אַתָּה נְתַתּוֹ לִי בְּמַתָּנָה. רְצוֹנְךָ הִשָּׁבַע וְטוֹל?״ וְנִשְׁבַּע – אֵינוֹ יָכוֹל לַחְזוֹר בּוֹ.
o bien: Me lo diste como regalo, si entonces añade: Aunque no te debo nada, como el esclavo es mío, si es tu deseo, jura que es tuyo y llévatelo; y el demandante jura que el esclavo es suyo, quien está en posesión del esclavo no puede retractarse de su oferta, aunque no estaba obligado a hacerla.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן? תְּנֵינָא, אָמַר לוֹ: ״נֶאֱמָן עָלַי אַבָּא״; ״נֶאֱמָן עָלַי אָבִיךָ״; ״נֶאֱמָנִין עָלַי שְׁלֹשָׁה רוֹעֵי בָקָר״ – רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵינוֹ יָכוֹל לַחֲזוֹר בּוֹ!
La Guemará pregunta: ¿Qué es lo que Rabí Abba nos está enseñando? Ya aprendimos en una mishná (Sanhedrin 24a) que si uno de los litigantes le dijo al otro: Mi padre es digno de confianza para juzgar por mí, o: Tu padre es digno de confianza para juzgar por mí, o: Estos tres pastores de ganado que no son expertos en halakhason dignos de confianza para juzgar por mí, y todos los individuos que este litigante mencionó están legalmente descalificados para servir como jueces, Rabí Meir dice que quien declaró esto puede retractarse de su declaración, y los Rabinos dicen que no puede retractarse, y está obligado a hacer que ellos sirvan como jueces si el otro litigante así lo desea. Puesto que esta halakha ya está establecida en la mishná, ¿qué nueva halakha enseñó Rabí Abba?
הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דִּבְ״אֶתֵּן לָךְ״ מַחְלוֹקֶת, וַהֲלָכָה כְּדִבְרֵי חֲכָמִים.
La Guemará en el tratado Sanhedrin registra una disputa entre amora’im en cuanto a las circunstancias del caso de esa mishná, con un amora sosteniendo que la disputa se refiere solo a un caso en el que quien acepta al juez descalificado tendrá que perdonar una deuda si el juez falla de acuerdo con su oponente, mientras que otro amora sostiene que la disputa se refiere incluso a un caso en el que tendrá que pagar al otro litigante si el juez falla de acuerdo con su oponente. Al declarar su fallo en un caso en el que el litigante tendrá que dar el esclavo al otro, Rabí Abba nos enseña esto, que la disputa entre Rabí Meir y los Rabinos es incluso en un caso en el que el litigante dijo: Te daré lo que reclamas si ese es el fallo de estos jueces, y los Rabinos sostienen que si posteriormente desea retractarse de su propuesta, no puede hacerlo. Y Rabí Abba también enseña que la halajá es conforme a la opinión de los Rabinos.
שְׁלַח לֵיהּ רַבִּי אַבָּא לְרַב יוֹסֵף בַּר חָמָא, הֲלָכָה: גּוֹבִין מִן הָעֲבָדִים. וְרַב נַחְמָן אָמַר: אֵין גּוֹבִין.
§ Rabí Abba también envió un dictamen a Rav Yosef bar Ḥama de que la halakha es que los acreedores de quien murió cobran las deudas de los esclavos cananeos que el difunto dejó a sus herederos; es decir, toman a los esclavos, ya que los esclavos tienen el mismo estatus que la tierra en este aspecto. Y Rav Naḥman dice que ellos no cobran la deuda tomando a los esclavos.
שְׁלַח לֵיהּ רַבִּי אַבָּא לְרַב יוֹסֵף בַּר חָמָא, הֲלָכָה: שְׁלִישִׁי בְּשֵׁנִי – כָּשֵׁר. רָבָא אָמַר: אַף בְּרִאשׁוֹן.
§ Rabí Abba también envió un dictamen a Rav Yosef bar Ḥama de que, con respecto a personas con un ancestro común, la halajá es que el testimonio de miembros de la tercera generación con respecto a miembros de la segunda generación cuya conexión familiar más cercana es a través de ese ancestro es válido. Por ejemplo, uno puede testificar sobre su primo hermano una generación removido, y no queda descalificado como pariente. Rava dice: Incluso el testimonio de miembros de la tercera generación con respecto a miembros de la primera generación es válido; p. ej., uno puede testificar sobre su tío abuelo.
מָר בַּר רַב אָשֵׁי אַכְשַׁר בְּאַבָּא דְאַבָּא; וְלֵית הִלְכְתָא כְּמָר בַּר רַב אָשֵׁי.
Mar bar Rav Ashi consideró válido el testimonio de una persona con respecto a su abuelo paterno, ya que lo consideró un caso de testimonio de un miembro de la tercera generación con respecto a un miembro de la primera generación, que Rava consideró válido. Pero la halakha no está de acuerdo con la opinión de Mar bar Rav Ashi.
