הָכִי? וְהָא אִיתְּמַר: מַתְּנַת שְׁכִיב מְרַע, מֵאֵימָתַי קָנָה? אַבָּיֵי אָמַר: עִם גְּמַר מִיתָה, וְרָבָא אָמַר: לְאַחַר גְּמַר מִיתָה!
La Guemará pregunta: Pero ¿acaso Abaye realmente dijo esto, que el regalo de una persona en su lecho de muerte surte efecto solo después de su muerte? ¿Pero no se declaró en una disputa amoraica sobre el asunto: Desde cuándo el receptor del regalo de una persona en su lecho de muerte adquiere dicho regalo? Abaye dice: Con la consumación de la muerte, es decir, en el momento en que muere; y Rava dice: Después de la consumación de la muerte.
הָדַר בֵּיהּ אַבָּיֵי מֵהַהִיא. מִמַּאי דְּמֵהַהִיא הֲדַר בֵּיהּ? דִּלְמָא מֵהָא הֲדַר בֵּיהּ!
La Guemará responde: Abaye se retractó de esa última declaración. La Guemará pregunta: ¿De dónde se sabe que se retractó de esa declaración? Quizás se retractó de esta, es decir, de la declaración de que el destinatario lo adquiere solo después de la muerte de la persona, y su conclusión es que lo adquiere en el momento de su muerte.
לָא סָלְקָא דַּעְתָּךְ, דִּתְנַן: ״זֶה גִּיטֵּךְ אִם מַתִּי״; ״זֶה גִּיטֵּךְ מֵחוֹלִי זֶה״; ״זֶה גִּיטֵּךְ לְאַחַר מִיתָה״ – לֹא אָמַר כְּלוּם.
La Guemará responde: Esa posibilidad no debería entrar en tu mente, pues aprendimos en una mishná (Guitín 72b): Si un hombre en su lecho de muerte dice a su esposa: Este es tu documento de divorcio si muero, o: Este es tu documento de divorcio si muero de esta enfermedad, o: Este es tu documento de divorcio después de mi muerte, no ha dicho nada. El divorcio no entra en vigor después de su muerte. Evidentemente, cuando alguien da instrucciones en su lecho de muerte, su intención es que surtan efecto después de que muera.
אָמַר רַבִּי זֵירָא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הֲלָכָה כְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל, וַאֲפִילּוּ הָיוּ בָּהֶן עֲבָדִים וְהוֹצִיאָן לְחֵירוּת.
Rabí Zeira dice que Rabí Yoḥanan dice: La halajá es de acuerdo con la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel de que, si el primer beneficiario vende la propiedad, la venta es válida, y esta es la halajáincluso si había esclavos cananeos incluidos en la propiedad y el primer beneficiario los emancipó.
פְּשִׁיטָא! מַהוּ דְּתֵימָא, אֲמַר לֵיהּ: לְמֶיעְבַּד אִיסּוּרָא לָא יָהֲבִינַן לָךְ; קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta: ¿Acaso eso no es obvio? La Guemará responde: No sea que digas que quien dio le habría dicho: No te di mis esclavos cananeos para transgredir una prohibición, ya que está prohibido emancipar esclavos cananeos, Rabí Yoḥanan nos enseña que él tiene el derecho legal de hacerlo.
אָמַר רַב יוֹסֵף אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הֲלָכָה כְּרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל, וַאֲפִילּוּ עֲשָׂאָן תַּכְרִיכִין לְמֵת. פְּשִׁיטָא! מַהוּ דְּתֵימָא: לְשַׁוּוֹיִנְהוּ אִיסּוּרֵי הֲנָאָה לָא יְהַבִי לָךְ; קָא מַשְׁמַע לַן.
Rav Yosef dice que Rabí Yoḥanan dice: La halakha está de acuerdo con la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel, incluso si convirtió el regalo en mortajas para un cadáver. La Guemará pregunta: ¿Acaso eso no es obvio? La Guemará responde: No sea que digas que el donante le habría dicho: No te di mis posesiones para convertirlas en objetos de los cuales está prohibido obtener beneficio, sino para que las uses y disfrutes, y Rabí Yoḥanan nos enseña que puede hacerlo.
דָּרַשׁ רַב נַחְמָן בַּר רַב חִסְדָּא: ״אֶתְרוֹג זֶה נָתוּן לְךָ בְּמַתָּנָה, וְאַחֲרֶיךָ לִפְלוֹנִי״, נְטָלוֹ רִאשׁוֹן וְיָצָא בּוֹ – בָּאנוּ לְמַחְלוֹקֶת רַבִּי וְרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל.
§ Rav Naḥman bar Rav Ḥisda enseñó: Si alguien le dijo a otro: Este etrog te es dado como regalo, y después de que tú mueras, a fulano, y entonces el primero receptor lo tomó y cumplió su obligación de tomar las cuatro especies en el primer día de Sucotcon él, cuando uno está obligado a tomar especies que le pertenecen, en este caso hemos llegado a la disputa entre Rabí Yehuda HaNasi y Rabán Shimón ben Gamliel en cuanto a la naturaleza de la propiedad del primer receptor. Según la opinión de Rabí Yehuda HaNasi de que él no puede vender el etrog, no se considera enteramente suyo, y no cumple su obligación al tomarlo. Según la opinión de Rabán Shimón ben Gamliel, que sostiene que puede venderlo, cumple su obligación.
מַתְקֵיף לַהּ רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: עַד כָּאן לָא פְּלִיגִי רַבִּי וְרַבָּן שִׁמְעוֹן בֶּן גַּמְלִיאֵל הָתָם, אֶלָּא דְּמָר סָבַר: קִנְיַן פֵּירוֹת כְּקִנְיַן הַגּוּף דָּמֵי, וּמָר סָבַר: קִנְיַן פֵּירוֹת לָאו כְּקִנְיַן הַגּוּף דָּמֵי. אֶלָּא הָכָא,
Rav Naḥman bar Yitzḥak objeta esta afirmación, razonando que Rabí Yehuda HaNasi y Rabán Shimon ben Gamliel discrepan solo allí, en el caso de: Después de ti, con respecto a la naturaleza de la propiedad del receptor; pues un Sabio, Rabán Shimon ben Gamliel, sostiene que la propiedad de los derechos de usar un objeto y las ganancias que este produce se considera como la propiedad del objeto mismo, y el otro Sabio, Rabí Yehuda HaNasi, sostiene que la propiedad de los derechos de usar un objeto y las ganancias que este produce no se considera como la propiedad del objeto mismo. Pero aquí, con respecto al etrog,