שְׁלַח לֵיהּ רַבִּי אַבָּא לְרַב יוֹסֵף בַּר חָמָא: הָיָה יוֹדֵעַ לוֹ בְּעֵדוּת קַרְקַע עַד שֶׁלֹּא נִסְתַּמֵּא, וְנִסְתַּמֵּא – פָּסוּל.
§ Rabí Abba también envió un dictamen a Rav Yosef bar Ḥama con respecto al testimonio: Si alguien sabía información que podía servir como testimonio sobre el límite de la tierra de otra persona antes de quedar ciego, y luego quedó ciego, queda inhabilitado para testificar en una disputa sobre los límites de las propiedades de esa persona.
וּשְׁמוּאֵל אָמַר: כָּשֵׁר, אֶפְשָׁר דִּמְכַוֵּין מִצְרָנַהָא. אֲבָל גְּלִימָא – לָא. וְרַב שֵׁשֶׁת אָמַר: אֲפִילּוּ גְּלִימָא, אֶפְשָׁר דִּמְכַוֵּין מִדַּת אׇרְכּוֹ וּמִדַּת רׇחְבּוֹ. אֲבָל נְסָכָא – לָא. וְרַב פָּפָּא אָמַר: אֲפִילּוּ נְסָכָא, אֶפְשָׁר דִּמְכַוֵּין מִדַּת מִשְׁקְלוֹתָיו.
Y Shmuel dijo: Él es apto para testificar, ya que es posible para él determinar los límites de los campos a pesar de su ceguera. Pero no es apto para identificar un objeto móvil, por ejemplo, un manto, ya que no puede verlo. Y Rav Sheshet dijo: Puede identificar incluso un manto, ya que es posible para él determinar su longitud y su anchura. Pero no es apto para identificar una pieza de plata. Y Rav Pappa dijo: Puede identificar incluso una pieza de plata, ya que es posible para él determinar su peso.
מֵיתִיבִי: הָיָה יוֹדֵעַ לוֹ בְּעֵדוּת עַד שֶׁלֹּא נַעֲשָׂה חֲתָנוֹ, וְנַעֲשָׂה חֲתָנוֹ; פִּיקֵּחַ, וְנִתְחָרֵשׁ; פִּיתֵּחַ, וְנִסְתַּמֵּא; שָׁפוּי, וְנִשְׁתַּטָּה – פָּסוּל.
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita (Tosefta, Sanhedrín 3:5): Si alguien sabía información que podía servir como testimonio sobre otra persona antes de convertirse en su yerno, y luego se convirtió en su yerno, convirtiéndose así en un pariente descalificado para testificar acerca de él; o si podía oír en el momento en que presenció un incidente y luego se volvió sordo; o si podía ver en el momento en que presenció un incidente y luego se quedó ciego; o si era halájicamente competente y luego se volvió demente, en todos estos casos queda descalificado para testificar.
אֲבָל הָיָה יוֹדֵעַ לוֹ בְּעֵדוּת עַד שֶׁלֹּא נַעֲשָׂה חֲתָנוֹ, וְנַעֲשָׂה חֲתָנוֹ וּמֵתָה בִּתּוֹ; פִּיקֵּחַ וְנִתְחָרֵשׁ וְחָזַר וְנִתְפַּקֵּחַ; פִּיתֵּחַ וְנִסְתַּמֵּא וְחָזַר וְנִתְפַּתֵּחַ; שָׁפוּי וְנִשְׁתַּטָּה וְחָזַר וְנִשְׁתַּפָּה – כָּשֵׁר.
La baraita continúa: Pero si él sabía información sobre él que podría servir como testimonio antes de convertirse en su yerno, y luego se convirtió en su yerno, y luego su hija murió, de modo que ya no están emparentados; o si él podía oír, y luego se volvió sordo, y luego volvió a poder oír; o si él podía ver, y luego se volvió ciego, y luego volvió a poder ver; o si él era halájicamente competente, y luego se volvió demente, y luego volvió a ser halájicamente competente, en todos estos casos, es apto para testificar.
זֶה הַכְּלָל: כׇּל שֶׁתְּחִלָּתוֹ אוֹ סוֹפוֹ בְּפַסְלוּת – פָּסוּל, תְּחִלָּתוֹ וְסוֹפוֹ בְּכַשְׁרוּת – כָּשֵׁר.
La baraita concluye: Este es el principio: Cualquiera cuyo estado inicial o su estado final, es decir, su estado en el momento del incidente o en el momento de su testimonio ante el tribunal, sea uno de descalificación para prestar testimonio queda descalificado para prestar testimonio. Pero cualquiera cuyo estado inicial y su estado final sea uno de aptitud para prestar testimonio está apto para prestar testimonio, incluso si estuvo descalificado en el ínterin. Esta baraita establece claramente que quien es ciego está descalificado para prestar testimonio.